The Good Doctor 1×05: Point Three Percent

The Good Doctor 1x05: Point Three Percent

The Good Doctor 1x05: Point Three Percent

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

El equipo del doctor Melendez se divide investigando dos casos cuando Shaun se interesa por un niño que guarda un asombroso parecido con su hermano fallecido.

Coder Credit

Los guionistas logran sorprendernos con un capítulo donde la mayoría de los protagonistas quedan a un lado para que sean las tramas de los enfermos las que cobren importancia. Apenas veremos a Claire, Jared y Melendez, mientras que Shaun se involucra demasiado con su paciente por motivos personales.

“The Good Doctor” continúa su camino sin bajar el ritmo ni su calidad, tal vez este episodio pueda parece más flojo al no centrarse en el equipo del hospital sino en las historias de los dos pacientes y sus respectivas familias, pero está bien que nos recuerden que antes de llegar al centro médico cada persona tiene su propia historia detrás, al margen de su enfermedad. Eso es lo ocurre con el primer paciente en llegar al hospital: un hombre mayor que ha discutido con su hijo por no haber ido al funeral de su madre, acaba sufriendo un ataque de alergia que le impide respirar.

Una vez ingresado, el equipo de Neil Melendez lo revisa tratando de averiguar las causas de lo que le ha ocurrido y el fuerte dolor de estómago que padece. Sin embargo, la vista de Shaun se desvía hacia un niño con un brazo escayolado que está en urgencias. Tal vez crea que es una visión pero no lo es, el chico es exactamente igual que su hermano Steve.

El médico no puede evitar acercarse para hablar con él y nos encontramos a un joven muy maduro para su edad, curioso y hablador que enseguida conecta con Shaun. El propio Aaron Glassman llega a ver al paciente y se queda helado al ver que es un clon del hermano de su protegido, y hasta le pregunta si hay posibilidad de que sean parientes pero Shaun ya lo ha descartado.

Evan es idéntico a Steve

Lo único que me sorprende de todo esto es que Melendez permita que Shaun se quede tratando al niño, cuyo caso en principio no tiene interés alguno, en vez de ordenarle que vaya con Jared y Claire a hacer las pruebas a su paciente. Shaun lleva a Evan, nombre del niño, a hacerle un tac para comprobar que no tenga lesiones cerebrales por la caída que ha provocado su brazo roto. El chico no está asustado, dice que ya le han hecho más pruebas así y se dedica a interrogar a Shaun sobre su vida amorosa.

A lo largo de todo el capítulo tenemos varias escenas del estilo entre ambos, y son realmente divertidas y enternecedoras, es imposible no querer a Evan y más al ver como logra que Shaun se atreva a abrirse ante él y contarle cosas personales, incluso le dice que es autista. Pero las cosas comienzan a torcerse cuando el médico descubre que el chico tiene un tumor en el cerebro. Va con nerviosismo a hablar con los padres para comunicárselo pero estos de explican que ya lo saben desde hace meses, pero no quieren que su hijo lo sepa.

Esta decisión es totalmente incomprensible para Shaun y se lo plantea a Aaron: ¿cómo pueden decidir los padres no decirle a su hijo que le quedan menos de seis meses de vida? Como el médico se ve incapaz de mentirle al niño, que además detecta sus mentiras al vuelo, le pide a Claire que hable con él explicándole que al final le van a tener que poner alfileres en el brazo roto (Shaun le había dicho previamente que no era necesario porque su hueso soldaría fácil, algo que no ocurre al tener cáncer de huesos).

Aaron ayuda a Shaun en la medida de lo posible

Evan lo acepta, aunque espera a quedarse solo con Shaun para preguntarle al respecto. De repente se encuentran hablando sobre lo que supone mentir a los demás, y si estos son capaces de aceptar la verdad o no, momento en el que Evan dice que es mejor decir la verdad y Shaun le suelta sin más que tiene cáncer. Los espectadores nos quedamos helados sabiendo las implicaciones que eso conlleva: ha desobedecido las órdenes de los padres, y puede meterse en un gran lío.

Pero Evan nos sorprende a todos al confesar que ya lo sabía. No le llevó mucho tiempo darse cuenta que sus padres pasaron de hacerle muchas pruebas en hospitales a decirle que todo iba bien, para luego comprarle una consola. El chico sospechó que le escondían algo y solo tuvo que buscar un poco por google para descubrir que sus síntomas eran los típicos del cáncer que padece. Shaun no sabe qué decir ya que no es que sea muy bueno consolando los demás, Evan lo nota y le dice que no se preocupe porque no está asustado, antes de proseguir con el interrogatorio al médico sobre su vecina.

