“Liar”, o la respuesta de la comunidad ante una acusación de abuso sexual

En las últimas semanas estamos viviendo una auténtica revolución en el mundo del cine y la televisión. Todo comenzó con el caso Weinstein, en el que decenas de actrices vencieron el miedo a uno de los peces gordos de Hollywood y se atrevieron a contar que habían sufrido acoso, abusos y hasta habían sido violadas por el productor.

Después se supo del caso de Kevin Spacey y su acoso sexual a un menor hace treinta años, y poco a poco van desvelándose más nombres. Es entonces cuando recordamos la serie británica “Liar” estrenada el pasado mes de septiembre en HBO España y no podemos dejar de pensar en los paralelismos con estos sucesos.

En nuestro análisis del episodio piloto explicábamos la premisa general de la serie: la cita entre un cirujano con la profesora de su hijo adolescente. Ambos se gustan, se atraen y hay química entre ellos por lo que acaban quedando para cenar juntos, vemos cómo la velada va bien, los dos conectan y parece que a esa cita seguirán unas cuantas más. Pero es entonces cuando llega la mañana siguiente y nos encontramos con que cada uno de ellos tiene una versión distinta de los hechos. La profesa, Laura, acusa al hombre, Andrew, de haberla violado mientras que éste asegura que fue sexo consentido.

Los espectadores no sabemos a quién creer porque realmente no hemos llegado a ver nada de dicha situación y solo tenemos sus palabras y reacciones para tratar de hacernos una idea. Con el título “Liar” ya sabemos que uno de los dos miente: ¿pero quién? Sin embargo, eso no es lo que genera más sorpresa sino el hecho de cómo reacciona la gente del pueblo en el que viven. No faltan los comentarios de si Laura bebió demasiado, se acostó con él pero ahora se arrepiente y quiere defenderse hundiendo al médico.

Sí, en un caso de “él dice, ella dice” ya se culpabiliza a la supuesta víctima, mientras que el presunto violador es apoyado por sus compañeros del hospital. Vamos, que lo de ser inocente hasta que se demuestre lo contrario se cumple, pero a la mujer ya le llueven críticas mientras continúa la investigación policial. Spoilers de la primera temporada después de la siguiente fotografía.

La atracción entre los protagonistas es evidente

Para terminar de complicar las cosas nos enteramos de cosas del pasado de los dos protagonistas que siguen dejándonos la duda de quién miente: por un lado, Laura ya denunció a un compañero del trabajo de acoso sexual, mientras que la mujer de Andrew murió varios años atrás y la policía vio algo raro en el caso pero acabaron determinando que fue un suicidio. Los tres primeros episodios se dedican prácticamente a hacernos dudar de ambos, se nota que Laura es una mujer con ciertos problemas pero eso no quiere decir que se haya inventado algo así. De hecho vemos como se va hundiendo cada vez más cuando le advierten que su denuncia seguramente no llegará a nada.

Pero tampoco desconfiamos del todo de Andrew, es un tipo completamente normal que se lleva bien con todo el mundo, se preocupa por su hijo y hasta ayuda a Laura con una de sus alumnas días después de ESA noche, es extraño que pese a la situación los dos sigan manteniendo contacto. Llegamos incluso a plantearnos que quizá ambos dicen la verdad y tal vez haya una tercera persona involucrada.

Nos cuesta creer que Laura mienta porque está realmente afectada y obsesionada con lo sucedido, pero tampoco parece que Andrew haya sido capaz de drogarla para violarla. Y si eso pensamos como espectadores, la gente del pueblo se encuentra por un lado con una profesora con un historial algo delicado que parece haberse vuelto loca, y por otro al cirujano amable y servicial que parece el hombre perfecto, no hay duda de a quién creerá casi todo el mundo.

