Infiltrado

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3 Stars

Summary

Historia real de como un agente de encubierto estadounidense interpretado por Bryan Cranston consiguió infiltrarse en una red del cartel de Medellin consiguiendo llevar a cabo la operación encubierta antidroga más grande jamás hecha.

Coder Credit

En los años ochenta se llevó a cabo la mayor operación encubierta antidroga de la historia, y el encargado de infiltrarse nada menos que en el cartel de la droga de Medellin fue Robert Mazur, que explicó en una novela su hazaña que da lugar a esta película.

“Mentir lo menos posible y actuar lo menos posible”

Bryan Cranston es el encargado de protagonizar la fascinante historia de este agente encubierto que se infiltró entre los más altos miembros del narcotráfico en Colombia, cercanos al mismísimo Pablo Escobar, jugándose la vida en todo momento. Pudo haberse jubilado gracias a una opreración anterior que le dejó malherido, pero su vocación y gran profesionalidad le impidieron negarse a encargarse de este caso, para disgusto de su familia.

La frase que hemos destacado es la que supone la base del mantra de Robert Mazur, que para poder adoptar la vida de otra persona durante tanto tiempo sin morir en el intento lo mejor que pudo hacer es elegir a un hombre lo más parecido a sí mismo para que no tuviera que actuar demaisado y que las respuestas le salieran solas. Para ello eligió a un hombre real de ascendencia italiana, muerto de hace tiempo y que se llamaba Bob Mussela. Mazur consigue adaptarse a sus personajes con la misma solvencia que Cranston a sus papeles, y sabe transmitir con naturalidad esa tensión diaria de una operación encubierta.

 Como la relación tan complicada que crea con los narcos, con los que acaba creando entre malabarismos y temor una inevitable camaradería, e incluso amistad como ocurre con el personaje de Benjamin Bratt (¡¡el ex de Julia Roberts!!) y su esposa (¡¡Elena Anaya!!). Y la inesperada ayuda que recibe en manos de la agente que interpreta Diane Krueger, que adopta el papel de prometida de Mussela y con la que consigue favorecer relaciones de negocios gracias a su desparpajo. Además de que fue idea suya, de la agente original Kathy Ertz,  la escena con la que culmina la película y que es una brillante ocurrencia para reunir a todos los personajes de la película y completar ahí la operación.

Latinos narcotraficantes y esposas sufridas

Es una grata sorpresa ver a un irreconocible Rubén Ochandiano sacarle partido al recurrente papel de narcotraficante que suelen dar a los españoles en Hollywood, ya que lo hace estupendamente. Elena Anaya sin embargo, se la ve pequeña en su papel de mera esposa trofeo, aunque también cumple tanto en saber estar en como en idioma.

Sin embargo si hay alguien que consigue robar la película en cada escena que aparece es el gran John Leguizamo, que pone el toque de humor a la historia sotando las mejores réplicas y transmitiendo mucha frescura.

Es precisamente la visión estereotipada de los latinos y de cómo Hollywood cuenta desde su punto de vista siempre este tipo de historias lo que hace que cueste un poco conectar con la película. Pese a la buena labor de los actores, y una ambientación ochentera con su filtro de cámara y todo bien conseguidos, es esa mirada tan estadounidense del mercado latino lo que hace que la historia cojee un poco.

Incluso es discutible la elección de Bryan Cranston para interpretar a Robert Mazur, pese a que éste quedó bastante contento con su alter ego. Sobre todo choca porque Cranston, a sus 60 años interpreta a un padre de familia con esposa jovencísima y dos niños pequeños. Su compañera de misión (Diane Krueger) finge ser su prometida con treinta y pocos años y todo el mundo lo ve tan normal.

Salvando las distancias, tanto Benjamin Bratt como Bryan Cranston fueron actores a los que les costó mucho hacer arrancar su carrera, con pequeños trabajos populares pero el prestigio (en especial en el caso de Cranston) no les llegó hasta bien entrados los cuarenta, edad en la que parece que comienza a arrancar la carrera de la mayoría de actores (no hay más que ver el caso de Harrison Ford, por ejemplo) y cuando termina la de las mujeres, por desgracia. Aunque hay que destacar la aparición de la genial Olimpia Dukakis que en solo un par de escenas se come a todos con patatas.

Todo lleva su tiempo, y si hemos conseguido que ya no se elija a actores caucásicos pintados de negro para interpretar a latinos, algún día los personajes femeninos serán algo más que la joven esposa florero o la que espera paciente en casa mientras su marido salva el mundo.

Pero volviendo al tema, una vez superado todo esto y cuando la operación de espionaje está en marcha es el momento en que la película arranca y capta la atención del espectador sin soltarle hasta llegar a un espectacular y emotivo final donde precisamente es el tema de la lealtad y el sentimiento de amistad el que nos queda para reflexionar.

En definitiva, una historia interesante transformada en una película un poco prefabricada y con los mismos estereotipos de siempre pero que encajan bien con la historia que se cuenta y que consiguen formar una película entretenida y más que digna.

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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.