The Walking Dead 7×13: Bury Me Here

The Walking Dead 7x13: Bury Me Here

The Walking Dead 7x13: Bury Me Here

Series: The Walking Dead

3.5 Stars

Summary

Ezekiel trata de cumplir con su parte del trato con los Salvadores. Cuando la entrega sale mal, los Salvadores terminan disparando a Benjamin, lo que provocará que Ezekiel tome por fin la decisión de unirse a la causa de Rick. Carol deja su exilio.

Coder Credit

Nos vamos acercando al final de la temporada y los ánimos se van calentando en el Reino. Sabíamos que para que Ezekiel decidiese dar el paso de unirse a la causa de Rick iba a tener que pasar algo que le tocase hondo. Algunos fans ya comentaba en las redes y teorizaban al respecto y son pocos los que erraron. Se veía venir desde el principio.

Iba tocando. No quedaba más remedio. Tal y como iba avanzando la trama era inevitable tener un nuevo episodio centrado en su totalidad al Reino y su situación con los Salvadores. Exigencias del guión. Necesitamos un desencadenante que justifique la presencia del Reino en la guerra abierta de Rick Grimes. Desde que supimos que el reino existía sabíamos que por mucho que Ezekiel se negase iban a ser partícipes del derrocamiento de Negan.

Lo que también estaba más que claro es que sería el personaje de Richard el que provocase la situación que obligaría a Ezekiel a dar su brazo a torcer y armarse hasta los dientes. Nunca ocultó su disgusto cuando se trataba de cumplir con el acuerdo con los Salvadores y desde hace tiempo venía maquinando cómo provocar a los Salvadores de modo que su amenaza terminara convenciendo al Rey de una vez por todas de que el trato de no agresión no era sino fuegos de artificio.

En esta nueva entrega, Richard, Ezekiel, Morgan y el resto del séquito del Rey tratan de cumplir con su cuota. Algo tan simple como llevar 12 melones al lugar de reunión de los Salvadores termina convirtiéndose en una situación muy tensa que acaba llevando a los personajes al límite.

Durante el trayecto en camión, Ezekiel y los suyos se encuentran la carretera cortada por una fila de carros de supermercado que, a modo de flecha, señalan una tumba abierta cercana en la que un cartel reza: "Enterradme aquí". Una situación muy extraña que hace que salten las alarmas en el grupo que espera una emboscada detrás de cada esquina. Cuando esta no se produce, continúan su camino, aunque el suceso ha hecho que se retrasen, algo que los Salvadores no tardan en reprocharles. A regañadientes, entregan las cajas con los 12 melones a los Salvadores con idea de marcharse cuanto antes y proseguir con sus vidas.

Pero el encargo está incompleto. Son 11 los melones que hay en las cajas y no los 12 pactados. Una ausencia que sorprende a Ezekiel y que los Salvadores no pueden dejar de pasar por alto. Hacerlo supondría dar alas a cualquier idea de subversión y todos sabemos que con los Salvadores no se negocia. Ha de aplicarse un castigo ejemplificante para que esto no vuelva a ocurrir. Richard da un paso al frente y se ofrece a ser quien reciba el castigo. Es bien sabido por todos que si alguien dará problemas a los Salvadores ese es Richard por lo que sería lógico acabar con él de una vez por todas. Sin embargo, el disparo de los Salvadores termina en la pierna del joven Benjamin que, sorprendido, se desangra en el suelo hasta que finaliza el intercambio. La única manera de restaurar la confianza de los Salvadores y evitar males mayores es volver al día siguiente con el melón que falta.

Cuando el intercambio finaliza, el grupo coge a Benjamin y ponen rumbo a casa de Carol. La herida del joven sangra profusamente y saben que no llegarán a tiempo al Reino antes de que se desangre. Es necesario parar en algún lugar más cercano y el santuario de Carol es perfecto. Depositan a Benjamin sobre la mesa de la cocina y tratan de salvarle como pueden, pero la herida es muy grave y ha perdido mucha sangre. Finalmente, Benjamin muere sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo.

