Operación Concha, la corrupción cinéfila más extravagante

Operación Concha

Operación Concha

3 Stars

Summary

Zalacaín el aventurero es una gran superproducción que no tiene financiación y el único modo de conseguirla es contratar al actor del momento: Ray Silvela. Cuando el actor rechaza la oferta solo queda una opción: buscar un doble.

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El tema del cine dentro del cine, o metacine, es un tema recurrente que nos ayuda a comprender un poco mejor qué es todo lo que se esconde detrás de las producciones que vemos en la pantalla del cine. Hay muchas formas de representarlo y muchas figuras en las que fijarse y Operación Concha se fija en una persona y un motivo diferente: un productor y un golpe corrupto.

Operación Concha empieza como una película de época llamada Zalacaín el aventurero. Una puesta en escena envidiable, muchos extras y, por lo tanto, mucho presupuesto. La escena se ve interrumpida cuando Marcos (Karra Elejalde) entra con su coche rojo en escena y corta el rodaje: no tienen dinero así que la película queda cancelada. Así de rápido, así de cómico... Y así de real.

Pero el cine a parte de un mundo complicado es un mundo para los idealistas. Marcos trabaja como productor en Zalacaín junto sus colegas Sabino (Ramón Agirre) y Julen (Unax Ugalde), que es el director de la película. Todos quieren hacer Zalacaín y, para ello necesitan dinero pero la persona que les iba a financiar pone una condición: el famoso actor Ray Silvela debe ser el protagonista del filme.

 

Tras unas llamadas y comprobar que no van a poder conseguir al actor se les ocurre una idea: contratar a un doble para que parezca que sí que tienen a Silvela y pedir el dinero para  su contratación... Aunque todo sería una trampa para fugarse con el dinero y no hacer la película.

La trama de corrupción cinéfila está sobre la mesa y no tardará en aparecer el doble de Silvela, Litarco (Jordi Mollá), un andaluz que tendrá que dar lo mejor de sí mismo para imitar el acento cubano del actor y embolsarse unos cuantos miles de euros.

Operación Concha coge todos estos elementos y hace una comedia de ello. Elementos que están a la orden del día pero a los que da un giro bastante interesante porque, lo interesante de esta película, es que nada es lo que parece. El final es totalmente impredecible y la última media hora de la película es un frenesí de sucesos que no sabes cómo acabarán.

Y, si hay algo más a destacar de Operación Concha es la actuación de los actores, en especial la de Jordi Mollá que interpreta a dos personajes a la perfección: sabes en todo momento quién es quién aunque físicamente sean idénticos, y está muy bien logrado.

 

Sin embargo, Operación Concha no tiene un humor desbordante. Es una película interesante por lo que trata y a veces provoca las risas del público, pero no es muy memorable. Quizá sea porque a veces, su humor, proporcionado principalmente por el personaje de Litarco, tiende un poco al machismo. Sin embargo, el personaje sufre una evolución y, debo decir, mejora este punto machista que tenía al principio.

La película además, al estar ambientada en San Sebastian, nos presenta un poco del festival de cine que se está dando justo en estas fechas, y es todo un acierto. El mundo del cine está bien representado y, sin duda, lo hace un producto interesante de ver.

Operación Concha es una comedia inusual que critica la corrupción dentro del cine de una forma elegante y divertida. Tiene actuaciones memorables aunque quizá la película no sea tan memorable como sus actuaciones. Sin embargo, se pasa un buen rato viéndola y se disfruta y, al final, eso es para lo que está hecho el cine. 29 de septiembre en cines.

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María Jesús Navarro

Crecí con Disney y Harry Potter, pero los vampiros me llevaron por el camino de "un capítulo más" hasta que llegué a conocer el apocalipsis zombie. Entre serie y serie, intento estudiar periodismo y comunicación audiovisual con la esperanza de, algún día, emocionar a alguien con alguna buena historia.

About María Jesús Navarro

Crecí con Disney y Harry Potter, pero los vampiros me llevaron por el camino de "un capítulo más" hasta que llegué a conocer el apocalipsis zombie. Entre serie y serie, intento estudiar periodismo y comunicación audiovisual con la esperanza de, algún día, emocionar a alguien con alguna buena historia.