Entrevistamos al equipo de “El Bar”: “Con tal de no enfrentarnos a nuestros miedos somos capaces de cosas increíbles”

En el céntrico bar "El Palentino", situado en plena Malasaña, popular por sus pepitos de ternera y regentado por la enérgica Loli, ha tenido lugar la mañana de prensa del equipo de la película "El Bar" dirigida por Alex de la Iglesia que se estrena este viernes 24 de Marzo en los cines españoles. Primero el equipo ha posado para la prensa fotográfica, y después en dos turnos, primero Carmen Machi y Jaime Ordóñez, y después Blanca Suárez y Alex de la Iglesia, han respondido a las preguntas de la prensa. Y esto es lo que nos han contado.

Pregunta: ¿Cómo es trabajar con Alex de la Iglesia? Ya que los dos repetís con él.

Carmen Machi: El es como el cine que muestra, una persona muy intensa y muy entregada. Su pasión por esto es increíble, hacer cine es su vida y así te lo transmite. Te contagia esa pasión que se traduce en mucha intensidad, en mucha dureza, en trabajo sin pausa. Pero siempre desde la alegría y la diversión. Y nos hace sentir que somos unos privilegiados por hacer cine. También te da mucha seguridad trabajar con él, porque lo tienen todo muy claro y sabe muchísimo de esto. Entonces rodar con él por muy intenso y cansado que sea sabes que te va a aportar muchas experiencias como actriz y como persona. A nivel personal, como buen vasco, le gusta crear equipo y compañerismo. Necesita de la gente y le gusta vivir la vida. Por todo esto es muy bueno trabajar con Alex. Cuando ves el resultado de sus películas, este tiene que ver con que todo lo que he contado esté en sintonía.

Jaime Ordoñez: Yo lo resumiré de la siguiente manera: trabajar con Alex de la Iglesia es la hostia.

Jaime Ordóñez

P: En una situación límite como la que vemos en la película ¿que actitudes en común veis con vuestros personajes?

C.M.: Precisamente la película habla de lo imprevisible de lo humano en una situación límite como es no perder la vida. Yo creo que ante el miedo uno reacciona de maneras insospechadas. Puedes quedarte paralizado o puedes cargarte al de al lado. Pero de lo que no me cabe ninguna duda es que como ser humano si me dicen para que tu vivas tienes que matar a éste, yo lo mato seguro. Y no creo que no haya nadie que no lo haga, y más cuando estas viviendo con dolor y sufrimiento. Y no se consideraría un asesinato, se consideraría supervivencia, defensa propia. Creo que todos los humanos reaccionaríamos así. Y más cuando los vínculos que te unen al otro es ninguno, no hay una relación personal. Con relaciones personales ya no lo se. En el caso de lo que hace mi personaje no creo que ella sea mejor que otros, en la película ninguno habla de lo que le espera fuera. Nadie espera a nadie. Ninguno habla de nada de lo que tienen fuera o dice tengo que vivir por algo. A lo mejor significa que es el personaje más cobarde.

P: ¿Cómo trabajasteis las escenas más físicas, que se ven tan duras? ¿Y os dio Alex algunas premisas para preparar los personajes?

J.O.: El trabajo físico resulta que es un trabajo físico de verdad. Por eso es tan agresivo de ver. Las cámaras están tan cerca que no había dobles ni trampa, ni cartón. Bueno hay dobles en alguna escena final, pero por ejemplo en las peleas que tengo con Mario éramos nosotros con la adrenalina disparada. Alex nos dijo muchas veces que quería una pelea de la hostia, como no se haya visto antes en el cine, que duela al espectador. Y para eso tienes que implicarte y te tiene que doler a ti. Las cámaras están muy cerca y si hay truco se nota. Puso mucho énfasis en que quería una pelea sucia. Esta filmada de una forma espectacular. La parte más agotadora sin embargo fue la de la alcantarilla. Tenías que apoyarte, subir, te raspabas, mojados, saltábamos de acera a acera en la alcantarilla, donde yo me clavé uno de los salientes. Y dentro del agua había cosas. Luego el agua estaba calentita y cuando salías fuera hacía frío. Todo se vivió con tanta intensidad que creó que llegará al espectador.

