Estoy Vivo 1×01: Piloto

Estoy Vivo 1x01: Piloto

Estoy Vivo 1x01: Piloto

Series: Estoy Vivo

3.5 Stars

Summary

Andrés Vargas es un entregado agente de policía y padre de familia al que la vida le da un vuelco cuando, a raíz de una persecución para atrapar al peligroso asesino en serie conocido como “el carnicero”, tendrá que empezar de cero. Nuevo nombre, nuevos compañeros… y hasta nuevo cuerpo.

Coder Credit

La nueva ficción que Televisión Española ha dedicado a la noche de los jueves cuenta con numerosos ingredientes que, pese a ser de sobra conocidos, han conseguido dar con una receta curiosa y sobre todo amena.

Para aquellos que, como una servidora, sólo conocían de esta serie el nombre y el detalle de que contaba con elemenos sobrenaturales, tengo que que reconocer que un título como "Estoy vivo" daba a intuir una serie dramática a más no poder, o si acaso una versión española de "Entre Fantasmas" con Javier Gutiérrez haciendo de una Jennifer Love Hewitt más de andar por casa...

Y en un principio parecía que el drama iba a ser definitivamente lo más destacado de la ficción, gracias a esa primera escena de la familia Vargas y que era como ver una muerte anunciada. Y es que con cada reproche que la hija mayor soltaba a su padre, o con esa promesa del padre hacia su otra hija pequeña, todo estaba ideado para que la muerte del protagonista fuera el detonante perfecto para unos cuantos traumas familiares que son perfectos cuando de crear drama se trata.

Así, cuando llega finalmente la muerte del protagonista, ni más ni menos que mientras intenta detener a un asesino en serie y que servía como broche perfecto para demostrar que Vargas era el mejor hombre del mundo y que no merecía morir, parecía que ya estaba todo sentenciado…

Pero entonces, cuando no habían pasado ni diez minutos, el espectador era transportado a La Pasarela. Un extraño lugar con una estética a camino entre Minority Report y Yo, Robot (la película, no el libro), y que obligaba a cambiar rápidamente de género. Especialmente cuando en La Pasarela aparecía un ejército de personajes que no se sabía si eran aliens o ángeles y donde lo único que quedaba claro es que eran amantes del blanco y de la pulcritud.

Porque de pronto esos seres le decían a nuestro protagonista, el agente Andrés Vargas al que acabábamos de ver morir, que en realidad su muerte había sido un error por lo que, técnicamente, no estaba muerto, pero que tampoco podía volver a su antigua vida, principalmente porque llevaba cinco años bien enterrado en el cementerio.

Y por si esto no fuera suficiente, de estar en un típico drama policial a otro más cercano a lo sobrenatural, el género volvía a cambiar cuando Andrés Vargas era enviado de nuevo a la tierra en el cuerpo de otra persona, Manuel Márquez… que resultaba ser otro agente de policía. Y al que además el destino había querido poner como compañero de una de las hijas de Vargas (la de los reproches) que ahora resultaba ser también agente de policía. En otras palabras: que nos encontrábamos ante una trama policial con toques de ciencia ficción y un poquito de drama, ya que Vargas no podía contarle ni a su hija ni a nadie quién era de verdad a riesgo de morir. Y esta vez de verdad.

¡Pero aún faltaba un último ingrediente para esta combinación de géneros!: el del compañero del protagonista. Esto es, ese personaje expresamente ideado para ofrecer siempre una réplica mordaz al prota de la historia, y que generalmente sirve como contrapunto cómico al drama.

En resumen, tras dar un paseo por unos cuántos géneros televisivos al final nos encontrábamos ante la típica historia de una atípica pareja  de investigadores formada por un policía y un compañero ajeno a la profesión, y entre cuyos ejemplos se ha podido ver de todo en televisión… absolutamente de todo: desde un escritor de éxito a un mentalista venido a menos, pasando por una experta en huesos, un robot con aspecto increíblemente humano, un hombre del siglo XVIII ¡y hasta el mismísimo Lucifer!

En el caso de "Estoy vivo" ese ingrediente extra viene encarnado por la figura de "el enlace", uno de los habitantes de La pasarela y que es quien deberá asegurarse de que Vargas se adapta bien a su nuevo cuerpo y vida. ¡Ah! pero no es capaz de explicar por qué el nuevo cuerpo de Vargas se regenera a una velocidad asombrosa, y que es el toque final para la receta.

Pero una vez se han mezclado todos estos ingredientes queda ver el resultado de la receta y el buen sabor de boca que deja al final. Y en ese sentido "Estoy vivo" sí que ofrece un sabor agradable y sorprendentemente original, aunque sólo sea porque hay tanto género junto que nunca sabes por dónde te va a venir la próxima escena.

Y si a este plato ya de por sí contundente, como aderezo final le añadimos un reparto de altura, pues entonces ya sólo queda disfrutar de lo que vayan a ofrecernos y da igual si no queda muy claro ante qué genero nos encontramos.

Veamos: Javier Gutiérrez y Alejo Sauras a la cabeza como el agente que ha vuelto reencarnado en otro hombre y su compañero "rarito"; Anna Castillo como la hija de Vargas y una policía de lo más natural; Alfonso Bassave como el típico policía chulito al que el nuevo se le ha metido entre ceja y ceja aunque no ha dado ningún motivo para que le caiga tan mal (tal vez éste sea el típico personaje con menos sentido de todos, pero no deja de ser un clásico que siempre da juego y más cuando el actor encargado de ello lo hace de maravilla); Roberto Álamo como el Andrés Vargas original (sí, el pobre está un poco encasillado como policía, pero es que lo sigue clavando); o Julia Gutiérrez Caba como la jefa de "los enlaces" y… ¿Dios? ¿La jefa de la nave nodriza?

Mejor dejar todas las posibilidades abiertas, pues esto acaba de empezar.

The following two tabs change content below.

Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.