Strike 2: The Silkworm

Strike 2: The Silkworm

Strike 2: The Silkworm

Series: Strike

4 Stars

Summary

Cormoran Strike acepta ayudar a la mujer de un escritor desaparecido, pero mientras investiga el posible paradero del hombre va dándose cuenta que el caso es mucho más enrevesado de lo que podría haber pensado en un principio.

Coder Credit

El segundo caso de la adaptación televisiva de los libros escritos por J.K. Rowling, bajo el pseudónimo de Roberth Galbraith, nos traslada al mundo editorial, donde encontraremos que los roces y malos rollos entre autores, editores y agentes pueden resultar muy peligrosos.

Al contrario que en “El Canto del Cuco” donde se dividió la trama en tres episodios, en esta ocasión tenemos toda la acción en dos horas que si bien hacen que todo se suceda más rápido, también nos hace echar de menos algunas escenas del libro y, sobre todo, poder indagar un poco más en las vidas de los protagonistas.

Esta vez sabremos más cosas de Robin, mientras que de Cormoran se nos añade poco más a lo que sabíamos, y es cuando nos hubiera gustado contar con algunos minutos extra para que el espectador entienda mejor la situación del detective como por ejemplo las cosas respecto a sus hermanastros, la trama de Charlotte y algún otro detalle.

Los lectores conocemos esa información, pero para aquellos que no hayan leído los libros es muy posible que se hayan quedado perdidos en alguna ocasión preguntándose quienes eran esos amigos de Strike, o de dónde ha salido el hermanastro de Cormoran. La vida del detective tiene mucho trasfondo más allá de su trabajo y podrían haberle dedicado algunos minutos más.

El amor a Cornualles por parte del detective no falta
 

Episodio 1

Todo comienza con un flashback en el que vemos a una mujer suicidándose, tardaremos en entender el por qué de esa escena, pero comprendemos que supuso el inicio de todo el caso. Ya de vuelta a la actualidad vemos que el negocio de Strike va mucho mejor desde que resolvió el asesinato de Lula Landry, ahora vive en un pequeño apartamento situado en el piso de arriba del despacho y tiene bastantes casos para poder mantener a Robin trabajando con él. Aún así, no ha perdido sus principios y no duda en dejar de prestar sus servicios a un cliente maleducado para atender a una mujer que se nota que tiene problemas.

Así conocemos a Leonora Quine, cuyo marido lleva varios días sin ir por casa, la mujer cree que se encuentra en un retiro para escritores y le pide a Strike que llame al sitio para hacer que vuelva. Cuando le digan que el hombre nunca ha estado allí, será cuando la señora Quine le pida que encuentre a su esposo y que la agente del escritor, Liz Tassel, le pagará la factura. Cuando Strike va a hablar con la agente ésta le dice que despidió a Quine por algo que escribió y que no piensa pagar para que le encuentre. Aún así, Robin y Cormoran sienten que deben ayudar a la señora Quine y aceptan el caso aunque no vayan a cobrar una sola libra.

En la serie da la impresión que se centran única y exclusivamente en el caso Quine dejando de lado todos los demás frentes que tenían abierto, algo que no sucede realmente ya que logran ir compaginando todos los casos repartiéndose el trabajo. Pero el haber tenido que reducir el número de capítulos para la adaptación ha hecho que se prescindiera de todo aquello que no aportara nada a la trama principal.

Strike y Robin están hasta arriba de trabajo pero deciden ayudar a la mujer
 

También hay un punto clave en la historia y es el esperado momento en el que Strike y Matthew, el prometido de Robin, se conozcan al fin. La pobre Robin esperaba que Matt viera que Cormoran es un buen tipo y dejaría de criticar tanto su trabajo, pero la cosa no sale demasiado bien, se nota que los dos hombres son como mezclar agua y aceite y, para colmo, Robin se queda devastada cuando descubre que su jefe está pensando en contratar a otro detective sin contar con ella.

Debo hacer un inciso, al comentario machista y asqueroso de Matt cuando Strike les pregunta cómo se conocieron, y el hombre replica en tono de broma que Robin era la única chica que estaba buena y además era inteligente. Lástima que en la serie no reflejen los pensamientos de Strike, y los espectadores no hayan podido ver ese “gilipollas” que le dedica en su mente al prometido de su ayudante cuando le escucha decir esas palabras.

Matt tendrá más protagonismo en estos dos episodios debido al fallecimiento de su madre, lo que obliga a la pareja a regresar al pueblo del que proceden para preparar el funeral. Robin alegará que tiene trabajo y no puede saltárselo para ir en el último momento y asistir tan solo al funeral, para así continuar con el caso y hacerle ver a Strike que se toma muy en serio su labor. También nos enteramos que la boda va a ser en ocho semanas y quieren que el detective privado acuda a la ceremonia.