Respecto al personaje lo que siempre intento hacer, y es una cosa que me enseñó un profesor, es humanizar al personaje. Nunca le pongo ninguna etiqueta. Este hombre no habría nacido mendigo, tendría un pasado, y de hecho tiene hijos y habla de ellos en un momento dado. Se le torcerían las cosas, el negocio le fue mal, le dio a la bebida, lo perdió todo, perdió los estribos con su mujer y acabó en la puñetera calle. Entonces lo que hago siempre es darle mucha ternura al personaje aunque no haya por donde cogerlo. Esto hace que empiece muy agresivo dando un puñetazo en el bar y de repente está pidiendo una porra y un aguardiente porque no tengo donde caerme muerto y tengo hambre.

C.M.: Normalmente en cualquier película que rodamos siempre es todo muy físico. Pero es verdad que aquí tiene que ver con la dificultad de vivir. Jaime sobre todo tiene unas escenas como la de la pelea que de repente cae contra el espejo y ves aquello y pensamos que era maquillaje, no te puedes imaginar lo que era aquello. Tengo hasta fotos que no las voy a enseñar. Pero la espalda estaba en carne viva , y se siguió rodando. Esto ocurría mucho. Yo tengo cicatrices sobre todo de la parte que rodamos en el alcantarillado en que teníamos que subir. Pero lo peor es trabajar mojado, es como cuando te pones ropa mojada que es algo horroroso. De verdad es muy desagradable y se pasa muy mal. Luego había quien tenía fobia a las ratas, dentro del equipo técnico, y trabajábamos con ratas. Pero esas cosas forman parte del cine. Pero físicamente si tenías que estar fuerte y con todo y con eso sufrimos todos. Mario y yo estábamos la mayoría de los días con 39º de fiebre, por lo típico de que te mojas, te acatarras, te da gripe. Blanca tuvo una perforación de oído por el agua, que le entro con un trozo de corchito. Pero es normal, tomamos muchas vitaminas. Es cierto que la película requería una preparación, y además son muchas horas trabajando. No es tan fácil como la gente cree. Pero la película pretendía hacer que al espectador le duela, y vamos, que nos dolía de verdad a todos.

Carmen Machi

P: ¿Creéis que el morbo de ver a personajes muy distintos en situaciones límite es lo que atrae también espectadores?

C.M.: Pues no lo había pensado así, pero creo que si porque los personajes que han escrito Alex y Jorge son absolutamente tangibles, los reconocemos a la legua. Podemos ser nosotros mismos y eso si puede darte morbo. El ver a gente como tu, como yo, al vecino de al lado en esa situación, puede ser. Es lo que tiene el cine de Alex. Es como si los personajes perdieran la dignidad y eso gusta verlo en otros.

J.O.: Una película que tuvo mucho éxito en los ‘80 fue “La aventura del Poseidón” con Shelley Winters.

C.M.: Cierto, de hecho Alex me dijo que había pensado en el personaje de Shelley Winters para crear a Trini.

J.O.: Fue en la época de películas de catástrofes. El barco se da la vuelta y un grupo heterogéneo de personas tenía que salir por la quilla hacia arriba. En nuestra película van hacia abajo. Pero los personajes acababa hechos unos zorros, llenos de suciedad, iban muriendo como aquí. Y hay algo de fascinación en ver hasta donde llega el ser humano por sobrevivir. Y esa es la premisa de todas esas películas que tuvieron tanto éxito. Algo tendrá.

C.M.: Lo interesante que tiene también es que no hay nadie mejor que otro. En estas situaciones te igualas con los demás, estás en el infierno, estas viendo que te vas a morir. Y sacamos lo peor, los instintos de supervivencia. Además si hubiera uno mejor que otros, habría salido una cagada. ¿Quién sobrevive ante esto? El que tenga más suerte.

P.: ¿Cómo pensáis que va a recibir el público esta película?

C.M.: Estuvimos en el Festival de Málaga y la gente reaccionó muy bien. Pero en Málaga son estupendos.