Y es entonces cuando la serie muestra sus cartas y nos ofrece el flashback que lo cambia todo, el que nos enseña lo que sucedió esa noche y la serie sufre una transformación: Andrew sí que echó droga en la copa de vino de Laura y la violó. Se acabó el hombre perfecto, porque el cirujano se quita la máscara y lo vemos tal y como es en realidad: un depredador sexual que se aprovecha de su posición social para hacer lo que le da la gana sabiendo que va a salir impune, después de todo tiene un historial intachable. Pero además de eso, resulta ser un manipulador de manual dispuesto a hacer que su hijo mienta para tener una coartada, y que incluso provocó a su mujer para que se suicidara: vaya, con el hombre perfecto.

Andrew es un reputado médico y un miembro valioso para la comunidad

Andrew disfruta de su “impunidad” y se pavonea ante Laura y la detective encargada del caso porque sabe que no tienen pruebas de nada. Solo son dos mujeres contra un tipo intocable, nadie a excepción de sus familiares y amigos las cree y eso es lo más frustrante de todo porque saben que cualquier otra mujer puede ser la siguiente. El tiempo pasa y todo el pueblo ha olvidado que Andrew estuvo acusado de violación, la investigación no salió adelante por falta de pruebas así que solo por eso ya todos piensan que es inocente y que Laura solo quiso vengarse de él por puro despecho.

¿Veis la comparativa con lo que está sucediendo en Hollywood? Alguien poderoso que hace lo que quiere porque sabe que sus víctimas no tienen pruebas, por ello muchas no han denunciado o han tardado tantos años en atreverse a hacerlo, porque una vez lanzas la acusación, lo primero que hacen es culpabilizarte a ti. ¿Cómo puedes demostrar que lo que cuentas pasó realmente? Es realmente difícil pasado un tiempo, y enseguida llueven las primeras críticas: “debería haberlo denunciado cuando ocurrió”, ¿de verdad la gente lo ve tan sencillo? ¿Piensas que alguien te va a creer de buenas a primeras si apareces en comisaría diciendo que Kevin Spacey, por poner un ejemplo, ha abusado de ti?

No, la gran mayoría lo verá como una oportunidad para ganar algo de fama a costa del “pobre famoso de turno”, en serio, ¿qué le ocurre a la sociedad? Esto es lo mismo que encontramos en “Liar” y hablamos de una pequeña ciudad, imaginad cuando el acusado es alguien famoso a nivel internacional. En la serie pasa más de un año hasta que Laura y la detective logran las pruebas que necesitan para demostrar que tienen razón, y para entonces ha habido más mujeres atacadas por el médico. La vida real no es tan sencilla, es una suerte que el mundo del espectáculo haya reaccionado tal y como lo ha hecho, rompiendo relaciones y contratos con los acusados de los que se ha demostrado su culpabilidad, y pausando proyectos de aquellos que están bajo investigación policial.

A Laura se le viene el mundo encima

Pero no puedo dejar de leer todos los casos que están saliendo y pensar en la cantidad de mujeres y hombres, incluso adolescentes, que podrían haberse salvado de estos ataques si se hubiera denunciado antes, si la sociedad no fuera tan crítica con la víctima y estas figuras del mundillo no fueran tan tremendamente poderosas que el miedo a denunciar sea mayor a lo sucedido.

Ahora solo nos queda esperar que toda esta campaña de solidaridad con las víctimas famosas se extienda al resto de la sociedad, porque no se producen abusos, acoso y violaciones sólo en Hollywood, también ocurren en nuestro día a día y son muchas las personas que no denuncian por miedo a represalias. Están los jefes que usan su puesto para aprovecharse de sus subordinados, y estos no denuncian por miedo a no ser creídos, a ser culpabilizados con el típico: “algo habrás hecho para provocarlo” o a quedarse sin trabajo.

Lo que ocurre en Hollywood no es más que un reflejo de lo que ocurre en todos los ámbitos de la sociedad, pero nos escandalizamos más cuando las víctimas o los culpables son famosos que cuando le sucede a una persona anónima. Espero que todo esto nos abra los ojos y, tal vez por una vez, Hollywood sea un ejemplo a seguir para los demás.

 
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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.