How to get away with murder 3×04: Don’t tell Annalise

How to get away with murder 3x04: Don’t tell Annalise

How to get away with murder 3x04: Don’t tell Annalise

Series: How to get away with murder

4 Stars

Summary

Los alumnos de Annalise deberán defender a un joven estudiante acusado de haber robado más de 40.000 dólares. Un cargo que resultará ser la punta del iceberg de una historia más turbulenta y que llevará a muchos de los implicados de vuelta al pasado.

Coder Credit

El episodio de esta semana ha permitido dejar claras algunas ideas que ya se venían fraguando desde hacía semanas. Ha sido algo así como el punto final tras el que muchas declaraciones de intenciones se han convertido en hechos… y nos han dejado a cuadros. Sobre todo porque, aunque ya llevábamos tiempo esperando que algo así ocurriera por el propio bien del afectado (me refiero al caso concreto de Nate, que ha tenido más paciencia que un santo), ver cómo le daba puerta a Annalise y de ese modo tan… poco Nate, ha resultado sorprendente.

Pero, como siempre digo, empecemos por el principio. Por la historia que ha conducido el resto de tramas y que, de nuevo, se ha centrado en un caso adjudicado al grupo de estudiantes de Annalise. Y teniendo en cuenta que era un caso muy peliagudo, y sobre todo quién lo ha llevado, normal que al final la cosa se haya salido de madre.

JOHN DUFFY, LIZA WEIL

En un principio parecía que iba a ser un caso muy sencillo y, a diferencia del de la semana pasada, uno donde no había remordimientos por defender a ese acusado. Se trataba de un estudiante que no había tenido mucha suerte en la vida, alternando casas de acogida con detenciones en centros de menores, y que había sido acusado de haber robado tarjetas de crédito con las que se había embolsado una auténtica fortuna.

En esta ocasión le había tocado defenderle a Asher, contando con la ayuda de Bonnie por “problemas técnicos” con Annalise de los que hablaremos luego, y el espectáculo presenciado ha sido bastante… curioso. Por un lado Asher no ha demostrado ser ese monstruo de los tribunales del que siempre presumía, viniendo de una familia de jueces, pero eso ha conseguido darle un toque más humano que no le ha venido nada mal… Pero como siempre ocurre, cuando empiezas a ver con buenos ojos al pobre Asher, Bonnie no tiene problemas en recordar que además de ser un chico que suda horrores en el tribunal y que intenta mostrar empatía con su cliente, también fue el mismo chico que ayudó a violar en grupo a una adolescente.

ALINA PHELAN, STACIE GREENWELL

El hecho de que sea precisamente Bonnie la encargada de recordarle a Asher su mayor pecado, y encima durante un juicio en el que se acaba descubriendo que su cliente robó todo ese dinero para dárselo a la profesora a la que había dejado embarazada, pero cuando había sido ella la que había “seducido”/”abusado” de su alumno, ha sido un bombazo perfectamente orquestado para dejar claras dos cosas: Una, que Bonnie no olvida, ya sea lo que hizo Asher o lo que le hizo su padre de pequeña; y dos: que las cosas cambian mucho según el punto de vista de la persona que las está viviendo. Y en esos casos importa muchísimo a quién tienes al lado para hacerte ver la realidad.

El verdadero problema llega cuando de repente te ves sólo y no tienes a nadie que te ayude a ver la realidad o el camino correcto a seguir. Y eso es precisamente lo que le está ocurriendo a Frank Delfino. Ya lo avisaba cuando se afeitó y rapó el pelo, como una manera simbólica de demostrar que a partir de ahora no se iba a andar con medias tintas o sutilezas, y vaya si lo está haciendo. Si en el episodio de la semana pasada vimos que había matado al hombre que Annalise envió para acabar con él, entonces nos quedaba al menos la idea de que lo había hecho en defensa propia… Pero en esta ocasión sus intenciones han sido claras desde el principio y su nueva víctima ha sido una a la que había localizado expresamente, así como había preparado con alevosía su muerte. Una muerte especialmente cruel y con la que ha disfrutado, aunque no podía ser para menos cuando bajo él tenía al padre de Bonnie.

