The Good Doctor 1×07: 22 Steps

The Good Doctor 1x07: 22 Steps

The Good Doctor 1x07: 22 Steps

Series: The Good Doctor

5 Stars

Summary

Los tres residentes del doctor Melendez tendrán que enfrentarse a sus propios demonios en un turno bastante complicado.

Coder Credit

Tras un parón de una semana llega un nuevo episodio de la que ya podemos llamar como una de las series revelación de la temporada. Otro gran capítulo que sigue haciendo que queramos cada vez más a Shaun y al resto del equipo, la vida del médico residente no es sencilla pero esta vez es particularmente dura para ellos. Freddie Highmore vuelve a hacer una interpretación magistral y poco a poco vemos que el resto del reparto va cogiendo el punto a sus personajes, como es el caso de Chuku Modu y Antonia Thomas, que van cobrando cada vez más relevancia.

Por si creíamos que los guionistas habían olvidado la obsesión de Shaun por comprarse una televisión, uno de los motivos que expuso en por qué quería ser cirujano al ser contratado, nos equivocábamos porque veremos al médico hablar del tema durante varias veces a lo largo del capítulo. Sin duda, los pocos momentos de humor que encontraremos en un episodio con una carga dramática bastante fuerte y que nos hará desde emocionarnos hasta enfadarnos, realmente “The Good Doctor” consigue crear un cóctel de sentimientos en cuarenta minutos que son para quitarse el sombrero.

Empezamos con Melendez y sus tres aprendices informándose sobre su nuevo paciente, un anciano que ha sufrido varios infartos al fallar su marcapasos. Siendo mayor de setenta años es imposible hacerle un trasplante y tienen que buscar la manera menos dañina de alargar su vida lo máximo posible, por lo que deciden ponerle otro tipo de marcapasos. Jared será el que tenga mayor contacto con el paciente y seguiremos sabiendo más de su pasado y de su vida, la verdad es que pienso en cómo era el médico al inicio y lo veo ahora y no parece el mismo.

Melendez da las indicaciones

Jared es el encargado de explicarle al hombre lo que ha pasado y el procedimiento que le realizarán, pero se encuentra con que el paciente está cansado de vivir y no quiere que lo operen, incluso admitirá que él mismo destrozó su marcapasos a propósito porque quiere morir. El hombre se escabulle hasta el sótano en un intento desesperado por morir antes de que le hagan nada, Jared da con él y acepta su decisión pero se niega a dejarlo abandonado allí.

Los minutos pasan y ambos hablan sobre su pasado, el anciano dice que ya ha vivido bastante y ahora está solo en el mundo, su vida no ha sido tan buena como esperaba y está cansado de sufrir por sus problemas cardíacos. Y entonces el hombre hace una suposición, como todos los espectadores hemos hecho, sobre Jared y su vida que parece ser perfecta pero nos equivocamos. Sabíamos que el médico procedía de una familia rica pero ahondamos un poco más en el tema y nos sorprendemos al saber que nunca tuvo algo parecido a una familia, sus padres lo mandaban a un internado y solo los veía en Navidad.

Pero lo más sorprendente de todo es cuando confiesa que a los 18 años decidió volver a casa, ya era adulto, quería tomar sus decisiones y gritar lo malos padres que eran para acabar encontrándose con que habían vendido la casa sin avisarlo y lo dejaron en la calle. Pero Jared encontró amigos entre la gente que conoció, que fueron los que realmente lo ayudaron a seguir su sueño de ser médico. La verdad es que hay que admirar al hombre y espero que siga evolucionando a mejor, hasta el punto de ser más comprensivo con Shaun.

El anciano parece recapacitar con lo que le cuenta Jared y acepta someterse a la cirugía, pero finalmente cambia de idea de nuevo y elige no hacerlo sabiendo que va a morir. Al residente no le resulta sencillo admitir lo que puede considerar una derrota, pero está dándole a su paciente la opción de decidir y no solo eso, sino que se quedará acompañándolo hasta el momento en el que fallece. Hemos visto sin duda el lado más humano y vulnerable de Jared Kalu.

Jared es mucho más sensible de lo que creíamos

Pero el caso principal y la trama que se va a llevar la mayor parte de la atención es la de un joven paciente que llega histérico al hospital, tanto que los miembros del equipo de urgencias que lo atiende quieren atarlo y sedarlo porque dicen que sufre un ataque psicótico. Shaun es espectador de la escena y no duda en acercarse a explicarles que están asustando al chico porque es autista y no le gusta que lo toquen. Tras hacer caso a Shaun comprenden que tiene razón y el joven se tranquiliza, permitiendo que el médico le cure los cortes y heridas que tiene.

Al llegar los padres del paciente nos enteramos que éste se equivocó de parada en el autobús y se perdió, lo que provocó que perdiera el control y acabara herido. Pero el chico tiene fiebre y sigue enfermo, por lo que Shaun no le da el alta y acude a Melendez a contarle lo que ocurre. Su jefe comprende la seriedad de la situación y le da permiso para hacerse cargo del caso. Pero Shaun está incómodo lidiando con un paciente que padece autismo como él, algo que nos resulta extraño sobre todo cuando le explica a Claire que nunca antes había conocido a otro autista.

¿Por qué Shaun parece renegar de tratar con el paciente pese a que éste ha demostrado confiar en él? ¿Acaso nuestro protagonista ve sus propias limitaciones reflejadas en el joven Liam? Claire llega a esa misma conclusión y su compañero se excusa de responder haciendo otra pregunta, así que podemos suponer que sí, le incomoda tratar con un paciente que es como él y parece que no sabe muy bien como manejarlo pero tendrá que hacerlo.