J.O.: Pero en el Festival de Berlín también hubo una ovación del público, cerrada y prolongada.

C.M.: Yo creo que Alex con esta película está en un punto de madurez muy interesante y me parece una película en la que esta todo su cine metido, y también el como persona, sus miedos, sus fobias y sus alegrías. Pero creo que tiene una capacidad para conectar con el público asombrosa. Yo si comprara la entrada pensaría que he empleado muy bien mi dinero y mi tiempo. Yo soy muy fan del cine de Alex. Pero esta habla de una actualidad con un momento de mentiras, de engaños, desamparo social, de miedos, yo creo que eso la gente lo tiene que recibir. El público no analiza tanto como los profesionales y la prensa. Se sienta y disfruta. Y quiero cree que el publico va a pasar un buen rato.

J.O.: Y un mal rato. Un crítico el otro día dijo “recomendadísima para pasar un buen (mal) rato”

C.M.: Yo creo que Alex se lo merece, el trabaja para el público. Piensa mucho en público y cree que el público es muy inteligente.

Joaquín Climent también posó para las cámaras

P.: ¿Tenéis alguna anécdota memorable que os haya pasado en un bar?

C.M.: Yo es que ya la conté el otro día en la grabación de El Hormiguero y hasta que no se emita no puedo decir nada.

J.O.: Yo no tengo ninguna. No más allá de alguna vez que me han dado un sablazo en la cuenta, pero nada más.

P.: Blanca comentó en una entrevista que el rodaje de esta película, y en especial a ella la escena final le produjo un subidón ¿A vosotros os ha pasado lo mismo?

C.M.: La escena final de Blanca es espectacular. Pero para mí el conjunto de la película es espectacular por como se ha rodado. Porque hemos estado todo el tiempo todos juntos, hemos estado muy unidos, nos hemos dado mucho la réplica, nos hemos apoyado mucho. Para mi fue toda la película en si, fue un viajazo.

J.O.: La película entera para mí ha sido un subidón. Pero como en el caso de Blanca que momento fue algo distinto, fue el momento en que yo me quedé a solas, completamente solo en la alcantarilla. Me pusieron una cámara de estas que va sujeta al cuerpo y fue una sensación extrañísima porque no había nadie allí. Yo completamente solo. Fue un momento mágico de olvidarme que estaba en una película. Alex me dijo, tu di el texto y después di lo que tu quieras, y me dejé llevar. Fue un momento especial.

P.: ¿Tenéis alguna película de este género que sea referente para vosotros y sea comparable?

J.O.: Pues varias personas han dicho “La cosa” de John Carpenter, Alex es muy fan de Carpenter. Son un grupo de personas encerrados en una estación polar y hay uno de ellos que lleva algo que hace que se enfrente. Incluso yo diría “Alien el 8º pasajero” sin que haya un alien, el alien es el propio hombre aquí. Además somos 8 y al final solo queda una. Yo siempre digo que Blanca era la teniente Ripley. Y la ya mencionada “La aventura del Poseidon”. Van quedándose sin ropa, ensuciándose, y aflorando las personalidades de cada uno.

C.M.: Si, “La aventura del Poseidón” que además la puso Alex como referencia.

Carolina Bang, productora de la película

P.: El guión es muy potente, casi un climax constante ¿si no llega a estar firmado por Alex y Jorge, y viniera sin firmar, lo hubierais aceptado? ¿o es por la fe que tenéis en él?

C.M.: Leer un guión es muy difícil. Los guiones están para ser rodados y si no tiene firma no sabes como va a ser rodado. Al estar firmado tu ya le vas poniendo los colores, los gritos, las miradas. Nunca lo había pensado pero es posible. Aunque no lo se tampoco. A veces un guión es muy deslumbrante y hay que tener cuidado. En un guión nunca como va a ser rodado. Pero Alex si tenía en la cabeza la película. El rueda ya pensando en el montaje que tiene. Todo lo que hace lo tiene ya en la cabeza. No he visto eso en ningún director, es alucinante.

