Hasta siempre, Girls

Girls temporada 6

Girls temporada 6

3 Stars

Summary

Analizamos el final de la serie tras seis temporadas con su protagonista, Hannah.

Coder Credit
Tras seis temporadas que se nos han pasado volando, llega el momento de decir adiós a estas chicas que tanto nos han hecho reír, enfurecer, sentir vergüenza ajena y enternecer a partes iguales. El final de Girls ha llegado, ellas parece que estaban preparadas pero...¿y nosotros?

En primer lugar vamos a delimitar una cosa: todas las temporadas de "Girls" tienen un patrón, y suelen incluir tres tipos de episodios:

  •  Los episodios normales; Con las chicas, unas más que otras, los chicos, Williamsbourg, sus locuras, sexo, peleas, escenas épicas y cotidianas, desnudos, fiestas…
  •  Los episodios “botella” en los que Hannah comparte capítulo con otra persona en una sola habitación. O donde dos personas juntas comparten capítulo aislados de la serie. En esta categoría entraría también el magistral capítulo de Marnie y Charlie “The Panic in Central Park”. O como a mi me gusta llamarlos, capítulos joya, ya que son los más inolvidables.
  • Los episodios fuera de Nueva York: normalmente en un lugar apartado en el campo y que suele involucrar a Hannah y su familia.

De estos tres tipos de capítulo, los últimos son de lejos mis menos favoritos. Y resulta que es el que ha constituído el último capítulo de la serie. Pero no su final.

Porque el final de la serie ya lo habíamos visto. Lo vimos la semana pasada cuando Hannah observaba con curiosidad y ternura a sus futures ex amigas mientras bailaban en la fiesta de compromiso de Shoshanna. Sonreía. Tenía un secreto, una nueva vida, al igual que todas ellas. Y por un momento en lugar de sentirse perdida y cabreada como suele estar siempre, sintió paz. Hubiera funcionado  perfectamente como final de la serie, como funcionó el hecho de que la última reunión de las chicas sucediese en un lavabo.

¿Por qué en un lavabo? ¿Como metáfora de la mierda de relación de amistad que han tenido? ¿Cómo homenaje al humor tan escatológico que tiene la serie?

En cualquier caso, esa escena encierra en sí misma toda la esencia de la serie y de sus cuatro principales personajes y supone un broche de oro perfecto para cerrar su relación. Aunque nos dé pena. Y Lena Dunham no deja que nos dé pena porque crea una escena de despedida con diálogos tan hilarantes que ni te darás cuenta que se acaba de romper una amistad. Ese momento de Jessa preguntándole a Marnie si todas las veces que ha cagado en su vida han sido en un water es gloria pura.

“What will we do this time about Adam?” (¿Qué haremos con Adam esta vez?)

Permitidme que hable brevemente del que para mí es el major capítulo de la temporada. Empatado con “American Bitch” claro, pero éste no cuenta porque los episodios botella son dignos de enmarcarlos y colgarlos encima de la chimenea para poder admirarlos,  no son para discutir sobre la trama de la serie.

Por un lado me gustaría mandar un abrazo a Ray, un personaje por el que siento una gran ternura. Ese viejo cascarrabias de gran corazón atrapado en el cuerpo de un treinteañero. Un filósofo atrapado detrás de una máquina de café que consigue encontrar el amor en la figura más improbable que nos podamos imaginar. La de una pija regordeta y optimista que sabe sacar lo mejor de él. No sé vosotros, pero yo deseaba que terminara con Shoshanna, aunque tras verle en este capítulo tan entrañable se me quitaron las ganas y espero que sea muy feliz.

Y luego está Adam. Si hay una persona que ha sabido amortizar su paso por Girls es el gran Adam Driver. Como declara Lena Dunham con orgullo: “Antes era un actor con una apariencia extraña que nadie quería contratar. Y ahora sale en Star Wars y los Jarmushes" (en referencia a la aclamada película de Jim Jarmush que él protagoniza, “Paterson”)

Sé que es fácil caer en decir algo así, pero no me puedo imaginar a otro actor haciendo de Adam, porque creo que ese estrafalario y bruto animal, se ha convertido en uno de los personajes masculinos más intrigantes y carismáticos de la tele gracias a Adam Driver. No sé si hubiera despertado atracción o empatía en manos de otro actor. En cualquier caso, necesitábamos un último capítulo con la que es la pareja más importante de la serie, un último paseo, polvo, caricia, risa y lágrima. Gracias por ese final. En lo que a mi respecta, incluso la serie podría haber terminado ahí sí quería.

La escena final de ese episodio, donde esas sonrisas lloradas y esos silencios tan significativos que contrastan con esa media sonrisa de Jessa al final son de una maestría que demuestra lo mucho que ha evolucionado Lena Dunham como escritora. Chapeau.

Así que a grandes rasgos comentemos el último capítulo. Me niego a llamarlo final.

