How to get away with murder 4×02: I’m not her

How to get away with murder 4x02: I’m not her

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Series: How to get away with murder

5 Stars

Summary

La vida sigue para Annalise y sus chicos, quienes tratan de dar un empujón a sus carreras profesionales: los chicos buscando trabajo entre las firmas de abogados más importantes del país, y Annalise afrontando su primer juicio tras haber recuperado su licencia.

Coder Credit

Si la semana pasada la tranquilidad fue la nota dominante del episodio, en esta ocasión volvemos a los orígenes de HTGAWM. Y en algún que otro momento esos orígenes se van a remontar muy atrás en el tiempo, sacando a relucir episodios muy concretos de la vida de nuestros protagonistas, pero que fueron tan significativos que siguen afectándoles a día de hoy.

Y en ese sentido Annalise Keating ha sido la protagonista indiscutible. Tras la decisión que tomó de dejar marchar a todo su equipo, convencida de que estarán mejor sin ella (y en eso creo que coincidimos todos), le ha tocado seguir adelante. Pero en su caso, lamentablemente, ese “seguir adelante” no le deja otra opción que volver a los juzgados para demostrar que es la mejor.

El “lamentablemente” no es porque crea que sea una mala idea, pues ver a la Keating en acción y encima con uno de esos casos que te remueven por dentro siempre es una auténtica gozada. En esta ocasión el “lamentablemente” es porque Annalise es la primera en ser consciente de que no tiene otra salida. Que está atrapada en el agujero que ella misma se ha ido creando a lo largo de la vida y que ha sido consecuencia de sucesos lamentables que la arrastraron a otros igual de trágicos, hasta que se ha dado cuenta de que esa es su vida y que ya no puede hacer nada para cambiarla.

Pero esta idea, que no deja de ser la misma que todos teníamos de ella desde hacía tiempo, se nos ha revelado de un modo terriblemente trágico: dejando que su compañera de celda pase a encarnar a Annalise. De este modo, en ese discurso que Annalise suelta al juez cuando indica que si su cliente se ha pasado toda la vida en la cárcel es porque cuando tenía 13 años y la violaron no la trataron como la víctima sino la culpable por el simple hecho de ser de color, en realidad lo que estamos viendo es su propia confesión.

Porque eso fue exactamente lo que le pasó a ella cuando su tío la violó, se lo contó a su padre y él no la creyó, y luego se lo contó a su madre y ella, en lugar de decir que la creía, demostró que en su familia las mujeres son de armas tomar y no se le ocurrió cosa que matar a su hermano quemando la casa… ¿Problema? Nunca le contó a Ana Mae que ese fue el verdadero motivo por el que la casa se incendió y su tío murió dentro, por lo que Annalise se pasó toda la vida creyendo que el hecho más horroroso que había experimentado en su vida para sus padres no era más que una mentira… Un hecho que la llevó a ir a terapia y conocer al hombre que terminó de romperla: Sam Keating.

Si a esta historia, ya trágica de por sí, añadimos esa fantástica manera de contárnoslo, alternando el discurso de Annalise en la Corte con la charla que mantiene con su psicólogo, y en nuestro recuerdo todavía los ecos de Jasmine contando todo lo que la hicieron… nos encontramos con una escena brutal, creo que de las mejores que se han visto en toda la serie, al estar cargada de fuerza por parte de todos sus protagonistas, pero quedando de fondo ese dramatismo de saber que ya es demasiado tarde. Que pese a que Jasmine ha conseguido que la Reina la saque de la cárcel y reciba ni más ni menos que una disculpa por parte de la Corte por el error que cometieron con ella, ya es tarde. En el caso de Jasmine porque será muy difícil que pueda comenzar de cero con 60 años y no acabe de nuevo enganchada a la droga y siendo detenida… Y en el caso de Annalise…

En su caso tampoco hay esperanza. Y ella es la primera en ser consciente de ello con esa frase demoledora que es normal que haya sido la empleada para titular el episodio: “Yo no soy ella”. Es decir: ella no puede identificarse con Jasmine, pero no porque no piense que su vida ha sido una reacción en cadena ocasionada por la violación de su tío, pues en ese sentido sus historias son exactamente iguales. En el caso de Annalise ella no se considera otra Jasmine, pues cree que ella no importa. Que a diferencia de Jasmine, ella no merece que alguien la salve y, tal vez, tenga una nueva oportunidad de comenzar de cero, por muy difícil que eso sea.

