Shadowhunters 2×13: Those of Demon Blood

Shadowhunters 2x13: Those of Demon Blood

Shadowhunters 2x13: Those of Demon Blood

Series: Shadowhunters

4.5 Stars

Summary

Alguien está matando a cazadores de sombras de una manera despiadada y todo puede acabar en una guerra entre cazadores y subterráneos.

Coder Credit

El capítulo que nos brindaron esta semana en “Shadowhunters” es uno de esos que, pese a que la “resolución del problema” haya sido más sencilla de lo que cabría esperar con lo que estaba pasando en el mundo de los cazadores, ha tocado temas muy importantes y me ha sorprendido gratamente.

Esta temporada está bastante centrada en Jace, y aunque la semana pasada nos enterábamos de que Jace era un Herondale y parecería que todo acaba ahí, nada más lejos. ¿Qué significa ser un Herondale? Pues por lo pronto, dejarse influenciar demasiado por lo que tu abuela quiere hacer y darse cuenta de que no tiene por qué ser lo mejor.

Todo comienza cuando en mitad de una cita, Simon y Clary abandonan el bar donde trabaja Maia porque la pelirroja se siente incómoda con las miradas que le echa Jace desde la barra. En cuanto salen del bar, Simon huele sangre y eso los lleva a encontrar el cadáver de un cazador al que le han arrancado las runas de la piel y que parece haber sido asesinado a manos de un hombre lobo.

Qué felicidad... no podía durar mucho

Imogen Herondale, claro, piensa que Luke ha tenido algo que ver y lo hace traer al Instituto y la Inquisidora acaba consiguiendo que Luke les dé una muestra de ADN para que lo comparen con el del que atacó al cazador. Todo eso delante de un atónito Alec, que no puede creer que la abuela de Jace piense que Luke ha hecho eso y un Jace que no dice demasiado de todo esto.

Cuando Jace va a acompañar a Luke y a su parabatai, su abuela lo detiene y hablan en privado: Imogen le dice que en breve tendrá que volver a Idris y lo nombra jefe del Instituto, pese a que Jace le insiste en que debería ser Alec. El nepotismo también existe entre Shadowhunters. Jace se lo cuenta inmediatamente a Alec que, pese a que está molesto, sabe que no es culpa de Jace y además también sabe que una de las razones por las que no lo ha nombrado a él ha sido porque sale con Magnus, un subterráneo.

Una de las primeras ideas de Jace como nuevo líder (aunque Imogen todavía no se ha ido) es recolectar muestras de ADN de sus amigos subterráneos para exculparlos. No parece mala idea ¿no? Eso es hasta que cada uno va en busca de su novio y se demuestra lo terrible que es la idea.

Primero vemos lo mal que le sienta a Magnus que Alec se lo pida, y pese a que se lo da, Magnus echa a Alec de allí, pues no puede creer que Alec haya accedido a semejante petición, y se siente despreciado por tener que pasar la “prueba” con todo lo que ha hecho por ellos. Clary va en busca de Simon, y su historia es aún peor, porque recordemos, Simon es judío y le cuenta a Clary la historia de cómo su familia tuvo que “marcarse” como judía en Polonia y cómo eso los llevó a casi todos a morir en el holocausto.

Simon tiene sus principios

Si esta escena no te puso los pelos de punta no tienes alma. Clary se queda muy impresionada y entiende totalmente que Simon se niegue a darle una muestra y le pide perdón. Cuando Clary se va, de vuelta al Instituto, Simon se preocupa y la llama por teléfono. Y menos mal, porque a Clary la atacan y gracias a su rapidez de vampiro, llega a tiempo para salvar a Clary y llevarla al Instituto para que se recupere.

Lo malo es que Imogen quiere echar a Simon de allí, pero éste se niega y acaba encerrado en un calabozo, sin que Jace haga nada por impedirlo. Nos damos cuenta de que Jace no está de acuerdo con todas las decisiones de su abuela, pero no hace nada por enfrentarse a ella, quizás por querer ser lo que se espera de un Herondale y obedecer las órdenes de la que es su "única" familia ahora mismo.

Siempre que pienso en Jace y en Clary y en cómo sus árboles familiares son un lío me doy cuenta de lo diferente que reacciona cada uno a lo que van descubriendo sobre sus familias. Por un lado tenemos a Jace que, habiendo sido adoptado de pequeño por los Lightwood, ha tenido ese “estigma” su vida y lo ha condicionado bastante, pues en cuanto se entera de que tiene un familiar de sangre que pensaba que no tenía, actúa como si les debiese su lealtad sólo por los lazos de sangre.

Con Clary es justo al contrario, quizás porque ella nunca estuvo sola del todo pues tuvo a Jocelyn, para ella lo importante no es la sangre sino los actos y lo que han compartido, y por eso nunca vio realmente a Valentine como a su padre (lo que sí le pasó a Jace) pero sí que considera a Luke su figura paternal.

Imogen está a un bigote de distancia de Hitler

Para estropear aún más las cosas, a Imogen no se le ocurre otra cosa que querer implantar chips a los subterráneos para poder localizarlos y seguir sus movimientos. Las muertes de los cazadores siguen amontonándose (cada uno que aparece, parece haber sido asesinado por un tipo de subterráneo diferente), y Jace está agobiado y se muestra de acuerdo con la idea, pese a que a Alec le horroriza.

