The OA: la ambiciosa serie de Brit Marling llena de secretismo

The OA: primera temporada

The OA: primera temporada

3 Stars

Summary

La serie comienza de la mano de Prairie Johnson (Brit Marling), una chica ciega hasta ahora desaparecida que regresa a la comunidad donde creció con la vista restaurada. Algunos opinan que es un milagro y otros que se trata de un misterio peligroso pero Prairie no quiere hablar sobre los siete años que ha estado desaparecida, ni con el FBI ni con sus padres.

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The OA es la misteriosa serie que estrenó el 16 de diciembre Netflix bajo el más absoluto secretismo, solo un tráiler pocos días antes de que estuviera disponible y poco más. La serie creada por Brit Marling (que también es protagonista) junto a Zal Batmangli tiene un fuerte inicio, incluso prometedor, pero según va avanzando los episodios nos lleva hasta un decepcionante final.

Para evitar estropear la experiencia de los lectores, no revelaré ningún spoiler importante de la serie para que cada uno juzgue y llegue a sus propias conclusiones.

El inicio de la serie es tal como vimos en el tráiler, una mujer que corre a través del tráfico y salta desde un puente mientras es grabada por el teléfono de un chaval desde su coche. La premisa de la historia es que esta mujer ha estado desaparecida durante siete años, y gracias a sus padres nos enteramos que antes era ciega, y en estos momentos, en el hospital, ve perfectamente. El misterio está servido ¿qué le ha pasado? ¿dónde ha estado todos estos años?

Cuando la primera hora de episodio casi ha terminado es cuando aparece el título de la serie introduciéndonos en un panorama congelado, en una ciudad extranjera, otro tiempo y un nuevo lugar. Parece que estemos en un cuento de hadas. Pero cuando estamos terminando el segundo episodio, todo cambia, todo el rumbo que pensábamos que la serie estaba tomando era erróneo y todo se convierte en parte de un thriller.

Hay momentos en los que parece que estemos viendo series diferentes. La narrativa en sí es fácil de seguir, incluso si nos perdemos en las tantas preguntas que nos asaltan de la historia de la protagonista, pero la serie en sí es el trabajo de dos personas y se nota. Se nota la confianza casi adictiva de la serie, un esfuerzo particular. Una búsqueda agresiva durante los ocho episodios que comprenden la primera temporada, esto hace que la historia se dispare completamente, y hay que admirar la imaginación que desborda, más que el resultado final que resulta casi ridículo.

Me resulta bastante difícil explicar The OA sin soltar algún spoiler. Parte de la experiencia de ver esta serie, es la intriga que despierta en el espectador por saber que narices está pasando. El elemento sorpresa es primordial, se nota que esta fue la estrategia de Netflix al preparar el estreno de la serie, no hablar de ella hasta pocos días antes de su estreno.

Así que solo sabemos de antemano que Prairie Johnson (Brit Marling), ha estado desaparecida durante siete años y vuelve a su casa tras un aparente intento de suicidio. Aunque está feliz por poder ver a sus padres, ella se niega a hablar sobre lo que le ha pasado y por qué saltó del puente, y por supuesto, el tema de que ya no está ciega parece la pregunta menos importante.

Sus vecinos serán los más interesados en este suceso, lo que le vendrá genial a Prairie. Steve (Patrick Gibson) es un estudiante de instituto a quien le persiguen los problemas y ve como inminente que sus padres le envíen a una escuela militar, y será el primero que la utilizará para salir de sus problemas, pero a su vez será ella quien le reclute. Sabremos entonces que Prairie, o como se llama así misma, OA, querrá formar un grupo para que le ayude, y así la aventura empieza y poco a poco les irá contando, a estos extraños, su historia.

Una cosa tengo clara, The OA no es para todo el mundo. Se niega a abordar las preguntas directamente, sino que vamos en círculos.

El pasado de Prairie resulta fascinante, como si habláramos de un cuento de hadas. Crea un sistema de creencia basada en la ciencia y con detalles visualmente ejemplificados. Vemos una combinación de danza con yoga, agujeros de gusano que cruzan la vida más allá, y los estudios científicos incluso se mezclan con la religión. Estaba claro que el mezclar tales ideas iban a resultar importantes preguntas y la verdad sea dicha, la serie elabora respuestas rápidas y efectivas, haciendo que el entretenimiento de juntar todas las piezas sea bastante satisfactorio.

Pero cuando conseguimos que el tablero esté completo, todas las piezas en su lugar, el resultado final carece de profundidad y todo es bastante bizarro.

El problema llega en aplicar lo que cuenta Prairie a los personajes actuales. Steve y sus amigos están viviendo en el mundo real, más que en una realidad alterada por los flashbacks o escenarios que nadie puede entender. Cuando les vemos enfrentarse a las presiones de sus edades o en las relaciones, es cuando los sentimos como algo auténtico. Cuando empiezan a actuar bajo la influencia de su extraña vecina, tenemos que creerla igual que ellos. El problema es que no lo hacemos, simplemente porque hay una gran diferencia entre la historia que Prairie cuenta y las experiencias simples que observamos en el presente.

Esta gran diferencia se nota demasiado en los últimos momentos de la temporada. El final debería asombrar, pero no concuerda con las acciones extravagantes que lo eclipsa, creando una situación hilarante en la que sin querer tendrás que taparte la boca porque puedes partirte de risa ante la vergüenza que estás viviendo. Y es triste, porque se nota la sinceridad y el esfuerzo ante lo que se intenta contar. Y peor aún, se nota un reflejo en pantalla de eventos trágicos que no hace tanto que han ocurrido y esto podría ofender a cierto publico espectador y arruinar completamente la experiencia del final.

Está claro que The OA quiere vivir en el mundo real pero a su vez quiere escapar de él gracias a los cuentos de hadas. La imaginación es algo admirable, y hay que resaltar la dirección, la interpretación y todos los elementos que componen los capítulos. El equipo Marling/Batmanglij ha demostrado que son unos cuentacuentos excepcionales, creando un género bastante elegante. Tejen un misterio que es el que te hace estar pegado a la pantalla para saber que es lo que va a pasar, el problema es cuando el misterio termina y no queda nada. La ambición se queda corta y el resultado final es que no consiguen juntar en el mismo plato el talento y los momentos especiales.

A pesar de todo lo que he escrito, The OA me ha mantenido enganchada, creo que en verdad el final podría considerarse algo maravilloso porque todo cobra sentido, pero les ha faltado una fusión que otras series como Stranger Things si tenían.

Tengo curiosidad por si veremos una segunda temporada, pero The OA era un proyecto muy ambicioso, y me sentí decepcionada en como resolvieron la temporada, una pena.

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Clara Orti

Friends cambió mi vida y Gilmore Girls me la terminó de fastidiar. Perdida en el mundo de la BBC e intentando llevar al día todas las series y vida social. O eso intento decirme cada día.

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