How to get away with murder 4×04: Was She Ever Good at Her Job?

How to get away with murder 4x 04: Was She Ever Good at Her Job?

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Series: How to get away with murder

4 Stars

Summary

Annalise Keating comienza su cruzada para denunciar al Sistema de Justicia de Filadelfia. Una ardua tarea en la que ya se ha encontrado con su primer obstáculo: el dinero. Y es que las causas nobles cuestan más de lo que uno podría imaginar, por lo que se verá obligada a conseguir el dinero trabajando para la última persona que imaginaría: Soraya Hardgrove y Caplan and Gold.

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Son muchas las sorpresas que hemos tenido esta semana en HTGAWM. ¡Qué digo muchas… muchísimas! A las sorpresas que quedaron en el aire la semana pasada (y algunas de las cuales siguen sin resolverse) se les han sumado las nuevas que han llegado de la mano de Isaac, Frank, Michaela y Oliver, y como traca final ese fantástico caso en el que hemos visto en acción a un Póker de Reinas absolutamente fantástico.

Comencemos, ya que hay que empezar por algún sitio, con ellas. Si la semana pasada ya veíamos que Michaela iba a demostrar esta temporada la pasta de la que estaba hecha como abogada, y estando además bajo las órdenes de Tegan Price, la abogada estrella de Caplan and Gold; esta semana la hemos visto en su salsa. Y es que ya sabíamos que Michaela era de las más inteligentes y que sabía ponerse en modo jefa cuando la situación lo requería (incluso llegando a amenazar si era preciso… y si no, que se lo digan al pobre Olie), lo que la ponía en la primera de la lista para sustituir a Annalise.

Pero en esta ocasión la hemos visto como una auténtica Annalise, dando órdenes a sus subalternos sin perder el tiempo en cumplidos, y además lo ha hecho trabajando CON Annalise y trabajando CON Tegan Price, su nueva mentora… Y qué puedo decir más que cada escena de las cuatro reinas, ya fueran las cuatro juntas o cada una por separado, ha sido puro oro: que si primero Tegan se mofa de Annalise, aunque lo hace reconociendo que sigue estando buena y que ha sido como: ¿qué va a pasar aquí? Y luego las conversaciones sinceras, dramáticas e irónicas a más no poder entre dos mujeres a las que les unen muchísimas cosas, como son Soraya y Annalise, hablando de cómo desearían ir a un bar pese que fue justo el alcohol lo que hizo que cayeran en su propio infierno.

Y para rematar vemos que Annalise comete un error de principiante pero que en su caso va a servir tanto para que la veamos más humana que nunca, como para que luego pueda remontar y recordarnos que ella sigue siendo la mejor dentro de los tribunales… ¡Ah! Y como regalito final le suelta a Michaela ese “sigue buscando una figura materna en la próxima mujer con la que te cruces” que nos ha recordado que tal vez Annalise ahora sea más humana y luche por causas más loables, pero que en el fondo, cuando quiere, sigue siendo la más perra de todas.

Y es que no hay nada que más toque la fibra sensible que hablar de hijos y padres, y esta semana hemos tenido unos cuantos ejemplos de lo más variados: por un lado Soraya metiendo el dedo en la llaga preguntándole a Annalise que ella no sabe lo que es perder a un hijo… que sí, que Soraya no lo sabe, pero dios mía qué capacidad tiene para dar donde más duele. Luego, para rematarla, Frank vuelve a mostrarse como ese perro fiel que hace lo que sea para ayudar a Annalise y enmendar así sus errores, pero que digamos tampoco sabe lo que es tener tacto.

Porque por mucho que quieras ayudar a Annalise a conseguir el dinero para seguir con su investigación y demandar al Sistema de Justicia (por cierto, muy constructiva la clase de derecho de cómo funciona el sistema y cómo al final todo se reduce al dinero), no creo que presentarte con la maleta repleta de dinero, y que Annalise ha descrito perfectamente como “el cadáver de su hijo” haya sido el movimiento más acertado.

Y luego está la relación entre padres e hijos de Connor, que me reservo para el final porque antes quiero tocar los otros detallitos que han saltado a la palestra.

Por un lado, siguiendo con Frank, ese momento con Laurel ha sido de lo más curioso: y oye, menos mal que se ha encontrado con Frank para mantener a raya sus hormonas, porque si no ya me veía un conflicto con Michaela por culpa de Asher, y no es que Asher se encuentre en su mejor momento; especialmente porque a medida que Michaela se convierte en Annalise, Asher toma el papel de Nate… y ya sabemos lo bien que acabó eso.

Así que por un lado bien que Laurel haya encontrado a Frank, pero por otro mal porque no ha hecho otra cosa que tratar a Frank como un trozo de carne, y eso nunca está bien; y encima tapándole la boca mientras se lo montaba (literalmente), por lo que casi tenía más de violación que de encuentro fortuito… En resumen, que si de este encuentro salen nuevas rencillas, no es que me vaya a extrañar mucho.

Y luego tenemos el tema “Isaac”. Si la semana pasada ya sospechaba de él por el hecho de que fuera el psicólogo de Annalise, esta semana las sospechas siguen estando pero con un cambio de culpable. Y es que si antes pensaba que era lógico que Annalise sospechara del hombre y se dedicara a investigarle, no fuera a ser que guardara secretos, ahora sabemos que ha sido el Juzgado quien ha seleccionado a Isaac específicamente para ser el psicólogo de Annalise. Y además hemos visto que Isaac tiene “problemas” que Annalise puede desencadenar, aunque no sabemos cómo. En otras palabras, que tal vez la persona que emparejó a Isaac con Annalise, lo hizo sabiendo que esa no era una buena combinación.

