The Good Doctor 1×03: Oliver

The Good Doctor 1x03: Oliver

The Good Doctor 1x03: Oliver

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

Cuando en el hospital reciben el aviso de un hígado compatible para uno de sus pacientes, Shaun y Claire irán a recoger el órgano mientras Melendez y Jared preparan al receptor.

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La serie sigue poco a poco mostrándonos su potencial. Si el primer capítulo estaba centrado por completo en Shaun, y el segundo giraba más sobre cómo trataban los demás al protagonista, en éste nos vamos a encontrar con dos tramas principales: el funcionamiento del hospital donde todo acaba siendo política, y el acercamiento de Claire a Shaun tratando de saber cómo tratarlo.

A estas alturas no es una novedad decir que el joven cirujano ve el mundo de una forma muy distinta al del resto de personajes, pero sigue sorprendiéndonos con alguna de sus reacciones y comentarios, porque muchos nos podemos quedar entristecidos al llegar al final del capítulo pero no Shaun, él sigue viendo un lado positivo en lo que ha pasado. Sí, no siente lo mismo que nosotros, pero desde su punto de vista han hecho algo bueno y eso es lo que cuenta y ya solo por eso: es un buen día. Me parece muy refrescante poder ver las cosas desde su perspectiva.

Yendo al episodio, como hemos comentado al principio, hay dos argumentos centrales aunque el que se lleva mayor protagonismo es el del trasplante de hígado a uno de los pacientes del hospital. Claire está muy contenta ya que el receptor fue su primer paciente cuando llegó como residente, a la chica le habría gustado quedarse a hacerle las pruebas para el pre-operatorio, pero el doctor Melendez ordena que sean ella y Shaun los que vayan a otro hospital de la ciudad a recoger el órgano. Este trayecto, tienen ocho horas en los que el hígado es viable para ser trasplantado, hará que Claire trate de conocer a su nuevo compañero, haciendo un esfuerzo por entenderlo y poder iniciar una amistad.

Freddie Highmore consigue sacar el lado más entrañable del protagonista

Vemos que Shaun ignora bastante a su compañera cada vez que ésta le hace una pregunta, e incluso no le importa que le hayan mandado a ir en busca del órgano como si fuera un mensajero mientras que es Jared, el otro residente, el que se gana el derecho de estar en el pre-operatorio. Claire muestra su frustración ante este hecho pero al otro le da igual, está demasiado interesado comprobando cómo funciona el helicóptero en el que hacen el trayecto de ida, o examinando el hígado cuando se lo entregan. Y es que Shaun siente una curiosidad fascinante por todo lo que rodea, es como un niño que quiere saber cómo funciona el mundo, y eso le permite darse cuenta de cosas que otros no ven.

Shaun parece notar algo raro en el hígado pero Claire le enseña la radiografía y todo parece estar bien, así que lo deja estar por ahora y se disponen a marcharse, pero el piloto les anuncia que no pueden despegar porque hay mucha niebla. Si a eso se le suma el problema que las ocho horas han quedado reducidas a poco más de cuatro, porque el hígado fue extraído del cuerpo del donante horas antes de que ellos llegaran, se encuentran en un terrible aprieto para llegar a tiempo.

Claire no se rinde y tras pedir en vano que les presten una ambulancia, propone ir en un coche de policía y al rato aparece un coche patrulla para llevarlos. Sin embargo, la sirena así como las luces provocan una extraña reacción en Shaun que se queda paralizado mientras recuerda la primera vez que estuvo dentro de un coche de policía: el día de la muerte de su hermano. Claire se da cuenta de lo que ocurre y le pide al agente que quite las luces, momento en el que Shaun vuelve a la normalidad y sube al vehículo.

La residente es una mujer de recursos

Claire incluso pide ayuda a Aaron Glassman, presidente del hospital y mayor defensor de Shaun Murphy, para conectar con su compañero y el consejo del hombre es que encuentre su propia forma, y lo logra al darse cuenta que el joven odia las preguntas y por eso nunca responde. Si le habla con frases enunciativas, Shaun no tiene ningún reparo en mantener una conversación con ella.

Todo se tuerce cuando la temperatura en el interior de la nevera comienza a aumentar y necesitan ponerle hielo de inmediato, llegan hasta una tienda donde no tienen existencias y deben tomar la drástica medida de meter granizado de frutas en la nevera para que el hígado se conserve el tiempo necesario. Pero habrá otro problema más porque Shaun ha seguido pensando en que notaba algo extraño en el hígado cuando lo examinaron al principio, y cae en la cuenta de que se trata de un coágulo, algo que no sale en la radiografía porque éste se produjo después de lo que extrajeran del cadáver.

