Plan de Fuga protagoniza el último Pelis y Tuits con todo su equipo

La edición número 13 de #PelisYTuits no ha destacado precisamente por su mala suerte sino justo por lo contrario, ya que los asistentes a la nueva charla sobre cine español hemos tenido el gustazo de conocer "Plan de fuga" de mano de los distintos encargados de su proceso de creación: uno de sus actores principales, Alain Hernández, su guionista y director, Iñaki Dorronsoro, y su productor ejecutivo Gonzalo Salazar-Simpson.

Con semejante elenco decir que hemos aprendido mucho de cine sería, realmente, decir poco. Porque no sólo hemos descubierto un poco más del proceso de rodaje de una película tan compleja, sino también sobre lo que se vive detrás de las cámaras de manos del director, y todo el trabajo que debe realizar el productor ejecutivo antes y durante la producción del film.

Comencemos por este último, Gonzalo Salazar-Simpson (No habrá para los malvados, Ocho apellidos vascos), quien comentó la curiosa historia por la que su colaboración con Iñaki Dorronsoro para hacer "Plan de fuga" salió, realmente, de otro proyecto conjunto que nunca llegó a materializarse.

"Siempre he sido de los que liagaba más por pesado que por guapo –comenzó diciendo, lo que ya anunciaba una curiosa historia-, y por eso sé reconocer cuando alguien hace lo mismo, y eso es lo que le pasaba a Iñaki. Hace años me propuso que fuera el productor de “La distancia”, que fue su anterior largometraje, pero yo le dije que no porque no era un tipo de película que veía que podía producir. Pero él siguió insistiendo, pese a que le había dicho que no, hasta el punto de que me ofreció una especie de acuerdo: él buscaría por su cuenta otras productoras interesadas en sacar adelante el proyecto, y si le decían que sí yo tendría que sumarme… Y cuando esas productoras  también le dijeron que no lo que hizo fue ir directamente a Antena 3 por si le interesaba, pero Antena 3 también le dijo que no".

"Parecía que la historia se terminaba antes de empezar, pero entonces Antena 3 nos dijo que realmente le gustaba la visión de Iñaki, pero que simplemente esa historia no era muy acorde con la línea de la cadena. En resumen, que le dejaban la puerta abierta para una futura película que sí tuviera un guion más acorde con las producciones de la cadena".

La historia pasó entonces a ser relatada por el director de "Plan de fuga", Iñaki Dorronsoro, que también es su guionista.

"Fue así que me encontré escribiendo un nuevo guión pensando directamente que debía interesar a Antena 3. Y entonces se me ocurrió la idea del robo de un banco, simplemente porque un amigo me había dicho que las historias de robos siempre atraen, al haber mucha acción. Me encantaría contar otra historia más profunda y espiritual –broméo-, pero ese fue realmente el principio de la historia. Aunque, lógicamente, “Plan de fuga” no va solamente sobre el robo de un banco".

Llegamos así al punto de vista de uno de sus protagonistas: Alain Hernández.

"En realidad “Plan de fuga” tiene más metáfora de lo que dice Iñaki –comentó el actor-. Porque aunque la trama principal gira en torno a ese espectacular robo a un banco y en el posterior plan de fuga para salir de la cámara acorazada, también cuenta la historia de un hombre que se encuentra atrapado dentro de su propia vida, desde un punto de vista más intimista, y que también intenta salir de esa situación. En la película se juega muy bien con esos dos planos".

Aparte de jugar con esa relación entre el plan de fuga real, en el banco, y el metafísico, “Plan de fuga” también destaca por ser una película muy complicada desde el punto de vista del rodaje. ¿Cómo vive el actor un rodaje de estas características, y encima trabajando con dos monstruos de la interpretación como son Luis Tosar y Javier Gutiérrez?

"Cuando supe que iba a trabajar con Luis y Javier lloré de emoción. Ya había tenido papeles protagonistas pero nunca había trabajado con actores de esta talla, que son todo un referente para la profesión, por lo que estaba emocionado y al mismo tiempo aterrorizado. Recuerdo especialmente el primer día de rodaje con Luis. Estaba muerto de miedo pensando en cómo lo iba a hacer delante de un grande de la interpretación, y durante el ensallo todo fue de maravilla, porque Luis me ayudaba mucho a meterme en el guión; pero cuando empezamos a rodar y Luis sacó todo su genio, teniéndole a un palmo de distancia, me quedé completamente paralizado y pensé, “ESTE es Luis Tosar”. Fue increíble".

