Hablamos con los creadores de “Vergüenza”: Queríamos ofender, jugar con esos límites. Y se nos ocurrió este personaje.

Este viernes se ha estrenado en Movistar la serie Vergüenza, protagonizada por Javier Gutiérrez y Malena Alterio. Hemos estado con el equipo y hemos podido entrevistar a sus creadores y directores Juan Cavestany y Álvaro Fernández Armero.

Pregunta: ¿Cómo surge la idea de esta serie y este personaje?

Juan Cavestany: En realidad todo te lo tienes que inventar. Álvaro y yo nos conocíamos hace años, habíamos colaborado, y un día hablando nos dimos cuenta que nos hacía mucha gracia contarnos anécdotas relacionadas con temas de vergüenza, patetismo, meteduras de pata que habíamos tenido nosotros u otros. Incomodidades. Intercambiamos varias, sobre todo Álvaro que es un gran narrador. Y dijimos, ¿por qué no nos inventamos un personaje, para un formato de serie que pudiera estar en relación con esto? Había que hacer una apuesta muy marcada en el que este fuera el tema recurrente, la vergüenza. Queríamos ofender, jugar con esos límites. Y se nos ocurrió este personaje que era un fotógrafo de bodas.

Buscábamos una profesión que pudiera caer hacia dos lados, la gloria o lo mundano. Y esta profesión nos venía bien. Necesitaba una pareja para que no fuera la historia de un señor ratonil, y ahí se fue montando la cosa. Rodamos un piloto, la escena de la cena con los suegros y lo movimos, a la gente le gustaba. Pero no había un hueco en la parrilla para un formato de media hora, era un formato raro. Y una comedia no coral, con ritmo peculiar. Hasta que llego Movistar que es una plataforma con flexibilidad.

Buscaba un producto no para agradar a todo el mundo, si no con una visión personal. Porque esto viene de que nos hace gracia algo, no de que queramos hacer un producto con expectativas.

Pregunta: Los actores de esta historia, Javier o Malena ¿los teníais ya pensados o los buscasteis cuando ya tenías el guion?

Álvaro Fernández Armero: A la vez que surgió esta colección de anécdotas y la idea de hacer una serie. Inmediatamente surgió que esa serie la haríamos para Javier Gutiérrez y Malena Alterio. Era parte del argumento, la serie era de ellos. Ya teniendo los actores y el perfil que dan ellos dos, y la química que imaginábamos que iba a haber entre ellos, luego fue más sencillo construir la historia. Teníamos una base muy clara.

J.C.: Si, escribir con caras en la cabeza es una ventaja y muy interesante. Sabíamos que el personaje iba a ser no muy agradable, y problemático. Algo que ha sido una tónica últimamente, personajes cuestionables moralmente. Era un tipo que no iba a caer bien, y era importante que estuviera interpretado por alguien al que apeteciera ver. Alguien que tenga afabilidad, simpatía, cercanía, y esa persona era Javier Gutiérrez.  Es un tipo divertido y gracioso, pero no tiene problema en meterse en berenjenales. Y Malena es esa persona vulnerable, despistada, cercana, cómica, pero como actriz super probada.

Pregunta: Hay escenas que parece que tienen gran parte del actor, de Javier ¿Cuánto hay de improvisación y cuanto de guion muy bien desarrollado?

A.F.A.: El guion está bastante fiel en cada escena, ha habido improvisación pero siempre desde el guion. No ha habido ninguna escena que esté plenamente improvisada. Los actores aportan, eso es así, y es como debe ser. Y Javi es de los que les gusta aportar mucho y suele tener bastante tino. Malena, también. Pero sí que está muy escrita la serie.

J.C.: Yo iría más allá, creo que hay poca improvisación. Porque ¿qué es al final improvisar? Yo creo que improvisamos al escribir, pero luego hay que hacerlo. Más que de improvisación yo hablaría de márgenes de cómo interpretar las cosas. Y ahí necesitas actores con capacidad, no de improvisación como de creación. Son creadores, ellos crean, hacen de verdad lo que se escribe y hay que cosas que de repente no se pueden decir porque no son coherentes, o vienen mal, se cambia una palabra, etc. Es lo que se hace con actores buenos, que saben lo que están diciendo y se comprometen con lo que están haciendo.

Pregunta: La idea de la serie surgió hace 9 años ¿ha evolucionado con los años, hay cosas que se han mantenido fieles, y cosas que se han añadido?