Aspectos positivos

  • A Hannah le queda bien la maternidad. Soy la única a la que verla quejándose sobre el dolor de pezones y sobre sus dificultades para amamantar le ha resultado de lo más natural? Por supuesto una excusa más para despedirnos del cuerpo de Lena en todo su esplendor. Y qué bonito es Grover.
  • Un episodio de mujeres. No se me ocurren tres tipos de mujeres más distintas, más perdidas y a la vez más lúcidas. La infelicidad que acarrean todas ellas no les arrebata ni una pizca de esperanza y cada una encontrará su rallo de luz en el momento que deba encontrarlo. ¿Quizá la Universidad de Derecho? ¿Quizá vivir con tu hija? ¿Quizá darte cuenta de que vas a ser madre para siempre?
  • Todo un acierto recuperar a la madre de Hannah. Después de un episodio glorioso en el que gritaba sandeces colocada y se perdia por la ciudad mientras su hija y Elijah la buscaban, necesitaba volver a mostrar que es la mamá de la protagonista, y que estará ahí para lo que necesite.

Aspectos negativos

  • Me reitero en lo de la estructura del capítulo. Los capítulos fuera de Nueva York no funcionan tan bien, dan la sensación de estar viendo algún tipo de spin off más que la propia serie,y es un spin off que no dan ganas de ver. Aunque tal y como han planteado el capítulo, a la que le han allanado el terreno para tener su propia serie sería Marnie.
  •  En lugar de haber sido un homenaje a la serie como suelen ser los mejores finales, ha sido como esas tres últimas páginas de rigor que tienen algunos libros. Un mal epílogo en el que te dicen: sí, Hannah tienen el bebé y no tiene ni idea de qué hacer con él. Nos lo imaginábamos, si pretendías mostrar algo de la nueva vida de Hannah, muéstranosla de verdad, o al menos.
  •  La ausencia de prácticamente todos los personajes. Está bien, ya sabíamos que era el final de Hannah y no de “Girls”, ya se nos avisó de que habíamos visto a las chicas juntas por última vez, pero nos hubiera apetecido un último grito histérico de Elijah y escuchar su risa, a Shoshanna comprarle algún disfraz hortera para el bebé de Hannah, a Jessa siendo la única que sabe calmar al bebé e incluso probando a darle de mamar ella misma… quien sabe.
  • Soy de las que piensa que el final de la serie te debe hacer sonreir o llorar a mares y si no no es un final. Así que me niego a llamar a este episodio el final. Sí, la letra de Tracey Chapman tiene muchas lecturas: que Hannah agradece la labor de Marnie como madre putativa aunque no la pueda soportar más, que todas encontrarán su camino de una manera u otra del mismo modo en que el bebé encontró el camino hacia los pechos de Hannah…Pero ha sido un cierre de la serie muy frío y abrupto. Sobre todo comparado con lo brillante que ha sido la sexta temporada, sin duda la mejor de la serie hasta la fecha.

La voz de una generación

Lena Dunham pronunció esta frase al principio de la serie creándose al instante un montón de haters. ¿Cómo una chica pija y blanca de Nueva York va a ser la voz de una generación?. Pues más o menos lo ha sido. Ha sabido reflejar como nadie a esta generación perdida de jóvenes con estudios pero sin trabajo ni rumbo fijo que han tenido la mala suerte de vivir en una generación que no cree el amor pese a haber sido criada para creer en ello. Frustración a raudales y amistades de cara a la instagramería, desnudos perfectamente cotidianos y feliz desesperanza que se baila a ritmo de Icona Pop han llenado los minutos de una serie que no ha hecho más que mejorar hasta llegar a su punto más álgido con esta sexta temporada en la que Lena Dunham ha alcanzado un estado excelencia como guionista que me hace rogarle que nunca deje de escribir. Hasta siempre, chicas.

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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

2 thoughts on “Hasta siempre, Girls

  1. Me ha gustado tu análisis. Yo creo que lo que pasa es que el final de la serie se ha ido extendiendo a lo largo de varios episodios, igual que el 8 decimos adiós a Adam y a Ray, el el 9 al resto de las chicas, está claro que la serie tenía que terminar con Hannah (al revés era imposible) y Lenna había decidido mandarla fuera de NY para su nueva vida, es normal que sea un pequeño vistazo al comienzo de esta. Yo no creo que sea una mala madre, sólo primeriza y el final con su charla de madre a la chica de los pantalones nos hace intuir que mejorará como tal.
    Puede que sea uno de los capítulos más flojos de la temporada, sin embargo no creo que sea un mal final (que es un nuevo comienzo) para Hannah.

    1. Muchas gracias! Está claro que el final iba a ser de Hannah, pero quizá esperábamos algo más…emotivo? como ya lo fueron los capítulos 8 y 9. Ah y creo que a Hannah le queda muy bien ser madre 🙂

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