The assassination of Gianni Versace: American Crime Story 2×03: A Random killing

The assassination of Gianni Versace: American Crime Story

The assassination of Gianni Versace: American Crime Story

3.5 Stars

Summary

Andrew Cunanan (Darren Criss) emprende una huida que le lleva a Chicago, donde engañará a un magnate de la ciudad al que le une una extraña relación para que le aloje unos días.

Coder Credit

En Mayo de 1997, dos meses antes del asesinato de Gianni Versace, fue encontrado sin vida el cuerpo de Lee Miglin, uno de los magnates más importantes de Chicago, en su propio garaje y de la manera más humillante.

El tercer capítulo de "American Crime Story" nos aleja del sol y las palmeras de Miami Beach, y deja a un lado a los Versace para mostrarnos un turbio episodio del pasado de Andrew Cunanan (Darren Criss) el lunático asesino que terminó con la vida del diseñador.

Recordemos que el pasado episodio terminó con la huida hacia adelante del personaje de Cunanan, y lo que descubrimos ahora es que decide refugiarse en la mansión de un viejo conocido con el que le une una relación basada en la mentira y el interés, como todas en su vida.  Andrew Cunanan sabe que en su juventud, su descaro y su bello rostro tiene un filón. Un arma que no duda en moldear de una manera un otra para conseguir lo que quiere y hacerse con sus víctimas.

Lejos de Miami

El capítulo comienza con el descubrimiento de una anomalía en la casa de Marilyn Miglin (en una asombrosa encarnación por parte de Judith Light) que le hace temer lo peor. Alguien ha entrado en su apacible vivienda y ha cambiado las cosas. Un grito ahogado en el garaje confirman que algo terrible ha sucedido.

Si hay un handicap con el que cuenta esta trama de Versace y Cunanan es que no nos resulta conocida en nuestro país. Conocemos a grandes rasgos lo que ocurrió, y sabemos que el diseñador fue asesinado y más o menos cómo. Conocemos a Donatella y conocemos los característicos diseños de la compañía. Pero los nombres que no sean directamente esos se nos escapan.

No conocemos la magnitud de la fortuna de los Miglin y de lo importante que fue el empresario y constructor Lee Miglin para la ciudad de Chicago. Se nos intenta mostrar un atisbo de la perfecta vida del matrimonio Miglin, un hombre y una mujer hechos a sí mismos que amasaron una fortuna empezando desde abajo, pero poco conocemos de su recorrido, así que lo que se nos cuenta bien nos podría parecer tan ficticio como real.

Eso en realidad juega a nuestro favor, porque por muy divertido que sea comparar las voces y las pintas de Donatella con Penélope, ser testigos de una historia tan sinuosa para al terminar comprobando que son sucesos que ocurrieron realmente hace que se nos pongan los pelos más de punta.

Un oscuro episodio

Este tercer episodio es el más sórdido y a la vez más diferente de los tres. La figura de Cunanan se va completando con cada capítulo, en el que descubrimos nuevas aristas de su maldad sin límites, que va adoptando nuevas formas de la manera más inesperada. Sabíamos que Cunanan ya había matado anteriormente además de a Versace. Sabíamos que malvivía a base de trabajos esporádicos de los que se inventaba la mitad. ¿Fue realmente escolta de el señor Miglin o su relación se basaba enteramente en un intercambio de sexo por dinero? ¿Hasta qué punto es verídico lo que se cuenta con todo lujo de detalles en el episodio?

El veterano Mike Farrell ofrece una interpretación espectacular como el patético empresario sin escrúpulos, un vejestorio que ha vivido en el armario toda su vida y cuyo punto débil es tan fácil de captar para Cunanan que decide no matarlo de un disparo, que está tan a su merced que podrá torturarle y hacer de él lo que quiera antes de eso. La escena del asesinato en el garaje es particularmente dura y es de las que revuelve el estómago. Una vez más, premio a Darren Criss por conseguir darnos tanto miedo con su sonrisa y cara angelical como cuando empuña un destornillador y una cinta aislante.

La elección de Judith Light como esposa de Miglin resulta traviesa porque como muchos sabréis, ella interpreta a la ex esposa de Jeffrey Tambor en Transparent (donde descubre a su avanzada edad que su marido en realidad se siente mujer y comienza un proceso de cambio de sexo) y aquí es la esposa de un hombre gay en el armario.

Además de lo cruel y fortuito de la muerte de este señor, el odio infinito que siente Cunanan por toda persona con éxito le hace ser cada vez más retorcido con sus asesinatos, y si no le bastaba con matarlo, decide humillarle haciendo pública su oculta sexualidad rodeando de revistas porno gay al cadáver y disfrazarlo con ropa interior femenina (parece que alguien ha visto "El silencio de los corderos" y "Psicosis"). Para infringir el doble de dolor y arruinarle tanto a él como a su familia.

Este capítulo podrá parecer de relleno para algunos, especialmente cuando hayamos visto la serie al completo y conozcamos todas las figuras del puzzle. Pero recordemos que esta serie no es sobre la figura de Gianni Versace, sino lo que supuso su asesinato y los acontecimientos que llevaron a él. Y para ello es necesario seguir indagando en la despiadada figura de Andrew Cunanan. Y que así sea, porque resulta fascinante. 

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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

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Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.