How to Get Away With Murder 4×11: He’s a Bad Father

How to Get Away With Murder: He's a Bad Father

How to Get Away With Murder: He's a Bad Father

Series: How to Get Away With Murder

4 Stars

Summary

La aparición en el último momento de la madre de Laurel trae esperanzas a la petición para que Laurel se quede con la custodia de su hijo… Pero el abuelo de la criatura también tiene su propio as bajo la manga.

Coder Credit

“Soy el demonio”. Estas palabras que con tanta angustia ha pronunciado Annalise al finalizar la vista por la custodia del bebé de Wes y Laurel, en realidad tendría que haberlas dicho Jorge Castillo. Un hombre que si ya dio miedo en el instante en que se llevó a su nieto del hospital, esta semana se ha superado a sí mismo… Y lo peor es que creo que sólo hemos visto la mitad de lo que es capaz.

Porque mira que ya estamos acostumbrados a ver esas escenas tan llenas de tensión y con giros sorprendentes que se desarrollan en los juzgados, generalmente bajo la batuta de Annalise Keating; pero lo de esta semana ha sido, cómo definirlo… Como una película de terror.

Sólo ver al señor Castillo tan seguro de sí mismo en el juzgado, tan tranquilo, ya hacía intuir que lo tenía todo controlado y que no iba a permitir que Laurel se quedara con su bebé. Pero si a eso añadimos a un abogado fiscal de lo más cabrón (ahora sabemos lo que siente la acusación cuando tiene frente a ellos a Ms. Keating) que después de la conmovedora actuación de Sandrine, la madre de Laurel, decide no aprovechar la presencia de una mujer con un problema mental para tumbar la defensa de la abogada… entonces sabes que hay que empezar a preocuparse de verdad.

Porque ese instante en el que hemos visto aparecer a un tranquilo Dr. Isaac, asegurando que no es la primera vez que testifica en un juzgado y que va a hacer todo lo posible por ayudar a Laurel… en mi cabeza ha sonado como ese clásico de “ahora vuelvo” de las películas de terror. Ya sabéis, ese momento en el que SABES que ese pobre desgraciado está a punto de convertirse en la víctima del monstruo.

Y vaya si ha sido su víctima. Y eso que ya intuíamos parte de lo que se iba a usar en su contra, pues lógicamente el abogado del Sr. Castillo no es tonto y va a aprovechar el pasado de Isaac con las drogas para demostrar que su testimonio no sirve lo más mínimo en favor de Laurel. En fin, puede ser mezquino pero a estas alturas ya sabemos que eso sería lo más inteligente si lo que quieres es ganar.

Así que cuando hemos visto que Isaac respondía con flema y tumbaba su acusación con una tranquilidad admirable, no voy a negar que he sonreído y pensando “chúpate esa, Mr. Castillo, vuelve a por más si quieres…”

Pero lo malo es que lo ha hecho. Y entonces, ya sí, ha sacado su arma particular. Pero en lugar de usar un cuchillo un hacha o incluso una sierra eléctrica, que serían las armas propias de un monstruo más clásico, ha optado por usar los fantasmas de Isaac para joderle de la manera más vil posible.

Porque, evidentemente, si su amigo es el Fiscal General Denver, que no tiene ningún problema en reabrir casos que llevan años archivados, pues va a usar todas las armas que tiene a tu alcance para conseguir su objetivo: quedarse con su nieto. Pero el modo en que Jorge Castillo ha jugado sus cartas ha sido una clara señal de advertencia hacia sus enemigos para que les quede bien clarito que con el demonio no se juega. Y que si pretenden derrotarle usando a su exmujer, él va a destruir a cualquier persona que pretenda ayudarles.

Y así ha sido como en cuestión de minutos el bueno de Isaac ha pasado de ser ese psiquiatra confiado que sólo quiere ayudar a Laurel, a convertirse en un hombre destrozado porque no sólo le han recordado la peor etapa de su vida y de una manera pública, burda y sin la menor consideración, sino que además vuelve a estar en el punto de mira por su supuesta implicación en el asesinato de su hija.

Una acusación sobre la que creo que es mejor no sacar conclusiones de momento. Porque si bien se trata de la típica acusación que se basa en pequeños vacíos de información, como haría Annalise con cualquiera de sus clientes, también es una trama que puede dar un giro radical en el último momento para dejarnos con la boca abierta.

