Person of Interest 5×09: Sotto Voce

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Series: Person of Interest

5 Stars

Summary

El nuevo número dado por la Máquina hará que el equipo se reencuentre con un viejo enemigo, de manera que Reese, Finch, Fusco e incluso Elias arriesgarán sus vidas tratando de detenerle.

Coder Credit

Por si no tuvieran bastante con la batalla abierta contra Samaritan y que Fusco haya decidido abandonar el equipo cansado de los continuos secretos, Harold y John vuelven a enfrentarse a “La Voz”, un criminal que ya se les ha escapado otras veces y ha puesto en riesgo sus vidas y la de los inocentes a los que intentan salvar. Los guionistas nos presentan un episodio lleno de acción y dramatismo en el que los personajes irán al límite tanto para salvar sus vidas como para detener al enemigo.

Si parecía que Finch y los suyos habían encontrado la paz en mitad de toda la tormenta, se equivocaban, porque lo que parecía ser un simple caso más se acaba convirtiendo en algo que supone un gran cambio para el equipo y su dinámica. La guerra contra Samaritan y sus agentes se acerca, y es necesaria toda la ayuda posible, así iremos viendo como poco a poco todo vuelve a ser como debería, con todo el equipo peleando codo con codo dispuestos a detener al mal que amenaza al mundo.

John empieza siguiendo a un cerrajero cuyo número ha aparecido, mientras que Root investiga otro número que la Máquina le ha dado directamente a ella, por los que ambas tramas se separan y todo tiene un sentido de lo más lógico. Reese no tarda en detener al hombre cuya vida debe salvar cuando le ve colarse en una empresa, más aún al verle con una bomba en las manos dispuesto a ponerla. John consigue desactivarla y se lleva al tipo detenido a comisaría, dónde le interroga para descubrir que la mujer del cerrajero ha sido secuestrada y le habían ordenado poner esos explosivos con la amenaza de matarla si no obedecía.

Reese evita que se detone la bomba
Reese evita que se detone la bomba

Mientras John habla con éste, el teléfono del hombre suena y alguien le acusa de haber fallado y jamás recuperará a su esposa. Finch estaba escuchando y reconoce la voz al momento, a la que identifica como un antiguo delincuente contra el que se han enfrentado varias veces pero nunca han logrado detenerle. Harold se pone enseguida a investigar en busca de un rastro que les conduzca a “La Voz”, y acaba dando con la ubicación de la mujer. John busca a varios policías que le acompañen y le pide a Fusco que eche un ojo al detenido, algo que no le hace gracia al detective que le recuerda que ya no son compañeros.

Fusco tiene su propio caso entre manos, un arma usada en varios crímenes ha aparecido en poder de un hombre llamado Amir que dice ser inocente de todos esos delitos. El policía se decide a indagar un poco más ya que el sospechoso parece realmente asustado, pero encuentra pruebas que le incriminan aún más. Amir deja de fingir y se muestra altivo ante Fusco asegurando que sólo hablará con el fiscal, algo que Lionel no va a permitir por el momento.

Mientras tanto, Reese ha llegado hasta la dirección que le ha dado Harold y varios policías entran en el edificio en busca de la mujer secuestrada, pero caen presa de una trampa orquestada por “La Voz” que lo había previsto todo. John les avisa para que salgan porque hay unas cuantas bombas pero es demasiado tarde y varios agentes acaban heridos. Un experto del departamento de explosivos informa a Reese que la mujer no estaba allí, y además le informa de que han recibido muchas llamadas de amenazas de bomba por la zona, por lo que la policía tiene que ponerse a investigar.

John descubre que le han llevado hasta una trampa
John descubre que le han llevado hasta una trampa

Finch no quiere dejarlo todo en manos de John y va al piso franco a hablar con Elias por si tiene información útil sobre el delincuente. Elias acepta ayudarle con la condición de que le permita ir con él, le da igual convertirse en un objetivo según ponga un pie en la calle, se ha cansado de permanecer en el banquillo y quiere ayudar a sus amigos. Y resulta ser un activo muy valioso ya que conoce a la persona que prepara las bombas para “La Voz”, además de su escondite. Sólo tendrán que usar unas cuantas amenazas de por medio para saber el plan de su enemigo.

Cuando Reese vuelve a comisaría descubre que el cerrajero se ha escabullido pero le encuentra antes de que escape y ve que tiene un nuevo teléfono y más instrucciones. El hombre le explica que un sobre apareció debajo de la puerta de la sala donde estaba, diciéndole que bajara a los calabozos y liberara a varios miembros de una banda callejera llamada los Templarios (que ya han colaborado con “La Voz” anteriormente). Harold le llama para decirle que los pandilleros han sido contratados para coger algo o a alguien en comisaría, aprovechando que casi todos los policías están fuera investigando las amenazas de bomba.

John sabe que alguno de sus compañeros trabaja también para “La Voz” porque era la única manera de que le llegara el sobre al cerrajero. No quiere pedir refuerzos y no se fía de nadie, además las celdas están ahora vacías y el detenido, al que lleva con él, no había tenido tiempo de bajar a abrirlas por lo que va con más cuidado todavía. Pero no está solo, porque se tropieza con Fusco que también sigue en el edificio ya que estaba trabajando en la detención de Amir. Los dos se unen para neutralizar a los Templarios antes de que sea demasiado tarde, consiguen capturar a uno de ellos que confiesa que su misión es matar a Amir.