Y lo que hemos visto hasta ahora en esta cuarta temporada es precisamente la consecuencia de esa forma de ser: Como cree que no merece otra oportunidad de empezar de cero, acepta que su vida a partir de ahora consistirá en estar sola y tratando de ser la mejor en los tribunales, y que todas las personas que la rodeaban hasta ahora deberán seguir su camino, pues están mucho mejor sin ella.

Y es con estas cosas con las que me doy cuenta del modo tan sorprendente en que esta serie juega con nuestros sentimientos… En fin. Pese a haber llegado Annalise a la misma conclusión que nosotros como espectadores empezamos a pensar allá por la segunda temporada, cuando por fin vemos que ella lo reconoce, como que nos da un poco pena. Y es que por mucho que sea ese agujero negro que atrapa a todo el que la rodea, el origen del mismo nunca estuvo en su mano. ¿Y no es triste eso?

Y por ese mismo motivo, quién lo iba a decir, cuando también somos testigos del momento en que Nate Lahey por fin ve la luz y afirma que lo mejor que pueden hacer es desintoxicarse de Annalise (me encanta el nombre del grupo que él y Bonnie han acuñado: Annalise Anónimos)… también da un poquito de pena. Es algo así como “no hombre, Nate, ahora no”. Si has aguantado tantas perrerías por su parte, no lo hagas ahora que por fin está reconociendo sus problemas y, por así decirlo, está aprendiendo a desintoxicarse de sí misma.

La verdad es que, viéndolo en perspectiva, en el fondo tendríamos que habernos dado cuenta de que iba a pasar algo así después del episodio tan relajado de la semana pasada, y que era algo así como un aviso de coger fuerzas para las curvas peligrosas que estaban por llegar.

Porque además de todo lo vivido con Annalise y Jasmine, además de esas pequeñas pinceladas que ya nos van dando sobre Isaac, el psicólogo de Annalise (sobre él volveré al final), también hemos visto a nuestros chicos siguiendo la orden de Annalise de seguir con su vida pero lejos de ella. Y en ese sentido ha habido palos para todos.

Y es que la sombra de Annalise Keating es tan alargada que incluso cuando ya no están con ella sigue afectándoles. Así ha ocurrido con las entrevistas a las que han acudido para buscar una firma de abogados en la que esperan trabajar cuando acaben la carrera, y que no ha sido la mejor de sus experiencias: Laurel directamente pasa de su futuro, más centrada en arruinar a su padre. Asher se ha convertido en un paria por culpa de los delitos de su padre y su posterior suicidio, por lo que ya no es tomado en serio. Y Connor, básicamente, ya no sabe por qué quiere ser abogado. Una forma de pensar que es algo así como la punta del iceberg de todo por lo que Connor ha pasado tras la muerte de Wes, su culpabilidad por creer que podría haberle salvado y luego encima tener que mentir a Laurel, y en lo que no ayudó precisamente que Laurel deseara su muerte. Y aunque afortunadamente parece que están empezando a limar sus asperezas, no puedo dejar de pensar que Connor nos va a dar más sorpresas esta temporada.

Especialmente por el hecho de que ha mencionado muy de pasada que su padre era abogado y tal vez por eso él no quiera serlo más, y que ha hecho que automáticamente sonara una alarma en mi cabeza. Y es que de Connor es ahora mismo del que menos sabemos de su pasado. Hasta ahora tan sólo habíamos podido adentrarnos un poco en su vida a raíz de ese episodio de la primera temporada en el que se le vio pasando las navidades con su familia, pero donde apenas tuvo interacción con su prima y tan solo para hablar de que había conocido a Oliver. Pero nada sobre su padre y la relación que tiene con él (sí que se veía que no era muy fluida, pues en esa casa plagada de gente nadie le hacía caso) o con el hecho que de pequeño fuera a terapia y que es algo de lo que nos enteramos mucho después.

