How to Get Away with Murder 3×12: Go Cry Somewhere Else

How to Get Away with Murder 3x12: Go Cry Somewhere Else

How to Get Away with Murder 3x12: Go Cry Somewhere Else

Series: How to Get Away with Murder

4 Stars

Summary

Wes Gibbins ya lleva muerto una semana pero seguimos tan lejos como el primer día de saber quién lo hizo y por qué. Y por si eso no fuera suficiente, ahora se comienzan a acumular un montón de incógnitas en lo referente a su muerte… que ni siquiera se pueden desvelar porque resulta que su cadáver ha desaparecido.

Coder Credit

La desaparición del cadáver de Wes Gibbins, por repentino y sorprendente que haya sido, al menos confirma una cosa: que definitivamente su muerte fue premeditada y planeada desde el principio, por lo que poco tuvo que ver en ella el incendio de la casa de Annalise.

Pero lo cierto es que seguimos tan lejos como al principio de saber qué fue lo que pasó realmente, y eso que ya llevamos recorrido la mayor parte del tiempo que transcurrió desde que se vio a Wes vivo por última vez. Eso sí, en ese pequeño tiempo transcurrido, el que tuvo lugar entre la conversación con Frank y su muerte, las sospechas han pasado de ser para Frank, a señalar directamente a Nate.

Por supuesto, esto no significa ni mucho menos que Nate haya sido el asesino de Wes, por mucho que tal vez ese haya sido el intento de los guionistas. Porque Nate puede tener una facilidad asombrosa para meterse en líos y verse rodeado de cadáveres, pero en su caso eso sólo es consecuencia de lo desesperantemente bueno que es y que sus intentos por ayudar a todos: Annalise, Laurel y probablemente Wes, siempre le acaban llevando al peor lugar posible y en el peor momento de todos.

Pero esa duda se verá respondida la semana próxima, cuando descubramos de qué hablaron Wes y Nate antes de que se incendiara la casa de Annalise. Hasta entonces debemos quedarnos con el regreso de unos viejos conocido, y cuya aparición sólo ha servido para complicar un poco más las cosas.

Porque está claro que desde un punto de vista lógico, es muy normal que los padres de Annalise se quieran presentarse al juicio de su hija, preocupados por ella… Pero teniendo en cuenta que esta no es ni mucho menos la primera vez que Annalise es acusada de asesinato, y que en las anteriores ocasiones en que estaba con los problemas hasta el cuello ni siquiera sabíamos si sus padres estaban vivos o no, ha sido un poco curioso que de repente aparecieran, cuando nadie les había llamado.

Evidentemente, la presencia de los padres de Annalise sólo tenía la intención de complicar más la cosas, sobre todo como consecuencia de los ataques de demencia de la madre y que hacen que, prácticamente, cada vez que abre la boca esté un poquito más cerca de acabar en la cárcel. Y teniendo en cuenta que en el caso de Annalise y Ophelia lo de “de tal palo tal astilla” se cumple a la perfección, pues miedo da pensar en lo que se le pueda ocurrir a una mujer anciana y que sólo teme al juicio del Señor (creo que nunca habían sonado tan terroríficas esas palabras) para sacar a su hija de la cárcel.

Pero la presencia de los padres de Anna Mae en la cárcel, aunque reconozco que han sido ganas de complicar una situación ya complicada de por sí, al menos también han servido para que Annalise saliera del estatismo en el que había caído y por fin se dignara en hacer algo para salir de allí, en vez de limitarse a echarle la bronca a Bonnie cada vez que las cosas no salían bien.

Así que, básicamente, hemos vuelto a ver a la genuina Annalise. Esa mujer que no tiene problemas a la hora de buscar que le den una paliza para salir de la cárcel y, ya sí, averiguar qué demonios está pasando desde la comodidad de su despacho.

Porque está claro que algo está pasando. Por si la desaparición del cadáver de Wes no fueran ya suficientes sospechas, también resulta curioso que hayan tardado tanto en concederle la libertad a Annalise cuando en el pasado hemos visto cientos de ejemplos de clientes que no merecían pisar la calle pero que los jueces se lo permitían con mucha facilidad… Conclusión: todo el mundo está metido en el ajo.

La cuestión es saber en qué consiste exactamente ese “ajo”, y por qué todo el mundo está tan metido... Yo me inclino por pensar en la presencia de un tercero en discordia y que es quien está verdaderamente interesado en acabar con Annalise. Porque el hecho de que, casualmente, todos los colegas de profesión de Annalise se hayan puesto de acuerdo para joderle la vida, resulta más que sospechoso. Especialmente cuando ya ha quedado demostrado en numerosas ocasiones que eso de que la justicia es ciega es una soberana mentira, y que aquí todos los jueces tienen un precio.

¿Mi teoría? Aunque lo más probable es que esté equivocada, como viene siendo habitual con esta serie: que el culpable ha sido el hombre por el que todo comenzó: Mahoney. Es decir, el hijo del padre de Wes y por el que la madre de Wes acabó muerta; el culpable de que el hijo de Annalise no llegara a nacer; y que ahora quiere vengarse de todo el daño que les hicieron los dos a su familia… Y es que desde que Wes murió poco hemos sabido de este hombre al que en un principio Wes quiso acusar del asesinato de su padre, y no deja de ser un hombre peligroso al que siempre conviene tener vigilado.

Pero no quiero terminar este análisis sin mencionar uno de los momentos cumbres del episodio, pese a que no ha servido para recabar mucha información. Me refiero a absolutamente todas las escenas que han tenido lugar con “los chicos de Annalise”: desde el discurso de Laurel a esos instantes en que Michaela acompaña a Laurel, da igual si es para ponerle ella misma los zapatos o meterse en su cama y darle compañía; pasando por el momento de pánico de Oliver cuando le llaman a declarar, pero que ha conseguido sortear como un campeón... Y es que ha sido de lo más refrescante ver como todos ellos crean piña de una manera nunca vista hasta ahora.

Porque sí, los chicos de Annalise siempre han tenido que arrimar el codo a la hora de sobrevivir y que no les condenaran por los muchos asesinatos en los que estaban implicados. Pero hasta ahora había habido dos cosas que, en esta ocasión, ya no afectan a esa situación. Por un lado ya no hay secretos, por lo que Asher y Oliver también pueden poner su granito de arena, y ya ha quedado claro que sus aportaciones son muy valiosas (todos quisimos besar a Oliver cuando enseñó el fichero con la copia del móvil de Annalise). Y por otro lado, ahora todos reman en la misma dirección: la de saber quién mató a Wes y por qué.

Y por lo poco que hemos visto desde que Wes murió está claro que no se van a andar con chiquitas a la hora de averiguar la verdad, sin importar a quién tengan que llevarse por delante: ya sean unos “compañeros” que lloran su muerte cuando jamás habían hablado con él, o cualquier juez corrupto que se ponga en su camino.

Con ganas de ver cuál será su siguiente paso.

The following two tabs change content below.

Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.