Rescate en Osiris (The Osiris Child)

Rescate en Osiris (The Osiris Child)

Rescate en Osiris (The Osiris Child)

2 Stars

Summary

Un padre emprende una peligrosa misión de rescate para reunirse con su hija en Osiris, un planeta inhóspito que está siendo atacado por unas feroces criaturas.

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Rescate en Osiris ha sido la película elegida para inaugurar la 15 muestra de SyFy. Una elección que diré ha sido de lo más acertada, pero no porque se trate de una obra maestra del género de ciencia ficción, pues mucho me temo que será otra la lista de películas que encabece, la de las peores del año; sino porque la única manera de disfrutar de ella es en un festival en el que, lejos de guardar silencio, lo que se agradece son los comentarios del público asistente. Mucho. Y es que esa es la única manera de sacarle un poco de gracia y sentido a Rescate en Osiris (Aka The Osiris Child).

Por dónde empiezo…

Decir que es un despropósito hecho película sería quedarme corta. Rescate en Osiris tiene más de batiburrillo donde el director, creador, escritor y productor Shane Abbes (viendo el resultado se entiende que nadie quisiera colaborar con él y lo tuviera que hacer todo él solito) se debió encontrar con la difícil decisión de tener que elegir qué tipo de película de ciencia ficción quería hacer: ¿una de acción con monstruos terroríficos? ¿Tal vez una road movie donde viéramos a dos hombres teniendo que luchar codo con codo para alcanzar un mismo objetivo? ¿O por qué no un drama en el que un padre luchará por proteger a su hija, queriendo de paso enmendar todos los errores que había cometido en el pasado?

Si nuestro querido Shane hubiera escogido cualquiera de estas opciones el resultado habría sido el de una película del montón con más o menos calidad, pero que al menos era un poco entretenida. Pero el problema llegó, o mejor dicho comenzó, cuando decidió que eso de apostarlo todo a una sola carta no era bueno y que mejor sería meterlo todo en el mismo saco… Eso, y que al parecer el pobre Shane no tenía ningún amigo que le advirtiera de que querer hacer eso era una barbaridad.

Y si a eso le añadimos que el presupuesto no es muy allá y que la mayor parte ha debido ir para que Kellan Lutz figurara como protagonista de su película, pues para de contar.

Eso es algo que nunca entenderé… Si quieres hacer una película de ciencia ficción con monstruos terroríficos que causen pavor ¿no te das cuenta de que es una mala idea cuando el presupuesto no da para efectos especiales? Porque no estamos hablando de esos efectos propios de telefilm de un sábado por la tarde donde el croma no pasa precisamente desapercibido… No, en este caso se trata de un monstruo que han querido hacer real, usando la muy noble técnica del maquillaje y las prótesis, pero que cuando no hay presupuesto el resultado parece el de un desgraciado que en el último momento decidió ir a la fiesta de Halloween y se puso lo primero que encontró por casa. Y no estoy exagerando.

Pero a esa mala decisión se suma otra si cabe más inquietante: si hay muchas películas de ciencia ficción, de terror o incluso gore donde apenas se ve al monstruo en cuestión, y en parte eso es lo que consigue darle más tensión… ¿en qué estaba pensando, Shane, cuando decidiste hacer justo lo contrario?

La única explicación que le encuentro es que le cogió cariño a la criatura y no quería que quedara relegada a un segundo plano. Aunque también se debe a que la interacción con esa criatura será clave para el final de la película (no doy detalles por si algún atrevido quiere ir a verla) por lo que era necesario tener un primer plano de ella.

¿Problema? Si Rescate en Osiris hubiera sido planteado como un film que trata de mostrar la interacción entre dos especies distintas, tipo “Enemigo Mío”, “Mi amigo Mac” o la célebre “E.T.”, la falta de efectos especiales no habría llamado tanto la atención, pues lo importante era el mensaje a transmitir.

Pero, efectivamente, para eso primero tiene que haber un mensaje que transmitir…

A estas alturas os estaréis preguntando de qué va Rescate en Osiris… Y esa es una buena pregunta que todavía estoy intentando responder. Podríamos decir que va de un planeta, Osiris, que se va a convertir en una futura colonia de la Tierra pero donde primero los terrícolas deben asegurarse de que no hay gente hostil; y ese será el trabajo del teniente Kane Sommerville, un militar al que no se le ocurre nada mejor que llevar a su hija Indiana a ese planeta perdido de la mano de dios y donde no hay mucho que hacer… hasta que aparecen criaturas bastante hostiles.

Lo dicho, si hubiera sido ese el argumento podríamos haber disfrutado de una película con más o menos ritmo protagonizada por un padre y su hija, haciendo frente a la adversidad.

Pero ya hemos visto que lo de elegir una única opción no va con Shane. Así que, además de eso, también es la historia de un planeta donde se ha construido una cárcel con los presos más peligrosos de la Tierra, y entre los que se encuentra Sy Lombrok (Kellan Lutz).

¡Pero aquí no acaba la cosa! También nos encontramos con la clásica trama de unos terrícolas que son muy, muy malvados y que debían estar muy aburridos en la Tierra, pues no se les ocurre otra cosa que ir a un planeta recóndito que en principio parece que está deshabitado pero, por si acaso, deciden crear unos monstruos muy peligrosos para que, en caso de que llegue una amenaza, esos monstruitos puedan frenar cualquier amenaza… Vamos, la clásica idea de matar moscas a cañonazos y que por supuesto acabará de la manera más previsible: con los monstruitos escapándose y sembrando el caos en todo el planeta.

Por si todo esto no fuera suficiente, entre medias de la historia principal, la de ese padre que quiere reencontrarse con su hija antes de que sea devorada, pues nada más llegar al planeta la dejó con una niñera mientras él se iba a trabajar (sí, el hombre no va a ganar el premio al mejor padre del año), y para lo que tendrá que aliarse con Sy, el preso fugado; nos vamos encontrando con los típicos episodios propios de una road movie: con escenas de acción intercaladas con otras un poco más cómicas y que, en teoría, están pensadas para darle más ritmo a la historia.

Pero, evidentemente, esa teoría falla cuando la road movie no es una road movie al uso sino un poco de todo.

Y para terminar el último error que cometió nuestro querido Shane: querer dividir todas esas escenas en capítulos. En plan, con título y todo, como si lo que estuviéramos viendo es una miniserie a base de episodios con diferentes tramas. De hecho, el título original es Science Fiction Volume One: The Osiris Child. 

Una estrategia que tal vez Shane usara para darle más epicidad a su historia pero que de poco sirve cuando, a medida que avanza la película y estás deseando que ese despropósito acabe, lo que te encuentras es con el inicio de otro capítulo más, por lo que ya sabes que la tortura va a durar un poco más.

Ni qué decir tiene que a medida que se iban sucediendo los capítulos los resoplidos en la sala aumentaban de volumen, acompañados en los últimos casos con una risa nerviosa que se podría traducir por “¿pero cuándo demonios acaba esto?”

No soy nada partidaria de spoilear, pero como persona que ha sufrido la hora y media que dura la película como si me hubiera pasado cuatro horas en el cine, me siento en la obligación de avisar que son 7 los fantásticos episodios en los que se divide Rescate en Osiris.

Espero que así, a medida que vayan pasando, al menos podáis haceros una idea de lo que os queda para salir del cine, pues mucho me temo que en esta ocasión Kellan no os va a rescatar.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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