A.F.A.: El espíritu es el mismo, se ha mantenido tal cual, pero hemos añadido muchas más cosas que en su momento no estaban. No solo eso, sino que también si no hubiéramos mejorado la serie habría envejecido. Porque lo que estaba de moda hace 9 años, las tendencias, lo que nos gustaba, nos sigue gustando pero hay muchas cosas novedosas que han hecho que cosas tal cual pierdan interés. También ahora las referencias se han ampliado. Hemos envejecido una década, nos han pasado cosas, hemos tenido hijos. La vida ha ocurrido. Ahora hay de nuevo que han crecido los personajes, se ha ampliado su mundo, se ha desarrollado su actividad laboral, en el caso de Nuria la falta de ésta. Y han aparecido nuevos personajes que han enriquecido ese universo. Y con todo ello se ha desarrollado también la historia de amor entre ellos, o de desamor, o de desazón, o dolor, que lo ha impregnado  todo de un halo de comedia romántica oscura, que al principio no sabíamos que iba a tener tanto recorrido.

Pregunta: ¿Cuándo comenzáis una serie, hay un miedo de que la audiencia no responda y retiren la serie?

J.C.: En este caso cero porque la naturaleza del proyecto y la forma en que se va a emitir no permitirá que pase eso. Eso es lo que está cambiando en el panorama. Movistar que es plataforma de pago, quiere competir en ese campo, encargan los episodios y se pone entera a disposición. Eso no significa que te de igual la audiencia, que digas, que guay como no va a depender de esto hago lo que quiero. Para nada, en todo momento lo que ha habido es una gran exigencia por parte de Movistar. Han puesto el listón alto. No porque nos vayan a quitar de la emisión, sino porque vamos a estar compitiendo con la series que tanto nos gustan. En el público siempre piensas, quieres hacer una serie que guste y enganche. Pero está muy bien que el objetivo sea de auto exigencia más que de a quien gustará. Pero miedo sí, todo se hace con miedo, y con mucha vergüenza.

Pregunta: ¿Ha habido alguna escena que haya sido más complicada que el resto de rodar?

J.C.: Si, había una cosa que nos costó incluso escribir. Es una serie de diálogos, en la que lo pequeño se convierte en grande, donde importan el equívoco, la mirada, la pausa. Entonces había un episodio 10 que tenía que ser una culminación. Queríamos una gran escena final, donde Jesús organizara ya por fin su exposición. Y de repente se convirtió en una escena que tenía mucha peso, con muchas cosas que confluían, y a la vez no queríamos hacerla porque la serie no era eso. Pero esa escena fue un pequeño reto, que ensamblara bien todo al final.

Luego ha habido otras escenas inesperadas, que pensábamos que eran de transición y de repente han cobrado un gran interés.

 

Pregunta: ¿Esa escena nos abre las puertas a una segunda temporada?

A.F.A.: Nos las abre, nos las abre. Y estamos ya escribiendo la segunda temporada, y esperemos que se pueda rodar el año que viene. La idea es esa, ya tenemos un poco las tramas bastante claras en la cabeza.

Pregunta: En cuanto al público, habrá reacciones diversas, desde el que se sienta identificado, hasta el que sienta vergüenza, el que le caiga simpático el personaje, o el que lo odie. ¿Qué esperáis vosotros?

A.F.A.: A cuanto más público llegue mejor, yo no soy nada excluyente. Entendemos que no es una serie para todos los públicos. Es una serie que exige quizá un poco más de dificultad al espectador cuando hablamos de comedia. Pero yo a la vez tengo la intuición de que el espectador está cada vez más por delante de nosotros. Más de lo que pensamos. Hay como un prejuicio a la hora de encasillar al espectador, y nos podemos llevar muchas sorpresas. Por ejemplo, en el pase que hicimos en San Sebastián en el festiva, el público tenía una media de edad de 70 años y el 80% eran mujeres. Yo si me hubieran preguntado diría esta serie es para un target de veintitantos a cincuenta y tantos, más bien masculino. Pues fue lo contrario. Y todas riéndose, todas aplaudiendo las zafiedades de Jesús. No minus valoremos al espectador. Somos los creadores los que tenemos que espabilar.

Preguntas: ¿Cómo escogisteis unas localizaciones tan realistas?

J.C.: Como la serie se encargó en conjunto, podíamos plantear un rodaje como de película, esto es por localizaciones, no por episodios. Y no atados. Los decorados van cambiando y eso te lleva a localizaciones reales. Algo que creo que se hace cada vez más. Y las hicimos con la voluntad de hacer una serie real, divertida, cercana. Con nuestro gusto, y lo mismo con el casting, que veo que son cosas muy parecidas. Se trata de crear un mundo que te puedas creer. Habrá gente que a lo mejor le resulte extraño que no haya plató, que las calles sean reales. Pero ha sido nuestra intención, con una visión más de película.

