How to Get Away With Murder 2×08: Hi, I’m Philip

How to Get Away With Murder 2x08: Hi, I’m Philip

How to Get Away With Murder 2x08: Hi, I’m Philip

Series: How to Get Away With Murder

4.5 Stars

Summary

Philip Hapstall decide hacerle una visita sorpresa al equipo de Annalise a través de Ollie, para dejar claro cuál es su punto de vista. Mientras, Emily Sinclair propone a los Hapstall un trato para declararse culpables por una mínima pena, convencida de que los hermanos aceptarán.

Coder Credit

Esta semana nos encontramos con una desaparecida, un casi desaparecido y un invitado estrella. El invitado estrella es Philip Hapstall, el supuesto hijo secreto de los Hapstall y que no pierde tiempo en ponerse a la altura del resto en cuanto a ser misterioso: Un simple vistazo y ya sabes que el chico esconce algo… Que esconde muchas cosas.

Por otro lado tenemos a un casi desaparecido que, los cinco minutos en que lo ha estado, nos ha dejado a todos con el corazón en un puño. El primer encuentro de Ollie con Philip ha sido todo lo tenso que cabría esperar, con un Ollie que debe mejorar su técnica para mentir; a lo que se añade luego ese momento tan maravilloso en que el grupo de Annalise al completo (menos Asher, que el pobre siempre se pierde los momentos más interesantes) han tenido que escuchar cómo un tipo con pinta de asesino y que es ahora mismo el principal sospechoso de triple asesinato, les decía que no había hecho nada. Que simplemente es que tiene pinta de raro y por eso todo el mundo cree que es un asesino… Claro que sí.

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La verdad es que no sé que me ha sorprendido más: ver a todo el mundo, Frank y Annalise incluidos, la mar de tensos y diciendo que sí a todo lo que proponía Philip; o ese momento previo en que un preocupadísimo Connor se ha despachado a gusto a la hora de culpar a Annalise de todo lo que podría ocurrir a Ollie. Menos mal que la sangre no ha llegado al río… Aunque lo hará dentro de tres días.

Parte de la sangre que llegará en tres días, será de manos de la verdadera desaparecida de este capítulo: Bonnie. Tras la tensísima discusión que tuvo con Annalise Keating, donde se dijeron unas cuantas verdades y amenazas, Bonnie necesita unos días de descanso. Y aunque parezca increíble, la ausencia de este personaje que resultará clave en los acontecimientos del día D, apenas se ha notado.

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¿Por qué? Pues porque Annalise acaba de inaugurar el primer concurso de sustitutos de Bonnie. Una estrategia que se ha sacado de la manga como quien no quiere la cosa, pero que ha permitido que tengan lugar las mejores escenas de todo el capítulo. Y de paso un nuevo ejemplo de que esta temporada, aunque parezca mentira con tanto muerto y amenaza de por medio, tiene muchísimo humor… Humor sarcástico y cruel, cierto, pero humor al fin y al cabo.

Esa lucha de a ver quién consigue encontrar la prueba que les falta para poder acusar a Philip del asesinato de los Hapstall, ha sido de campeonato. Con Laurel demostrando que la chica no es solo una cara bonita y que es capaz de meter en cintura a todos, pero siendo Asher el ganador final cuando descubre el micrófono que Sinclair había metido en la casa de Annalise.

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Sí, señores. Por si había alguna duda de que Emily Sinclair era un digno rival de Annalise, ya tenemos la prueba definitiva. Una abogado que tampoco tiene problemas en usar técnicas poco legales para hacer su trabajo, y que es básicamente el de joderle la vida a Annalise.

Pero la cosa le ha salido por la tangente a Sinclair. Con su obsesión por destruir a Annalise, en esta ocasión a través de sus clientes los Hapstall, ha conseguido lo impensable: que el equipo de Annalise formara piña de nuevo tras tanta desconfianza, solo para vencer a ese enemigo común. ¿Qué otra manera habría de que Nate volviera a apoyar a Annalise, sino es queriendo destruir a la misma mujer que le hizo la vida imposible a él? Aunque Nate sigue demostrando que con él es todo o nada, y añade un marrón más a su historial cambiando directamente la ficha policial de otro preso para convertir a Philip en un esquizofrénico.

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El caso es que por primera vez vemos a todo el equipo de Annalise (salvo Bonnie, que sigue de retiro espiritual, y que está claro no le servirá de mucho por lo que hará dentro de tres días) trabajando codo con codo para conseguir su objetivo: Echar por tierra la acusación contra Catherine y Caleb Hapstall, de haber asesinado a sus padres adoptivos.

Por supuesto, ese es el mejor momento para incorporar un importante detalle en toda la ecuación: la chica inocente no ha resultado ser del todo inocente. Y de nuevo nos meten ese zasca de la mejor manera: Después de haber dejado entrever durante todo el capítulo que Catherine es culpable. ¿Por qué sino iba a aceptar el trato de Sinclair para declararse culpable y estar diez años en la cárcel? Como bien dice Annalise, ¿por qué una persona inocente habría de aceptar un pacto de culpabilidad?

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Pues porque no es inocente. Y tras conseguir que todo el equipo de Annalise se coma la cabeza intentando salvarle el cuello, consiguiendo las pruebas necesarias para incriminar a Philip (aquí Frank demuestra que él sigue siendo el mejor en su trabajo); al final resulta que no… O no al cien por cien, pues Philip sí que es culpable, pero también lo es Catherine.

Al menos los chicos han tenido un momento de disfrute general antes de que llegue la tormenta… Salvo el pobre Asher, claro, que sigue perdiéndose los momentos más interesantes…

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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