Fernando González Molina: “Puedes alterar la novela mientras seas fiel a su esencia”

Fernando González Molina es uno de los directores españoles que más éxitos de taquilla ha cosechado en los últimos años. Lanzando la carrera de Mario Casas a la vez que la suya propia, el joven ha llevado a la pequeña y gran pantalla historias de Los Hombres de Paco, la adaptación de A tres metros sobre el cielo y la más reciente Palmeras en la nieve. Ahora, separándose de uno de los actores principales con el que más se le ha asociado, vuelve a los cines con el comienzo de la Trilogía del Baztan, escrita por Dolores Redondo.

En El guardián invisible seguimos a Amaia Salazar (Marta Etura), una brillante inspectora de policía que se ha formado en el FBI y que dada una serie de asesinatos que guardan un morboso patrón es enviada a su pueblo natal en Elizondo para que se haga cargo de la investigación. Pero pronto se da cuenta de que además de al asesino deberá hacer frente a sus demonios internos.

S.O.D.: Buenos días, Fernando y muchas gracias por reunirte con nosotras para hablar de tu próximo proyecto. El Guardián Invisible es muy diferente a lo que has hecho hasta la fecha. ¿Cómo llegaste a él?

F.G.M.: Leí la novela y me gustó. Soy navarro, lector de novela negra, espectador de thriller y me apetecía mucho contar una película de este género. Entonces, cuando encontré El Guardían, con la policía foral, Navarra y esta historia en la que tiene tanto que ver el matriarcado vasco, las mujeres fuertes –que conozco tan bien porque yo soy de allí– , me pareció que era una historia que merecía la pena contar. Fue de manera completamente inconsciente. Leí una novela, me encantó, vi una película muy poderosa ahí y me ofrecí a hacerla, así de fácil.

S.O.D.: Una historia como la de El Guardián Invisible conlleva mucha documentación. ¿Cómo te has preparado para la película?

F.G.M.: El punto de partida para el trabajo de la peli ha sido la novela. La novela es una novela larga, profusamente documentada en la que te lo cuentan todo. Está muy bien explicado, con lo cual era nuestra primera parte de trabajo. A partir de ahí, con Antón Laguna, el Director de Arte de la película, y con el resto del equipo, lo que hicimos fue documentarnos para retratar ese valle, contar como eran esos seres, la mitología base… para ilustrar y convertir lo que había en la novela en imágenes.

Digamos que aquí la novela estaba muy muy bien documentada y muy bien explicada, por lo que ha sido sobre todo una documentación visual. Cómo contar en imágenes eso que habíamos leído en la novela.

S.O.D.: El final da pie a la apertura de otro caso y te llama a la segunda parte, ¿cómo os estáis preparando para esta continuación?

F.G.M.: Yo siempre he concebido El Guardián Invisible como una trilogía, la Trilogía del Baztán, que forman tres historias en las que El Guardián es solo la punta del iceberg. No deja ver todavía todo lo que hay debajo que es mucho más grande, mucho más oscuro y digamos mucho más terrible.

Las pelis van creciendo cada vez más una detrás de otra igual que las novelas. La idea es que si al público responde y le gusta la peli, se hagan las tres películas y dirigir las tres películas con Marta.

S.O.D.: ¿Qué implicación ha tenido la escritora de la historia, Dolores Redondo?

F.G.M.: Dolores y yo tuvimos unas sesiones previas en las que nos medimos el uno al otro. Escuché cuáles eran sus preocupaciones, cuáles eran los hitos importantes de su novela, lo que ella consideraba que era la esencia. A partir de ahí nos dejó trabajar libres, digamos en la distancia, con respeto, y cuando tuvimos un guion que nos gustaba se lo hicimos llegar para conocer su opinión. Me mandó una lista de notas y de cuestiones, me senté con ella, trabajamos sobre ellas y aplicamos algunas de esas cosas a la película para mejorarlo.

Durante el rodaje vino a visitarnos. Vio a Marta rodar uno de los planos más emocionantes de la peli, en una iglesia, donde la cámara se acerca muy despacio a ella. Me dijo “ella es Amaia Salazar. Me quedo muy tranquila, es lo que había imaginado en mi cabeza”. A mí cuando llegó Dolores y me dijo esto me dejó muy tranquilo, porque al final puedes cambiar, resumir, intercambiar… puedes alterar la novela mientras seas fiel a ella.

S.O.D.: ¿Cómo conseguiste ser fiel a la historia?

