Neckan

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3 Stars

Summary

Santiago (Pablo Rivero) es un joven de buena familia criado cercano al régimen. Pero recibe una misteriosa fotografía que le hace emprender un viaje a Tetuán para averiguar la verdad sobre un caso que le toca muy de cerca.

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Corre el año 1956, las tropas españolas se retiran del Norte de Marruecos finalizando su protectorado sobre el país. Y es a un Marruecos libre donde llega Santiago García Musol (Pablo Rivero) lleno de dudas y con una verdad que averiguar.

Rodada desde el verano de 2013 este proyecto personal del autor Gonzalo Tapia costó mucho de sacar adelante. Una historia dura, sobre un acontecimiento de nuestra historia de esos que no se quiere contar, de esos que preferiríamos que no hubiera sucedido, de esos que hasta nuestro protagonista desearía no haber averiguado jamás.

Nos ponemos en situación. Santiago fue adoptado de niño por una familia valenciana cercana al régimen y se ha criado entre algodones y todos los privilegios de las clases acomodadas. Se ha convertido así en un ciudadano modelo, abogado y atleta que piensa seguir los pasos de su padre. Hasta que llega una fotografía con una inscripción detrás que lo cambian todo, es entonces cuando con permiso de su familia se organiza un viaje de apenas unos días para tirar de un par de contactos locales y ver si puede averiguar la verdad detrás de esa fotografía.

En Marruecos no tienen ningunas ganas de ayudarle y sus pesquisas no hacen más que encontrar trabas, hasta que se cruza en su camino un español residente en Marruecos de toda la vida, totalmente contrario a él política y socialmente del que no tiene más remedio que fiarse para poder conseguir las respuestas que necesita. Un antagonista temible pero interesante interpretado estupendamente por Hermann Bonnin.

Es una película que remueve unos temas que necesitarían salir a la luz en cintas más grandes que esta, que por desgracia pasará un poco más desapercibida. Particularmente pienso que la película tiene una factura totalmente televisiva y que hubiera funcionado perfectamente como una TV movie, consiguiendo así llegar a mucha más gente y no aspirar a cosas para las que quizá se queda corta y que le hicieron tardar tanto en salir adelante.

La importancia de la educación

Como he dicho es un proyecto muy personal del director asturiano Gonzalo Tapia, que proviene de familia de republicanos y conoce muy bien el tema. De hecho realizó un documental sobre Misiones Pedagógicas, un proyecto educativo español de la Segunda República Española que promovía la Libre Enseñanza. Es por eso que la película dota de tanta importancia al tema de la educación, lo que supone el aspecto más interesante de la película, con una frase lapidaria de las que dan para la reflexión “Para sacar adelante un país no hacen falta políticos si no maestros” (cita célebre de Jiménez de los Ríos).

A partir de ese momento es cuando todo empieza a cobrar sentido y vemos un cambio en el personaje de Santiago. Conforme va acercándose a la verdad más acaba dudando de todo aquello en lo que creía. Es un personaje que siempre lo ha tenido todo muy fácil, recto, ordenado, frío. No deja que nadie se acerque a él, ni siquiera la familiar de una de las personas a las que entrevista, interpretada con gracia por Natalia Plasencia y que cae rendida a sus pies. Él tiene un camino claro, ve un futuro tal y como se lo han descrito de pequeño y todo lo que se salga de él es peligroso o incorrecto y lo evita a toda costa por mucho que le atraiga.

El momento en que se descubre la verdad, que os podréis ir imaginando aunque no os vamos a contar ni una pizca, es de los que amarga, porque son cosas que han pasado realmente en nuestro país en un régimen que lo ha tapado todo, pero es cuando le da cierto toque retorcido a la película y de un final interesante.

El cómo te tomas las cosas ya defines quien eres. Santiago quería descubrir la verdad para reafirmar quien era, y cuando el destino le dice que las cosas no son como él pensaba, toma una decisión que quizá sea la de no tomar ninguna decisión. Una decisión que habrá que descubrir al ver la película.

En fin, una película sencilla pero interesante a la que se le queda un poco grande el formato cinematográfico, pero que resulta entretenida y curiosa para aquellos interesados en esos acontecimientos que pasaron desapercibidos en la historia reciente de nuestro país y que merecen salir a la luz.

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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.