Por tanto, y con la experiencia aprendida tras tres temporadas de HTGAWM, si de repente se menciona algo de la familia de Connor, algo me dice que pronto sabremos más. Y que eso, probablemente, no serán buenas noticias…

Pero hasta entonces quedémonos conque Connor tiene la inmensa fortuna de tener a su lado a Oliver, un chico que a optimismo no le gana nadie y que de momento va a ser el pilar que mantenga a flote a su chico y a Asher.

Y llegamos así a Michaella, la única que ha conseguido superar con éxito las entrevistas y además va a fichar para la firma más prestigiosa. Un puesto más que merecido, pues además de inteligente ella ha sido la que más ha sabido aprovechar las enseñanzas de Annalise… ¿Para saber cómo no hay que ser? Más bien lo contrario: para hacer creer a todo el mundo lo que ellos quieran, y ella sacar provecho de todos.

Pero si Michaella ya había dado esa imagen de ser la nueva Annalise Keating, su puesto como Annalise 2.0 acaba de confirmarse del todo. ¿Ganando un juicio por goleada? Ojalá… En su caso va a demostrarnos de lo que es capaz metiéndose en la boca del lobo para ayudar a Laurel a destrozar a su padre. Porque ¿alguien duda de que no lo vaya a hacer? Si desde el principio hicieron cosas terribles cuando ni siquiera se consideraban amigos, ahora que están más unidos que nunca es imposible que le dé la espalda a Laurel. Lo que significa, en otras palabras, que vamos a disfrutar con Michaella yendo de caza.

Y por fin llegamos a Isaac. Un personaje del que apenas sabemos nada pero con el que ya me han sonado unas cuantas señales de alarma. La primera: ¿por qué estaba el reloj marcando el tiempo durante la conversación que ha tenido con Annalise? Lo más lógico sería pensar que es para que el espectador sepa que se trata de la misma sesión todo el tiempo, mientras que en el resto del episodio se han narrado eventos ocurridos a lo largo de varios días. PERO, siendo esto HTGAWM, no puedo dejar de pensar que ya nos engañaron usando ese truco. En concreto con la muerte de Wes y las escenas en las que aparecía y que no tenían el reloj, por lo que pensábamos que era el presente pero en realidad se trataba de un flashback porque Wes ya estaba muerto… Y si pudieron hacer eso, ¿quién nos dice que esa conversación no ha tenido lugar en otro momento distinto al que parece? Porque, ¿cómo demonios sabe Isaac que Annalise fue violada por su tío? Porque dudo que eso aparezca en su historial clínico o que ella lo mencionara en la primera y única sesión que habían tenido hasta ahora… Sí, lo sé. A lo mejor estoy viendo conspiraciones donde no las hay. Pero con Mr. Peter Nowalk, creador y guionista de la serie, todo es posible.

Segunda señal de alarma: es el psicólogo de Annalise Keating. Tan simple como eso. Si cualquier persona que conoce a Annalise de manera casual ya tiene posibilidades de acabar haciendo algo extraño, más todavía cuando se trata de un hombre que ha sido contratado para meterse en su cabeza. Y sí, Annalise le ha Googleado y parece que está limpio, pero desde cuándo eso es una prueba fiable. Y teniendo en cuenta que Annalise sigue teniendo muchos enemigos sueltos, no sería extraño que alguno de ellos quisiera hacerla daño lentamente, minando sus defensas como ya hiciera Sam cuando la conoció.

Y tercera y última señal de alarma: el flashforward vuelve a teñirse de sangre y de nuevo parece que Annalise es la afectada. Y en ese flashforward vemos que Isaac ha pasado de ser el psicólogo de Annalise al hombre que también conoce a Frank y Laurel. ¿Qué ha pasado en esos dos meses y medio para que cambie tanto la situación?

Estamos sólo en el segundo episodio y ya da vértigo todo lo que ha ocurrido. Por ello es imposible aventurar una posible teoría de qué pasará dentro de dos meses, así que me limitaré a recordar la lista de enemigos de Annalise y sus chicos, pues a lo mejor entre ellos está el culpable: el fiscal Denver y la ex fiscal René Atwood, el padre de Laurel y su matón Dominick, Charles Mahoney y su “mujer fuerte” Lisa Cameron, Hannah Keating y hasta Simon, que ha vuelto a ser ese capullo del principio con ganas de protagonismo. ¿Me he dejado alguno? Si es así, por favor refrescarme la memoria, que quiero tenerles a todos controlados.

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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