Esto hace que algo se active dentro de Morgan que, literalmente, se rompe. Su relación con Benjamin, al que entrenaba, era similar a la que hubiera tenido con su hijo si este siguiera vivo. La pérdida de su pupilo hace que Morgan reviva todos esos sentimientos que llevaba enterrados en lo más profundo de su ser y ahora se ve desbordado por el dolor y la rabia. Mientras trata de lidiar con toda esa pena, vuelve al lugar donde encontraron la tumba excavada y de casualidad encuentra el melón perdido. Rápidamente su mente hace clic y resuelve el rompecabezas. Richard orquestó toda la situación para que sirviera como distracción para poder así esconder el melón y provocar el enfrentamiento con los Salvadores.

De vuelta en el Reino, mientras Ezekiel llora la pérdida de Benjamin, Morgan se enfrenta a Richard y hace que éste termine confesándole que sí, que fue su idea pero que en el plan original era él quien debía haber muerto y no el joven Benjamin. Ahora que ha sucedido la desgracia es el momento de que Morgan y el Reino se unan a Alexandria y a la causa de Rick contra Negan. Es la mejor manera de hacer uso de la desgracia ocurrida, al menos en la mente de Richard.

Al día siguiente, tal y como acordaron, Ezekiel y su séquito vuelven al lugar de reunión para hacer entrega del melón que faltaba a los Salvadores. Cuando Richard va a hacer entrega del mismo, Morgan en un arrebato de furia se abalanza sobre el hombre y lo derriba. Ya en el suelo, pone sus manos sobre la garganta de Richard y lo estrangula hasta la muerte ante la atónita mirada de los Salvadores y de Ezekiel y los suyos que no entienden que está sucediendo. Cuando finalmente Richard exhala su último aliento, Morgan explica lo sucedido a Ezekiel y responsabiliza a Richard de lo sucedido a Benjamin.

En lugar de volver al Reino con los demás, Morgan coge el cadáver de Richard y los traslada hasta la tumba abierta donde lo entierra. Lo ocurrido ha provocado que deje a un lado su mantra de no matar y sabe que, a partir de ahora, las cosas van a cambiar mucho para este personaje. Después de enterrar el cadáver, se dirige nuevamente a casa de Carol y le cuenta lo que verdaderamente pasó en Alexandria. Le cuenta sobre la muerte de Glenn y la de Abraham y todas las muertes que vinieron después. Es hora de dejar de engañarse. Hay que acabar con los Salvadores. Carol le pide que se quede en su casa hasta que pueda manejar todo ese dolor y esa ira que le consume, antes de que haga nada que le ponga a él o al resto en peligro.

Carol, en cambio, hace las maletas y pone rumbo al Reino. El yugo impuesto por los Salvadores a las comunidades que se cruzan con ellos es demasiado pesado como para seguir tolerándolo. Es hora de dejar el exilio y volver al mundo real. Es tiempo de prepararse para la guerra. "Lo haremos, pero no hoy" responde el Rey cuando Carol por fin decide unirse a él.

Lo único que queda por resolver es la participación de Hilltop, para la cual hará falta un pequeño golpe de estado que derroque a Gregory del poder, y ver si finalmente las mujeres de Oceanside se unen a la causa de Rick. El tiempo corre y mucho me temo que el final de temporada nos dejará justo a las puertas de una guerra que no veremos resuelta hasta la octava temporada. Sin embargo, a pesar de que se puede tachar esta temporada como decepcionante desde el punto de vista de aquellos que reclaman mucha más acción, no olvidemos que la trama pausada nos permite ahondar en la psique de los personajes. Una psique mucho más convulsa que el mundo en el que viven. Y eso se agradece. Las historias de supervivencia tienden a repetir sus tramas de búsqueda de refugio, búsqueda de alimentos y huida del peligro inminente. Introducir el factor más humano que permita que ahondemos en los personajes y descubramos nuevas o diferentes facetas de ellos es una buena manera de tratar de no caer en la repetición.

Aún así, la llegada de Negan prometía más acción, más sangre y mucho más miedo. Es lo que se le prometió al público, es lo que quiere y es lo que más vale que tengamos si la serie quiere seguir contando con su legión de incondicionales.

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Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

About Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal