Game of Thrones 7×03: The Queen´s Justice

Game of Thrones 7x03: The Queen´s Justice

Game of Thrones 7x03: The Queen´s Justice

Series: Game of Thrones

4.5 Stars

Summary

Jon y Davos desembarcan en Dragonstone y se reúnen con Daenerys. Euron Greyjoy se pasea por las calles de King´s Landing celebrando su vistoria. Los Unsullied atacan Casterly Rock y se llevan una sorpresa. Jaime Lannister asesta un duro golpe contra los Tyrell.

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El último episodio de Game of Thrones nos ha dejado el que probablemente sea uno de los momentos televisivos del año: el ansiado encuentro entre Daenerys Targaryen y Jon Snow. El Hielo y el Fuego por fin se encuentran para entonar juntos su Canción. 

Si algo está demostrando esta temporada de Game of Thrones es que no hay tiempo que perder. La trama avanza a pasos agigantados y poco a poco se suceden las jugadas que eliminan a contrincantes del tablero. La (re)conquista de Westeros ha comenzado y solo el más rápido, el más listo y el que prevea mejor las jugadas de su rival será el que se lleve el ansiado Trono de Hierro.

Y en medio de toda esta vorágine de estrategias, Jon Snow como paladín de la Luz en su lucha contra el Ejército de la Noche buscando una alianza con el Fuego que le permita salir victorioso de esa otra guerra que parece no importar a nadie. No envidio la dura labor de Jon. Su papel en todo esto es quizás el más difícil.

Escrito por David Benioff y D. B. Weiss, el episodio arranca con Jon y su comitiva desembarcando en Dragonstone. En la playa le esperan Tyrion y Missandei que nada más poner un pie en la playa les piden que entreguen sus armas. A continuación les requisan su embarcación y los conducen hasta la Madre de los Dragones. Por el camino, Jon y Tyrion se ponen al corriente de sus últimas aventuras y desventuras mientras que Davos trata de mostrarse cordial interesándose por el origen de Missandei.

Entre tanto, Melisandre observa la llegada de la comitiva desde la distancia. Varys se acerca a ella y le dice que le resulta extraño que después del interés que mostró en que Daenerys y Jon se conocieran no participe en el encuentro. Sin querer revelar mucho, la sacerdotisa le responde diciendo que su último encuentro con Jon no terminó del todo bien y que sería desafortunado volver a cruzarse en su camino. Es hora de que abandone Westeros y anuncia que pone rumbo a Volantis ya que "ha terminado su tiempo de susurrar al oído de los monarcas". Antes de marcharse, le dice a Varys que el destino de ambos es morir en tierra extranjera, por lo que, algún día, Melisandre regresará a Westeros.

De camino a la sala del trono de los Targaryen, Jon y Davos tienen su primer encuentro con los dragones de Daenerys. La visión les resulta sobrecogedora y la sorpresa les lleva a poner cuerpo a tierra. Ya en la sala del trono, ante los pies de Daenerys, Missandei enuncia todos los títulos de su Reina. Una larga retahíla que, a juzgar por la cara de Jon, es del todo innecesaria. Cuando llega el turno de Davos de hacer lo propio con Jon lo presenta tan solo como Jon Snow.

No nos engañemos. La grandeza del personaje de Jon está en ser precisamente eso. Nunca ha buscado la gloria, ni el reconocimiento, ni siquiera convertirse en líder. Todos esos papeles le han venido otorgados por otros. Ganados a pulso por derecho propio y no por un derecho adquirido a modo de herencia. Su pobre título engrandece su figura a ojos del espectador en comparación con la larga lista de títulos de Daenerys, algunos de los cuales son un legado familiar.

Las intenciones de Daenerys quedan claras desde el principio. Su objetivo es claro: Jon ha de postrarse ante ella y jurarle lealtad como la Reina legítima y por derecho de Westeros. Algo a lo que Jon se niega desde un primer momento. No hay tiempo que perder. Mientras unos tienen puesta la mirada en el Trono de Hierro, él observa temeroso la amenaza del Norte. La Larga Noche se acerca y alguien tiene que pararla. La reticencia de Jon a arrodillarse ante Daenerys trae a colación los enfrentamientos pasados entre ambas Casas y la antigua promesa de la Casa Stark de jurar lealtad eterna a los Targaryen. Pero Jon sigue en sus trece: "No soy vuestro enemigo. Los muertos son el enemigo". Pero la Reina responde contando todas sus vivencias para poder llegar a lo que cree suyo por derecho propio: el Trono de Hierro. "Nací para reinar los Siete Reinos y lo haré", sentencia.

La verdad es que durante el encuentro entre ambos, Daenerys mantiene siempre una actitud altiva, rozando la soberbia. Sabe lo que quiere y no duda en imponerse. Jon, por su parte, es más claro y directo, pero no piensa ceder en nada. Cada uno desconfía del otro. Sin embargo, son muchos los paralelismos entre ambos personajes que muy hábilmente han hecho patentes Benioff y Weiss. Ambos personajes han sido elegidos como líderes por aquellos que les siguen. Son defensores de la paz y ambos proponen un nuevo orden en el mundo más igualitario y libre. Tanto Daenerys como Jon han pasado por un infierno para llegar hasta donde están y ambos han burlado a la muerte: uno apuñalado en el corazón, muerto y traído de vuelta; la otra quemada viva y superviviente de unas llamas que solo la acarician y que vuelve con tres criaturas de leyenda. Ambos se necesitan desesperadamente y su cabezonería no es sino un síntoma de ese bien mayor para el que realmente trabajan: sus pueblos. Jon y Daenerys están condenados a entenderse.

La audiencia entre ambos se ve interrumpida por Varys que trae terribles noticias para Daenerys. La Reina despacha a sus invitados ordenando que sean vigilados en todo momento. Jon pregunta que si son prisioneros a lo que Daenerys responde con un "Todavía no". Las noticias de Varys no pueden ser más desalentadoras. La flota de Euron Greyjoy ha aniquilado los ejércitos de Daenerys que partieron rumbo a Dorne. Es un gran revés para la causa de la Madre de Dragones.

Mientras tanto, en King´s Landing, Euron saborea las mieles de la victoria. Los fieles a Cersei celebran la victoria de Euron sabiendo que de alguna forma es una victoria de la Reina Cersei. Sentada en el Trono de Hierro, Cersei recibe los regalos de Euron: Ellaria Sand y su hija Tyene. Euron espera recibir la mano de la Reina como recompensa a su gesta, sin embargo, Cersei continúa dándole largas y le asegura que eso solo ocurrirá si gana la guerra para ella. Pero el gesto de Euron tiene su recompensa. Cersei decide nombrarle capitán de sus tropas marítimas mientras que Jaime será el capitán de las tropas terrestres.

Cersei encierra a Ellaria y a su hija en las mazmorras de King´s Landing. Encadenadas y amordazadas, las rehenes tienen que escuchar el soliloquio de la Reina sobre el amor de madre que sentía por sus hijos y los sacrificios que hubo de hacer por ellos. Lo que ha planeado para Ellaria es una venganza en toda regla. Marca de la casa. Un castigo cruel de una reina aún más cruel. Pretende hacerle sentir exactamente el mismo dolor que ella sufrió cuando supo de la muerte de Myrcella. Besa en los labios a Tyene con el mismo veneno que Ellaria utilizó en Myrcella. Su castigo será ver cómo muere su hija sin que pueda hacer nada por evitarlo y, después, verá cómo su cuerpo se descompone hasta convertirse en polvo. Para que todo resulte aún más cruel, las encadena de forma que madre e hija no puedan siquiera tocarse.

Esta victoria ha dado alas a Cersei. Es la Reina y hará lo que le plazca. No duda en acostarse con su hermano y dejar que todo el mundo lo sepa a la mañana siguiente. Cersei ya no se esconde. Pero la Reina tiene otros problemas con los que no contaba. Las guerras son caras y las arcas del reino están vacías. El Banco de Braavos, por medio de Tycho Nestoris (Mark Gatiss), no duda en hacerle saber su preocupante situación financiera y exigen que empiece a pagar las deudas contraídas, de lo contrario es posible que decidan prestar su dinero a la Madre de Dragones. Cersei no se amilana ante la amenaza de Nestoris y le recuerda el lema de la familia: "Un Lannister siempre paga sus deudas" y tranquiliza al banquero diciendo que en 15 días cobrará su deuda.

