Person of Interest 5×10: The Day the World Went Away

Person of Interest 5x10: The Day the World Went Away

Person of Interest 5x10: The Day the World Went Away

Series: Person of Interest

5 Stars

Summary

Cuando la máquina marca a Harold como el nuevo número a proteger, el equipo al completo tiene que dar lo máximo posible para proteger a su amigo.

Coder Credit

Todas las series acaban llegando a ese punto en el que todo cambia, un hecho que provoca que haya un giro argumental y las cosas no vuelvan a ser como eran. Person of Interest ha tenido varios de esos momentos, pero los guionistas han decidido esperar hasta el capítulo 100 para dar el giro completo, ese que nos deje con la boca abierta y sin saber qué nos queda esperar para los tres episodios restantes.

A pesar de que el capítulo ha contado con todo el equipo, Fusco y Elias incluidos, y que todos han hecho de éste un episodio inolvidable, no podemos más que aplaudir a Michael Emerson y su soberbia interpretación. Ha sido su momento, su episodio, el instante en el que Harold Finch se planta y dice: “hasta aquí hemos llegado, ahora voy a luchar”, y sí, esa mirada, ese gesto que para los fans de Lost nos resulta familiar del Ben Linus que tan bien conocemos. Finch va a la guerra y no sabemos hasta dónde va a llegar, seguramente ni él mismo lo sepa, pero seguro que no decepciona.

Estamos por tanto ante un punto que ya nos podíamos ver venir, ya que desde que Elias le dijo a Harold aquello de “hay más oscuridad dentro de ti que dentro de los demás y eso te hace el más peligroso de todos nosotros”, no podemos dejar de pensar el motivo de todas esas normas tan estrictas que Finch obliga a todos a cumplir, ¿es realmente Finch peligroso? Acabaremos saliendo de dudas, y yo no puedo más que lamentarme al saber que sólo quedan tres episodios para despedirnos de la serie.

Harold Finch es la pieza clave de la guerra
Harold Finch es la pieza clave de la guerra

Todo comienza con Harold hablando con la máquina, está sentado en una cafetería mientras le habla a la Inteligencia Artificial sobre todo lo que ha pasado y lo que está por venir. El hombre no teme su muerte, la tiene asumida, pero quiere saber si los demás se salvarán ya que es su gran preocupación. Es el momento en el que llega una camarera que le entrega un pedido que él no ha hecho, creyendo que tal vez es una señal de la máquina, Finch coge una caja de cerillas de la cafetería y se marcha de vuelta a la base donde está Root.

Los dos han tenido un tira y afloja continuo en la temporada con respecto a la libertad que debería tener la máquina, mientras Harold quiere ponerle límites, la mujer cree que debe tener acceso completo a todo ya que es la única forma de que puedan derrotar a Samaritan. Root sabe que Harold ha tomado la decisión de cerrar el sistema, poniéndole barreras al poder de la máquina y, aunque ella no lo comprende, dice que la propia máquina respeta la decisión de su creador.

Mientras tanto, Reese y Fusco caminan por la calle cuando el teléfono de una cabina suena junto a ellos. John coge la llamada, es un nuevo número y aunque no nos dicen de quién se trata pronto vemos que no va a ser una víctima más. Los dos policías irrumpen en el despacho de Finch mientras tiene tutoría con una alumna, le dicen que su tapadera se ha visto comprometida y vienen a por él. Empieza entonces una de las misiones más arriesgadas que han tenido nunca y que supondrá enfrentarse con decenas de agentes de Samaritan y no poder confiar en nadie, todo para poner a salvo a Finch.

Fusco es nuevo en esto de recibir llamadas de la máquina
Fusco es nuevo en esto de recibir llamadas de la máquina

El primer sitio al que van es al piso franco donde sigue oculto Elias, quien obviamente no va a quedarse de brazos cruzados y decide ayudar sin dudar a proteger a Harold. Root llega con Sameen, la mujer aún está en proceso de recuperación tras los meses que ha pasado cautiva, está segura de que han encontrado a Finch por su culpa y está completamente atormentada por haberles puesto en peligro pese a que nadie opina como ella. Tal y como temían, la localización del escondite ha quedado al descubierto y empiezan a llegar enemigos, por lo que tendrán que separarse.

Root le confiesa a Harold que antes de que el hombre cerrara el sistema de la máquina, ella le dio la capacidad de ser poder defenderse, pero sólo lo hará si es el propio Finch quien se lo pide. Es el momento de que se dividan, así, mientras Elias se lleva a Harold al antiguo bloque de apartamentos donde vivía cuando usaba su tapadera como profesor, los demás van eliminando a cada enemigo que intenta entrar al piso. Todos los muertos llevan una tarjeta de una empresa llamada “soluciones temporales” y John y Fusco deciden ir hasta la dirección para investigar.

