Person of Interest 5×02: SNAFU

Person of Interest 5x02: SNAFU

Person of Interest 5x02: SNAFU

Series: Person of Interest

4 Stars

Summary

Una vez encendida la máquina, John, Root y Finch tienen que llevar a cabo varias pruebas para saber si funciona correctamente, lo que acabará teniendo su riesgo.

Coder Credit

Después de toda la tensión del episodio anterior con los protagonistas huyendo de los agentes de Samaritan y tratando de salvar la máquina, ahora les encontramos en la siguiente fase del proceso: reiniciarla y hacer que todo vuelva a ser como era antes para poder seguir teniendo posibilidades en una guerra que tenían prácticamente perdida.

Han pasado unas semanas desde que Root junto a Harold y John lograron descomprimir todos los archivos para que la máquina no muriera, pero lograr que vuelva a estar plenamente operativa es otra cosa y requiere paciencia y tiempo, algo de lo que no disponen y todos sufren las consecuencias de no poder volver a la normalidad. Tras una escena inicial bastante cómica en la que el reconocimiento facial de la máquina falla continuamente y vemos a todos los actores interpretando a los demás personajes principales. Finch llega a la conclusión de que necesitan más servidores para que todo funcione bien y decide salir a buscarlos con John.

Reese está desquiciado con su trabajo de policía, asegura que todo está demasiado tranquilo y necesita que la máquina vuelva a estar en marcha y les dé números a los que salvar. Root es la que peor lo lleva ya que tiene que estar encerrada en la base como medida de protección, hasta John se da cuenta de lo mucho que le afecta esto a la mujer cuando ve que está redecorando su cuarto y haciendo que Finch le compre todo tipo de artículos para la casa que jamás habría creído que pudieran interesarle a su compañera.

Root le da una lista de la compra a Harold
Root le da una lista de la compra a Finch

Después de que John y Harold roben todo lo que necesitan de unos almacenes, Finch vuelve a reiniciar el sistema. Root quiere acabar con Samaritan y encontrar a Shaw como objetivos prioritarios, pero el hombre le dice que primero deben asegurarse de que la máquina funciona bien, y para ellos deben esperar a tener nuevos números irrelevantes. El primer problema llega cuando la máquina reconoce a John pero da demasiado información sobre él, explicando que ha sido responsable de numerosas muertes. Mientras que Root ve una ventaja que ahora dispongan de tantos datos, Finch no se muestra tan complacido y piensa que quizá deba poner límites.

Ahora que todo parece ir como debería, Harold ejecuta el programa de los números irrelevantes y el teléfono de la base comienza a sonar dándoles treinta nombres. John y Fusco empiezan a investigarlos, el detective aún está preocupado por el tema del francotirador y sigue pidiéndole respuestas a Reese pero éste le insiste en que es mejor que no lo sepa por su propia seguridad. El policía lo deja estar por ahora pero antes o después acabará descubriendo la verdad. Tras perseguir a varios números que o bien eran falsas alarmas, o ya habían fallecido hacía tiempo, Finch se da cuenta de que aún hay errores que reparar. Pero en ese mismo instante, observamos que la máquina reconoce a Finch y Root y los marca como una amenaza.

Harold piensa que la máquina no distingue entre presente y pasado, mientras tanto, ésta les da un nuevo número que Root le pasa a John y Fusco. Sólo les quedan dos nombres, un hombre con antecedentes al que va a investigar Fusco y la mujer que acaba de aparecer como número, que casualmente aparece en comisaría en ese mismo momento pidiendo ayuda porque cree que hay un ladrón en la casa de su amiga.

John es reconocido
John es reconocido

Harold y Root, ajenos a que la máquina los considera peligrosos, siguen hablando de los errores del sistema y concluyen que hay que reiniciarla, algo que la máquina no permite y ataca a Root afectando al auricular que lleva implantado en el oído. Harold mira asombrado la escena ya que la diseñó con la orden de no herir nunca a nadie. Root le dice entonces que la máquina les tiene miedo y sólo se está protegiendo, y no tardan en llamar a John para pedirle ayuda. Reese le pide a la mujer marcada como posible víctima que se quede en comisaría pero ésta le sigue y no duda en atacarle en cuanto tiene la ocasión.

Sus amigos observan el tiroteo sin saber si la mujer es un activo de Samaritan que ha descubierto la identidad falsa de John, además, el hombre también está marcado como una amenaza. Harold habla con la máquina diciéndole que ellos son los buenos pero comienzan a aparecer vídeos de Root matando a personas. Se intentan justificar pero la inteligencia artificial no razona y sigue atacando a la mujer cada vez que intentan acercarse. Root decide anestesiarse a sí misma para quitarle a la máquina la ventaja que tiene sobre ellos, y le dice a Finch que él es el único capaz de solucionarlo.

Harold intentará contactar con la máquina y hacerle ver que ellos no son sus enemigos, se enterará que la asesina que va tras John la ha contratado su misma creación y no Samaritan. Finch le pide que cancele la misión pero es tarde, intenta explicarle que las cosas no son tan fáciles como cuando la construyó y no todo es blanco o negro. Que han hecho cosas malas pero para salvar a otras personas y que debe confiar en ellos, por ello comienza a mostrarle archivos con fotos de muchos de los inocentes a los que han protegido estos años.

Finch y Root se enfrentan a la máquina
Finch y Root se enfrentan a la máquina

Finch termina su discurso diciendo que hay bondad y maldad en todos ellos, pero lo hacen lo mejor que pueden. Es entonces cuando la máquina comienza a repasar vídeos de todos aquellos números “irrelevantes” a los que el equipo ha salvado, se da cuenta de que se ha equivocado y deja de marcarles como una amenaza antes de disculparse. Vemos que ya le reconoce como su administrador, por su parte, John ha neutralizado a la asesina contratada para matarle y todo comienza a volver a la normalidad.

Ahora que la máquina vuelve a estar operativa, le devuelve sus diversas identidades a Root para que no pueda ser detectada por sus enemigos y todos salen a celebrarlo con un picnic. Pero no todo va tan bien como parece, y es que uno de los números descartados por Reese como falsa alarma acaba de ser contratado por Samaritan...

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.