Silencio

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4.5 Stars

Summary

Cuando los jóvenes jesuitas Sebastião Rodrigues y Francisco Garupe se enteren que su padre espiritual, el padre Ferreira, ha abandonado su fe tras las torturas sufridas en Japón decidirán adentrarse en el país nipón en su busca, en un momento en el que el cristianismo estaba siendo brutalmente perseguido por el estado japonés.

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26 años. Ese es el tiempo que Scorsese ha necesitado para dar a luz a su gran proyecto "Silencio". Una película basada en la novela homónima de 1966 de Shusaku Endo y que ha sido una de las mayores ausencias de los Oscars, pues solo ha conseguido una nominación por "Mejor fotografía".

En el Colegio de San Pablo de Macau, el padre jesuita Valignano (Ciarán Hinds) recibe preocupantes noticias sobre el padre Ferreira (Liam Neeson) que estaba de misionero en Japón. Según estas, el hombre ha abandonado su fe después de sufrir múltiples torturas. Cuando Valignano da las noticias a los pupilos de Ferreira, Sebastião Rodrigues (Andrew Garfield) y Francisco Garupe (Adam Driver), estos decidirán adentrarse en el país nipón en busca de su "padre" en un momento en el que el cristianismo estaba siendo brutalmente perseguido por el estado japonés.

Para manejarse en el país, recibirán la ayuda de Kichijiro (Yosuke Kubozuka) un pescador alcohólico que aunque en un principio lo niegue, luego admitirá ser un cristiano que renunció a su fe por salvarse. Así los dos curas jesuitas se adentrarán en distintos pueblos japoneses conociendo el suplicio que los cristianos pasan en el país por culpa de una figura a la que llaman "El Inquisidor" (Issey Ogata) y que pronto se convertirá en su peor pesadilla.

Scorsese nos planta aquí un abanico de conflictos de fe, pero sin florituras. Cada punto posible de la manifestación de fe está presente en el Scorsese más metafísico sin llegar a serlo. No en vano, recordemos que se está retratando la mentalidad de personas del siglo XVII.

Es muy difícil interpretar el papel de un jesuita que sufre la mayor crisis de fe de su vida y Andrew Garfield lo ha hecho de manera soberbia. No solo ha interpretado esta crisis, sino que la ha transmitido en todo su esplendor. La evolución del personaje, tanto terrenal como espiritualmente nos deja con la boca abierta.

Neeson por su parte va a tener uno de los momentos claves de la película. Un debate intenso sobre la espiritualidad en Japón, sobre las creencias de este país y el porqué el cristianismo no puede arraigar en este país ha sido totalmente memorable. Uno de esos diálogos que hay que enmarcar. Por no mencionar que transmite una imagen espiritual del país nipón no tan alejada a la realidad. Solo hay que irse a los datos, tan solo el 0.05% de la población japonesa profesa el cristianismo. Si alguna vez habéis visitado el país la conversación os llegará al alma.

Driver es quizás el más decepcionante, aunque al principio parecía que jugaría el papel contrario a Garfield, es decir, que no se moverían ni un ápice los cimientos sobre los que fundamenta su fe, Scorsese decidió olvidarle y centrarse en Garfield. Un desperdicio del enorme talento que tiene Driver y una pena que no tengamos otro punto de vista sobre este conflicto de fe.

Por su parte los tres actores principales japoneses, Yosuke Kubozuka, Issey Ogata y Tadanobu Asano (que da vida al traductor) son junto con Garfield lo mejor de la película sin duda alguna. Kubozuka interpreta a un Kichijiro que acabará siendo un personaje totalmente opuesto al que se nos presentó y que retrata también no un conflicto, pero si un grave problema de fe.

A nivel técnico la película es espectacular, la fotografía (con escenarios en su mayoría procedentes de Taiwan) es merecedora de esa nominación de la Academia y hay planos auténticamente espectaculares. Aunque es una pena que no esté rodada en Japón, Scorsese salva cualquier impedimento con una ambientación de lujo, tanto a nivel de decorados como de vestuario y maquillaje. 

Es impresionante como una película que apenas tiene banda sonora, mantenga la tensión durante la mayor parte del film gracias al uso de los silencios. Y es que habrá muchos silencios espectáculares en la película, muchos metafóricos, otros literales, pero todos quieren transmitir algo, más aún en una sociedad como la japonesa donde este elemento tiene tanta importancia.

Son casi tres horas de película y aún así Scorsese consigue mantener un ritmo bueno, algo complicado en un film donde las escenas de acción brillan por su ausencia. Sin embargo está claro que es un tema que no cala por igual en todas las personas, por lo que a estas puede llegar a resultarles pesado.

Porque quizás ese sea el gran problema que ha tenido Silencio en su acogida, su temática. Las crisis de fe no suelen gustar al público medio y más si hay que escoger entre un conflicto del siglo XVII o una película que canta a los sueños. No, Silencio no es una película para todo el mundo. La Academia no escapa de esta idea, y si a eso le sumamos una película donde hay una ausencia de mujeres total y la diversidad racial se fundamenta en las y los japoneses que siempre serán secundarios con respecto a Garfield, tampoco sorprende el "silencio" que ha sufrido esta película en las nominaciones a los Oscar.

Más allá de los premios o nominaciones, Scorsese ha volcado no su corazón os u mente, sino su alma en un proyecto al que podemos dedicarle muchos debates. Algunas personas han acusado a la película de tener un excesivo mensaje cristiano y es cierto que la película no se corta a la hora de las vejaciones y torturas de los japoneses a los cristianos. Pero, primero tenemos que tener en cuenta que lo que se realiza es un perfecto retrato de la sociedad de una época y como tal nosotros tenemos que ser capaces de ver con esa perspectiva; y segundo, las grandes escenas tanto del Traductor como del Inquisidor parten en la insistencia de haber estudiado y analizado el cristianismo, con una contraargumentación "lógica" del porqué no puede asentarse en Japón. Hay diálogos que son auténticos golpes al etnocentrismo occidental.

Ojalá algún día Scorsese decida leer San Manuel Bueno, Martír de Unamuno, ojalá decidiera convertirla en un gran film. Porque hay historias bien narradas y otras historias, como Silencio, que son gritos directos al alma.

 
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Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

About Beatriz Noria

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