Madre! del amor hermoso

Madre!

Madre!

3.5 Stars

Summary

Jennifer Lawrence y Javier Bardem forman una inusual e idílica pareja que vive en una enorme casa en medio del campo. Su matrimonio será puesto a prueba cuando unos inesperados visitantes hagan uso y abuso de su hospitalidad quedándose en la casa más de la cuenta.

Coder Credit

"Tienes serios problemas mentales" esto fue lo que le dijo Jennifer Lawrence a Darren Aronofsky (director, guionista y pareja de la actriz) al terminar de leer el guion de la película. Y tras verla entendemos perfectamente a qué se refería.

"Anoche soñé que volvía a Manderley", decia Joan Fontaine al principio de la inolvidable "Rebeca" de Hitchcock, con la que "Madre!" guarda más de una similitud. Una protagonista despojada de toda identidad, vaga por una casa enorme que no es la suya para vivir con el amor de su vida, un hombre que ya ha amado a otra antes y que debe rehacer su vida tras una tragedia. Ni Joan Fontaine en aquella ni Jennifer Lawrence en ésta tienen nombre propio, son solo la nueva esposa, la joven y bella mujer de un hombre poderoso que las eclipsa y del que se sienten inferiores. Y el fuego como elemento doloroso y catártico juega un papel fundamental en ambas historias.

En una curiosa elección de casting, se decide juntar a Jennifer Lawrence con Javier Bardem. Como era de esperar, la química entre ambos es totalmente nula pero es algo totalmente intencionado. No es casual, además, que Javier Bardem tenga exactamente la misma edad de Darren Aronofsky, en un claro paralelismo a su vida real como pareja con Jennifer Lawerence. En la película, estos dos personajes sin nombre viven en un paraíso aislado en forma de mansión. La aparente perfección de su existencia se torna insuficiente para Él (Bardem) que necesita más, y un buen día decide invitar a unos extraños huéspedes a su casa. Ella se desvive por él y siente que no le basta, él le deja claro que es así.

Desde el momento en que  Ed HarrisMichelle Pfeiffer aparecen en pantalla la película se llena de vida, es todo un lujazo ver a estos dos actores juntos comiéndose con patatas a dos estrellas del momento como son la pareja protagonista. Espero de corazón que el regreso de estos dos grandísimos actores no sea algo puntual y sean reconocidos porque en la película están sencillamente espectaculares siendo tan odiosos. La incomodidad que genera su estancia en la casa se torna hasta divertida, consiguiendo generarse un ambiente a lo Wes Anderson o Los Cohen pero como más de andar por casa, un punto de partida muy original y poco propio del siempre extravagante Aronofsky.

Pero lo que hasta el momento era un drama matrimonial con toques de comedia negra se empieza a complicar con la llegada de los hijos de la pareja (los también hermanos Domnhall y Brian Gleeson). A partir de entonces y peldaño a peldaño la película va convirtiendo la incomodidad en desasosiego, en un creciente agobio que se hace insoportable para la protagonista (que nos representa a todos) hasta que llega el momento en que todo salta por los aires.

Se combinan con maestría los momentos de paz con los del conflicto, lo que genera una buscada frustración por parte de todos, hasta llegar a una serie de acontecimientos que no desvelaremos pero que convierten a la última media hora de la película en uno de los episodios más delirantes, insoportables y a la vez extrañamente fascinantes del cine reciente. Se sobrepasan todos los límites imaginables y se sucede un hecho concreto que es el que ha convertido en esta película en una obra tan polarizante. Darren Aronofsky ya avisó en sus entrevistas que quien vaya a ver esta película debe estar preparado para un intenso viaje.  Y vaya que así es. Sin embargo y puestos a comparar, en "Cisne negro" se logran cotas mucho más altas de repulsión, ya que en ésta hay un cierto toque de humor que hace cómplice al espectador y al menos hace que no te tomes tan en serio lo que está pasando. Es un desmadre sin frenos y sin vergüenza que hace del exceso su mejor baza.

Lecturas y mensaje de la película

Pese a que yo me sumergí en la película desde la distancia y sin tomarla demasiado en serio, se pueden aplicar lecturas profundas al mensaje, especialmente en el último tramo de la historia. Los simbolismos cada vez más claros en cuanto a lo que evoca el personaje de Bardem pueden tirar hacia lo religioso, pero para mí se representa como una excelente metáfora de la sociedad actual y el culto a las celebridades a las que se trata actualmente como antiguamente a los dioses, que muchas veces alcanzan cotas de veneración que rallan la psicopatía. Además de ser una radiografía elocuente sobre el amor tóxico.

Sin embargo, hay una lectura más bella del significado de la película que es la que defienden el director y los actores ante los detractores. Y es "Madre!" no es ni más ni menos que una alegoría del medio ambiente. La casa representa el Planeta Tierra y esa "Madre!" con forma de Jennifer Lawrence no es otra que la Madre Naturaleza que presencia con desespero como los huéspedes no invitados que somos los humanos se dedican a derramar vino sobre el parqué e ir destrozándolo todo a base de desvergüenza y falta de consideración. Hasta hacer saltar todo por los aires y llegar a un final confuso y cíclico que da lugar a numerosas interpretaciones para aquellos que hayan entrado en la película con interés y no se hayan marchado de la sala mucho antes.

No es casual que la película se titule "Madre!", así con exclamación acompañando a la palabra. Porque funciona perfectamente para explicar lo que sientes al ver la película. Para bien o para mal.
The following two tabs change content below.

Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.