The Good Doctor 1×10: Sacrifice

The Good Doctor 1x10: Sacrifice

The Good Doctor 1x10: Sacrifice

Series: The Good Doctor

4.5 Stars

Summary

Shaun se enfrenta a Aaron de nuevo por el tema de la terapeuta, a la vez que su nuevo paciente lo anima a imponerse a los demás y demostrar lo que vale. Por otro lado, Claire tendrá que lidiar con un cirujano que tiende a ser demasiado amistoso con ella.

Coder Credit

“The Good Doctor” se despide hasta enero del próximo año con un final de mitad de temporada que deja varios frentes abiertos. En los capítulos anteriores estábamos viendo que las cosas entre Aaron Glassman y Shaun se estaban volviendo complicadas, pero no son los únicos que van a tener que limar sus asperezas, cada personaje se enfrenta a un problema distinto y más de uno va a traer repercusiones para el futuro.

Todo estaba siendo prácticamente idílico en los últimos capítulos, a pesar del drama y de algún que otro malentendido, nos encontrábamos con un Shaun cada vez más adaptado a su nueva vida donde se encontraba a gusto, pero todo se ha torcido de la peor manera posible. Y la culpa solo se le puede echar a Aaron, está claro que el director del hospital quiere lo mejor para su protegido, pero ha empeñado tantísimo en que vaya a terapia que al final el joven médico ha acabado explotando y perdiendo la compostura.

Se veía venir que era algo que podía pasar, porque Shaun es una persona tranquila y paciente pero no le gusta que le den órdenes de cómo vivir su vida, solo ha hecho falta que Aaron retomara el tema junto a un paciente que no ha sido la mejor de las influencias para el chico, y ahora tenemos un gran problema entre manos. Pero nuestro protagonista no es el único con una crisis, Claire también ha pasado lo suyo, no hablemos ya de Jared y la escena final, y como no, estaba claro que la relación de Melendez y Jessica Preston iba a tener que llegar al bache en algún momento.

El encuentro con la terapeuta desencadena todos los problemas

Vayamos por partes, que hay mucho que comentar. En primer lugar: la división de los tres residentes en dos casos. En el primero tenemos a un jugador profesional de consolas al que tienen que operar de un problema con los ligamentos, es un chico rico y famoso y el doctor Andrews ofrece a dos de los residentes de Melendez que formen parte del equipo, lo echan a suertes y les toca a Jared y Shaun. A Claire la mandan con otro cirujano, el doctor Coyle, a tratar algo mucho menos emocionante.

A Shaun se le junta que Aaron ya le ha encasquetado una cita con una terapeuta con su nuevo paciente, éste se da cuenta al momento que el médico es autista y lo anima a demostrar que es más listo que los demás y a hacerse respetar. Me gusta que el joven quiera ayudar a Shaun, pero no se da cuenta que hacer que éste se enfrente a sus superiores no lo va a beneficiar en absoluto, de hecho veremos una versión de Shaun que no nos entusiasma. Uno que quiere crédito y que le reconozcan sus buenas ideas, nos gusta el Shaun que solo quiere hacer bien su trabajo y no busca ser mejor que los demás.

Melendez no tarda en darse cuenta que algo le sucede a su subordinado, e incluso tratará de hablar con Aaron al respecto pero el presidente del hospital simula que todo va perfectamente. Algo que es una gran mentira, porque Shaun llega al punto de quedarse a dormir en uno de los almacenes de limpieza en vez de irse a casa para evitar hablar con la terapeuta. Aaron intentará hasta sobornarlo con la televisión, pero nada hará que el chico acepte ir a hablar con la señora.

Pero aparte de eso, Shaun comienza a plantar cara a Melendez y al doctor Andrews, soltándole al paciente que puede tener esclerosis, cuando ya habían comentado que por ahora era mejor esperar a ver cómo evolucionaba. Los dos cirujanos le echan la bronca al residente, pero Jared sale en su ayuda diciendo que es mejor pecar de cautos y no dejar ningún cabo suelto, logrando que les den el visto bueno para hacer la prueba. Al paciente le alegra que Shaun se haya querido hacer respetar, aunque éste enseguida dice que ha sido mérito de su compañero.

Shaun se encierra en sí mismo

El resultado de la prueba es peor de lo que todos creían porque resulta que el paciente tiene una masa cancerígena que hay que extraer. Cuando Melendez le pide consejo a una oncóloga del hospital, la doctora reconoce a su paciente y dice que ya lo trató de cáncer tres años atrás: algo que ninguno de ellos sabía. El chico se justifica diciendo que no quería vivir con miedo ni que el cáncer le quitara la oportunidad de hacer lo que más le gusta, en resumen: ojos que no ven, corazón que no siente. Y ese comportamiento despreocupado lo ha llevado a tener otra masa cancerígena en el cerebro que es prácticamente inoperable.

El paciente se muestra tranquilo cuando le cuentan el diagnóstico, dice que aunque corta ha tenido una buena vida y se irá feliz. Pero Aaron y Melendez encuentran otra solución, algo que requerirá un gran sacrificio por parte del chico: pueden operarlo, pero perderá la movilidad del lado izquierdo de su cuerpo, incluso puede tener problemas para hablar y para comer, pero el paciente acepta la operación, cualquier cosa es mejor que la muerte y está convencido de luchar tras la operación para retomar su carrera en el mundo de vídeojuegos.

