The Walking Dead 7×11: Hostiles and Calamities

The Walking Dead 7x11: Hostiles and Calamities

The Walking Dead 7x11: Hostiles and Calamities

Series: The Walking Dead

4 Stars

Summary

Eugene llega al Santuario y trata de adaptarse de la mejor forma posible a su nueva vida entre los Salvadores. Dwight sale en busca de Sherry después de que ésta dejase escapar a Daryl de su celda y huyera del Santuario.

Coder Credit

The Walking Dead sigue con su ritmo pausado construyendo poco a poco el relato de lo que será (esperemos) la guerra sucia, violenta y sangrienta que nos vienen prometiendo desde que Negan asomara la cabeza por la serie. A diferencia de los episodios anteriores, esta semana la acción se traslada al Santuario de los Salvadores donde continúa la vida de Negan y los suyos ignorantes de la que se les viene encima.

De hecho la historia continúa exactamente en el momento en el que vimos a Eugene por última vez, como si nos trasladásemos momentáneamente al pasado para ver qué es lo que han estado haciendo los Salvadores mientras Rick maquina en pequeños conciliábulos alianzas casi imposibles. ¡Menudo contraste el que se encuentra Eugene al llegar al Santuario!

Mientras que en Alexandria sufren las penurias de tensar la cuerda con Negan, en el Santuario nadan en la abundancia gracias a lo que recogen de otros. Su sociedad se fragmenta en números y en una estudiada jerarquía en la que los que más favorecidos son precisamente los incondicionales de Negan. Su economía se basa en puntos donde los de arriba pueden coger lo que quieran mientras que el resto se empeña hasta las cejas por un mísero trozo de pan. La habilidad de Eugene en la manufacturación de balas hace que nada más llegar ya se encuentre en lo más alto de la pirámide social. Se le asigna una cómoda habitación que goza de todos los lujos que un mundo postapocalíptico puede ofrecer y recibe la atención personalizada de Negan y de sus esposas.

Rápidamente Eugene se da cuenta de que para gozar de cierto status privilegiado tiene que hacerse imprescindible. Su habilidad, de momento, no es más que pura palabrería. Un par de trucos de física, algo de química aplicada y ya se tiene ganado el respeto y la admiración de Negan y los suyos. Claro que todo esto funcionará mientras Eugene juré lealtad eterna al gran y poderoso líder.

Una vez más, Eugene demuestra que nadie le gana a adaptación en ambientes extremos. Su cobardía egoísta hace que ponga a trabajar sobre la marcha a su privilegiado cerebro para tratar de tornar la situación a su favor. Se vale del status que le ha sido dado al llegar para imponerse a otros y conseguir medicamentos y no duda en hacer uso de las esposas de Negan, con las que curiosamente un inadaptado social como Eugene traba amistad, para saber qué es lo que se cuece en el Santuario y tomar ventaja. Siempre pensando en su supervivencia.

A estas alturas a nadie puede sorprenderle la actitud de Eugene. Si algo ha demostrado con el paso del tiempo es que su cobardía está muy lejos de ser superada y en la lucha por la supervivencia ésta siempre se impondrá por encima de lealtades y amistades. No se le puede reprochar que utilice la fría lógica y se deje guiar por su instinto de autoconservación para adaptarse como sea a cualquier situación que a priori pueda parecer adversa, recurriendo nuevamente a la mentira si hace falta. Por muy reprochable que pueda parecernos su conducta como espectadores ¿qué otra cosa puede hacer el cobarde del grupo?

De hecho es tal su instinto de autoconservación que si bien al inicio le vemos entablando una estrecha a mistad con las esposas de Negan, que no dudan en utilizarle para que les sintetice unas pastillas que puedan matar a Negan, le veremos traicionándolas y amenazando con exponer su plan a Negan haciendo uso de la fría lógica y volviendo cualquier posible plan que pudieran tener contra ellas. Dentro de la locura que se vive en el Santuario Eugene ha aprendido su funcionamiento y una vez que las reglas están claras es fácil atenerse a ellas.

Al final del episodio veremos cómo Negan le hace una visita al nuevo miembro del Santuario, comprobando, en compañía de su querida Lucille, dónde reside la lealtad de Eugene. Antes siquiera de que termine de preguntarle, Eugene, sin vacilar, responde: "Soy Negan. Lo era antes incluso de conocerte". Lo que está por ver es si se trata de una nueva mentira de Eugene fruto de su instinto cobarde o si se trata de la verdadera rendición del personaje a Negan, sabiendo que es inevitable oponerse a la fuerza bruta y a locura del líder de los Salvadores.

Pero en este episodio no sólo hemos visto la adaptación de Eugene a su nuevo ambiente. El episodio ha decidido centrar una de sus tramas en el personaje de Dwight, quizás uno de los más interesantes de la serie y que, hasta ahora, ha permanecido muy en segundo plano. Su historia está llena de dolor y culpa. Una culpa tan profunda que hace que su existencia sea vacía, con un ojo puesto en el pasado y el otro aceptando un futuro donde, precisamente la culpa, le condena a aceptar el peor de los destinos sin rechistar. Condenado a ser el perrito faldero del hombre que se lo ha quitado todo, que le ha humillado y al que debe agradecerle el haber tenido la misericordia de poder seguir con vida. La existencia de Dwight duele.

Duele verle tras los pasos de Sherry, su antes esposa y ahora esclava del tirano. Duele verle descubriendo que es ella la responsable de la fuga de Daryl porque no soportaba que Dwight tuviese que enfrentarse día tras día a la imagen del hombre que fue y que una mala decisión de ella terminó destruyendo. Pero lo que más duele es verle volver al Santuario después de una infructuosa búsqueda con una carta de despedida y la resignación de saber que la ha perdido para siempre. A partir de ahora toca tratar de olvidarla. Como si eso fuera posible.

Por eso es normal que terminara actuando como lo hace. Su última visita a la consulta del médico solo le dejó el dolor del recuerdo de la vida que fue. Su última conversación con el doctor solo reabrió las heridas malcuradas de Dwight y eso hace que, a su vuelta, no dude en poner la última frase que le dedicó Sherry en la mesa del médico. Un prueba incriminatoria que enseguida hace que Negan tenga que marcar territorio y que termina con el espectáculo dantesco de la quema del médico. El eco de los gritos del doctor resuenan por el Santuario. Muchos apartan la vista, pero Dwight se pone su máscara impasible. La máscara de un hombre muerto por dentro que no tiene nada por lo que vivir. Lo único que ahora le mueve, al igual que a Eugene, es el instinto de supervivencia.

Si bien es cierto que en este episodio no ha pasado nada que haga que la historia avance, ha sido interesante ver el paralelismo entre las historias de Dwight y Eugene. Cada uno un cobarde a su manera. Verdaderos supervivientes de un mundo gobernado por la locura que lo único que pueden hacer es adaptarse como puedan y dejarse llevar. "Yo soy Eugene. Tú eres Dwight. Somos Negan" sentencia Eugene al final del episodio.

No nos engañemos, cuando se trata de sobrevivir, todos queremos ser Negan. 

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Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

About Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal