Nueva edición de Pelis y Tuits con los actores de Señor dame paciencia

Señor dame paciencia es el título de la nueva comedia que llega a los cines este fin de semana. Protagonizado por Jordi Sánchez, actor conocido sobre todo por su personaje de Antonio Recio en la serie "La que se avecina", a él le acompaña un reparto de lo más variado y completo: Paco Tous, Silvia Alonso, Boré Buika, Megan Montaner, Rossy de Palma, Salva Reina, David Guapo y Andrés Velencoso, entre muchos otros. David Guapo y Salva Reina fueron además los protagonistas de la edición número 14 de Pelis y Tuits, junto al director y guionista de la película, Álvaro Díaz Lorenzo. Con los tres pudimos charlar sobre la película y cine en general mientras tomábamos unas cervezas para refrescarnos un poco del sofocante calor.

El #PelisyTuits de "Señor dame paciencia" comenzó, como viene siendo habitual, con una pequeña presentación de los invitados al evento. Un requisito necesario para conocer un poco más a los protagonistas de la charla, pero que en el caso de "Señor dame paciencia" resultaba imprescindible. Y es que teníamos por un lado a dos actores más conocidos por su faceta de monologuistas, y por otro a un director que, aunque su filmografía no fuera muy extensa, sí que cuenta ya con algunas joyas en las que demuestra que lo suyo es verdadero amor al cine.

Hechas las presentaciones uno de los aspectos que más llamó la atención fue que, siendo David Guapo y Salva Reina dos cómicos, "Señor dame paciencia" es en esencia una tragicomedia al partir de un hecho tan trágico como es la muerte de la mujer del protagonista, Gregorio, y que dará pie a una serie de desventuras. Por tanto, la primera pregunta era de rigor: ¿cómo se conseguía pasar de la comedia al drama durante el rodaje?

"En una película donde hay muchos puntos cómicos, realmente lo complicado es no abusar demasiado de esa parte cómica, pues con ello sólo se consigue perder frescura –comentó Ávaro–. Lo que yo hacía era que las partes cómicas apenas se repitieran durante el rodaje. Como ya venía todo muy bien ensayado, a lo mejor repetíamos esa toma un par de veces como mucho, pues hacerlo más veces al final sólo haría que ya no resultara tan gracioso".

"Y luego también ocurre –apuntó Salva Reina–, que aunque David y yo, por ejemplo, destacáramos más en la parte cómica de la película, luego había otros personajes que son los que llevan el peso del drama. Es lo que ocurre, por ejemplo, con nuestras parejas en la ficción y que están interpretadas por  Silvia Alonso y Megan Montaner. El simple hecho de que ellas estuvieran en la escena ya ayudaban a transmitir esa parte dramática, porque tienen una capacidad asombrosa para pasar de la comedia al drama en cuestión de segundos. Ellas eran las que conseguía que fuera realmente fácil presentar ese lado dramático dentro de una comedia".

Siendo los dos monologuistas, que hacéis vuestros propios textos, ¿cambiabais mucho los diálogos originales? ¿Cuánto ha habido de improvisación en la película?

"En realidad no hacía falta improvisar mucho –comentó David–. En alguna ocasión sí que le decíamos al script que estaría bien cambiar alguna cosa pero luego, a la hora de rodar, decíamos el diálogo original para ver si se daba cuenta –bromeaba–. Lo que pasa es que los personajes estaban tan bien construidos que realmente no hacía falta cambiar nada del diálogo. Y si en algún momento añadíamos algo como parte de la improvisación, esa improvisación ya venía dada por el diálogo original gracias a lo perfecto que estaba".

Esta es la primera película en el caso de David y en el caso de Salva ahora estamos más acostumbrados a verle en la pequeña pantalla con la serie "Allí Abajo". ¿Hasta qué punto cuesta desprenderse de esa imagen de monologuistas a la hora de interpretar a personajes  ficticios?

"Siempre que me planteo un trabajo nuevo –señaló Salva–, intento partir de cero. Es verdad que muchos de los personajes que he interpretado son muy similares a lo que puede verse en mis monólogos. Pero siempre hay algo que cambia. Es algo que busco expresamente, pues de lo contrario sería muy aburrido para mí interpretar siempre al mismo personaje, y además sería contrario a la propia esencia del actor, cuya labor es la de dar vida a distintos personajes".

"Y aunque seamos monologuistas, también estamos siendo actores –añadió David–, porque sigue estando esa parte de interpretación en el escenario, aunque estés tú solo delante del público. En mi caso en concreto me ha ocurrido que, ahora que he hecho una película, me he dado cuenta de que en realidad soy actor pese a no haberme formado en ello. Por ejemplo, cuando me explicaban cosas durante el rodaje, yo me daba cuenta de que eso era algo que ya hacía antes; lo único que no lo llamaba por esos nombres que usaría un actor que ha estudiado interpretación, y en muchos casos ni siquiera sabía que era “algo” que haría un actor. Pero la base era en realidad la misma".

Y ahora que habéis dado ese paso de los teatros al cine, ¿pensáis seguir dentro del cine o la televisión?

"No creo que sea cuestión de tener que elegir entre una cosa y otra –dijo David–. Los mejores cómicos de la televisión americana, por ejemplo, son cómicos de teatro y hacen los dos trabajos. Así que de momento nos quedamos con las dos cosas. Lo único que, en mi caso particular, de momento no me veo haciendo drama; pero sobre todo porque no creo que fuera muy creíble a la hora de interpretar a un personaje dramático, así que no tendría mucho sentido que me llamaran para eso".

Y centrándonos en la película de "Señor dame paciencia", nos gustaría saber cuáles han sido las influencias que ha tenido el director.

"Tengo que reconocer que soy muy fan de películas como Pequeña Miss Sunshine, tanto la versión americana como la película original francesa. Me gustan mucho las comedias corales con un toque de road movie. Por eso, en esas películas la camioneta en la que van acaba convirtiéndose en un protagonista más. A mí me hubiera gustado conseguir la camioneta de esa película, pero no daba el presupuesto –reía Ávaro Díaz–, así que nos tuvimos que conformar con una camioneta normal".

Y lo mismo ocurre con la casa, que también cobra un protagonismo principal.

"Sí, y ahí sí que conseguí lo que quería. De hecho, cuando descubrí esa casa en la costa de , me enamoré de ella y el guión de la película, que estaba escribiendo por aquel entonces, se hizo teniendo en cuenta directamente esa casa. Así que podar rodar en ella al final fue una maravilla".

Para cerrar la charla, quisimos que nos dieran su opinión sobre la comedia española en general y sus posibilidades de triunfar fuera de España pese a ser un humor muy “autóctono” que a lo mejor no se entiende del todo fuera de nuestras fronteras.

"El humor es algo universal –comentó Álvaro–. Sí que es verdad que hay un par de gags que sólo va a entender un español, pero quitando esos "Señor dame paciencia" es comedia pura y dura, con situaciones muy típicas de comedias que se pueden ver en cualquier país. Es muy difícil que no se entienda fuera".

"Lo que ocurre con este tipo de comedias –añadió David- es que últimamente ha surgido una especie de rechazo a cualquier cosa que suponga individualizar a las personas, y que rápidamente es visto como un ejemplo de machismo, o feminismo o racismo… Lógicamente, en esta película hay muchos momentos en los que la broma es a costa de una persona en concreto o un género de personas. Pero eso es propio de la comedia en general. Es muy difícil hacer una comedia en la que no acabes metiéndote con nadie. Si una persona se queja de eso, entonces es que la comedia no está hecha para esa persona, por lo que directamente no debería verla".

Nosotros sí que hemos ido a verla, y ya podéis leer nuestra crítica como adelanto a lo que podréis encontraros en todos los cines a partir del próximo viernes 16 de junio.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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