The Flash 4×03: Luck Be a Lady

The Flash 4x03: Luck Be a Lady

The Flash 4x03: Luck Be a Lady

Series: The Flash

3.5 Stars

Summary

Un nuevo metahumano ha llegado a la ciudad. Su nombre es Hazard y tiene el asombroso poder de que todo le sale bien. ¿Lo malo? Que para equilibrar la balanza a todos los que la rodean les persigue la mala suerte.

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Rebecca Sharpe, Becky para los amigos, es la persona que nadie querría tener como amiga. Y es que una personas que tiene la capacidad de tener buena suerte pero a costa de la mala suerte de los demás, no es algo precisamente bueno…

Pero la verdad es que Becky se merecía algo así. Tras toda la vida teniendo mala suerte en absolutamente todo pero aun así no perdiendo la simpatía e intentando ver el lado bueno de las cosas, le ha sentado francamente bien que las cosas cambien a su favor.

Y si para que empiece a tener buena suerte ha sido necesaria una carambola de campeonato: que aparezca un samurai robot en Central City, que el Team Flash saque a Barry del Speed Force para que les ayude y que al sacarle Barry cree una especie de onda expansiva capaz de crear nuevos metahumanos… pues que así sea.

Lo curioso de todo eso es que en realidad todo forma parte del plan maestro de The Thinker; un ser que de momento sólo nosotros conocemos, pues Barry y su equipo está demasiado ocupado intentando solucionar todos los problemas que causa de mano de los nuevos metahumanos.

Y en esta ocasión el poder de Becky, aka Hazard, es uno de lo más interesante. Interesante y divertido, pues por fin hemos visto a The Flash lidiar con su gran enemigo: ¡las canicas! Y además ha sido haciendo frente a un gran batallón de problemas con la boda… ¡y a una novia que ve que al final no se casa! Así que es lógico que Iris no tuviera problemas en casarse en cinco minutos y después de un funeral, cuando eso es lo menos romántico que uno puede proponer.

Pero si ya es complicado cuadrar agendas siendo tu prometido un superhéroe, mucho peor cuando el mundo se alinea en tu contra para que nada te salga bien. Y eso, cuando guarda relación con una boda, es algo así como el Apocalipsis.

Pero para mala suerte, definitivamente la de Wally West. Aunque más que mala suerte, diría que es un sinsentido. Y sí, la verdad es que da pena que Jesse corte con él vía holograma o “cubo para romper” y que encima el encargado de dar el mensaje sea tu suegro que ya no es tu suegro, y que además tiene que mejorar bastante a la hora de decir las cosas. Pero que además nadie se dé cuenta de que durante la última crisis en Central City ni siquiera estaba allí…

Y llegamos así a un punto interesante. Una especie de, diría, ironía enrevesada. Porque es cierto que da pena que ni tu propia familia y amigos se den cuenta de que llevas algo así como todo el día sin dar señales de vida pero… ¿no es justo eso lo que le pasa a Wally? ¿Siempre? Y es que en el 99% de las ocasiones la actuación de Wally se limitaba a: presentarse junto a Flash con su flamante traje amarillo, soltar su frase graciosa y que inmediatamente después el villano de turno le noquee, The Flash se haga cargo de la situación, y cuando ya está todo controlado Kid Flash recupere la consciencia a tiempo de felicitar al verdadero héroe.

Y me pregunto yo, ¿para eso tienes a un ayudante del héroe? ¿No sería mejor que el ayudante hiciera eso para lo que lo has traído? Es decir, ¿ayudar?

Lo más triste de todo es que con Wally no deja de repetirse una tónica general en las series de superhéroes de la CW. O al menos algo que ya pude ver hace tiempo en Arrow, cuando apareció su ayudante Roy Harper y le pasaba exactamente lo mismo: sólo le veías de fondo cuando los adultos exponían el plan a seguir, y tan sólo interactuaba con su mentor cuando Oliver Queen le pedía que se pusiera el traje… Y ya está. Luego Arrow, como el prota de la serie, se encargaba de solucionarlo todo y con suerte al final Roy Harper tenía un momento tierno con su novia, que para eso ella era la hermana del prota.

Y sí, lógicamente el prota tiene que llevarse todo el protagonismo. Lo dice su propio nombre. Pero entonces ¿para qué demonios rodeas al protagonista de “ayudantes” que hacen de todo menos ayudar? O cuando a veces ni siquiera están en la conversación de grupo para exponer el plan de ataque y que, y eso es más lo triste, ni siquiera te das cuenta de que no están porque estás más acostumbrado a no verles que a verles.

Por eso me ha resultado especialmente irónico que el modo de marcharse de Wally haya sido sacando a relucir que ha estado fuera pero que nadie se ha dado cuenta. Y, la verdad, no puedo evitar imaginarme una tensa conversación entre el equipo de guionistas de The Flash, con los representantes de Kid Flash por un lado exigiendo que se respete al sidekick, y por otro a Mr. Berlanti, creador de la serie, que  lo único que quiere es que haya humor en esta temporada… Y oye, irónico y sarcástico ha sido. Eso no se puede negar.

El caso es que, resumiendo, Kid Flash va a probar suerte por su cuenta y le auguro un gran futuro, porque con tal de salir del campo de acción de The Flash tiene el éxito asegurado. Y como sustituto tenemos a Harry, que ha vuelto de Tierra 1 porque Jesse no sólo ha roto con su novio sino también con su padre, así que el pobre quiere un poco de compañía y que le hagan caso. Y a diferencia de Wally, el Team Flash sí parece darse cuenta de cuándo está Harry y cuándo no, por lo que al menos a él sí le veremos actuar.

Y más nos vale, porque lo que se avecina es gordo: a los metahumanos que fueron creados por culpa de la onda expansiva que Barry creó al salir del Speed Force, se les van a sumar ahora todos los que se han creado con la nueva explosión del acelerador de partículas.

En otras palabras, tenemos metahumanos y The Flash para rato.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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