The Flash 3×23: The Finish Line

Un año más llegamos a la season finale de The Flash, y un año más es un final de temporada que no deja indiferente. En esta ocasión ha sido por un montón de motivos que, aunque ahora repasaré más en detalle, en mi caso me han dejado con una sensación final de “justicia poética”. Dicho en otras palabras, creo que es la primera vez que termina la temporada y no me quedo con esa necesidad de saber qué va a pasar ahora porque, sinceramente, Barry se merece estar donde está ahora una temporada bastante larga.

Para explicar por qué de repente he desarrollado esa especie de animadversión hacia el protagonista de la serie que estoy viendo, paso a procesar todo lo que ha pasado en el episodio de esta semana, y que ha sido mucho.

Lo primero, lógicamente, ha sido cuando apenas habían pasado dos minutos desde que Iris había muerto y hemos descubierto que, en realidad, no era ella quien había muerto. Y es que, como ya se intuía la semana pasada con esa despedida tan dramática de H.R. a Cisco, H.R. iba a hacer algo. O, mejor dicho, ya había hecho algo antes incluso de que viéramos morir a Iris, como fue ponerse en su lugar debido a lo responsable que se sentía de que Savitar la hubiera localizado.

Pero claro, siempre ha habido clases dentro de los personajes. Es decir, que no es lo mismo si quien se siente responsable es el héroe de la serie, en cuyo caso se limitará a poner cara de pena y probablemente viajar al pasado; o si quien lo hace es un secundario que, como ya comentaba la semana pasada, cuenta con un montón de versiones dentro del multiverso para elegir sustituto y que siga habiendo un Harrison Wells en la serie.

Y eso es lo que más me ha tocado la moral. Que haya vuelto a verse ese momento tan típico de las series de superhéroes donde si quien muere es la novia o el padre del héroe y entonces ese héroe hace todo lo posible para remediarlo; pero si quien muere es “el secundario cómico” de turno… Ahhh, entonces no pasa nada si se queda muerto.

Y así es como hemos sido testigos de ese instante tan… ¿cruel? ¿absurdo? en el que todo el mundo pasa de estar destrozado por la muerte de Iris, a estar superfeliz porque, ¡hey! no pasa nada: al final sólo ha muerto H.R. Él se ha sacrificado por nosotros y la mejor manera de recompensarle es disfrutando de la oportunidad que nos ha dado de ser felices…

¿En serio?

Y ya para colmo, no contentos con superar tan increíblemente rápido el sacrificio de un amigo, encima van y tienen los santos “coj****” de ayudar a Savitar, convencidos de que la única manera de detenerle es apelando a su corazoncito. Y como para ello también requieren de la ayuda de Tracy, que es la única que está realmente afectada por la muerte de H.R., cuando al principio ella se niega a ayudarles (en ese momento juro que he aplaudido) optan por tirar de chantaje emocional y llamar al otro Harry para que la convenza de que les ayude a ayudar al hombre que acaba de matar al hombre de su vida…

En serio que jamás había visto tanta crueldad por parte de un supuesto héroe.

Y esto es sólo la primera parte… Porque no contentos con no dejar que la pobre Tracy llore a su novio como Dios manda, visto que es la única que lo va a hacer; también hacen lo mismo con Savitar. Esto es, con el Barry Allen que está dentro de esa armadura y que, recordemos, acabó ahí dentro porque llegó un momento en que acabó harto de que todo el mundo que supuestamente le quería (Joe, Iris, Cisco y el propio Barry) le dejaran de lado después de todo lo que había sacrificado… Vamos, lo que ahora mismo intuyo (y deseo) que se está gestando dentro de Tracy.

Así que, en resumen, a Barry no se le ocurre otra cosa que ir en modo Obi Wan Kenobi a hablar con Savitar y contarle eso de que “sé que todavía hay algo bueno dentro de ti” y “ven a la luz, Barry”. A lo que Savitar responde, ¡con toda la lógica del mundo!, que qué se supone que va a pasar ahora con él cuando no deja de ser también Barry Allen, con recuerdos incluidos. Esto es, el hombre que le dio a Iris el anillo y que cantó para ella, y al que ahora le estaban pidiendo que se quedara para ver cómo era otro Barry quien se casaba con la mujer a la que amaba, y que llamaba “papá” al hombre que era un padre para él…

Y aunque hay que reconocer que la escena ha sido de lo más dramática con Barry Allen oscuro sufriendo de lo lindo, y luego tierna con ese momento en que Iris ha tocado su cara desfigurada y parecía que por fin algo se rompía dentro de él, mucho más me ha gustado cuando ese mismo Barry le ha contado a Caitlin que el Team Flash ha hecho justo lo que esperaba que hiciera.