1476377665_how-get-away-murder

Llegamos así a un punto en el que, por mucho que se intenten defender las buenas acciones de Frank, ya que ha matado a un hombre cruel, repugnante y todos los adjetivos que se le quieran añadir, uno no puede evitar el pensar hasta dónde va a llegar.

Porque Frank, el solitario matón que tendría que haberse pasado la vida en la cárcel sino hubiera sido por los Keating, quien ahora tiene un montón de dinero a su disposición y ya no tiene reparos en usarlo, y quien ha terminado de liberarse de los remordimientos al no tener a nadie que le controle (véase Annalise, Bonnie y sobre todo Laurel), está actuando como una bestia sin control… De momento sus víctimas han sido el hombre que iba a matarle y un violador pero ¿qué hará ahora? Porque me da la sensación de que no va a detenerse ahora que ha cruzado esa línea.

Y otro tanto ha ocurrido con Nate. El bonachón Nate que había soportado de todo por y con Annalise, y que ahora estaba dispuesto a dar un paso en su relación con la mujer a la que quiere, ha dicho basta. Y lo ha hecho de un modo fulminante. Tanto, que esa discusión con Annalise en la que la ha definido como un cáncer, por momentos ha recordado a aquella tan escalofriante que mantuvieron Sam y Annalise horas antes de que Sam fuera asesinado.

Y es que Nate ha aguantado lo indecible, incluyendo sus intentos por ser esa pareja perfecta al mudarse con Annalise y que han sido respondidos con desprecios y mentiras, siendo la gota que ha colmado el vaso el llevar a su casa a su antigua amante. Así, ver de primera mano cómo el santo Nate le suelta esas verdades a Annalise nos sirve para comprender una vez más que tiene toda la razón del mundo y que en toda esta historia… en todas estas historias, la verdadera culpable siempre ha sido Annalise Keating: esa mujer que es cómo un cáncer que va contaminando todo y a todos los que la rodean, de tal modo que ya no pueden salvarse pero tampoco pueden dejarla atrás porque están unidos permanentemente a ella.

960-8-690x450

Por ello, aunque Nate se ha largado, el hecho de que su siguiente parada haya sido el dormitorio de Rene Atwood, la nueva enemiga declarada de Annalise, no pinta nada bien para Annalise… Y, por alusiones, tampoco pinta bien para Nate ni Rene.

Y por si fuera poco, tenemos el mayor problema de todos. Porque ya hemos visto lo que le pasa a Frank cuando se libera y no tiene a nadie a su lado que le sirva de freno, y lo mismo con Nate y su alianza con el enemigo de su ex – novia. Pero, ¿cómo afectará esa soledad a Annalise Keating?

how-to-get-away-with-murder-3x04-annalise-soraya

Eso es algo que uno no puede por menos que temer. Y es que en cuestión de horas Annalise se ha encontrado sin trabajo, descubriendo de paso que tiene más enemigos en la Universidad de los que imaginaba; sin novio dulce y comprensivo; y tampoco tiene a su lado a Eve, la única mujer que parecía comprenderla y que también le ha dicho basta a la hora de esperar a que cambiara de idea, pues por fin ha encontrado a alguien que la quiere, algo que jamás podrá tener con Annalise.

Por muy sobrecogedora que haya sido esa escena en la que Annalise deja marchar a Eve, con Eve llorando porque no deja de decir adiós a una mujer a la que sigue queriendo; lo único en lo que podía pensar era qué iba a pasar a partir de ahora con Annalise. Una mujer que acaba de perder todos los lazos que la ataban a alguien o a algo, por lo que tenemos a una Annalise Keating desatada y sin control… Y si hasta ahora la habíamos visto controlada, ¿hasta dónde va a llegar?

El hecho de que en cuatro semanas la veremos en la cárcel y con su casa ardiendo, con un cadáver todavía sin rostro y una Laurel embarazada en el hospital, ya deja intuir que llegará muy lejos.

The following two tabs change content below.

Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.