Harold y Elias forman un equipo bastante peculiar
Harold y Elias forman un equipo bastante peculiar

John no tarda en atar cabos, y cree que el hombre puede ser clave para delatar a alguien por lo que van hasta la sala donde está retenido y le instan a hablar. Amir confiesa que todos los crímenes cometidos fueron ordenados por “La Voz” y, como sospechaba que su jefe acabaría yendo a por él antes o después, decidió investigarle hasta que averiguó su identidad: motivo por el que su vida corre peligro. El sicario dice que sólo les dirá lo que quieren saber a cambio de un trato que le sea ventajoso, pero como aún están rodeados de varios Templarios armados, deben posponer la charla.

John y Fusco se preparan para defenderse de los delincuentes, y el segundo le pide a otro policía al que conoce que vigile a Amir mientras ellos se encargan de la amenaza. Pero Reese no le quita ojo al oficial y le dispara en cuanto ve que las intenciones del supuesto amigo de Fusco eran las de ejecutar al detenido. John mete al cerrajero en un cuarto y le dice que se esconda mientras Fusco y él se enfrentan a varios pandilleros armados.

Elias y Harold no han terminado su trabajo, y tras sonsacarle la información al suministrador de explosivos, han seguido otro nuevo rastro hasta llegar a la base de operaciones de su enemigo. Allí descubren varias cosas muy interesantes, como el hecho de que “La Voz” ha estado espiando a Finch y su equipo, pero además que la mujer secuestrada es una actriz contratada y el número que apareció en la máquina no es quien dice ser. Sólo hay una respuesta posible y es que el cerrajero sea nada más y nada menos que su enemigo, algo que vemos al momento cuando el tipo se cuela en la sala donde está Amir para acabar con su vida.

Reese y Fusco acaban a tiros contra los delincuentes armados
Reese y Fusco acaban a tiros contra los delincuentes armados

Cuando Harold quiere avisar a John es demasiado tarde, Reese está sin balas a merced del tipo, que va a dispararle pero Fusco se lanza sobre él para impedirlo, resultando herido pero salvando la vida de su ex compañero. John se lamenta por la oportunidad perdida y mira todo el caos a su alrededor: la comisaría está destrozada, Amir ha muerto, Fusco tiene una herida de bala en el brazo y su enemigo ha escapado, o eso es lo que cree el hombre, porque Finch ha logrado dar con “La Voz” y le intercepta en mitad de la calle.

Harold alaba la inteligencia de su rival y no se asusta cuando éste le apunta con un arma, Elias aparece al momento amenazando al tipo que no está sorprendido de verle con vida. Como ninguno quiere arriesgar la vida, deciden hacer una tregua por el momento y Elias y Finch ven como “La Voz” se sube a un coche y se aleja sin que puedan hacer nada para impedirlo. ¿En serio? Eso fue lo primero que pensé, pero Elias guardaba un as bajo la manga y es que el vehículo estaba lleno de explosivos y hace que el coche salga volando por los aires, algo que Finch sabía que iba a pasar y ha dejado que ocurriera: ¿está cambiando su punto de vista?

Y he dejado la trama de Root para el final, tal vez porque no estaba relacionada con todo lo demás, o porque era una parte más emotiva, el caso es que la máquina le dio a la mujer ese número por un motivo más que importante. Root cree que el hombre al que sigue es un agente de Samaritan, le ve reunirse con otros dos, y está dispuesta a eliminarles cuando alguien se le adelanta. Proseguirá su persecución en busca del tipo y ya va a lograr darle caza, pero se le vuelven a adelantar y esta vez es capaz de ver a la persona que se ha interpuesto entre ella y su misión: ¡Sameen!

Root tiene su propia misión
Root tiene su propia misión

En el pasado capítulo habíamos visto a Shaw huir de la base de Sudáfrica donde la tenían cautiva, y en el principio de este episodio la hemos visto en México en dirección a la frontera con Estados Unidos. La mujer estaba decidida a volver a casa, pero su encuentro con Root no formaba parte de sus planes, de manera que mientras Root está realmente contenta de verla sana y salva, la otra quiere marcharse porque piensa que la pondrá en peligro.

Después de que Root le insista mucho, Shaw acaba revelándole todas las simulaciones y experimentos a los que fue sometida con objetivo de quebrantar su mente y hacer que traicionara a sus amigos. Root le responde que eso no ha pasado porque no trabaja para Samaritan, pero Shaw no se fía de sí misma, siempre va a tener la duda de si lo que está viviendo es real o no y piensa que es más seguro ir por su cuenta, ya que en las simulaciones acababa matando a sus amigos, a todos menos a Root.

Ésta se sorprende por su declaración, pero no es nada en comparación a su reacción cuando Shaw se lleva la pistola a la cabeza porque prefiere suicidarse a hacerle daño. Pero vemos algo que ni siquiera Sameen esperaba: Root hace exactamente lo mismo, le dice que no puede vivir sin ella y que si Shaw se quita la vida ella morirá inmediatamente después. Toda una declaración de amor, algo que la morena no ha vivido en las pruebas sufridas y que le hace recapacitar sobre lo que pretende hacer.

Después de una larga espera, Shaw y Root se reencuentran
Después de una larga espera, Shaw y Root se reencuentran

Y no me olvido de Fusco, que pese a que estaba enfadado con John no ha dudado en jugarse la vida para salvarle. Reese ha decidido ser sincero y contarle toda la verdad al detective. No será fácil de asimilar, pero Fusco comprenderá mejor que nunca a lo que se enfrentan y por qué debe llevar mucho cuidado a partir de ahora.

La escena final nos traslada al escenario donde Harold reclutó a John hace cinco años, allí se reúnen los tres hombres. A los que pocos segundos se les une Root, y junto a ella aparece Shaw. El equipo ha vuelto a juntarse y ahora están más preparados que nunca para acabar con Samaritan.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.