F.G.M.: Al final ser fiel a la novela era ser fiel a Amaia. La Amaia que tú tienes en la cabeza. A lo mejor no es físicamente como te habías imaginado, pero sí responde a esa esencia. A ese personaje que es muy dual que tiene por un lado mucha dureza, firmeza, es una gran policía e investigadora de prestigio, pero por otro lado es una tipa herida, una superviviente, una mujer frágil a la que la vida le ha hecho mucho daño y se ha puesto una coraza para protegerse de eso.  Esa esencia del personaje Marta la ha recogido muy bien. La entiende muy bien y es lo que Dolores vio en ese plano, y es lo que los lectores que hayan podido ver la película enseguida reconocen: la gran esencia del personaje.

Era muy importante en la película que la mirada tanto de la Amaia adulta como de la Amaia niña fuera la mirada que lleva la película. Tú al final vas con ella, al principio no entiendes por qué está tan fría, tan seca, incluso te haces preguntas. Pero cuando llega a su casa ves que es un personaje vulnerable con su tía, con su marido, empiezas a descubrir otro lado del personaje y eso te hace empatizar con ella. Cuando vas descubriendo qué es lo que ha le ha pasado en su pasado, qué tragedia y qué dolor lleva a la mochila ya vas con ella a muerte, en el final de la peli, y ese viaje que haces con la peli y con ella.

S.O.D.: El Valle del Baztan es un sitio lleno de magia, de misterio y de esa tensión. En cuanto a plano técnico, porque ya nos has hablado un poco de la documentación que has llevado a cabo, ¿cómo has conseguido transmitir todas las emociones que provoca este lugar?

F.G.M.: El Valle del Baztan es un sitio muy mágico, como tú dices, y al final la gran decisión que tomamos fue rodar allí. ¿Por qué? Porque esas energías, esa magia que tiene el valle no lo podíamos reproducir en otro sitio. Eso era fundamental a la hora de contar esta historia. Entonces a partir de ahí, estudiando muy concienzudamente cómo es la luz de este sitio, como es la luz en febrero. Es una luz oblícua porque es un valle entre montañas, entonces la luz parece que está atardeciendo durante horas. Es un sitio muy lluvioso, la lluvia juega un elemento fundamental de la película, casi un papel dramático. La lluvia afecta a los personajes casi emocionalmente. Las nieblas, todo eso fuimos como sumándolo.

Al final es una película muy ambiciosa en lo visual porque el retrato de ese valle, que es tan importante, que un protagonista más de la película, ha supuesto un gran esfuerzo en efectos especiales, en efectos visuales, en presupuesto, en fotografía… El hecho de rodar tanto de noche. Pero era fundamental, porque toda la película gira en torno a Amaia Salazar, a su historia familiar, y por otro lado al valle, y son como los dos protagonistas de la historia al mismo nivel.

S.O.D.: ¿Ha surgido algún problema a la hora de grabar una escena concreta?

F.G.M.: Hemos tenido muchísimos problemas con todo. En realidad muchas de las zonas de naturaleza, los valles, los ríos, que hemos elegido para contar esta historia estaban en lugares muy inaccesibles y ha sido complicado rodar con esta operativa: camiones cisterna con muchísimas estructuras para generar lluvia artificial, tubos gigantes para tirar niebla… Un rodaje muy complicado que en realidad en la película está muy contenido, apenas lo notas. Da la sensación de que es real la naturaleza, pero está toda manipulada. Todo ha sido muy difícil en cuanto a la naturaleza.

También ha sido muy difícil para mí, un desafío, rodar con una niña tan pequeña. Es muy difícil hacer eso. Lo más difícil que he hecho en mi carrera a nivel interpretativo es dirigir a una niña e intentarle explicar lo que le está pasando a su personaje que es tan terrible. La niña que interpreta a Marta de pequeña tiene ocho años y nunca había rodado nada. Era una niña que encontramos en un colegio y que tenía esa mirada maravillosa, pero que jamás había hecho ni teatro. Entonces claro, explicarle cómo es un rodaje, cómo funciona esto y que lo haga de manera tan increíble...

S.O.D.: Muchísimas gracias a Fernando González Molina por hablarnos un poco sobre su experiencia dirigiendo El Guardián Invisible. Recordamos que a partir de hoy podéis disfrutar de la película en los cines de toda España. Y recuerda, si te quedas con ganas siempre puedes leer la historia en la que se basa la serie. No olvidéis pasaros por nuestra crítica de la película.

The following two tabs change content below.

Maria Reinoso

Sobrenatural me arrastró a un infierno lleno de period dramas, comedias, acción y terror. Intenté evadirme de aquel agujero negro, pero que me di cuenta de que ese infierno era mi cielo y antes de su llegada me encontraba en el purgatorio.

Latest posts by Maria Reinoso (see all)

About Maria Reinoso

Sobrenatural me arrastró a un infierno lleno de period dramas, comedias, acción y terror. Intenté evadirme de aquel agujero negro, pero que me di cuenta de que ese infierno era mi cielo y antes de su llegada me encontraba en el purgatorio.