The Good Doctor 1×01: Burnt Food

The Good Doctor 1x01: Burnt Food

The Good Doctor 1x01: Burnt Food

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

Shaun Murphy es un joven médico que padece autismo y el síndrome de Savant, lo que le convierte en alguien con dificultades sociales pero con un don excelente para la medicina, pero si quiere cumplir su sueño de ser cirujano deberá hacer frente a todo tipo de prejuicios.

Coder Credit

La nueva serie de ABC que en España podremos ver en AXN a partir del próximo 24 de octubre nos propone un punto de partida que puede parecer repetitivo a primera vista. No es el primer programa en el que tenemos un protagonista que es un genio pero con problemas para socializar, sin embargo, nos hallamos ante una serie distinta donde la magnifica interpretación de Freddie Highmore (“Bates Motel”) ya nos mantiene enganchados desde el minuto uno mientras seguimos descubriendo más cosas que pueden hacer de “The Good Doctor” una de las mejores series que comienzan esta temporada.

Es difícil hacerse una opinión con tan solo un episodio piloto: nos son presentados todos los personajes, la situación de los principales protagonistas y el equipo tiene poco más de 40 minutos para presentar un producto que convenza a los directivos de la cadena de darles luz verde para una temporada. Es por eso por lo que el primer capítulo pueda parecer previsible en algunos aspectos, pero no cabe duda que si van desarrollando bien la trama y sus personajes, estamos ante una buena serie.

¿Qué hace de “The Good Doctor” una ficción distinta? En primer lugar: los personajes. Podría hacer una disertación sobre la brillante actuación de Highmore como Shaun, ese joven en apariencia frágil y al que dan ganas de abrazar porque parece que no vaya a encajar en ningún sitio, pero que muestra una decisión y una fuerza de voluntad que nos sorprende en más de una ocasión.

Él quiere salvar vidas y hará lo que sea para conseguirlo, aunque le digan que se esté quieto y deje a “los profesionales”, si sospecha que hay algo que puede hacer, no puede dejarlo estar. Hay momentos en los que el chico nos produce ternura, incluso nos hace reír y le vemos demasiado inocente pero luego nos sorprende con frases cargadas de significado que hace que los demás, y nosotros, se planteen su forma de tratarle.

Shaun es verdaderamente entrañable

No podemos olvidarnos del maravilloso Richard Schiff (“El Ala Oeste de la Casa Blanca”) como el doctor Aaron Glassman, presidente del hospital St. Bonaventure y máximo defensor de la contratación del joven como médico residente. El problema es que la junta directiva no opina como él, ven demasiado arriesgado incorporar a su equipo a alguien con su condición y asistiremos a la reunión en la que Glassman intenta convencer a sus compañeros.

Sí, Shaun padece autismo lo que le complica establecer relaciones personales, pero también tiene la particularidad de tener el síndrome de Savant que le convierte en un genio. Y lo veremos en repetidas ocasiones cuando tenga que ejercer como médico cuando es testigo de un accidente, mediante representaciones visuales de lo que ha aprendido en sus estudios somos capaces de comprender su forma de ver el mundo.

Durante gran parte del episodio iremos viendo alternadas escenas de Shaun tratando de salvar la vida de un adolescente en el aeropuerto, junto a la reunión que decidirá si le aceptan como residente o no y flashbacks para que sepamos más cosas sobre su pasado. Y sí, todos sospechamos que cuando acabe el episodio acabará siendo aceptado porque es el argumento de la serie y es lo esperable, pero las cosas no son tan fáciles como puedan parecer y Shaun no va a ganarse fácilmente un puesto en el hospital por haber salvado el día.

El doctor Glassman hará lo posible por tener a Shaun en su hospital

Nos encontramos entonces los prejuicios al considerar si una persona como Shaun es apta para ser médico o no y, seamos sinceros, alguien con problemas para ser sociable y tratar a las personas no es una buena opción en según qué condiciones, pero no estamos hablando de un médico de cabecera sino de un cirujano. Y alguien con una capacidad extraordinaria para recordar con total precisión todo lo que ha aprendido y ponerlo en práctica, es perfectamente válido para hacer ese trabajo.

Ese es el principal argumento de sus defensores, que cada vez irán siendo más: veremos cómo algunos de los personajes cambian de opinión tras conocer a Shaun y ven más allá de su condición. Algo que el mismo joven recalca, porque puede parecer ingenuo pero no es tonto, sabe cuando le tratan con condescendencia y no duda en dar su opinión cuando no le gusta el comportamiento de alguien hacia él o hacia otra persona.

Pero “The Good Doctor” es más que Shaun y el doctor Glassman. Vamos a conocer a todo el reparto pero es imposible que todos destaquen en un único episodio, aún así remarcaremos a algunos de ellos. Tenemos al primer interesado en que el joven médico no trabaje en el hospital, el doctor Marcus Andrews interpretado por Hill Harper (“CSI: Nueva York”) responsable del departamento de cirugía y que piensa que hay candidatos mucho mejores para el puesto y que no le vayan a suponer un quebradero de cabeza.

Por otro lado tenemos a la residente Claire Browne, a la que da vida Antonia Thomas (“Misfits”), y que puede acabar siendo la mejor aliada en el trabajo diario de Shaun y, por último, a Nicholas Gonzalez (“The Flash”, “Pretty Little Liars”) como el cirujano jefe Neil Menendez que sabe de la valía del chico pero no va a dejar atrás su desconfianza hacia él.

Claire y Menendez se dan cuenta de la habilidad del joven médico tras hablar con él

Como toda serie dramática centrada en un hospital no pueden faltar los habituales escarceos amorosos entre compañeros pero de momento no suponen una parte central de la trama, solo son el trasfondo del día a día en un trabajo donde los personajes pasan muchas horas juntos. Poco más se puede añadir sin destripar el episodio completo, ABC presenta un buen programa que llevado bien, aprovechando las cualidades de su reparto y las particularidades de su protagonista puede ser una de esas series imprescindibles.

Ni tenemos otra “Anatomía de Grey” donde priman más los romances que otra cosa, ni otro “House MD” (aunque el creador sea el mismo) en el que el protagonista es el que destaca y los demás son meros figurantes que se mueven a su alrededor. Tan solo tenemos a un chico diferente que sueña con salvar vidas, no busca la aprobación de los demás ni dejar a nadie en mala posición, solo hacer su trabajo y, ya de paso, ganar dinero para comprarse una televisión.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.