Así que de momento dejemos al pobre Isaac llorando en su despacho, a Annalise retorciéndose en un mar de remordimientos porque ha vuelto a hacer daño a gente a la que había empezado a coger cariño y a Mr. Castillo disfrutando de su victoria… y vayamos ahora al otro gran protagonista del episodio: Nate Lahey. Padre.

Es curioso y fantástico al mismo tiempo que los creadores de HTGAWM lleven tanto tiempo jugado con nuestras expectativas, que al final han conseguido que la respuesta más simple sea justo la última en la que pensemos.

Me explico. Cuando la semana pasada salió el nombre de Nate Lahey relacionado con un hombre mayor que llevaba décadas en la cárcel, pensé en un montón de posibilidades: que Nate consiguió incriminar a un hombre inocente de un crimen que él cometió, por ejemplo, o que robó la identidad de ese hombre inocente para empezar una nueva vida después de haber hecho vete tú a saber qué.

Pero la respuesta más sencilla, que era que ese hombre era el padre de Nate, y que lógicamente se llama igual que él porque le pusieron el nombre de su padre, no pasó por mi cabeza ni una sola vez.

Por tanto, de entrada una vez más chapó por conseguir que nos sorprenda la explicación más lógica.

Y ahora centrémonos en esta trama con un poco más de detalle, ya que no hay duda de que veremos al señor Lahey más veces, pues se ha convertido en el rostro que representará la demanda de Annalise Keating contra el Sistema Judicial.

Una decisión evidente, ya que este hombre ha sido aplastado por un sistema que, en teoría, tendría que haberle defendido. Pero al igual que le ocurrió a Jasmine, la compañera de celda de Annalise y cuya vida fue truncada por el hecho de ser afroamericana, lo que al parecer en muchos casos es suficiente para ser etiquetado como culpable, Lahey tampoco disfrutó de un juicio justo. Pero en su caso la injusticia fue a más, ya que cuando estuvo en la cárcel fue aislado durante años, lo que es ilegal además de inhumano, como bien prueba el hecho de que haya perdido la cabeza.

Y sí, la escena en la que parece que Annalise ha conseguido convencer a Lahey para que les ayude sólo para que el hombre empiece a despotricar por el simple hecho de que su hijo se ha hecho policía, nos ha dejado con los pelos de punta. Ha sido entrar en otra película de terror.

Pero eso no quita para entender que es normal que el pobre hombre se haya vuelto loco. Por lo que es normal que se haya convertido en la imagen pública de la acusación de un sistema judicial que no trata por igual a blancos y negros, y normal que Connor, Asher y Oliver hayan querido disfrutar su pequeña victoria en medio de tantas desgracias.

Y sobre ese “joder” que murmura el hombre en la soledad de su celda, tras contemplar la vieja fotografía en la que aparece junto a su hijo (supongo que es él), de momento tampoco puedo aventurar nada. Pero sí que diré que han sonado otra vez esas alarmas en mi cabeza anunciando “atención: este segundo volverá a salir más adelante para trastocar toda nuestra teoría”.

Así que pasemos ahora a hablar de Sandrine Castillo, que ha sido como conocer a la mismísima Pandora por la cantidad de sorpresas que tenía guardadas.

De entrada el detalle del idioma. Sí, es verdad que, comparado con otros hechos, que la madre resulte ser francesa no es precisamente relevante. Pero sí que ha sido la perfecta carta de presentación de un personaje que va a deparar muchísimas más sorpresas: ¿Que estábamos dando por hecho que la mujer era latina, al igual que su hija y marido, pues en ningún momento Laurel había dado a intuir que también sabía francés? Pues mira por dónde resulta que Sandrine es francesa y nuestra querida Laurel no es bilingüe sino trilingüe.

Y lo dicho, en principio eso no importa mucho, salvo por un par de detalles que me mosquean: ¿Por qué demonios no se ha traducido la conversación que Laurel tiene con su madre por teléfono? ¿Es porque no importaba mucho lo que decía o justo por lo contrario y resulta que están hablando de cosas muy importantes que de momento no quieren que el espectador sepa?