Y teniendo en cuenta que efectivamente Isaac estará dentro de unos meses en el hospital con Laurel, mientras que Bonnie, otra de las pacientes de Isaac estará en Caplan and Gold con Oliver como testigo de algo sangriento, está claro que algo SÍ va a acabar desencadenándose.

Porque el hecho de que Bonnie contrate a Isaac como su psicólogo es casi lo más normal de todo. Bonnie no deja de estar haciendo lo mismo que Frank, que es ayudar a Annalise incluso cuando ella no quiere ser ayudada, pero en su caso sí sabe usar la discreción. Así que es normal que se haya acercado a Isaac para tenerle bien vigilado, pues como buena alumna de Annalise las sospechas siempre van a estar presentes.

Lo más extraño es que lo que sea que haya pasado con el bebé de Laurel y con Isaac, guarda relación con las oficinas de Caplan and Gold y encima teniendo a Oliver como testigo. Y sí, está claro que el nexo de unión es Antares, la empresa del padre de Laurel y que Michaela pidió a Oliver que le ayudara a investigar pero… ¿también tiene que ver conque Isaac sea el psicólogo de Annalise?

Mi respuesta es: sí por supuesto. Por muy sorprendente que sea, ya hemos visto que Antares mueve todos los hilos y que incluso está ayudando a Denver (otro enemigo de Annalise) a hacerse con el cargo del fiscal general. Así pues, mi teoría a día de hoy es que Denver movió los hilos dentro del juzgado para que Isaac fuera elegido como el psicólogo de Annalise, al saber que los dos eran personas problemáticas, para de este modo complicarle la existencia a Annalise. Y al mismo tiempo, estando relacionado Denver con Antares, y sospechando Denver que Laurel va a por Antares y que para ello está usando el puesto de Michaela en Caplan and Gold y a su fiel hacker Oliver, Antares ha decidido actuar.

La cuestión es: ¿cómo? Porque ya hemos visto que el dueño de Antares no tiene problemas en mancharse las manos de sangre, por lo que no sería extraño que pronto apareciera el nombre de Dominick, siendo el hitman del señor Del castillo. Pero la duda es: ¿quién ha sido su víctima en Caplan and Gold? ¿Qué es lo que ha visto Oliver? Y entonces, ¿a quién pertenece la sangre que había en el piso de Annalise y ha visto Nate? ¿También ha sido obra de Del Castillo?

Hasta que descubramos eso surge una nueva intriga relacionada con Oliver, y llegamos así al tema de Connor con sus padres. Y aquí, de momento, no tengo ninguna teoría. Porque si la semana pasada ya me quedé a cuadros con el hecho de que Connor tuviera dos padres, ahora lo que no entiendo es por qué Connor odia a su padre y, sobre todo, no entiendo qué leches le pasa a su padre Jeff. Porque ya podía ser su padre biológico Ted, que de entrada parece mucho más majo y fiable.

Porque cuando el hombre confiesa que fue gracias a la salida del armario de Connor que él comprendió que debía hacer lo mismo y reconocer de una vez por todas que también era gay, podría pensarse que esa era el motivo por el que Connor odiaba a su padre: porque su padre engañó a su madre durante toda su vida, a diferencia de lo que hizo él, que fue sacarle un buen par y confesar su homosexualidad cuando sólo tenía 12 años.

Pero cuando Jeff tiene esa charla con Connor, después de decirle que no le importa que deje la carrera pero que lo que tiene que hacer es dejar a Oliver, ha sido como… ¿perdona? ¿A santo de qué viene eso? Porque incluso podría pensarse que Jeff, al conocer demasiado bien a su hijo, cree que Oliver no es la persona adecuada para Connor porque es demasiado bueno para él… Algo que en ocasiones, reconozcámoslo, hemos pensado todos y Connor el primero.

Pero entonces no tiene mucho sentido que diga que Connor se esta engañando a sí mismo, creyendo que es feliz con Oliver, como le pasó a él como su madre. O que Connor debe dejar de fingir que es feliz siendo “esa clase de hombre” y que lo que tiene que hacer es volver a ser el chico que era antes; el que no necesitaba a nadie… ¿Qué demonios quiere decir con eso? ¿Que Connor no puede estar atado a nadie y que es mejor que sea como era antes, cuando iba de flor en flor y no sabía lo que era estar enamorado? ¿Qué clase de padre quiere eso para su hijo?

Y aunque intuyo que todavía faltan algunos detalles para saber por qué piensa así, el hombre ya me cae mal. Primero porque no es normal que un padre rechace a Oliver para su hijo porque, ¿hola? ¿Quién no mataría para que Olie fuera su yerno? Y encima lo ha hecho después de tener una charla de lo más cordial con su marido y con Oliver, contándole historias del pasado. Y una persona que hace eso, como si su yerno le cayera estupendamente bien, para luego soltarle a su hijo que se merece algo mejor, es para desconfiar de él sí o sí.

Y lo peor es que, conociendo a Connor y los problemas que ya tuvo en el pasado cuando pensó que efectivamente Olie se merecía a alguien mucho mejor, mucho me temo que su querido padre ha hecho que vuelva a plantearse su relación con Olie.

En conclusión: el drama no ha hecho más que empezar.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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