The assassination of Gianni Versace: American Crime Story 2×02: Manhunt

The assassination of Gianni Versace: American Crime Story

The assassination of Gianni Versace: American Crime Story

3 Stars

Summary

La apacible vida del diseñador Gianni Versace da un pequeño giro cuando se le diagnostica una enfermedad, lo que hará que se acreciente la rivalidad entre su pareja y Donatella, su hermana.

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En este segundo episodio volvemos atrás en el tiempo, a la posiblemente última ocasión que estuvo Versace en un hospital antes de ser disparado: en 1994, tres años antes de su muerte.

Aquel día y acompañado de su familia recibe una terrible noticia, se le ha diagnosticado una enfermedad que no nos revelan pero que dado el marco histórico en el que nos encontramos y que sea resultado de una práctica sexual nos hace sospechar de un par de opciones.

Pese a que se le diagnostica a tiempo y los medicamentos hacen efecto, esta noticia hace aumentar la animadversión que siente Donatella (Penélope Cruz) por la pareja de su hermano, Antonio D'Amico (Ricky Martin). Le hace responsable del contagio de la enfermada dada la relación abierta que lleva la pareja y le hace saber que por muchos años que lleven juntos no es parte de la familia, y que si se da el terrible momento de que algo le ocurra a Gianni, ella será la que tome el relevo del emporio y le deje fuera.

Eran los noventa, a una pareja homosexual no le estaba permitido legalizar su relación de ninguna forma, así que si la familia no hacía nada por ayudarle, su destino era quedar fuera de toda herencia. Igualmente en este capítulo se nos muestra que la relación era pactadamente abierta, que se amaban realmente y eran una pareja estable. Pero algo complicada de entender desde fuera, especialmente tratándose de una celebridad como Versace.

Por otro lado tenemos a Andrew Cunanan (Darren Criss), que sigue siendo lo más interesante de la historia haga lo que haga, y todo gracias a su deslumbrante y turbadora interpretación. En esta ocasión viajamos al día en que Andrew decide mudarse a Miami en pos de un sueño: quiere ser diseñador y conocer a Versace. O al menos lo segundo. O quizá porque le da la gana y se le ha puesto entre ceja y ceja. El caso es que sigue haciendo uso de todo su abanico de recursos interpretativos para camelarse a una recepcionista de hotel y a un pobre trapichero infectado de SIDA para que se alíe con él.

Andrew Cunanan es un hombre de recursos, y si viaja con una mano delante y otra detrás sabe lo que hacer con ellas para conseguir que caiga dinero y favores sobre ellas. Gracias a la radio sabemos que uno de los motivos por los que se muda es porque está en busca y captura por asesinato de un joven, algo que a él le trae sin cuidado pero que no piensa dejar que se convierta en un impedimento para lograr sus ambiciones.

Un segundo episodio que como era de esperar, es inferior al primero, pero que consigue dar más pistas sobre por donde irán los tiros en la serie. Además de indagar en la psicopatía de Cunanan y de sacar los trapos sucios de la familia Versace, la investigación policial cobra una mayor importancia en este capítulo.

Al igual que en la primera tanda de American Crime Story, una mujer tenía que luchar por hacerse respetar en el trabajo y lograr que la escuchara la manada de hombres para la que trabajaba. En esta ocasión es Dascha Polanco (Daya en "Orange is the new black") la que quiere enfocar la investigación del caso hacia los antros y lugares que frecuentaría el asesino, mientras que la policía vuelve a recurrir a lo fácil y sigue navegando en círculos sin encontrar pistas donde encontrarle.

La escena más "Ryan Murphy" del capítulo y la que deducimos que disfrutó al máximo es con la recreación de uno de los desfiles más importantes de Versace, donde una top model  que intuimos es Naomi Campbell cierra el desfile con un atrevido traje de novia corto y plateado y con un velo que no le tape la cara. Gianni discute con Donatella sobre cuestiones artísticas, pero deja claro quien es ahí el que manda. Quiere vestir a una mujer segura y empoderada, y si diseña un vestido de novia es para una chica sexy que ha estado con los hombres que le ha dado la gana y que elige a su marido porque le ama, no por convención social.

Conforme pasan las semanas se van sumando voces críticas de celebridades y familiares a esta adaptación de la vida del diseñador Versace, aunque no se entiende muy bien porqué ya que se muestra a todo con una agradable nostalgia hortera. Con cariño, vemos la vida de opulencia y superficialidad que llevan, pero también se encarga de dejar claro el cariño que hay entre ciertos personajes.

Esperamos que el capítulo de la semana que viene haga esclarecer un poco más las consecuencias del asesinato de Gianni que en este capítulo su muerte apenas se ha mencionado y parece que se haya olvidado el leiv motiv de esta historia (pese a lo divertido que es indagar con salseo en la vida de todos los personajes).

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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

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Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.