Teen Wolf 6×05: Radio Silence

Teen Wolf 6x05: Radio Silence

Teen Wolf 6x05: Radio Silence

Series: Teen Wolf

4.5 Stars

Summary

Tras unos cuantos días estando desaparecido, por fin sabemos qué ha pasado con Stiles y dónde está… Y es más cerca de lo que imaginábamos.

Coder Credit

En el último episodio descubrimos con sorpresa que el coche de Stiles no sólo no había desaparecido, como le habían ocurrido al resto de los recuerdos que había creado a lo largo de su vida, sino que el preciado jeep de Stiles era una reliquia. Esto es, uno de los pocos objetos que, por su especial significado para la persona que había sido secuestrada por los Ghost Riders, podía servir de pista para encontrar a su dueño.

Y efectivamente la reliquia ha cumplido su función, pues por fin Stiles ha vuelto… Bueno, más que volver se ha quedado donde lleva atrapado todo este tiempo, y que es algo así como un agujero negro o mistery spot donde ni el tiempo ni el espacio existen, y donde todas las personas que hay dentro están destinadas a esperar por toda la eternidad un tren que nunca va a llegar.

Pero afortunadamente Stiles no estará solo en esa espera eterna, pues a su lado tendrá al mismísimo Peter Hale: el primer Alpha al que vimos en Beacon Hills y que convirtió a Scott, además de ser el padre de Malía y el tío de Derek, y que tan pronto era un aliado como un peligroso enemigo al que no podías dar la espalda… Pero curiosamente, con semejante historial Peter llevaba algo así como tres meses desaparecido del pueblo sin que nadie se hubiera dado cuenta.

¿Cómo es posible esto? ¿Tal vez porque los Hale ya no tiene cabida en la serie? Puede ser, pero también ha sido porque Peter, aprovechando la ocasión en que Scott, Stiles, Liam, Malía y Kira fueron a rescatar a Lydia de Eichen House, allá por la temporada pasada, el hombre lobo consiguió escapar de ese mismo centro en el que estaba encerrado y alejarse de un pueblo que le había hecho más mal que bien… Salvo que al final salió de un problema para meterse en otro mayor y acabó en manos de los Ghost Riders… y atrapado en esa estación de tren perdida en mitad de la nada… Literalmente.

Y llegamos así al quid de la cuestión. Esto es, a un Stiles que acaba de aparecer en un sitio donde él parece ser el único que se da cuenta de que esa estación lleva mucho tiempo abandonada y que la gente está medio catatónica. Así, cuando por fin consigue darle a Peter la suficiente información para que despierte de esa especie de trance en el que llevaba meses sumido, entre otras cosas por puro aburrimiento, ambos se pondrán manos a la obra.

Y eso nos ha llevado al que será probablemente uno de los momentos cumbres de toda esta temporada. ¡Quién no echaba de menos ver trabajar codo con codo al humano más listo de la manada con el Alpha de la manada! Y si encima resulta que ese Alpha (para mí Peter siempre será el Alpha, como él mismo dijo) es un Hale que tiene la capacidad, como todo Hale, de insultarte, amenazarte y salvarte la vida, todo a la vez, pues para de contar.

Así, entre insultos, momentos sobrenaturales junto a otros un tanto incómodos (la señora de la primera fila no paraba de ponerle ojitos a Peter), recuerdos del pasado y lecciones sobre mitología, que nunca están de más, Peter y Stiles acaban encontrando una manera de salir.

¿El problema? Porque evidentemente todavía no pueden escapar... más que nada porque sólo estamos a mitad de la temporada, es que esa puerta imaginaria hace más mal que bien. Y cuando digo mal me refiero a “mejor quédate donde estás, que será muy aburrido pero al menos ahí no morirás”.

Y aunque llegan a esa conclusión después de que Peter haga una de esas cosas que impiden que le metas en el bando de los buenos por muchas veces que salve a Stiles: esto es, después de que permita que un inocente muera sabiendo que iba a morir, sólo para tener la seguridad de que esa puerta era peligrosa; después hace otra de esas cosas que hacen que tampoco le puedas meter en el bando de los malos: esto es, se arriesga a cruzar esa puerta aun sabiendo que va a sufrir de lo lindo, pues sabe que es el único que puede escapar para llamar a la caballería. Y luego, cuando está agonizando de dolor y encima chamuscado de pies a cabeza (lo de Peter y su relación con el fuego, como con todos los Hale, ya es cosa del Destino), seguirá luchando para hacer llegar a Scott y Malía el mensaje de Stiles en forma de llave: la llave del querido jeep de Stiles.

Por favor, que Peter vuelva a aparecer en la temporada, pues echaba muchísimo de menos a este personaje tan lleno de grises, y al que tan pronto quieres besar como darle una patada en el culo.

Pero a la espera de si Peter vuelve o no (con los padres de nuestros protagonistas eso nunca se sabe), y si esta vez su hija no se olvidará de él, llegamos al otro momento cumbre del episodio: cuando Lydia y Scott están ya dentro del jeep mientras que Stiles, desde ese agujero en forma de estación, consigue ponerse en contacto con ellos.

¡Qué emoción cuando por fin han podido hablar con él! ¡Y encima Lydia ha podido recordar las últimas palabras que le dijo, por lo que Stiles sabe que todavía hay esperanza!

Aunque Stiles no sería Stiles si no demostrara que él es el héroe más grande de todos, por ejemplo posponiendo su rescate por el bien del resto del mundo. Y es que en la estación fantasma Stiles no sólo ha descubierto que los que están allí dentro están condenados a pasar la eternidad esperando un tren que nunca llegará, sino que también ha sabido gracias a Peter  que todos los habitantes de Beacon Hills están en peligro.

¿Por qué? La pista es una única palabra: Canaan. Uno de los destinos que aparecían en el letrero de la estación fantasma, y cuyo tren siempre era cancelado…

¿Ya tenéis alguna teoría de lo que puede significar?

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

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