Shaun hace las primeras curas al muchacho

Claire tampoco pasa por un buen momento personal, recordemos que en el capítulo anterior un paciente murió por el procedimiento que ella llevó a cabo y a Aaron Glassman le preocupa que la joven esté afectada. El director del hospital la obliga a concertar una cita con la psicóloga del centro para que evalúe si está capacitada para seguir trabajando o necesita algún tipo de ayuda o terapia para superar lo sucedido. Claire pasa la prueba sin mucho problema, es verdad que está afectada pero es una mujer fuerte y sabe que son consecuencias del trabajo, aun así, la psicóloga le recomienda que comparta esos sentimientos con otra persona y no se lo guarde todo para ella porque a la larga acabará explotando.

El resto del episodio veremos a Claire trabajando con Shaun tratando de averiguar lo que le sucede a Liam. Intentan llevar a cabo una resonancia, algo bastante difícil sin pensamos que el chico no deja de temblar y moverse cuando está inquieto. Pero Shaun logra dar con la manera de conectar con él, haciendo que se concentre en los pasos que hay entre un punto y otro del hospital y todo iba bien hasta que el paciente pierde la calma y deben suspender la prueba.

Tienen que recurrir a meterle la cámara directamente en el estómago, los padres dan su consentimiento pero Liam está muy nervioso y no hay forma de que se mantenga inmóvil, todo mientras repite una y otra vez que se equivocó de autobús. Es cuando Shaun vuelve a hablar con él, después de todo es el único que sabe lo que está experimentando y le cuenta que él también ha cometido errores pero eso es bueno porque se aprende de ellos.

Sus palabras tranquilizan un poco al muchacho que establece contacto visual con él, Shaun se da cuenta que sus ojos están rojos y pregunta a los padres si le dan algún tipo de suplemento de hierbas aparte de vitaminas. En cuanto la madre cuenta lo que le dan hace el diagnóstico acertado.

Claire ayuda a su compañero con el caso

Melendez acude con su residente a hablar con los padres, explicarles lo que tiene su hijo y la operación que deben realizar y es en este momento cuando nos indignamos, porque la pareja acepta la cirugía siempre que Shaun NO forme parte de ella. ¿Pero qué pasa con vosotros? ¿Cómo pueden ser así de hipócritas? Hemos visto al joven enfrentarse a la opinión de medio hospital sobre si está capacitado o no para ser cirujano, lo hemos visto demostrar su valía una y otra vez ante personas “normales” que veían imposible que un autista pudiera desempeñar ese trabajo.

Y ahora nos encontramos con los padres de un chico autista que no quieren que el médico autista que ha diagnosticado a su hijo esté en el quirófano. ¿Pero cómo se puede ser tan gentuza? Melendez alucina con la petición y va a hablar con Aaron sobre lo que debe hacer, y aquí aplaudo al director del hospital porque le deja las cosas muy claras: “¿Te molesta que no quieran a Shaun en la operación porque es tu equipo y mandas tú, o porque piensas que Shaun sí es válido como médico?”

¿Y qué hace Melendez? Hablar con los padres y confesar lo mal que ha tratado al joven residente desde su llegada, las veces que lo ha puesto a prueba para verlo fallar pero nunca lo ha hecho, Shaun se ha ganado su puesto y no va a prescindir de él, así que si no lo quieren en quirófano que se vayan a otro hospital para que operen a Liam. De verdad que he querido aplaudir y abrazar a Melendez, le perdono todas las faenas que le ha hecho a Shaun hasta ahora porque finalmente admite que es un buen médico.

Los padres están dispuestos a marcharse pero Liam pide a Shaun como médico y estos acaban dando su brazo a torcer, firmando el permiso para la cirugía. La confirmación de que Melendez confía en Shaun es cuando le cede el bisturí para que sea quien lleve a cabo el procedimiento en vez de ser un mero espectador. Consiguen dar con la causa de los problemas del chico y la intervención es un completo éxito.

Shaun no se puede creer que su jefe le dé el control

He adorado la escena de Shaun yendo a explicar a los padres que todo ha salido bien y su hijo se recuperará, sobre todo porque no guarda ningún tipo de rencor hacia ellos por haber tratado de evitar que formara parte del equipo. El médico los justifica diciendo que solo hacían lo que creían que era mejor para su hijo porque se preocupan por él, para después añadir que él no tuvo unos padres que hicieran eso.

Parece que va a dejarlo ahí pero entonces añade que gracias a eso nunca le dieron un suplemento de hierbas que estuviera a punto de matarlo, dicho esto se marcha, dejando desconcertado al matrimonio y con Melendez teniendo que aguantarse la risa.

Está claro que el haber conocido a Shaun Murphy ha cambiado la forma de ver las cosas que tenían esos padres, que ahora preguntan a su hijo las cosas en vez de hacer directamente lo que piensan que es mejor para él. Pero también hemos asistido a una conversación muy interesante entre Aaron y Jessica Preston, miembro de la junta del hospital y prometida de Melendez, en la que la mujer insta al hombre a dejar que Shaun aprenda solo de sus errores y no lo sobreproteja.

Sí, el chico tiene algunas particularidades y necesidades que pueden hacer que necesite ayude de vez en cuando, pero hay que distinguir entre cosas graves e importantes y aquellas que no lo son, porque de lo contrario no va a permitir que Shaun aprenda y evolucione.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.