Matt, sigues sin caerme bien

De vuelta a la desaparición de Owen Quine, veremos a Strike entrevistarse con gente relacionada con el escritor, desde miembros del mundillo de las editoriales hasta la amante del hombre, quien está particularmente furiosa. Nos hablan entonces del último libro escrito por Quine :”Bombyx Mori” en el que habla mal de casi todas las personas de su entorno, y del que veremos la representación de algunos de sus pasajes mientras el detective lee el manuscrito. Prosiguiendo con su investigación, Cormoran acaba yendo a una casa que los Quine poseen junto a un escritor muy conocido en el país llamado Andrew Fancourt, los dos hombres se llevan muy mal pero recibieron en herencia la casa de parte de otro amigo escritor que falleció años atrás.

Nada más poner un pie en la casa y ver que Strike tiene que taparse la nariz ya sospechamos lo que va a encontrar, pero no esperábamos ver un escenario tan dantesco. Owen Quine ha sido asesinado de una forma muy desagradable que, según nos desvela Robin poco después, coincide con la muerte que recibía el personaje de su novela. Ahora que el caso se trata de un asesinato es cuando la policía entra en acción, pero cuando Strike descubre que sospechan de Leonora Quine decide seguir investigando porque sabe que la mujer no es culpable. Robin y Cormoran tendrán que leer a conciencia el libro, buscando a los posibles sospechosos en aquellos que salen malparados en el libro y luego yendo a entrevistarse con ellos.

El dueño de la editorial, Daniel Chard, se encuentra en Devon y accede a hablar con Strike si el detective va hasta allí, momento en el que Robin se ofrece a llevarle en coche pese a que son seis horas de ida y otras seis de vuelta, y esa misma noche tiene que ir al pueblo porque el entierro de la madre de Matt es al día siguiente. Este viaje hará que finalmente la mujer le reproche a su jefe que esté pensando en contratar a otro detective en vez de ascenderla a ella, Strike confiesa que inicialmente pensó en entrenarla pero sabe que su prometido odia ese trabajo, para ser detective hay que sacrificar mucho tiempo libre y no quiere que su relación con Matt acabe rota como le pasó a él con Charlotte.

Es la vez que más cercanía vemos entre los protagonistas y en los que el hombre se muestra totalmente sincero con su ayudante, ésta comprende sus motivos pero insiste en que ser detective es lo que quiere. Strike sonríe por su perseverancia y le promete que en cuanto pueda le pagará cursos para que inicie su entrenamiento. El viaje les sirve además para que Chard comparta su opinión de que “Bombyx Mori” no fue enteramente escrito por Quine y que hay un segundo escritor. Strike se muestra interesado por esta teoría pero todo se tuerce cuando descubre que Leonora acaba de ser detenida como sospechosa de asesinato.

Robin y su manejo del volante sorprenden a Strike

Episodio 2.

La segunda parte del caso va demasiado apresurada en algunas partes, tanto que a veces podemos ir un poco perdidos sin saber muy bien qué está pasando. Vuelvo a repetir que si hemos leído los libros no hay problema, pero si no... hay varios pasos de unas escenas a otras sin un hilo argumental claro que no ocurría en el caso de Lula. Para la adaptación del tercer libro: “El Oficio del Mal” también van a hacer dos capítulos, y espero que cuiden mejor estos detalles porque a veces da la impresión de que nos saltan de una escena a otra sin apenas coherencia.

Por un lado tenemos a Cormoran en Londres yendo a visitar a Leonora a la cárcel, le ha conseguido una abogada que es amiga suya: Ilsa, pero no nos cuentan nada sobre ella ni sobre su marido Nick. Solo aparecen un momento en una cena que no aporta nada, vamos a ver, para los no lectores esto no tiene interés alguno así que mejor quitarlo o darle una explicación más larga. Para los que les interese, Ilsa y Nick son los mejores amigos de Cormoran desde el colegio. Al igual que ocurre con el policía que lleva el caso, Anstis, que solo nos comentan de pasada que Strike le salvó la vida en el ejército. El detective es un lobo solitario, sí, pero tiene sus amistades y estaría bien que, ya que las mencionan, estuvieran un poco mejor representadas.

Por otro lado tenemos a Robin discutiendo con Matt que ha descubierto su viajecito a Devon con Strike y quiere explicaciones. Finalmente hacen las paces cuando la mujer le confiesa que siempre ha querido ser detective y le encanta su trabajo, Matt acaba aceptándolo a su manera y todo queda ahí. Aunque no debemos dejar pasar el recordatorio del hombre a cuando él hacía el viaje desde Londres a verla cuando ella estaba mal, eso sumado a los continuos comentarios a que Robin dejó la universidad nos dejan claro que hay algo en su pasado que desconocemos. Además, la mujer ha visto una entrevista al escritor Andrew Fancourt en el que se refiere a su difunta esposa por el mote que tenía en el libro de Quine, y enseguida sospecha de él.