J.O.: Es un plus que esté firmado por Alex y por Jorge por lo que dice Carmen. La puesta en pie de un guión no tiene nada que ver con lo que lees. En un guión pone “Israel y Nacho se pelean” y luego ves la pelea y dices tu, jolín pues si, es de Alex. O “corren por las alcantarillas”, luego ves la secuencia y dices, jolín como está rodado esto. La puesta en pie cambia muchísimo. El guión era interesante, pero ya sabiendo que estaba Alex detrás yo sabía que esto iba a volar hasta límites insospechados.

A continuación os contamos lo que hablamos con el director Alex de la Iglesia y con Blanca Suárez.

P: Respecto a la última escena ¿Hay mucha verdad? ¿Cómo fue rodar esa escena?

Blanca Suárez: Todo ese recorrido estaba dividido en dos partes, cuando sale de la alcantarilla y está en la Plaza de los Mostenses todo lo que se ve, figuración y personas si está controlado. Pero en cuanto sale a la Gran Vía eso ya es todo real. Lo que hizo Alex fue colocar una cámara a la altura del cartel de Schweppes, arriba, y luego fue repartiendo pero de forma robada. Todas las personas con las que me cruzaba era gente normal pasando la tarde en la Gran Vía. Y curiosamente, la gente reaccionaron igual a como tenía que reaccionar la figuración.

Alex de la Iglesia: Nadie le prestó ayuda. Ensangrentada y desnuda, destrozada como estada.

B.S.: Pasamos la tarde entera por la Gran Vía y nadie, nadie, se acercó a ver que me había pasado. De hecho la gente te veía y apartaba la mirada.

A.d.l.I.: Es precisamente de lo que trata la película. Hasta que punto tenemos miedo, a todo. Sobre todo del que sufre. Porque nos enseña quienes somos. Nos está pidiendo ayuda y nos está indicando que nosotros deberíamos actuar inmediatamente para socorrerle y no lo hacemos. Primero porque nos vemos reflejados, y segundo, por esa sensación de que todo eso puede cambiar mi manera de vivir y rompe la estabilidad o ese confort y toda sensación de que todo va bien en el mundo en que vivo, y entonces me da mucho miedo y miro al otro lado. Y lo comprobamos en ese momento.

Rodando “El día de la bestia” en una estación de metro había un tío tirado, como muerto, y tardaron una hora (yo incluido) en ver que pasaba. Lo vi, seguimos rodando, y cuando volví ya intervenimos, y era un tío desmayado y una hora estuvo allí. Es de las cosas más orgulloso que estoy de la peli, como cierra, como una especie de metáfora de toda la película. Esta mujer que a sobrevivido y lo primero que le dicen es “que te ha pasado” y alguien contesta “algo habrá hecho”. Y después de eso esta sola pese a estar rodeada de miles de personas.

Blanca Suárez y Alex de la Iglesia

P: ¿Creéis que el morbo de ver a personajes muy distintos en situaciones límite es lo que atrae también espectadores?

A.d.l.I.: No utilizaría la palabra morbo, pero sin duda hay un disfrute. Forma parte del contenido de las pesadillas, las películas de terror, tratan de enseñarte una situación límite o dolorosa que te haga reaccionar hacia bien, o te provoque una sensación de alivio al ver que tu no estás implicado. Una pesadilla es eso, ¿para que sirve una pesadilla psicológicamente? Yo creo que para enseñarte los monstruos, te saca las cosas que más miedo te dan, te coloca en un entorno terrorífico. Y cuando te despiertas, te libera. Y eso es bueno para el organismo. Y la película funciona un poco así, incluso me apetece ser un poquito más generoso, en el sentido de que no me apetece hacer sufrir a nadie. Quiero que el espectador también se ría de si mismo. A los personajes por otro lado les tengo mucho respeto y cariño, porque ellos son yo y Jorge, lo que dicen y lo que hacen. Cuando por ejemplo dice Trini, “a lo mejor le ha caído una teja” eso es de mi madre.

P.: Blanca ¿tu te comportarías o crees que te comportarías como tu personaje si te ocurriera en la vida real? ¿o a que personaje te parecerías más?

