Una serie de catastróficas desdichas 1×01: Un mal principio: 1ª Parte

Una serie de catastróficas desdichas 1x01: Un mal principio: 1ª Parte

Una serie de catastróficas desdichas 1x01: Un mal principio: 1ª Parte

Series: Una serie de catastróficas desdichas

3.5 Stars

Summary

Los huérfanos Baudelaire encaran toda suerte de retos y peligros, además de al malvado Conde Olaf, en su afán por descubrir los secretos de la familia.

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En los últimos años nos hemos visto rodeados de remakes de series antiguas, historias inspiradas en y tramas que han pasado de la gran a la pequeña pantalla. Así ha ocurrido con Una serie de catastróficas desdichas. La película que originalmente tenía a Jim Carrey en el papel antagonista llegó a Netflix hace unos días, esta vez con la presencia del camaleónico Neil Patrick Harris.

En Una serie de catastróficas desdichas seguiremos a los hermanos Baudelaire. Violet (Malina Weissman), Klaus (Louis Hynes) y Sunny (Presley Smith) siempre se han sentido afortunados de vivir en su hogar junto a unos padres maravillosos, pero su suerte está a punto de cambiar. Un día nublado, Padre y Madre les pedirán que vayan a la playa los tres solos, donde probarán la última invención de la hermana mayor.

Parece sospechoso que aquello que solían hacer en familia se convierta en algo solo para los niños el mismo día que, durante el camino a la playa, se escucha una explosión y el sonido de las sirenas de los camiones de bomberos. Desde el tranvía, los jóvenes verán cómo se dirigen en dirección a su hogar, pero continuarán yendo a la playa, donde sus padres les querían.

Mr. Poe (K. Todd Freeman) aparecerá entre la bruma desde lo alto del acantilado, mensajero de malas noticias. El empleado del banco comunicará a los niños la muerte de sus padres, cómo todo lo que conocían había perecido en un gran incendio. Una breve visita a la casa en la que se han criado les valdrá para romper su pequeño corazón, llevarse con ellos alguna que otra pertenencia y temer lo que el futuro les espere.

Padre y Madre han dejado una gran fortuna para sus pequeños, pero ésta no deberá utilizarse hasta que Violet llegue a la mayoría de edad. Aún en búsqueda de un tutor capaz de cuidar a los tres huérfanos, Mr. Poe acogerá a los niños en su casa durante un par de noches. La mujer del banquero está más ocupada de conseguir titulares que de cuidar a los Baudelaire, y sus hijos se sentirán mediocres –aun superiores, a pesar de que parezca una contradicción– al lado de los recién llegados.

Lo peor estaba a punto de llegar. Después de una incómoda noche en casa de los Poe, Violet, Klaus y Sunny se dirigen a la casa del pariente más cercano que ha encontrado el banquero: El Conde Olaf (Neil Patrick Harris). A pesar de la cercanía física, pues vive a menos de una hora de su antiguo hogar, nunca han conocido a aquel hombre.

Se encontrarán con Justice Strauss (Joan Cusack) antes de descubrir la casa del Conde. La vecina vive en una pequeña casa iluminada y llena de libros. Aún no lo sabe, pero sus necesidades se ajustan a lo que los jóvenes Baudelaire pueden ofrecer. Sin embargo, tendrán que separarse de la afable mujer para mirar al otro lado de la calle, donde se encuentra la oscura mansión del Conde Olaf.

No hay duda de qué es lo que ha arrastrado al Conde a adoptar a sus tres familiares. Quizás Mr. Poe debería haber visitado al hombre antes de llevar a los niños a su casa, y es que además de sus motivaciones egoístas, aquel no es un lugar apto para vivir. Grietas, paredes y suelos rotos, madera podrida… Así vive el gran actor que tan solo quiere la fortuna de los jóvenes.

Una fortuna a la que no podrá acceder a pesar de sus deseos. Visto que no puede tocar el dinero de sus huéspedes, los utilizará como criados para realizar las tareas más tediosas de la casa (ordenar y limpiar espacios que no se han cuidado durante años). Con el único objetivo de hacer su vida miserable durante años, el Conde escribirá una larga lista de tareas que los jóvenes completarán antes de que sea por la tarde.

Será entonces cuando les encomiende la preparación de la cena para él y toda su familia teatral. Una compañía que disfrutará de la pasta artesana que realizarán los niños, lo cual conseguirá la ira del Conde Olaf. De pronto, jurará haber pedido otro menú y los pequeños, que no habían cocinado hasta entonces, se negarán. Todos, incluso los miembros de la compañía, temen al Conde Olaf y lo que les pueda hacer, y los pequeños no son menos.

Juntos, tendrán que terminar el día en su pequeña cama –una para los tres–, y esperar que el día siguiente sea mejor que el que ha culminado.

 Una serie de catastróficas desdichas continúa con la estética oscura de la película en que se basa aunque con un toque más adulto que la original, que nos llega por medio del personaje de Neil Patrick Harris –y la violencia explícita que vemos en el piloto–. La fotografía y las localizaciones logran transmitir la tristeza y el dolor que sienten los jóvenes Baudelaire, aun con la esperanza que siempre guardan en el interior.

La narración de Patrick Warburton en el papel del escritor, Lemony Snicket, ayuda a la progresión de la historia, saltando de una escena a otra y mostrándonos unos personajes llenos de carisma que sorprenden en cada fotograma. Habría que hacer una mención especial al equipo encargado del casting, y es que si ya de por sí las actuaciones del reparto son prácticamente iguales al carácter de los papeles que interpretan, el parecido físico de los niños de la serie de Netflix con los de la cinta de Jim Carrey es innegable.

En general, Una serie de catastróficas desdichas es una serie de aventuras en las que seguimos a los Baudelaire, unos niños que a pesar de no tener nada, están llenos de recursos. Junto a ellos, viviremos buenos y malos momentos, nos asombraremos de y con los personajes y sobre todo, nos pasaremos un buen rato. Si aún no le has dado una oportunidad a la serie, no pierdas más tiempo y accede a ella en el catálogo de Netflix.

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Maria Reinoso

Sobrenatural me arrastró a un infierno lleno de period dramas, comedias, acción y terror. Intenté evadirme de aquel agujero negro, pero que me di cuenta de que ese infierno era mi cielo y antes de su llegada me encontraba en el purgatorio.

About Maria Reinoso

Sobrenatural me arrastró a un infierno lleno de period dramas, comedias, acción y terror. Intenté evadirme de aquel agujero negro, pero que me di cuenta de que ese infierno era mi cielo y antes de su llegada me encontraba en el purgatorio.