Tras salvar la vida del paciente, con crisis incluida en mitad de la operación, Aaron insiste en llevar a Shaun a casa para que tenga la terapia de una vez. Es en este momento cuando Shaun pierde los papeles y se pone a gritar diciendo que no quiere ir, que no cree que la terapia lo vaya a ayudar y que Aaron no es su padre. La discusión se vuelve cada vez más tensa, el joven está muy nervioso y acaba golpeando a su protector antes de salir corriendo. Cuando el hombre va a casa de Shaun para hablar con él se encuentra con que ha recogido sus cosas y se ha marchado con intención de no volver.

El equipo con el paciente antes de que Shaun decida hacerse notar

El caso de Claire es bastante más ligero, en lo referente a la cuestión médica, pero la situación en la que se haya la doctora es muy frustrante y tristemente el pan de cada día de muchas mujeres. Cuando conoce al doctor Coyle, que va a ser su supervisor en el caso, todo parece ir bien porque es un médico simpático que la ayuda y la anima a hacer por sí misma los distintos procedimientos para que aprenda. Pero pronto notamos que el hombre va un paso más allá del compañerismo, y empieza a ser algo incómodo para Claire.

El hecho de que Coyle no respete demasiado la distancia personal, o felicite a Claire acariciando su espalda por unos segundos, hace que la mujer se sienta bastante violenta y va a pedirles a Jared o Shaun que se cambien con ella. Ninguno de ellos quiere hacerlo porque les gusta su caso, pero cuando Claire explica el auténtico motivo por el que quiere el cambio, se encuentra con que Jared, su propio novio, le dice que está exagerando y que seguro que lo ha malinterpretado todo y el hombre solo quiere ser amable con ella. Sí, a muchas mujeres no nos sorprende este tipo de reacción.

Claire no tiene más remedio que continuar con su caso, tratando de mantener la distancia, porque hasta incluso su paciente se ha dado cuenta de que el hombre se está excediendo con las confianzas. Y nuestras sospechas se confirman cuando el médico invita a Claire a tomar una copa, a la que luego añade, un desayuno en un plan muy poco sutil. La mujer se niega al momento y lo aparta de ella, pero el médico se lo toma como una ofensa diciendo que ella le ha estado mandando señales (LO QUE TÚ DIGAS), y hasta le dice que se lo piense mejor para otra vez porque puede sancionarla por insubordinación.

Como muchas mujeres, Claire se encuentra sola en un caso de abuso de poder y acoso

Llegados a este punto, Claire no puede más que explotar y se lo cuenta todo a Jared que la aconseja ir a recursos humanos a quejarse. ¡Como si fuera tan fácil que la creyeran cuando él mismo la acusó de exagerar la situación! Ése es un problema al que se enfrentan muchas mujeres con sus jefes y no hay quien crea en ellas sin pruebas, pero resulta que la paciente escuchó toda la conversación, lo que anima a Claire a ir a hablar con el doctor Andrews.

El problema es que Jared ha ido de justiciero por la vida y ha empujado y amenazado a Coyle, éste ha presentado una queja y han despedido a Jared. Otra trama que se queda así hasta que volvamos de las vacaciones navideñas y que desde luego espero que se solucione con algún tipo de sanción y no un despido fulminante. Jared ha hecho mal, pero el culpable de todo es el otro y el que debería ser castigado. Pero como siempre, los poderosos se libran mientras que los que están por debajo son los que se llevan los palos.

Tú no la creíste y ahora esperas que recursos humanos sí lo haga, ARO

La otra subtrama que ha habido ha sido la de Neil Melendez, su prometida Jessica Preston y la cena con el padre de la mujer. Sabíamos que la pareja tenía un problema en el horizonte con el asunto de formar una familia, Melendez quería hijos y que fueran propios mientras que Jessica no estaba segura de querer quedarse embarazada y proponía la adopción. En algún momento iban a tener que retomar ese tema, pero ha sido en las peores circunstancias.

En primer lugar, durante la cena vemos que el padre de Jessica es idiota. No se le puede poner otro nombre, es un hombre rico e insiste en pagar la boda pese a que su hija le dice que no hace falta porque tanto ella como su prometido ganan bastante dinero. Pero el padre sale entonces con que es mejor que lo ahorren para cuando tengan hijos, porque entonces Jessica tendrá que dejar el trabajo y dedicarse en cuerpo y alma a la crianza de los niños. ¿PERDONA?

Aquí Melendez salta a defender a su novia diciendo que puede ser madre y abogada a la vez, y que no tiene por qué dejar de trabajar si no quiere hacerlo. Y ya lo remata diciendo que una madre trabajadora es algo admirable y no un parásito como considera a su suegro, que se dedica a vivir la vida con sus millones y no hacer nada útil. El hombre se enfada y se larga, y su hija le sigue poco después para tratar de aliviar la situación.

Jessica y Melendez teniendo que soportar las tonterías del señor Preston

Cuando Melendez y Jessica se ven a la mañana siguiente, el hombre se disculpa con ella y promete llamar a su padre para pedirle perdón por su comportamiento pero Jessica lo interrumpe diciendo que ella no quiere tener hijos. Ni adoptados ni propios, cero hijos. Veremos a ver cómo siguen estos dos pero en una relación donde las dos partes quieren cosas tan distintas, es difícil pensar que pueda haber una solución.

Y así nos quedamos hasta enero: con Shaun desaparecido y con un ataque de nervios que temo que pueda hacer alguna locura, Jared despedido, Claire con un problema de acoso sin solución aparente y Melendez a punto de romper con su novia. Toca armarse de paciencia.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.