La cabaña, un acto de fe

La cabaña

La cabaña

1.5 Stars

Summary

Mack Phillips es un padre de familia que un buen día decide llevar a su hijos a un fin de semana de pesca. Lo que allí ocurrirá cambiará su vida para siempre y le hará cuestionarse todo en lo que ha creído siempre.

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Tras el éxito de Avatar, la carrera de Sam Worthington no fue tan fulgurante como se hacía esperar. "La cabaña" es su último proyecto, y no parece ser la película que vaya a relanzar su carrera.

Mack Phillips (Sam Worthington) es un padre de familia atento y un esposo leal que intenta llevar una vida lo más feliz y tranquila posible pese a acarrear un pasado traumático de abusos y violencia doméstica. De algún modo, el pasado le ha convertido en un hombre bueno que se aleja por completo de la manera en que fue su padre y sus tres hijos le adoran, lo mismo que su mujer (Radha Mitchell). Los Phillips son una familia media americana, con profunda tradición religiosa y una casa grande con jardín que un buen día emprenden uno de esos fines de semana de pesca tan típicos de las películas americanas y  allí sucede algo terrible.

De repente, una de las hijas de Mack desaparece sin dejar rastro y se vuelven locos para encontrarla hasta que el sheriff del pueblo le insta a pensar en lo peor ya que por lo visto había un secuestrador de niños en la zona así que ya os podéis imaginar lo que sucede después.

No desvelo nada de la trama que no se muestre en los tráilers o sinopsis cualquiera, ya que este hecho es el punto de partida para de lo que de verdad trata la película: la religión. A través del trauma de Mack y de su profunda culpa que siguen ahí cuatro años después cuando decide volver a esa fatídica cabaña donde su mundo se terminó y quizá poner fin a ese dolor de una vez por todas, la película comienza a desentrañar un hilo en forma de cuento moderno que tiene como objetivo que volvamos a creer en Dios en tiempos tan oscuros y descreídos como los que vivimos.

Es de sobra conocida la profunda religiosidad de la América profunda en Estados Unidos, catolicismo, protestantismo y metodismo conviven bajo la estela de una misma deidad y modelo al que llaman Dios. En la película no se menciona a ninguna religión en concreto y lo único que se intenta es que el protagonista (y por ende el público) se acerquen a Dios como apuesta segura ante el dolor y la desesperación que este mundo horrible puede ofrecer.

Dios te ama y si te acercas a él serás más feliz y mejor persona, no importa lo que hayas hecho en tu pasado Dios te ama y estará contigo. Básicamente es este el lema de la cinta, que sabiéndose en el siglo XXI se anticipa a algunas cuestiones espinosas que se habrá hecho cualquiera y que pone en boca del protagonista: si hay un Dios cómo permite que una niña muera brutalmente, si existe un Dios cómo permitiría que haya guerras y desastres naturales, si de verdad existe Dios...

A partir de entonces la película funciona como la representación de un cuento, como aquellas parábolas que nos explicaban en el colegio (sí, fui a un colegio religioso) para que entendiéramos los caminos del Señor y nos uniéramos a ellos (cosa que conmigo no consiguieron). Es curioso cómo en los últimos años está proliferando un cine de intenciones religiosas contado en forma de cuento o historia de superación personal (con milagrillo incluído), como lo fueron "Los milagros del cielo" y "Lo que de verdad importa", esta película se sumará a esa lista y probablemente se proyecte en colegios religiosos o en catequesis. Lo único que se puede decir en su favor es que intenta cubrir la cuota de diversiad y da la vuelta a ciertos estereotipos clásicos de la Biblia y ser más inclusiva.

Es curioso que coincidan en pantalla dos películas con una temática parecida pero contadas de manera tan diferente: tanto en "La Llamada" de Javier Calvo y Javier Ambrossi como en "La Cabaña" a los protagonistas se les aparece Dios en forma humana para cambiar por completo sus vidas. Pero mientras la primera es una comedia luminosa que intenta contar muchas cosas a partir de este hecho y divertirse con él sin complejos, en la segunda todo tiene una profunda carga dramática y moralizante envuelta en un halo de flores y mariposas, y una clara intención moralizante.

Para concluir destacaré que lo mejor de la película es Octavia Spencer, que ilumina cada película que hace por muy pequeño que sea su papel. Cumple su cometido al dotar de bondad e innata simpatía a su personaje (que no desvelaremos). Por lo demás acercarse a esta película es un reto como el del protagonista: un acto de fe. Café para muy cafeteros, y con cafeteros nos referimos a los creyentes.  
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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.