Orange Is The New Black – Temporada 5

Orange Is The New Black - Temporada 5

Orange Is The New Black - Temporada 5

3 Stars

Summary

Tras el asesinato de Poussey estalla un motín en Litchfield. Durante tres días las presas tomaran el control de la prisión y sus vidas.

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Orange Is The New Black regresó con su quinta temporada el pasado 9 de junio. Una de las series estrellas de Netflix (recordemos que está renovada hasta su séptima temporada) volvía tras los terribles acontecimientos en los que acabó el año pasado. La quinta temporada de Orange Is The New Black prometía mucho, pero al final se ha chocado con sus propias rejas.

Sobra decir que esto se trata de un análisis de la quinta temporada en su conjunto por lo que si aún no la habéis visto dejad de leer porque habrá muchos SPOILERS.

Cogiendo el guante del cliffhanger de la cuarta temporada, la nueva tanda de capítulos se desarrollan en los tres días siguientes tras el motín por la muerte de Poussey. Pocos días, pero muy intensos donde por primera vez veríamos a las presas tomar el control -dentro de las posibilidades- de sus propias vidas. Esta compresión temporal ha provocado que la típica estructura narrativa de la serie se haya modificado, véase una Piper en un centro más o menos dinámico pero siempre en busca de protagonismo y un reparto coral que podía ser modificado no solo con muertes, sino con personas que se marchaban a máxima seguridad, otras cárceles o que sencillamente eran liberadas. Todo eso aderezado con las injusticias del sistema penal y el machismo y racismo implícito en nuestra sociedad.

Poco tiempo hay ahora para eso, los tres días suceden rápido y el cambio de ritmo es uno de los mayores aciertos de las guionistas. Es algo muy meritorio que se atrevan a cambiar la estructura de la serie a estas alturas y más si consideramos lo bien que les había funcionado el modo anterior.

Sin embargo, pocas más cosas positivas pueden decirse de esta de la temporada. El ritmo es bueno, pero la historia no y todo está mal por sus propios cimientos. El motín que tiene lugar en la prisión de Litchfield ocurre, teóricamente, por la búsqueda de justicia ante el asesinato de Poussey. Es su muerte la gota que colma el vaso de la opresión que estaban viviendo todas las mujeres. Ante esto -y considerando también la promoción que Netflix ha hecho de la temporada bajo el lema "Stand Up" y sus murales pintados con la cara de Poussey- cabría esperar a una prisión más unida que nunca para luchar no solo por mejorar sus vidas en la prisión, sino sobre todo por que el asesino de su amiga y compañera fuera llevado ante la justicia. Nada más lejos de la realidad, después de que Daya disparase a Humphrey y las latinas aprisionaran al resto de guardias, cada grupo va por su lado.

A nadie parece importarle porqué se había iniciado todo. La mayoría lo ven como una especie de interludio en sus vidas, una especie de fiesta que saben que durará poco tiempo. Tanto es así que Alex incluso se marchará al jardín para desvincularse al máximo de todo lo que está ocurriendo dentro. Solo el grupo de negras, lideradas por Taystee recordarán que el motín tiene unos objetivos muy claros. Danielle Brooks deslumbra la pantalla en cada aparición, suyos son los mejores momentos de la temporada. Su ira, su dolor, su lucha todo es sencillamente perfecto en su personaje. El momento en el que quema los doritos frente a la prisión con las cámaras delante es un acto de principios tan estremecedor que parece que cuando la vemos, la temporada se transforma.

El problema es que Taystee ha estado sola liderando lo que debería ser un grupo más o menos unido. Entiéndase, era normal que hubiera gente que atacara el supermercado o la farmacia, pero es que el nombre de Poussey apenas se menciona en toda la temporada y cuando lo hace, es desde luego por boca de Taystee o Soso. Es esta última la que tiene el otro gran momento emotivo de la temporada, la construcción de una biblioteca flotante en honor a su novia, lamentablemente ni siquiera esto durará al ser destruida por los guardias cuando entran en Litchfield. Al resto de la cárcel le importa más bien poco quién haya muerto o por qué, supongo que tomar el sol en el jardín es mucho mejor.

Con las latinas dominando la cárcel (al menos al principio), parte de las blancas escondidas en la antigua piscina y las negras luchando por una vida mejor, tenemos a una Alex y una Piper alejadas totalmente de la acción de la serie. La otrora protagonista de Orange Is The New Black queda relegada a segundo plano, aunque en mi opinión esto ha funcionado o al menos lo hará hasta que consiga tener una trama decente, no como en las dos últimas temporadas (para qué mencionar el desastre de la empresa de bragas usadas y su aproximación al nazismo). Sin embargo, Piper ha tenido un gran momento y es unirse a las negras como sujeto pasivo de la acción y no activo, ayudándolas, por primera vez en cinco años (al entender que debía hacer algo por la cárcel, sentimiento que es el que yo pedía en casi todas las presas).

El otro gran fallo de la temporada ha sido sin duda los flashbacks. Durante cuatro temporadas  hemos tenido auténticas maravillas en forma de flashbacks, con risas y drama. Era, al fin y al cabo, una forma de aprender más de nuestras mujeres. No obstante, en esta temporada no hay ni un solo flashback que sea bueno. Ni uno. El más próximo es el de la pequeña Washington cuando va a un colegio de mayoría blanca y ve a una niña -también blanca- interpretando el musical de Dreamgirls, su frase "This is not okay" que representa la apropiación cultural y el racismo en un magnífico segundo, se queda a medio gas con un final descafeinado. Eso y la pequeña aparición de Poussey son lo único salvable de estas historias. El resto han resultado ser aburridas, sin ningún interés o conexión y han sido más un lastre para la trama del capítulo que un acompañamiento.

