‘The Leftovers’ la mejor serie que nadie vio

El pasado 4 de junio HBO puso fin a ‘The Leftovers. La serie, creada por Damon Lindelof (Perdidos) y Tom Perrota (autor de la novela en la que se basa la serie), se estrenó durante el verano de 2014 iniciándose una tendencia de emitir series de calidad en esta época del año. Pero The Leftovers superó cualquier previsión. Estábamos ante la mayor joya televisiva de los últimos años y sin embargo, nadie parecía darse cuenta, ni siquiera la Academia de Televisión.

La serie narraba la historia de cómo un 14 de octubre desaparecía inexplicablemente el 2% de la población mundial. Sin embargo The Leftovers nunca pretendió responder a las preguntas que muchas personas podían plantearse en un principio ¿a dónde fueron? ¿Por qué ellos? ¿Qué explicación hay a este fenómeno?

Al contrario que en los 90 con Lynch, que se vio obligado a contar quién asesinó a Laura Palmer -aunque nunca fue su idea-  Lindelof contaba con la suficiente libertad para manejar la obra a su antojo. La serie pretendía ser una disección al alma humana, a su conciencia. Cuando ciencia y religión, los dos pilares que sustentan la civilización occidental se desmoronan y no son capaces de explicar semejante evento ¿qué le sucede al ser humano? ¿cómo se comporta? The Leftovers presentaba a hombres y mujeres que no sabían en qué creer ni a qué aferrarse.

Una música de categoría acompañada de algunas de las mejores actuaciones de los últimos años. La historia al principio se centraba en Kevin (Justin Theroux), el jefe de policía de una ciudad ficticia de Nueva York, pero poco a poco fue dejando paso a Nora (Carrie Coon) una mujer que en “La Partida” perdió a su marido y a sus dos hijos.

Si la primera temporada puede resultar un poco extraña hasta que entendemos el propósito del creador, la segunda es aún más maravillosa. El capítulo de Matt Jamison (Christopher Eccleston), hermano de Nora, tiene uno de los mejores finales que he podido contemplar en muchos años.

Y sin embargo, ante una historia redonda, que es capaz de plasmar en la televisión a la humanidad en sí misma, en sus múltiples vertientes y diferencias, los premios parecían huir de ella. Los Emmys, principales premios de la Televisión de Estados Unidos, no nominaron ni una sola vez, en ninguna categoría, a la serie.

Con esta expectativa nos embarcábamos en la tercera temporada. Un auténtico viaje emocional, una montaña rusa que te encoje el corazón y no te lo suelta hasta que no desaparece el último nombre de los créditos. La temporada es perfecta. Os lo juro, no le falla nada. El penúltimo capítulo es una historia tan trepidante y emotiva que la escena final se quedará en nuestras retinas durante mucho tiempo. ¡Ay pero ese capítulo final! Lindelof nos presentó un capítulo final con una Carrie Coon de diez no, de mil. La actriz acabó robando todo el protagonismo que su compañero había tenido al principio de la temporada y se llevó de calle los últimos minutos que compartían. Su actuación fue realmente desgarradora, un último zarpazo a ese alma que Lindelof había diseccionado durante tres temporadas.

Al final el creador dio respuestas, quizás más de las que esperábamos, pero dejando una dicotomía clara: creer o no creer. Como toda la historia que nos había narrado, no había otra opción, nuestra fe y nuestras creencias entraban en juego.

Y con semejante despedida de serie, que fue alabada por público y crítica (al contrario que le había sucedido con Perdidos a Lindelof) comenzaron las apuestas por los Emmys. La Academia les había ignorado pero era imposible que lo hicieran esta vez, ¿no? Lindelof había aprendido de sus errores en Perdidos y pocas veces se había mostrado tanta belleza en televisión de una forma tan perfecta, todos estábamos de acuerdo, The Leftovers merecía la nominación.

Pero el 13 de julio llegó y con él, el gran fiasco. La serie, que apenas ha recibido publicidad en estos años y que prácticamente ha sido ignorada por todo el mundo no obtendrá el reconocimiento final que merecía. No solo no la nominaron a “Mejor serie drama” sino que Carrie Coon ganaba una nominación por su papel en ‘Fargo’ pero no por The Leftovers. Y os lo digo, pocos personajes tan complejos y maravillosos habrá como Nora Durst. Al final su única nominación “Mejor actriz invitada en serie drama” para Ann Dowd quedaba eclipsada por la crítica que se quejaba en las redes sociales de la injusticia que se estaba produciendo.

Hasta la actriz Carrie Coon se hizo eco de la indignación suscitada por la ausencia de The Leftovers en los Emmys

The Leftovers no será reconocida con grandes premios, como casi siempre suele ocurrir con las mejores series (‘The Wire’ solo estuvo nominada dos veces por su guion en 2005 y 2008 y no ganó ninguna de las veces). No obstante espero que este artículo aporte un pequeño grano de arena para que esta gran serie desconocida sea descubierta y reclamar su belleza como una de las más atractivas de al menos el último lustro. Porque sí, The Leftovers es la mejor serie que nadie vio, ni siquiera la Academia.

Para la Academia esta escena no merece ningún premio
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Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

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