Teen Wolf 6×03: Sundowning

3.5 Stars

Summary

Scott, Lydia y Malía tienen un nombre: Stiles. Saben que eso es lo que falta en sus vidas, pero ahroa llega lo más complicado. Averiguar qué o quién es un Stiles.

Coder Credit

Al final del episodio de la semana pasada parecía que el grupo de amigos había dado un paso de gigante a la hora de averiguar cuál era esa pieza que les había sido arreabatada de sus vidas. Un nombre, Stiles, era la clave de todo, y ya sólo quedaba averiguar qué era ese Stiles. Pero la tarea al final ha resultado ser más complicada d elo que aprecía y, lo más sorprendente, ha acabado desvelando unos cuantos secretos que todavía quedaban en el tintero.

Si la semana pasada nos quedamos sorprendidos al ver a Claudia Stilinski vivita y coleando, más sorprendente ha sido ver hoy a su suegro. Esto es, a Elias Stilinski, padre del sherif y abuelo de Stiles. Pero cuando todavía no habíamos terminado de reponernos del hecho de que existía otro Stilinksi en Beacon Hills del que hasta ahora no teníamos conocimiento, y encima hemos descubierto por fin el nombre del Sheriff, Noah, ha llegado el último golpe de efecto: el abuelo Stilinski no era una buena persona y por eso estaba completamente desaparecido de la vida de su familia.

La verdad, jamás pensé que la busqueda de Stiles traería tantos recuerdos del pasado de la gente que formaba parte de su vida, y menos cuando ellos ni siquiera recuerdan quién es Stiles en primer lugar. Pero eso es justo lo que ha ocurrido, y en cierto modo tiene sentido. Pues sólo al ver cómo habrían sido las vidas si Stiles Stilinski no hubiera llegado a nacer, se entiende el gran peso que ha tenido siempre este chico en todo el mundo que le rodeaba.

Así, tenemos a un Noah Stilisnki del que hasta ahroa ya pensábamos que era el mejor padre del mundo, pero que ha resultado ser incluso mejor porque, pese al infierno que vivió de pequeño con un padre maltratador, no dejó que esos recuerdos del pasado le convirtieran en otro tirano. Así, con su hijo Stiles demostró que sólo se puede ganar al odio y al dolor con amor y con cariño y cada día de su vida demostró a su hijo que le quería, daba igual si su hijo resultaba ser un chico hiperactivo que siempre se metía en líos y que solía sacar de quicio… Y ahora, además, hemos visto otra posibilidad de cómo habría sido la vida de Noah si, probablemente por temor de convertirse en otro hombre como su padre (el alcohol era un problema que siempre han compartido), Claudia y él hubieran decidido no tener hijos.

Y con esa vida, que es la que está viviendo ahora gracias a los Ghost Riders, tiene el cariño de una mujer y la tranquilidad de saber que no continuará con el triste legado de su padre, pero también es una vida que está más vacía. Porque si el Sheriff Stilisnki es el mejor padre del mundo, verle sin poder ser padre es algo que duele. Y más todavía cuando Scott, en la búsqueda de ese Stiles, se comporta como el hijo que Stilinski ahora no tiene, incluso calcando momentos que el Sheriff tuvo con Stiles en esa otra vida que les ha sido borrada…

Pero, como suele decirse, no hay mal que por bien no venga y al final la visita a Elias Stilinski no sólo ha servido para que descubramos un poco del pasado del Sheriff, su nombre incluido, sino también para poner a Scott y compañía en el camino correcto. Porque ya saben que Stiles, definitivamente, es una persona, y que esa persona les fue arrebatada de sus recuerdos, siendo el mejor amigo de Scott, el que conseguía que Malía se calmara y no se transformara, y el hijo del Sheriff.

Y mientras los chicos avanzan en la búsqueda de Stiles, el resto de la manada tiene que cumplir con su papel de protector de Beacon Hills. Y, como suele ocurrir, no es que les esté saliendo muy bien. Porque aunque efectivamente han conseguido salvar a una estudiante de ser secuestrada por los Ghost Riders, a cambio también han conseguido que algo así como todos los estudiantes del Instituto de Beacon Hills estén ahora en el punto de mira de esos mismso Ghost Riders.

Y es que los poderes de Corey han pasado de ser un tanto inferiores si se comparan con los de un hombre lobo, a ser un arma de destrucción masiva cuando dejan que todo el mundo vea lo que en teoría no se debería ver.

Pero esto no sería Teen Wolf si los problemas no llegaran a pares. Así, al igual que ha ocurrido en todas las temporadas, donde había un monstruo al que enfrentarse y un enemigo oculto que controlaba a ese monstruo y que era al que había que descubrir: quién era el Alpha, quién controlaba al Kánima, quién era el Darach, el Nogitsune o el Benefactor; ahora pasa lo mismo con los Ghost Riders por un lado, y por otro con ese misterioso ser que se dedica a comerse las amígdalas pituitarias de sus víctimas, aunque mejor diremos “su alma”, que queda más glamouroso.

Pero esta vez, tal vez porque los chicos están faltos de personal con la desaparición de Stiles y los problemas se les están amontonando, han dejado que en el tercer episodio ya descubramos quién es ese exttraño ser… Claro que en esta ocasión no era muy difícil intuir quién sería ese ser, ya que Mr. Garret Douglas, el nuevo e increíblemente atractivo profesor del instituto, tenía todas las papeletas para convertirse en el nuevo ser sobrenatural de Beacon Hills.

Eso sí, todavía no sabemos si tiene un plan que va más allá de matar a gente para comerse a su alma, o si lo que está haciendo guarda relación con los Ghost Riders o es simplemente que, definitivamente, en Beacon Hills hay demasiados seres sobrenaturales.

Habrá que esperar a ver qué ocurre, pero al menos sabemos que los chicos contarán con la ayuda de un recién llegado: Chris Argent, y que se ha aliado con la mejor compañera posible para desvelar el misterio: Melissa McCall.

Estoy deseando verles en acción.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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