Personal Shopper

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1.5 Stars

Summary

Maureen, una joven estadounidense en París, se hace cargo del guardarropa de una celebridad. Aunque no le gusta su trabajo, es lo único que encontró para su pagar su estancia mientras espera una manifestación del espíritu de Lewis, su hermano gemelo desaparecido hace poco. Maureen comienza entonces a recibir en su móvil extraños mensajes anónimos.

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Tres meses después de la llegada a las carteleras estadounidenses, el 19 de mayo llega a España Personal Shopper, la nueva película de Kristen Stewart dirigida y guionizada por Oliver Assayas (Viaje a Sils Maria), un drama fantástico que mezcla la moda con los espíritus, pasando por el misterio y los asesinatos.

Podemos contar tres tramas principales. En la primera, Maureen intenta buscar una señal que evidencie la presencia de su hermano gemelo en el mundo, comunicándose con ella desde la muerte, como le había prometido. Lewis (el hermano) era medium, al igual que ella, y un defecto congénito en el corazón hizo que predijese su muerte. Bajo los muros en los que tres meses antes vivía Lewis, intentará sentir la promesa que una vez le hizo, pero su trabajo como personal shopper de una celebridad llamada Kyra interferirá en su misión principal.

Su faceta profesional la lleva de París (ciudad en la que se ha asentado) hasta Londres, y eso solo en los 105 minutos de metraje que narran los acontecimientos de aproximadamente una semana. Siempre cargada con bolsas de Cartier, Chanel o Louboutin, entra todos los días en casa de su jefa para dejar lo que se llevará al próximo viaje, o simplemente lucirá en una de las salidas públicas.

La última trama de Maureen que conocemos es aquella que tiene que ver con los mensajes de texto. Más del treinta por ciento de la película, casi desde el ecuador de la historia, se lleva esta trama. Un día, Mareen comenzará a recibir mensajes de texto anónimos en una tónica más inquietante que otra cosa. Aunque no sabe quién se los envía, cómo han conseguido su número o qué quieren de ella, la joven no podrá parar de devolver los mensajes, contando cosas sobre su vida como dónde está, hacia dónde va, para quién trabaja...

Durante días, los tres hilos argumentales se intentarán juntar, hasta que un problema con su jefa la obligue a separarse de la vida que estaba llevando para volver con su pareja, que trabaja en el extranjero. Parece interesante cuanto menos, ¿verdad? Pues no. La escritura del guion ha echado a perder una premisa que podría ser decente en un género innovador. Assayas ha perdido una oportunidad de oro que no creo pueda volver a encontrar. Cuidado a partir de ahora, salvo los tres últimos párrafos podéis encontrar spoilers.

No es un secreto, ni siquiera leyendo la sinopsis, que el personaje de Stewart puede sentir presencias de otras realidades. Sin embargo, parece que existe la necesidad de demostrarlo y para ello añade una subtrama sobre otra presencia en la casa en que vivían Lewis y Lara (la cuñada de Maureen) que, a pesar de tener gran peso (Se pensaba que podía ser el hermano), acaba no solo por resolverse sin explicación ninguna, sino que además se resta importancia más adelante en la historia.

Eso no acaba ahí. Aunque la faceta de personal shopper de Maureen es la base para toda la película, lo único que conocemos por ella es que Kyra no es exactamente un angelito y que, aunque sirve para que pague las facturas, no pretende seguir ahí eternamente. No parece tan mala persona, pero después de una de las tareas de Maureen culminará con el descubrimiento del cuerpo asesinado de la celebridad.

El culpable parece ser quien le enviaba los mensajes anónimos. Las escenas de los últimos minutos dejaban entrever quién era el acosador de Maureen, encontrando dos posibilidades: el ex-amante de Kyra o un fantasma no identificado que vaga por el hotel al que le obliga ir. Aunque lo más lógico sería apostar por el primero, las contrariedades escenográficas llaman a pensar que es el segundo. No hablaré del final, aunque poco queda ya que decir sobre la película. La culminación de la película deja confuso y frío al más involucrado de la sala y da ganas de preguntarse si de verdad ha merecido la pena ver la película.

La actriz que lograse reconocimiento internacional por su actuación en Crepúsculo —a pesar de la variedad de sus proyectos posteriores— lleva todo el peso de la película y aunque su actuación no destaca por su carencia de expresión, tampoco salva los puntos negativos de Personal Shopper. En Kristen Stewart puedes sentir la ansiedad de Maureen, el dolor por la pérdida de su hermano gemelo, el miedo en ciertas ocasiones, e incluso la incertidumbre y el aburrimiento —la sensación más presente entre el público de la sala en según qué escenas.

La cinta que prometía enamorar por su estética, desencanta al público por sus evidentes agujeros argumentales. Si bien es cierto que la fotografía es un gran punto a favor, mezclando cámara en mano, plano secuencia y escenas geométricas donde se nota la influencia de Kubrick, las tramas van cada una por su lado —a pesar de tener los mismos protagonistas— y nunca acaban a cerrarse.

En general, Personal Shopper no llega a interesar prácticamente en ningún momento del metraje. A pesar de superar por tan solo diez minutos la hora y media, da la sensación de alargarse al menos media hora más. Los agujeros en el argumento quitan interés y crean confusión. Lo único que merece la pena es la actuación de Stewart, que abandona la mala fama que consiguió con la saga adolescente.

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Maria Reinoso

Sobrenatural me arrastró a un infierno lleno de period dramas, comedias, acción y terror. Intenté evadirme de aquel agujero negro, pero que me di cuenta de que ese infierno era mi cielo y antes de su llegada me encontraba en el purgatorio.

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