"Y con respecto al rodaje, la parte difícil en mi caso comenzó unos tres meses antes de rodar, porque tenía que ponerme en forma y tuve que seguir una dieta de lo más variada a base de pescado y lechuga –bromeó-, además de tener un entrenador personal. Pero el esfuerzo sí que valió la pena, pues se veían los resultados prácticamente cada semana. Y en la película, cuando veía que estaba más tapado de lo normal, era yo quien le pedía a Iñaki que sacara un poco más de torso, con lo que me había costado conseguirlo".

Iñaki aprovechó la ocasión para comentar la gozada que supuso trabajar con Luis Tosar y Javier Gutiérrez, junto a Alain Hernández.

"Generalmente los grandes actores son también los más generosos. Lo he visto en varias ocasiones y puedo decir que los que te suelen crear más problemas en el rodaje son los que no tienen tanto peso como otros grandes actores, pero se los dan de divos".

"Recuerdo en concreto una situación que viví con Federico Luppi rodando "La distancia". Tenía una escena con otro actor que era casi un principiante y tuvimos que repetir la misma toma 19 veces. Yo estaba horrorizado porque le estaba haciendo repetir la misma toma al mismísimo Federico Luppi y en un momento dado le pedí perdón por el otro actor, pero él simplemente me preguntó “¿por qué?” Él sabía que la situación era incómoda para todos, pero también sabía que ese era su trabajo, así que había que seguir y repetir tantas veces como fuera necesario".

En "Plan de fuga" algunas de las escenas más complicadas son las que se ven dentro de la cámara acorazada. ¿Cómo recordáis esa experiencia?

"Fue bastante tensa –aseguró  Iñaki-. Cuando se va a rodar una escena en la que hay algún elemeno de riesgo, en plató se grita “prevenidos”. Por ejemplo, “prevenidos agua” si va a usarse ese elemento que resulta más difícil de controlar. Pues bien, con las escenas de la cámara acorazada fue “prevenidos agua, prevenidos fuego, prevenidos vengalas y prevenidos suelo”. Así que imagínate cómo fue la cosa".

"Y eso es lo que se veía desde fuera –añadió Alain Hernández, bromeando-. En mi caso todo eso se vivía desde dentro, donde estaba acojonado. Me acuerdo que cuando nos hablaron de esa escena en concreto Iñaki me dijo que no me preocupara, que iba a tener un doble para las escenas más arriesgadas… Hasta que se me acercó Luis Tosar y me dijo: “Que esto es cine español. Aquí NO hay dobles.”"

"Aun así, pese a esos momentos de tensión, fue maravilloso ver la confianza que Iñaki mostró conmigo en todo momento. Eso es algo que un actor siempre va a agradecer. Y por ejemplo, yo lo veía cada vez que estábamos al final de un día de rodaje y sabías que había poco tiempo para repetir tomas, por lo que básicamente la toma que íbamos a hacer era la que iría en la película, e Iñaki me hacía un plano más cerrado, solo centrado en mí. Eso acojonaba porque sabías que como la cagaras no quedaría más remedio que repetir, pero al mismo tiempo era fantástico ver esa confianza depositada. Qué le voy a hacer –rio-. Me pone el riesgo".

Con una película tan complicada en la que intervienen tantos factores, el trabajo del director debe ser especialmente difícil. ¿Cuál es el secreto?

"La parte del rodaje en realidad es la más sencilla, porque cuando llega el momento de rodar una escena ya está todo más que medido. Y si por ejemplo vas a rodar una escena de exterior pero está lloviendo, ya sabes que tienes guardadas varias escenas de interior que puedes rodar mientras tanto. Lo realmente complicado en un director es encontrar el grado justo de escucha".

"Con esto me refiero a que el director no deja de ser la persona que menos sabe de cada uno de los aspectos del rodaje, y para los que tiene a especialistas en su equipo: fotografía, iluminación, sonido, etc. Pero es también el que sabe un poco de todos esos aspectos, a diferencia del resto, y el que debe tomar decisiones en base a lo que sus especialistas le recomiendan pero sin dejar que eso se convierta en un “sin Dios”, dejando que todo el mundo haga lo que quiere".

"Yo, que veo eso desde dentro –añadió Alain-, entiendo que todos los que formamos parte de la película queremos hacer bien nuestro trabajo. Queremos dar lo mejor de nosotros, aunque sea sin pensar en el resto de componentes que forman parte de la película. Por ejemplo, al de sonido sólo le importa que se escuche bien la toma, aunque eso signifique poner los micrófonos demasiado cerca del actor como para entorpecer al cámara. Así que conseguir que todos colaboren sin llegar a entorpecerse unos a otros es lo realmente complicado para un director".