La entereza del niño es digna de admiración, pero Shaun se niega a aceptarlo sin más y decide revisar todo su historial médico en busca de algo que apunte a un error. Tras horas y horas de extensa investigación parece encontrar algo y va corriendo a decírselo a su jefe, Melendez casi lo atropella con el coche pero escucha la explicación de su residente hasta aceptar que puede llevar razón y que el chico no tenga cáncer. Sin embargo, necesitan una prueba de médula ósea para confirmarlo, es cuando Shaun dice que ya le realizaron dos y éstas dieron positivo para cáncer.

Melendez insiste que no hay nada que hacer y no importa que Shaun diga que pudieron ser dos falsos positivos, el cirujano dice que las posibilidades son mínimas. Exactamente del 0'3% como añade el joven médico, pero su jefe no da el brazo a torcer. Por suerte para Shaun, Aaron apoya que le realice la prueba al paciente pero le pide que mienta, porque no es justo dar esperanza a nadie con unas opciones tan escasas. Pero ya sabemos que si hay alguien incapaz de mentir y sonar real ese es nuestro protagonista que acaba confesándolo todo, ante Evan y sus padres que lo descubren cuando va a extraer un poco de médula ósea.

Los padres del paciente no se toman nada bien la intervención de Shaun Murphy

Las cosas podrían haber terminado ahí pero Evan empeora y comienza a sangrar por la boca, tiene una embolia y deben operarlo de urgencia. Melendez prohíbe a Shaun estar en quirófano porque ya la ha liado bastante y se lleva a Claire con él. Tras salvar al paciente descubren que sus costillas tienen muchas lesiones, lo que es una señal inequívoca de que sufre cáncer y así se lo comunican a los padres (y a Shaun que también aguardaba en la sala de espera). Todos somos partícipes del dolor de la familia y del médico, porque hemos creído en ese 0'3%, hemos tenido esperanza y nos la han arrebatado.

Descubrimos que Shaun no es infalible como parecía hasta ahora y que también se equivoca, su error no le ha costado la vida a nadie pero sí que ha ocasionado que tanto los padres como el propio Evan vuelvan a notar el golpe de la realidad. Porque aunque supieran que las posibilidades eran muy escasas, había una pequeña esperanza en la que creer. Shaun se disculpará con su paciente más adelante, consciente de que lo ha hecho mal pero el niño lo perdona y agradece que al menos lo intentara.

Éste será un caso que el protagonista no va a olvidar fácilmente, pero que además le sirve de cierre con respecto a la muerte de su hermano. Mediante un flashback vimos que de niños le regaló a Steve una copia gastada de “Matar a un Ruiseñor”, pero su hermano no llegó a acabarlo. Por eso le pregunta a Evan si puede leerle lo que falta, el niño acepta sin comprender todo el trasfondo, ni la gran importancia que tiene para el médico.

Melendez hace cada vez más caso de las ideas de su residente

Y no me olvido del señor con el que comenzó el episodio. Durante su estancia en el hospital sufre otro ataque provocado por la rotura de un quiste, descubren que tiene varios y uno de ellos en el cerebro. Deben extraérselos todos sin que se rompa ninguno porque podría no sobrevivir a un nuevo ataque. Entre prueba y prueba, vemos que ni el hombre ni su hijo son capaces de mantener una conversación sobre su distanciamiento y acabará siendo Jared el que los ayude a limar asperezas.

Parece que al final el médico no es tan malo como quisieron hacernos creer y logra que padre e hijo inicien una reconciliación que, les llevará tiempo, pero se acabará produciendo. También conocemos así algo del pasado del doctor, que desvela que se decantó por la medicina en vez de seguir los pasos de su padre, por lo que deducimos que no ha tenido un camino fácil.

Por último, me ha encantado ver a Shaun sintiéndose más cómodo con los habituales sarcasmos de Melendez, atreviéndose a responderle cuando su jefe le pregunta si ha llegado tan puntual porque ha dormido allí o se ha teletransportado, y Shaun responde que se teletransportó. Emociona ver como poco a poco todo va evolucionando y se va estableciendo una relación de camaradería entre el equipo sin que Shaun quede apartado, esperemos que dure.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.