A.F.A.: Lo que no teníamos previsto, y esto es una mini anécdota, es que el actor que interpreta al vecino, yo no le conocía personalmente. Juan si, y vimos una prueba, y pensé, igual es muy alto, y Juan dijo: no me parece que fuera especialmente alto. Le contratamos, porque él estaba en Nueva York, y cuando apareció para hacerse la prueba de vestuario no cabía por la puerta. Era tan alto que en el decorado del hall del descansillo de la casa chocaba con los focos del techo, y se tuvo que cambiar la iluminación. No buscamos algo que creo que al final tiene un efecto cómico innegable.

J.C.: No fue buscado, así pasan muchas cosas. Yo le había visto a este actor en el teatro, y me había gustado mucho, se lo propuse a Álvaro, la directora de casting le conocía y confiamos. Pero luego pensé, yo estaba en el teatro en la grada y no le había visto la altura.

Pregunta: Desde hace 9 años que se planteó el proyecto hasta ahora, la carrera de Javier Gutiérrez se ha agrandado considerablemente. ¿Creéis que eso ha influido en el personaje que podía haber interpretado hace 9 años y como lo ha interpretado ahora?

A.F.A.: Él está trabajando muchísimo, y para grabar el piloto tuvimos que encajar las fechas en un puente de diciembre de hace 9 años cuando estaba en Águila Roja. Javi siempre ha trabajado mucho, pero era más conocido en el ámbito industrial, pero la imagen de ahora de actor reputado, respetado y de primera línea, que para nosotros siempre lo ha sido, no la tenía antes claro. La Isla Mínima fue la catapulta a los premios, el respeto de la crítica. Pero es un actorazo impresionante. Ha estrenado otra película, está en otra serie, espero que eso no sea un lío para el espectador.

Pregunta: ¿A nivel interpretativo hay alguna escena que a los actores les costara rodar por el contenido?

A.F.A.: Javier es muy de tirarse a la piscina y es muy raro que le cueste algo en ese sentido.

J.C.: Yo creo que el rodaje fue muy cómodo en ese sentido, no hay sorpresas y estaba todo escrito y hablado. Y luego Álvaro y yo somos buenos en general en la comunicación en el rodaje, hay buena onda, todo se puede hablar. Yo creo que esas incomodidades se dan cuando no se habla, o se dan cosas por supuestas y de repente el actor se ve ahí. Eso no ha pasado. Es fundamental que esté todo hablado.

Es curioso, porque luego las dificultades surgen en las cosas que menos esperas. Entras por aquí, dejas ahí el vaso e insultas a uno. Pues el problema no es el insulto, es dejar el vaso que no sale.

Pregunta: Movistar es pionera en proyectos transmedia con la series ¿habéis pensado en algo así para Vergüenza, que la serie se complemente con rrss o algo?

A.F.A.: Inicialmente era la idea. De hecho se incorporó un equipo muy amplio para eso. Pero se fue desechando porque no tenía todavía Movistar el contenido para generar. La serie ha tardado todo un año en estrenarse. Y la oportunidad se quedó un poco ahí en agua de borrajas. No sé si para la segunda temporada lo haremos.

J.C.: Yo personalmente como no lo uso, no lo consumo y no lo conozco, me da pereza. No entiendo muy bien que se aporta. Hay gente que está segura que con eso se contribuye y se genera un seguimiento. Yo no lo entiendo igual, lo mismo es por mi edad. Creo que Álvaro y yo somos muy analógicos en eso.

Pregunta: Ahora que estáis con la segunda temporada ¿tenéis ya pensadas caras de nuevos actores o actrices?

A.F.A.: Pues no, fíjate. No todavía no tenemos ninguna cara, tenemos los personajes pero nos faltan los actores.

J.C.: Pero al igual que en la primera temporada, una de las ideas del reparto, es que la serie no necesita caras, famosos. Ellos dos, Javier y Malena, cubren ya eso. Y les queremos rodear de actores buenos, sin pasar por el peaje de que sean famosos. Buscaremos a gente de teatro, a gente que no resalta mucho pero nos interesan por algo.

Pregunta: Por último ¿estáis trabajando en algo más, tenéis otros proyectos?

J.C.: Si, cada uno tenemos nuestras ocupaciones aparte. Esto nos ha llevado bastante tiempo y ahora parece que nos llevará más. Yo en la tv es lo primero que hago y lo único, y tengo mis proyectos por ahí de teatro y guiones de cine.

A.F.A.: Si, yo también tengo una película, que igual se rueda este año que viene,  pero esto nos ha absorbido mucho.

Y esto es todo los que nos han contado, podéis ver ya la serie en Movistar, y el trailer aquí.
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Helena Sanchez

Amante de las series de época, del cine de aventura, de la literatura en general; cuando no tengo esto me conformo con un buen partido de rugby.

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