Lo que al principio parece ser una oficina normal y corriente pronto se descubre como una tapadera de Samaritan. Los dos hombres exigen hablar con el supervisor, la recepcionista les conduce hasta una sala donde les pide que esperen mientras llega su jefe. Pero según pasan los minutos no aparece nadie, y cuando salen de la estancia descubren que todos los empleados se han marchado dejando el sitio desierto, todo preparado para que vengan nuevos hombres armados para eliminar la amenaza.

Todos están dispuestos a morir por Harold
Todos están dispuestos a morir por Finch

Harold y Elias conversan sobre cómo han cambiado las cosas desde que se conocieron, Finch está demasiado pensativo y entonces recuerda la caja de cerillas que cogió esa mañana y acaba atando cabos. Samaritan les ha estudiado a fondo, no sólo el presente sino todo su pasado, y él cometió el error de ir a la cafetería donde tuvo su primera cita con Grace, así es como le han descubierto, por un despiste suyo y, por su culpa, ahora todos sus amigos están en peligro.

Pero no tiene mucho tiempo de lamentarse porque los agentes enemigos les han encontrado y van hacia el bloque de apartamentos. Elias lo tiene todo preparado, tenía hombres armados por el edificio para defenderles y logran llegar hasta un coche que les iba a dar una huida rápida, pero el chófer ha sido asesinado y es cuando las cosas se ponen feas de verdad. Uno de los activos de Samaritan aparece y ejecuta a Elias de un tiro limpio en la cabeza, ahora ya no hay trampa posible, Elias ha muerto y vamos a echarle de menos. Su asesino coge a Harold y se lo lleva secuestrado.

Poco después vemos a John y Fusco en el escenario, Reese está afectado por la muerte de Elias pero sobre todo muy preocupado porque no tienen ni la más mínima idea del paradero de Finch. Será un pandillero leal a Elias el que les mostrará una fotografía de la matrícula del coche en el que se llevaron al hombre. John llama a Root para avisarla, pero ella y Shaw ya van de camino porque han recibido el chivatazo de la máquina.

Harold y Elias tienen tiempo para hablar del pasado
Harold y Elias tienen tiempo para hablar del pasado

Asistiremos al encuentro entre Finch y Greer, la mano derecha de Samaritan, dice que no quieren matarle sino que buscan su ayuda y saben que antes o después acabará trabajando con ellos. Harold da muestras de que eso no va a pasar nunca, pero Greer hace que se lo lleven asegurando que cambiará de idea... pero no llegan muy lejos porque aparecen Root y Shaw al rescate. Armadas hasta los dientes, las dos mujeres protagonizan una escena de acción brutal, en el que no sólo tienen tiempo de matar a unos cuantos malos, sino que hasta Root puede ponerse a filosofar sobre las simulaciones, cuestiones físicas y, básicamente flirtear con la morena que le dice que siempre elige los peores momentos.

Da la impresión de que van a poder salir de allí con Harold cuando aparece un nuevo vehículo con una ametralladora en la parte superior, un arma a la que no pueden enfrentarse. Sameen insta a Root a llevarse a Harold mientras ella distrae a sus enemigos pero Root no quiere marcharse y dejarla atrás, no otra vez. Finalmente, dadas las circunstancias y con la insistencia de Shaw, Root mete a Finch en el coche y se largan de allí sin un destino concreto.

Tenía que ser Root la que se marchara con Finch, tenía que ser ella porque aún no habían terminado su conversación. La mujer le explica que la máquina es la que mejor les conoce a todos ellos, que puede predecir lo que van a hacer y actuar en consecuencia, su charla queda interrumpida cuando otro coche comienza a perseguirles y disparar. Viendo que no pueden darles esquinazo, Root decide usar la violencia y en una maniobra bastante arriesgada, abre la ventanilla del techo con un fusil en las manos y dispara a sus perseguidores haciendo que el coche explote.

Root y Sameen forman un equipo letal
Root y Sameen forman un equipo letal

Podíamos pensar que ya se había acabado, que habían logrado escapar, e incluso el hecho de ver que Fusco y John han llegado a tiempo de ayudar a Shaw y recogerla nos podía hacer creer que todo iba bien. Pero faltaba el as bajo la manga de Samaritan: Jeff. Ese hombre cuyo número salió en los primeros episodios y acabó siendo reclutado, el mismo al que Root perdonó la vida y que más tarde casi mata a Fusco. Jeff está siguiendo las instrucciones de alguien a través de un auricular y ya nos podemos imaginar que todo está relacionado: no nos equivocamos.