Hilando con el tema de los flashbacks, ¿necesitábamos uno de Piscatella? Uno de los peores guardias de la historia de Litchfield, que ha maltratado y torturado se nos presenta ahora como un pobre enamorado. Orange Is The New Black sigue queriendo humanizar a los hombres, a los violadores y maltratadores hasta puntos que no deberían. Una cosa es querer humanizar a Healey y otra a Piscatella, que ha tenido una de las escenas más duras de toda la serie, cuando rapa el pelo de Red ante el resto de presas. Su muerte por error al final es una mezcla entre justicia poética y una exoneración de todos sus crímenes, que jamás nadie juzgará.

En la misma línea de hombres humanizados está Bayley, al que se sigue presentado como un pobre joven muy afectado por lo sucedido pero que sigue librándose de ser condenado por la muerte de Poussey, o Coates que sigue en esa extraña relación con Pennsatucky. Al igual que hice el año pasado reiteraré que el problema no es que Pennsatucky se haya enamorado de él, algo que sucede con relativa frecuencia, sino que la forma en la que se está representado está romantizando una relación con su violador, de forma que parece que Coates puede llegar a cambiar y ser perdonado por el amor que "ambos" se profesan.

No quiero reiterarme tampoco en algo que ya apunté el año pasado y es la representación del nazismo en la serie. La quinta temporada ha continuado en la misma línea, al final las nazis da igual que maten judíos o negros porque parece que hacen buenas migas con algunas latinas. Orange Is The New Black no debe representar determinadas ideologías como algo "anecdótico" o incluso "encantador".

Esto es más grave si se une a la tremenda islamofobia de la temporada y de la cual ya se han quejado varios colectivos de mujeres musulmanas. El flashback de Alison, única presa musulmana que conocemos, es realmente vergonzoso. No solo está cargado de tópicos y estereotipos hacia las mujeres y familias musulmanas (no es el mejor momento en el Estados Unidos de Trump establecer este tipo de ideas, más bien lo contrario) sino que además lo hace de una forma realmente tóxica. No es una relación poliamorosa feliz, Alison no se siente cómoda ante la nueva situación de su familia y eso incide en un mensaje claro: la forma de vida de las personas musulmanas no es el adecuado, puesto que no hace sentir bien a las mujeres. Me río solo de imaginar la cantidad de gente que habrá pensado esto sin siquiera plantearse si es verdaderamente así como viven los y las musulmanas. Por si fuera poco parece que hay una extraña obsesión en la serie con mostrar su pelo, tanto en la temporada anterior como en esta vemos el cabello de la mujer de una forma totalmente gratuita y arbitraria. No hay necesidad en ningún momento de hacerlo, así pues que alguien me explique que propósito tiene esto.

La temporada así se resume en un terrible caos donde muchísimas cosas fallan tanto a nivel del tratamiento de los temas como de la propia narración en sí. Parece que quieren que no olvidemos que las mujeres que están allí son presas y malvadas por el trato vejatorio hacia los guardias, sin parecer importar como estos las habían tratado previamente.

Por otro lado el personaje de Sophia sigue sin conseguir una trama que iguale al resto de sus compañeras y aunque en un principio parecía prometedora en esta temporada, ayudando al enfermero de la prisión, pronto se desvaneció la ilusión. Laverne Cox merece mucho más, quizás el próximo año...

Una temporada muy floja, pero un reparto coral que siempre funciona y algunos momentos destacables. Además de los ya mencionados, no puedo obviar al dúo Flaritza. Las reinas de las redes han sido una auténtica maravilla y las que más risas han otorgado a lo largo de la temporada. También ha sido un acierto juntar a Boo con Linda, a la que le sienta mejor el beige que el traje de chaqueta, o el regreso del dúo Morello y Nicky, aunque su historia de amor fuera breve por el casi surrealista embarazo de Morello que provocará a su marido huir y luego volver, más enamorado que nunca. Y relacionado con Morello está también otro gran momento de la temporada, aquel en el que Cindy defiende que Suzanne (Uzo Aduba sigue igual de maravillosa que siempre) necesita medicación, escena tremendamente poderosa que al final se estropea de sobremanera cuando le suministra litio. 

Más allá de lo grandíosa de la escena final, cogidas de la mano frente a la policía, se avecinan grandes cambios en el futuro de Orange. La separación de las presas puede ser todo un acierto o un error, aunque quizás solo dure un par de episodios antes de que las principales protagonistas vuelvan a unirse (la separación de Flaritza ha sido lo más doloroso de ese final). Además quién sabe, quizás tengamos boda tras la pedida de mano de Piper a Alex.

Lo que está claro es que Orange Is The New Black debe contratar, urgentemente y al menos, guionistas negras para solventar los grandes problemas que tienen. El "Stand Up" por Poussey se quedó en una estrategia de marketing y al final, como muchas personas negras han apuntado, el "Black Lives Matter" se ha evaporado en una temporada que había prometido ser toda una declaración de intenciones.

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Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

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