El policía tiene que detener el coche en mitad de la autovía para que Shaun y Claire operen rápidamente el órgano y extraigan lo que ha provocado dicho coágulo, porque sino el hígado será inservible antes de que lleguen al hospital. Extraen lo que parece ser un trozo de cristal y devuelven el hígado a la nevera, antes de salir disparados hacia el hospital St. Bonaventure.

El oficial no puede creer lo que está viendo

Mientras todo esto ocurría, Melendez y Jared han estado haciendo todas las pruebas pertinentes a su paciente para comprobar que está en buen estado para ser receptor del órgano. Pero tras los análisis encuentran alcohol en su sangre, el hombre se justifica diciendo que solo tomó una copa de champán hace unos días en la graduación de su hija. Melendez hace varios cálculos algebraicos y confirma que el paciente dice la verdad, pero la normativa impide que un receptor reciba un órgano si ha tomado alcohol en los seis meses anteriores a la operación.

Aunque los dos médicos quieren realizar la cirugía, no pueden saltarse las normas y deben exponer el caso ante la junta del hospital. Y aquí vemos cómo prima más el miedo a que si hacen el trasplante, esto llegue a oídos ajenos y dejen de recibir donaciones que al valor humano. Sí, el hombre ha incumplido las normas pero para colmo ha desarrollado una enfermedad grave que le deja con dos o tres meses de vida, tiempo insuficiente para aguantar en la lista de espera otro hígado. La junta decide entregar el órgano a otro candidato de la lista, en otro hospital, en vez de arriesgarse, aún sabiendo que están condenando a la muerte a un hombre que no ha hecho nada tan grave.

De manera que cuando Shaun y Claire llegan triunfantes al hospital con el hígado, descubren que vienen a recogerlo para llevárselo a otro hospital. Claire se siente frustrada y dolida, al igual que el espectador, con la sensación de que todo lo que ha hecho no ha servido para nada. Sin embargo, Shaun está sonriente porque han salvado una vida, no la del paciente que creían, pero una vida y es algo por lo que estar orgulloso.

Los dos médicos hacen todo lo posible por salvar la vida de su paciente

La otra trama del capítulo también está relacionada con la política de funcionamiento de un hospital, donde a veces más que un lugar donde tratar pacientes y salvarlos parece que estemos dentro de un partido político donde solo importa recaudar fondos y conseguir buena publicidad. Pero esto nos sirve de excusa para conocer un poco mejor al doctor Marcus Andrews, jefe del departamento de cirugía y que quiere el puesto como presidente de Aaron Glassman.

Si pensábamos que Melendez no era un buen tipo por su forma de tratar a Shaun, comprobamos que su superior es aún peor. El motivo es que tiene que operar a un paciente millonario que podría hacer una generosa donación al hospital, y por tanto gran parte de la junta está pendiente del hombre y haciéndole la pelota. Andrews se ofende cuando una de las jefas le dice que en la sala de quirófano quiere que Melendez entre con él como un seguro.

Obviamente Andrews pasa de todo creyéndose el más listo y cuando la cirugía está terminando tienen un problema y debe llamar corriendo a su subordinado para que lo ayude. Si ya me caía mal este hombre por querer robarle el puesto a Aaron Glassman, ahora ya me cae peor, porque encima tiene la poca vergüenza de ir a hablar con Aaron sobre la operación y éste le aconseja que si quiere su puesto, debe dejar de ser tan egocéntrico y empezar a pensar como un presidente y no como un cirujano. Pero el hombre hace lo que le da la gana, está a punto de fastidiarlo todo, y para colmo es el que más problemas puso al trasplante.

¿Alguien más quiso que se atragantara con esa manzana?

Para terminar tenemos el momento en el que Shaun sin pretenderlo nos hace reír. Al inicio del episodio, conoció a su vecina que le pidió unas pilas para poder seguir jugando a un vídeojuego. Él se las prestó sin problema, pero cuando llega el día siguiente llama a su puerta para decirle que se las devuelva. Está claro que el término “prestar” tiene unas connotaciones que se toma al pie de la letra, y la gente de su entorno va a tener que aprender a conocer todo esto para que no haya malentendidos.

Por último quería hablar de los flashbacks de la infancia de Shaun que, si bien nos sirven para conocer mejor cómo acabó queriendo convertirse en cirujano y su relación con Glassman, también pueden resultar un poco pesados si no los manejan bien. Me gustan los saltos atrás en el tiempo y saber más de su infancia, pero no me termina de convencer que en cada episodio ocurra algo que automáticamente lo lleve a revivir algo de su infancia y además en orden cronológico. ¿No pueden mostrarnos los flashbacks sin que tenga que haber un detonante para ellos cada vez?

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.