Tras el encuentro con Daenerys, Jon se retira a pensar frente al mar. Ahí es donde lo encuentra Tyrion y mantienen una interesante charla en la que la Mano de la Reina le hace ver que hablarle a Daenerys del Rey de la Noche y su ejército de Caminantes Blancos y muertos es como hablarle de cuentos de hadas. Sin embargo, si le pide lo que necesita para vencerlos tal vez la Reina le permita extraer el vidriagón. Posteriormente, Tyrion hablará con Daenerys y le hará ver el poco sacrificio que supone la extracción de vidriagón, un mineral que apenas tiene valor comercial, y lo beneficioso que sería este gesto de cara a una futura alianza con el Norte. La Reina termina accediendo e incluso le ofrece a Jon la mano de obra que necesite.

Por otro lado, en Winterfell, Sansa toma el control del castillo y del Norte. Sabe que se acerca un largo Invierno y trata de tomar las medidas adecuadas para que el Castillo y sus moradores puedan soportarlo. Littlefinger admira sus dotes de mando y le aconseja que prevea todos los movimientos que puedan hacer los que le rodean. Que trate de prever cualquier situación antes de que suceda de forma que siempre salga ganando. Un consejo muy útil en el Westeros actual. De pronto, avisan a Sansa de la llegada de Bran. Los hermanos se abrazan y juntos conversan bajo el viejo árbol. Bran trata de hacer entender a su hermana su papel como Cuervo de Tres Ojos y trata de explicarle que ve retazos de lo que ha sucedido. Como muestra le describe lo hermosa que se veía en su traje blanco el día de su boda. La visión perturba a Sansa y se despide de su hermano huyendo a toda prisa.

En la Ciudadela la cura de Sam ha hecho efecto en Jorah. El caballero por fin es libre de la psoriagris y tiene muy claro que su próximo destino es Daenerys. Tal y como su Reina predijo cuando se despidieron, volverían a verse cuando se curase de su mal y es hora de volver junto a ella. Se despide de Sam con un apretón de manos y le dice que espera que sus caminos se crucen de nuevo en el futuro. Por su parte, Sam espera una reprimenda por parte del Archimaestre. Sin embargo, este le felicita por su trabajo y le encomienda la labor de copista, un trabajo que bien parece un castigo.

Ha llegado el momento del asalto a Casterly Rock. Tyrion se guardó un as bajo la manga. Si bien la fortaleza es impenetrable y la victoria parece complicada, Tyrion dio instrucciones muy precisas a los Unsullied de que se hicieran con la fortaleza a través de las alcantarillas diseñadas por él. Esto les da la victoria pero, tal y como constata Greyworm, el grueso del ejército Lannister no se hallaba tras los muros de Casterly Rock por lo que el golpe es menor de lo esperado. Para rematar, la repentina aparición de la flota de Euron Greyjoy acaba con los barcos de Daenerys lo que obliga a los Unsullied a parapetarse en Casterly Rock y a atravesar Westeros si quieren volver junto a su Reina. Un golpe muy inteligente de Jaime Lannister.

El ejército Lannister, liderado por Jaime junto con Lord Tarly y Bronn, se halla en Highgarden. Es hora de acabar de una vez por todas con el bastión de los Tyrell. La victoria es rápida y sencilla. Al final solo queda Lady Olenna a la que Jaime ofrece una muerte piadosa por medio de la ingesta de un veneno rápido e indoloro. Lady Olenna lo ingiere de un trago y antes de expirar asesta un último golpe a Jaime confesando que fue ella quien ordenó asesinar a Joffrey. El episodio acaba con una última sonrisa de Lady Olenna que aún en su derrota sale victoriosa.

El tercer episodio ha sido intenso. No hemos tenido grandes y épicas batallas donde el vencedor se veía abocado a bañarse en sangre si quería salir airoso. A cambio hemos tenido muertes de rivales importantes y grandes jugadas en el tablero que de forma más o menos elegante se van deshaciendo de aquellos que estorban. Y la llegada de Bran al que urge encontrarse con Jon y hablarse sobre lo que ha aprendido. Esa conversación puede cambiar las tornas de esta guerra. Y mientras Cersei se relame en su trono, creyéndose vencedora de antemano.

Se avecinan tiempos interesantes y una semana muy larga.

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Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

About Marta Ramirez

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