Así que, temiendo que sea por lo segundo, y siendo mi francés bastante pobre como para haber captado todos los detalles de la conversación, ruego que si alguien conoce el idioma nos haga un pequeño resumen de lo que ha dicho.

Y luego tenemos una frase que ha hecho que vuelvan a sonar mis alarmas: ese momento en el que dice que Dominick era como un hijo para ella. Porque esa declaración en principio no tiene por qué extrañar mucho, pues ya sabíamos que Dominick y Laurel habían crecido juntos. Pero si a eso se añade lo que luego suelta Jorge Castillo de que él no mató a Wes, y finalmente esa escena final en la que resulta que un día antes de morir Wes quedó con Sandrine… Entonces todo cambia.

¿Lo malo? Que no tengo ni idea de adónde cojones nos lleva todo esto…

¿Qué están intentando decirnos? ¿Tal vez Wes descubrió algún turbio secreto de Sandrine y Dominick tuvo que limpiar el entuerto, como buen matón que era? ¿Que el verdadero motivo por el que le mató fue porque a quien no le caía en gracia era a la madre de Laurel, en lugar de al padre? ¿O justo lo contrario y fue Dominick quien quiso deshacerse de la competencia al ver que él si le había caído en gracia a la madre de la mujer a la que amaba?

Sí, esto ya es una telenovela en toda regla pero, ¿qué más podemos pensar?

Y eso sin olvidarnos de un detalle que, de nuevo, tal vez es mi mente que ya ve conspiraciones en todas partes pero… ¿por qué se queda mirando Jorge Castillo a Frank en el juzgado? ¿Es porque ya le conocía de antes y le ha sorprendido verle allí? Porque siendo Frank un matón no es raro que hayan coincidido en otros “negocios”… ¿O tal vez le conoce por los “negocios” de su ex mujer? ¿Tal vez era por eso por lo que Frank estaba realmente tan nervioso: porque iba a reencontrarse con Sandrine?

Y por último pero no menos inquietante: ¿Por qué cuando Laurel le dice que ella no tiene el disco duro, me da la sensación de que Jorge Castillo se queda dudando unos segundos? En plan: “no tengo ni la más remota idea de lo que me estás hablando”. Un detalle que hace que toda la película que se han montado los chicos de Annalise (y todos nosotros) esté completamente equivocada…

Como siempre, demasiadas preguntas que siguen quedando en el aire.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

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One thought on “How to Get Away With Murder 4×11: He’s a Bad Father

  1. ¡Hola!
    Siento mucho no haber podido pasarme antes, pero sí que he seguido tus reseñas. De hecho, es lo primero que hago después de ver un capítulo y quedar con mil dudas en mi cabeza.

    La verdad es que aunque este último capítulo me impactó mucho, no había llegado a tu misma conclusión. Simplemente quedé desconcertada con la escena final en la que se ve a Wes con la mamá de Laurel. Y es que, a mi parecer, es muy difícil creerle a Jorge Castillo lo de que él no mató a Wes…. lo más lógico sería que solo quisiera meterse en la mente de su hija y hacerla dudar, porque un tipo como él es experto en manipulación, ¿pero qué tal si está diciendo la verdad? ¡Eso es lo que hace esta serie! Meterse en nuestras cabezas y hacernos dudar, porque absolutamente todo, incluso aquello que se ve más claro, puede no ser lo que parece.

    Rescato tu pregunta de por qué no tradujeron las conversaciones en francés entre Laurel y su madre. También me incomodó un poco eso, y a la vez amé que la madre fuera francesa.

    En la parte que dices que tal vez tu mente ve conspiraciones en todas partes y hablas acerca del intercambio de miradas entre Frank y Jorge Castillo, debo admitir que pensé que sí, que quizá estabas yendo demasiado lejos, para mí el señor Castillo solo volteó a mirarlo porque Frank prácticamente lo estaba pulverizando con la mirada, sin embargo, pensándolo mejor no sería extraño que ahí hubiera algo más y que hasta tus especulaciones más infundadas tuvieran sentido.

    Definitivamente eres muy observadora.

    Y eso. No era mi intención alargarme tanto otra vez jaja.

    Simplemente quería que supieras que sigo leyendo tus reseñas y alentarte a seguir haciéndolas.

    ¡Saludos!

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