Treinta y ocho años sin Wonder Woman

Treinta y ocho. Me siento a escribir este artículo y sólo puedo pensar en el número treinta y ocho. Da igual que lo escriba con números o con letras. Han pasado treinta y ocho años desde que la serie protagonizada por Lynda Carter acabó de emitirse. Yo todavía no había nacido, mi hermana mayor (con la que me llevo bastantes años) casi ni gateaba y el mundo decidió que en esos 38 años a nadie le interesaba volver a ver a Wonder Woman en carne y hueso.

Sólo hubo un amago de crear una serie allá por el 2011, con Adrianne Palicki como Diana Prince pero en cuanto la NBC desechó el piloto, Wonder Woman volvió a quedar “relegada” a las páginas de los cómics y las series y cintas de animación. ¿Qué pasa con Wonder Woman y el mundo del cine? Hemos visto cómo en las últimas décadas los largometrajes de superhéroes están más que nunca a la orden del día, pero aún así, hemos tenido que esperar demasiados años para poder ver a Diana en los cines.

Desde que en 1989 Michael Keaton interpretó a Bruce Wayne, hemos visto no sólo a cuatro actores más dando vida a Batman, sino que además ha tenido hasta su película Lego y lo podemos ver de niño en “Gotham”. Superman ha tenido hasta cinco caras nuevas desde que Christopher Reeve rodó su última película como Clark Kent en 1987. Pero hemos tenido que esperar 38 años para poder ver a Diana Prince protagonizando su propia película. Y por fin ha llegado el momento.

Ayer 2 de junio se estrenó al fin la cinta en Estados Unidos, aunque desgraciadamente, en España tenemos que esperar tres semanas más, hasta el 23 de junio. Wonder Woman cumple 76 años en 2017 y si damos crédito a las críticas de los medios, Diana ha vuelto para quedarse. Su breve pero alabada aparición en “Batman v Superman” nos dejó con ganas de más y este año por fin veremos los orígenes de la superheroína llevados al cine. Y con el extra añadido de poder disfrutar de ella otra vez en noviembre en “Liga de la Justicia”. Son buenos tiempos para sus fans.

Sin embargo, Wonder Woman no sólo ha tenido que luchar contra la desidia de las compañías cinematográficas y televisivas, sino que en pleno siglo XXI, y tras haber sido nombrada embajadora honoraria para el empoderamiento de las mujeres y las niñas en la ONU, se le ha revocado dicho título porque, parafraseando la petición online en la que se solicitó dicha anulación, si eres un icono feminista, no puedes ser guapa, tener cuerpazo e ir vestida como va ella.

¿Que desde que se publicó tu primer cómic has luchado por hacerte un hueco en un ámbito en el que las mujeres eran simples personajes de fondo o versiones femeninas de superhéroes y tu creador, William Marston (se prepara una película sobre su vida por cierto), desafiaba a principios del siglo XX las convenciones sociales en el ámbito personal a la vez que en sus estudios de psicología criticaba los estereotipos de género? Nada de eso importa, lo fundamental aquí es que si llevas minifalda, no eres feminista ni eres un ejemplo a seguir.

Ha vuelto a pasar. La sociedad se empeña en reducir a las mujeres a simples muñecas en función de su vestimenta. Wonder Woman no es un traje, Wonder Woman es una mujer que lucha por la justicia, la igualdad, el amor y la paz. Pero parece que nada de eso importa si cuando derrotas a villanos lo haces con un traje que no resulta “decoroso” a ojos de cierto sector de la sociedad.

Wonder Woman también rompió con la heteronormatividad imperante en las páginas de los tebeos. Desde los primeros números, Marston dejaba bastante claro (digo bastante porque recordemos que estábamos en los años 40 y las cosas eran como eran) que Diana era lesbiana. En 2016, Greg Rucka, actual guionista de los cómics de la superheroína, afirmó sin lugar a dudas que Wonder Woman es bisexual.

Diana Prince es una integrante fundamental de la “Trinidad” de DC Comics, junto a Batman y Superman, y no se entiende que hasta ahora no se haya intentado en ningún momento llevar su historia a la gran pantalla. Lynda Carter, cantante, modelo y actriz con ascendencia mexicana, le cede el relevo a Gal Gadot, soldado, modelo y actriz israelí. Para que luego digan que Wonder Woman no es un ejemplo a seguir por no ser “realista”.

“Wonder Woman” no sólo traerá de vuelta a las superheroínas al frente tras los fracasados intentos de “Catwoman” y “Elektra” (curioso que desde 2005 se usen estas dos películas como excusa para no arriesgarse a producir una cinta de superhéroes con una mujer como protagonista, pero hayamos visto infinidad de bodrios protagonizados por hombres), sino que además será la película con presupuesto más alto que haya dirigido una mujer.

Patty Jenkins tiene sobre sus hombros más presión de la que soporta cualquier otro director en un lugar parecido: si “Wonder Woman” es un éxito, Jenkins podrá marcar un precedente importante para las mujeres en el cine. Si por el contrario la película fracasa, ¿tendremos que retroceder en el tiempo una vez más y volver a lo “seguro”? Esperemos que no.

DC Comics se ha adelantado en esta ocasión a su eterna rival Marvel, pues pese a que la Casa de las Ideas cuenta con 15 películas estrenadas desde que empezó su ambicioso universo cinematográfico, todavía estrenará cinco películas más antes de que le dé la oportunidad a una mujer con “Captain Marvel” en 2019… y eso que los fans llevan pidiendo una película en solitario de Black Widow desde que vimos a Scarlett Johansson en el papel de Natasha Romanoff por primera vez.

Por mucho que les pese a algunos, Wonder Woman es y será siempre un icono feminista. Sin Wonder Woman no existirían muchos personajes que están muy claramente basados en ella (Xena es el ejemplo más claro) y sin ella, muchas niñas no habríamos encontrado un hueco en los cómics. Porque sí, Batman y Superman molaban, pero no tanto como esa amazona que no necesitaba a nadie para derrotar a los malos, que manejaba su lazo de la verdad como nadie y que paraba las balas con sus brazaletes, luchando codo a codo con sus compañeros para salvar este mundo y el universo entero si hacía falta.

Hoy es 3 de junio de 2017, fecha señalada como el día de Wonder Woman, pero esperemos que no vuelvan a pasar 38 años para poder disfrutar de más personajes como ella. Y que sigan llegando más y más superheroínas de todas partes, y más directoras, guionistas, productoras, montadoras y diseñadoras al mundo del cine y la televisión. Porque en pleno siglo XXI, Wonder Woman es más necesaria que nunca. Se te ha echado de menos Diana.

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Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

About Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.