Y desde el punto de vista del productor ejecutivo, ahora que tenemos la suerte de contar con uno, ¿cómo se vive esa situación?

"Un productor es realmente como un intermediario que pone en contacto a un montón de personas de distintos campos. Cuando comentaba al principio que a Iñaki le dije que no me veía capaz de producir “La distancia”, era porque para esa película en concreto no tenía en mi círculo al equipo necesario para llevarla a cabo de manera adecuada: director de casting, efectos especiales, exteriores, etc."

"Pero cuando sí cuentas con todos los trabajadores que sabes que pueden hacer la película que un director quiere, entonces el proceso consiste en poner en contacto a todas esas partes y estudiar absolutamente todo. Empezando por el guion, se mira todo lo que se va a necesitar para cada escena y te reunes con los equipos que van a formar parte para tenerlo todo medido al detalle. De ese modo, cuando llega el momento del rodaje está todo tan medido y controlado que prácticamente sale solo".

"Cuando trabajaba para televisión –añadió Iñaki-, teníamos un dicho que era que, aunque nosotros no estuviéramos, el rodaje seguiría saliendo precisamente por lo revisado que ya estaba todo. Pues en el cine eso se amplifica por mil".

"Es sorprendente el nivel de previsibilidad que existe en el rodaje de una película –siguió Gonzalo-. Incluso si surgen imprevistos, que por supuesto siempre hay. Generalmente para esos imprevistos, que suelen venir cuando tienes que rodar en exteriores y ahí nada depende de ti (la luz, el clima, el sonido…), están lo que llamamos los “covers”, que son escenas previstas de interior para rodar cuando lo que tenían inicialmente previsto al final no se puede rodar".

"Pero el gran problema surge cuando, por ejemplo, sólo te queda rodar una escena en exterior y el tiempo meteorológico no acompaña. Y aun así siempre se acaba solucionando el problema, aunque ello implique incluso un cambio de guión y, por ejemplo, se ruede la escena lloviendo cuando en principio no estaba previsto que fuera así. En ese sentido muchas genialidades que se ven en una película han venido precisamente de imprevistos que se han acabado solucionando. Al final todo sale".

Por lo que comentáis que en ocasiones es necesario un cambio de guión, ¿ese es el motivo por el que en todas las películas de Iñaki también es el guionista? ¿No te verías capaz de rodar una película que no tuviera un guión tuyo?

"Sí que me vería capaz de escribir un guión para otro director, pero no al revés. Y es que, por mi modo de trabajar, me cuesta mucho dirigir a un personaje que no llego a entender del todo porque no he sido yo quien lo ha creado".

Y ahora que ya hemos llegado al punto final de este largo proyecto, cinco años después de que comenzara la creación de "Plan de fuga", ¿cuál es la situación a varios días de su estreno?

"Soy una persona muy nerviosa que siempre está encima de todo durante el proceso de rodaje. Pero cuando eso ya se ha acabado y toca entrar a la sala de montaje para la sonorización, es cuando ya me relajo. Porque ya está todo hecho".

"Bueno, eso es lo que dice ahora –comentó, riendo, Gonzalo-. En realidad siempre está nervioso, y más cuando llega el día del estreno, que es el examen final para nosotros. Es cuando, en el caso del productor, su trabajo consiste en esperar los resultados de la taquilla, meterlo en el excell y ponerse a hacer cálculos de cuanto se espera ganar con la película".

"La verdad es que, en ese sentido, los nervios del productor, por mucho que esté implicado en todo el proceso de creación de la película, siempre van a ser más relajados. Especialmente en esos momentos en los que estás esperando la respuesta de una productora o de un colaborador en concreto. En esa situación Iñaki no podía hacer otra cosa que comerse las uñas, porque un director está 100% metido en esa película de principio a fin y hasta que no la termina no puede pensar en otra cosa. Pero para los productores o actores esa parte resulta mucho más sencilla, porque tiene en su mesa otros guiones que leer u otros papeles por los que optar".

Como véis, la creación de una película es incluso más compleja de como lo habíamos imaginado, pero gracias a Iñaki, Gonzalo y Alain ahora lo conocemos un poco mejor. Llegado a este punto sólo queda desearles toda la suerte del mundo con ese examen final, el estreno de “Plan de fuga”, que tendrá lugar este viernes en todos los cines de España.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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