En el mismo momento en el que la voz le dicta una matrícula y dice que el pasajero es el objetivo a eliminar, sabemos que va a disparar a Harold. El hombre y Root, creyendo que no hay peligro inmediato, prosiguen su conversación, en la que Finch confiesa creer que ya no hay guerra y que han perdido. Se están acercando a la calle donde está Jeff esperando con un rifle de francotirador, pero Root le ve a tiempo y da un volantazo para salvar la vida de su amigo, siendo ella la que acaba malherida.

Intentan huir pero Root está perdiendo mucha sangre y más adelante les detiene un control policial. Se llevan a Finch detenido que no puede dejar de lanzar miradas preocupadas a la mujer, sabe que su vida está en peligro pero él ya no puede ayudarla. Cuando los otros tres miembros del equipo llegan a la escena, Fusco indaga un poco y descubre que había dos personas en el coche: una está detenida y la otra en el hospital en estado crítico. John sabe que Samaritan no parará hasta acabar con todos ellos y vuelven a separarse, de manera que Fusco irá al hospital y Shaw y Reese irán al centro de detención.

Root insiste en que Finch debe confiar en la máquina
Root insiste en que Finch debe confiar en la máquina

¿Y qué está pasando con Harold todo este tiempo? Los policías que le tienen en su poder no pueden estar más sorprendidos, no tienen ni idea de quién es, no hay nada en los archivos. Sólo han descubierto que sus huellas se han encontrado en varios escenarios de crímenes pasados, saben que se llama Harold por un antiguo archivo de su padre, y que está acusado de traición. El agente que le interroga acaba diciendo que antes o después lo averiguarán todo y que es mejor que comience a hablar. Finch pide su llamada pero se la deniegan, no van a darle concesión alguna y es cuando empezamos a vivir su transformación.

A modo de diálogo consigo mismo, Harold comienza a decir que él siempre ha seguido las normas, ha hecho lo que consideraba correcto porque así acabaría ganando pero se equivocaba. El agente le interrumpe diciendo que no ha cumplido las normas, momento en el que Finch le replica que él no tiene ni idea de lo corrupto que es el sistema, que los gobiernos cambian las normas cuando les conviene.

El oficial se queda desconcertado pero Harold le ignora y prosigue con lo que parece ser un monólogo, ha cumplido sus normas y no ha servido para nada porque ahora todos corren peligro. Finch comienza a dejarse llevar por esa oscuridad de la que ya hablamos anteriormente, y dice claramente que le va a matar. El policía se sorprende por la amenaza, pero Finch responde que no hablaba con él y sus ojos se posan en la cámara que hay dentro de la sala de interrogatorios.

Finch va a matar a Samaritan, ya lo ha decidido, pero ahora tiene qué decidir hasta dónde va a llegar, y las normas que está dispuesto a romper para conseguir su objetivo. Podemos ver que ya está trabajando en un plan, o quizá ya lo tenía pensado pero le daba miedo ponerlo en marcha, el caso es que aparece otro policía en la sala porque hay otra agencia interesada en Finch. El agente al mando dice que lleven a Harold a la celda mientras lo soluciona, pero le dejan solo unos instantes junto a una cabina que suena en ese momento.

Finch ha decidido asumir riesgos para acabar de una vez por todas con Samaritan
Finch ha decidido asumir riesgos para acabar de una vez por todas con Samaritan

La voz de Root suena al otro lado de la línea, pero no es la mujer quien habla, Harold comprende lo que eso significa y es incapaz de retener las lágrimas. Root ha muerto, justo nos muestran a Fusco junto a su cadáver para que no pensemos que es otro engaño de los guionistas como ya hicieran con Shaw o Elias, y ahora Harold ya ha tomado su decisión final, por sus amigos, por el bien de la humanidad, por Root. Le pregunta a la máquina si le puede sacar de allí y ésta responde que puede hacer todo lo que él quiera.

Cuando John y Shaw llegan al edificio ya es tarde, el caos se ha desatado en forma de cortes de luz y presos fugados, John sabe que Finch ha logrado escapar. Pero esa es la única buena noticia, porque Fusco le llama para comunicarle la muerte de Root, Reese mira a Shaw sin saber cómo va a reaccionar ésta, la mujer continúa con su acostumbrada fachada de frialdad pero sabemos que por dentro está destrozada. En cada maldita simulación que le provocó Samaritan, la única opción que nunca podía elegir era que muriera Root.

Sameen decide hacer lo que mejor se le da, volcarse en el trabajo y musita que deben encontrar a Harold. John le dice que ya no está allí, que Samaritan no le quiere matar y que si salió su número es únicamente porque sus enemigos quieren que ellos sepan lo que Finch es capaz de hacer. ¿Qué nos están queriendo decir con esto? ¿Es ahora Harold un peligro potencial para todo el sistema y no sólo para Samaritan?

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.