¿Y a quién más le horroriza? Pues obviamente, a Maia y el resto de subterráneos que están en el bar cuando Jace aparece con la “magnífica” idea de inyectarles los chips. Todo acaba en una pelea, que termina cuando Luke aparece, pero no sin que antes alguien consiga introducirle a Maia el chip.

Mientras tanto, Clary se despierta en el Instituto y Alec le cuenta lo que ha pasado. Clary intenta ir a ver a Simon, pero no le dejan verlo y se tiene que conformar con gritarle desde fuera que lo sacará de ahí como pueda. Maia acabará en la misma celda que Simon, pero antes de eso tendrá lugar otra escena importante, parecida a la de Simon antes.

Pues Maia acaba detenida y esposada en el Instituto sólo porque se ha encontrado a otro cadáver cerca de donde ella estaba en ese momento. Clary defiende a Maia, pues esto es Nueva York y como Maia, habría miles de personas por los alrededores. Imogen la acusa básicamente sólo por ser una mujer lobo y haber pegado a Jace en toda la cara, y ahí es cuando Clary se entera del tema de los chips (y se horroriza también por la idea).

Si odias a Clary, me odias a mí, porque esta chica tiene las ideas claras

Es entonces cuando Maia no puede mantenerse más tiempo sin decir que, pese a que la policía ya la ha detenido otras veces sólo por ser negra, pensaba que los cazadores de sombras estaban más evolucionados (a ver Maia, hablamos de los mismos que han mirado mal a Alec por salir con Magnus...). Jace sigue sin saber qué hacer y sólo reacciona cuando Clary le hace notar que si no fuera porque es un Herondale, la Inquisidora también lo habría encarcelado sólo por creer que tenía sangre de demonio.

Al tiempo que todo esto ocurre en el Instituto, vemos cómo Magnus sigue enfadado con Alec y llama a Dot para no estar solo. Nos enteramos de que estos dos tuvieron un romance en su día y después de varias copas y varios bailecitos, Dot intenta besar a Magnus, que se aparta y le dice que ama a Alec pese a estar enfadado con él. Dot se disculpa y más tarde veremos cómo Magnus y Alec se reconcilian.

¿Y qué hay de Izzy? Pues aparte de que entrenará a su hermano Max, que ha vuelto de Idris, le confiesa a Jace que es adicta al yin fen, pero que lo tiene controlado. Además, se reúne con Raphael y éste le dice que su clan no ha tenido nada que ver con las muertes de los cazadores, y que todo indica que han sido las hadas, que intentan provocar una guerra entre los subterráneos y los cazadores de sombras.

Juntos seguirán a Meliorn, pues es el único hada que pueden rastrear gracias a que Izzy conserva una de sus camisas, y justo dan con él cuando se encuentra al lado de otro cuerpo asesinado. Max ha seguido a su vez a Izzy y ésta le ordena que se esconda, y en el tiempo en el que Raphael y ella conversan con Meliorn y éste intenta convencerlos de que no ha sido él pero que ha sido un seelie y que puede rastrearlo, a Max lo secuestran.

Maia <3

Las hadas no pueden mentir así que Izzy confía en Meliorn y los tres llegan al sitio donde tienen a Max atrapado. Allí vemos que la responsable no es otra que Kaelie, un hada que tuvo un lío con Jace (y que vimos al principio del capítulo tirarle una copa en los pantalones) y al que considera responsable de la muerte de muchos de los suyos y quiere vengarse por ello. Entre Raphael, Meliorn e Izzy consiguen detenerla, siendo la cazadora quien finalmente acaba con la chica.

De vuelta en el Instituto, Jace decide que no quiere ser el líder que su abuela quiere y le cede su puesto a Alec. Curiosamente, algo similar pasa con Simon al principio del episodio, pues algunos vampiros del clan de Raphael quieren que él sea su nuevo líder, pero Simon les pide que vuelvan con Raphael porque él no quiere ser el jefe de nadie.

Y al ritmo de la música de Simon, al que Clary convence para que dé un concierto en un bar, Maia y Jace… se lían y no precisamente a tortas (después, eso sí, de que Jace le quite el chip a Maia… menos mal). Porque esa tensión no resuelta tenía que salir de alguna manera, y entre que Maia no estaba muy contenta con Simon y Clary juntos (en este episodio vemos cómo Simon le dice a Maia que se ha dado cuenta de que Clary le cae mejor… lo que me hace pensar que igual Maia estaba algo celosa) y que Jace evidentemente no ha superado lo de Clary, y Maia se lo echa en cara… pues pasa lo que pasa.

Esto se está convirtiendo en "Gossip Girl", donde el triángulo inicial se va a convertir en un octógono, pero bueno, de momento, no me molesta ninguna pareja la verdad. Y después de tantos momentos importantes en este episodio, disfrutemos de alguna que otra pareja improvisada. ¿Qué os ha parecido a vosotros?

The following two tabs change content below.

Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

About Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.