¿En serio creían que Savitar iba a aceptar tan fácilmente ser el pobre desgraciado de turno, sólo porque se lo pedían? ¡Por favor, señores, que no estamos en un musical!

Y ha sido a partir de ese momento que he empezado a animar al Team Savitar. Porque siempre he sido de la opinición que los malos son los que más lógica tienen a la hora de ser malos (excepto, claro está, cuando estamos delante de ese villano que es malo porque sí, sin ningún motivo aparente) y Savitar era el ejemplo perfecto.

Así que, resumiendo, estaba deseando que encontraran una solución intermedia para que todo el mundo, más o menos, saliera ganando… El problema es que esta no era la serie de Savitar sino la de The Flash, lo que significaba que sólo podía haber un final feliz. Y aquí los finales felices lo son siempre y cuando The Flash salga ganando, sin importar la cantidad de daños colaterales que haya habido en el camino.

Y si para ello era necesario asistir a ese otro momento tan típico de los superhéroes donde al final acaban con el villano haciendo lo más sencillo del mundo y ante lo que uno no puede evitar preguntarse: “¿en serio no se te había ocurrido antes?”, pues que así sea.

Me refiero, lógicamente, a ese momento tan WTF en el que Barry se ha metido dentro de la armadura de Savitar para expulsarle de ella y finalmente destruirla… En serio, ¡cómo es posible que después de meses buscando un plan para detenerle jamás hubieran pensado en esa posibilidad, y ahora de repente se le ocurre en cinco segundos!

Ah, claro. Porque estamos en la season finale de The Flash y todo vale con tal de que el héroe gane. Y si eso implica que al final derroten a Savitar con una facilidad asombrosa, y que luego Iris no tenga ningún problema en disparar al mismo hombre al que media hora antes le estaba poniendo ojitos para que les ayudara, pues que así sea…

Lo que decía. Siempre ha habido clases dentro de las series de superhéroes, y está claro que hay distintos raseros a la hora de medir la crueldad de esos héroes.

Pero, por supuesto, aún quedaba una última escena. Ese momento en el que, después de todo lo que habían hecho y que, sinceramente, podrían haber hecho mucho antes para que así H.R. no muriera en vano, hará que nos quedemos con la boca abierta, sufriendo por nuestro querido héroe.

Pero, sintiéndolo mucho por Barry Allen, ese no ha sido mi caso. Y es que ya me tenía bastante calentita con la cantidad de meteduras de pata que había cometido en toda esta temporada y que siempre se han solucionado gracias al sacrificio de otros, como para tener que verlo una vez más.

Así, ese instante en el que se ha abierto una brecha en el Speed Force en pleno Central City que amenazaba con destruir todo el planeta, y han llegado a la conclusión de que tenía que haber dentro un speedster para controlarla ya que Jay había conseguido escapar (sí, esa parte me la he saltado, pero es que han pasado demasiadas cosas en el episodio)… ha sido de lo más estresante.

Pero estresante no porque temía que Barry fuera a sacrificarse por los demás, sino porque ya veía que quien acabaría sacrificándose OTRA VEZ sería Jay Garrick. Y por eso, cuando estaban todos contemplando la brecha, dudando en qué hacer, os juro que estaba buscando a Jay por el fondo, suplicándole que por Dios, ni se le ocurriera levantar la mano…

Y así ha sido como, después de tres finales de temporada, hemos visto lo impensable: que el propio héroe de la serie se haya sacrificado por los demás. Algo que ya iba siendo hora que hiciera después de la cantidad de veces que ha jugado con el tiempo cuando no hacían más que repetirle que dejara de hacerlo, y que hasta ahora se había limitado a ver como eran otros los que al final pagaban sus platos rotos.

Y es que si tantas veces Barry había dicho eso de que todo era culpa suya… ¿no era hora de que empezara a pagar las consecuencias?

Lógicamente, The Flash no estará mucho tiempo dentro del Speed Force. Básicamente porque si no lo hiciera como que no tendría mucho sentido que hubiera una cuarta temporada de The Flash.

Pero aunque sea poco tiempo, espero de corazón que al menos le sirva para aprender la lección…

Sí, segurísimo.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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