Strike quiere ayudar a su clienta

La mujer comparte su opinión con Strike en cuanto vuelve al trabajo y el detective está de acuerdo en que deberían investigarle, después de todo, se llevaba muy mal con Quine ya que le culpa de la mala crítica que alguien escribió del libro de su esposa y provocó su suicidio (y sí, era la escena que vimos al inicio del caso). Como no consiguen cita para hablar con él, deciden merodear por los alrededores de su casa, con tan mala pata que Strike se hace daño y es incapaz de andar por sus propios medios, lo que provocará que sea Robin la que tenga que hacer las tareas de seguimiento.

Robin sigue a su objetivo hasta el cementerio donde está enterrada la mujer de Fancourt y allí encuentra que alguien ha dejado una copia de la parodia del libro. Por su parte, Strike vuelve a reunirse con Liz, la ex agente de Quine, que le pregunta por Leonora y por su hija Orlando. La mujer le explica que lleva muchos años cuidando de la familia y que le da pena la situación por la que pasan, todo eso antes de marcharse ofendida cuando el detective le hace algunas preguntas personales.

La única opción que tienen Cormoran y Robin de hablar con Fancourt es en la fiesta de aniversario de la editorial, a la que les ha invitado Daniel Chard tras el viaje a Devon. Robin actúa de cebo para acercarse al escritor, que justo acaba de anunciar su fichaje por la editorial (la cuál abandonó por la presencia de Quine), y llevarle adonde aguarda Strike para interrogarle. Aparte de demostrar ser un tipo arrogante y estúpido no les aporta nada que puedan usar, por lo que solo les falta hablar con el que fuera editor de Quine: Jerry. El hombre les facilita algo más de información y enseguida acepta la teoría de Chard de que “Bombyx Mori” tuviera dos autores, ya que hay trozos del libro que no parecían escritos por la misma persona.

Robin comienza a hacer labores de detective

Solo les quedan dos cosas por hacer: que un experto analice el manuscrito y la forma de escribir de los dos autores y los compare con otros escritos para identificar al segundo autor, y descubrir qué ocurrió en el restaurante en el que Quine fue despedido por su agente Liz. Robin se encarga de lo primero y de paso visita la casa del escritor donde habla con la hija de éste. Ya habíamos visto que la chica escondía cosas que robaba en una bolsa/peluche que lleva siempre con ella, Robin la convence para ver lo que hay en su interior y se encuentra con la copia original del libro.

Mientras tanto, Cormoran ha ido al restaurante donde Liz Tassel discutió con Owen Quine y, sin explicación alguna, descubrimos que está allí comiendo con su hermanastro Al. Vamos a ver señores guionistas, si vais a introducir a Alexander Rokeby hacedlo bien y no en una escena que pueda parecer tan random. Al es el único de los hijos legítimos del padre de Strike que admira a Cormoran y mantiene el contacto con él, y si están comiendo juntos precisamente en ese local es porque Strike le pide ayuda para conseguir una reserva aprovechando que Al quiere que se vean porque está de paso en Londres, y el hermano pequeño del detective está más que encantado de echarle un cable y verle trabajar.

En fin, volviendo al tema, una de las camareras recuerda la pelea entre Quine y Tassel y les explica que todo fue fingido, armaron mucho follón pero se notaba que estaban actuando, algo que Strike ya sospechaba. Las piezas van encajando una tras y otras, y solo queda el informe del experto que les confirma su teoría: Liz Tassel fue la segunda persona que escribió “Bombyx Mori”, sin el consentimiento de Quine, le usó para vengarse de aquellos que la habían ofendido y luego le mató pues el escritor llevaba chantajeándola varios años. ¿El motivo? La mujer también era la autora de la parodia que provocó el suicidio de la mujer de Fancourt y Quine lo sabía.

La satisfacción tras el trabajo bien hecho

Resuelto el caso, asistimos a la liberación de Leonora Quine y el reencuentro con su hija ante unos sonrientes Cormoran y Robin que, pese a no haber cobrado nada por el trabajo, están contentos de haber hecho justicia. El capítulo termina con Strike cumpliendo su palabra y diciéndole a su ayudante que encuentre un curso de entrenamiento que le guste y él se lo pagará, con la intención de ser socios en un futuro cercano.

Decimos adiós a Strike y Robin hasta el año que viene cuando llegará la adaptación de la tercera novela a la BBC. ¿Qué os ha parecido a vosotros la serie hasta ahora?

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.