B.S.: No lo se. No tengo ni idea. Creo que es muy difícil. Yo por mí no pondría la mano en el fuego en ningún momento. Ponerse en una tesitura tan extrema es imposible. ¿Tú serias capaz de matar a este chico? No, evidentemente no. Pero si la situación es crítica igual si somos capaces.

A.d.l.I.: Somos capaces de todo. Es muy típico leer una noticia de un asesinato en el periódico y pensar, dios mío que horror, como se ha llegado a eso. Establecemos una legalidad al máximo. No llegamos a matar a nadie, pero le hacemos la vida imposible a muchísimas personas todos los días. Con tal de no enfrentarnos a nuestros miedos somos capaces de cosas increíbles. Yo vivo en una casa, y el del tercero entre que me da miedo, no se quien es y no me mola. Le conozco hace 25 años y no he hablado en mi vida con él, te montas en el ascensor y hablas del tiempo. Tío, que igual conozco a tus hijos desde que nacieron y no he sido capaz de entablar una relación cordial contigo. Pues eso es el día a día. Resumiendo, no somos capaces de cometer un crimen pero si somos capaces de casi llegar hasta el fin porque no estamos en una situación terrible. Pero si viviéramos en Siria o frente a un atentado, tu manera, o mi manera de salir de allí, te aseguro que no sería digna. Seria como en la película, seria capaz de hacer cualquier cosa, mentir, etc. Es humano, no es algo que vea con desagrado. Soy yo esa personas. La mentira y el fingir lo hacemos todos. Los que dan miedo son los que dicen que son buenos.

Alex de la Iglesia y la carismática Loli en la puerta de El bar

P.: ¿Cómo surge la idea de la película? ¿Y como ha sido el trabajo de escritura del guión con Jorge?

A.d.l.I.: La historia nace en un desayuno en “El palentino”. Estábamos desayunando allí porque Jorge vive cerca, y estábamos escribiendo en ese momento “Las brujas de Zumarragurdi” sentados en una mesa con la barra enfrente y es como un teatro, con Loli la dueña. Entonces entró un indigente loquísimo, pegando gritos en un idioma desconocido y pensaba que nos iba a matar. Y Loli con dos bofetadas nos solucionó la vida a todos. Pero al mismo tiempo vimos a todos los demás y ahí es cuando surge. Vemos como interactúan esos personajes en una situación crítica, y sale en la película.

El trabajo entre Jorge y yo es un momento bastante divertido y apasionante. En el sentido de que nos conocemos desde que teníamos 8 años. Así que sorprender al otro no sólo es imposible, es más allá. Yo a lo que más aspiro es a una cierta aceptación por parte de Jorge. Es como estar hablando con Gorgias o Protágoras, sólo le falta la túnica. Le digo “¿y si van y…?” me mira y me dice “no”. Y yo pienso, vale di algo que te estoy esperando. El dice algo y yo digo “mediocre”; yo digo otra cosa y el contesta “patético” o “eso ya lo hemos hecho, te repites”; así nos vamos como insultando hasta que al final alguien dice “bueno, hay una cierta aceptación, si ahora yo lo arreglo podría funcionar”. Y en base a esa negociación hostil construimos un guión.

P.: ¿Que escenas han costado más grabar, técnicamente? Y a Blanca ¿cuáles como actriz te ha costado más meterte en la piel de Elena?

B.S.: Técnicamente hay una parte que claramente ha costado bastante. En toda la primera parte de la película que estamos encerrados en el bar, y somos un grupo considerable de personas, tuve que hacerme a la idea de que era un trabajo en grupo. Nunca sabías cuando iba a estar la cámara grabándote y que tenías que estar todos los días, a todas horas mientras durase el rodaje metida en papel sin perder detalle. Y en esta película los momentos en que no estás en plano son justamente los que valen, y los que acaban montados. Son los que corresponden a las reacciones de muchas frases, y son los momentos que les dan valor a las mismas.

A.d.l.I.: Con la dificultad técnica Blanca se refiere sobre todo a las escenas de las alcantarillas, que son muy engorrosas de rodar, muy cansadas, con agua, vaho, estar encerrado. Un montón de cosas que lo hacen muy complicado. Pero es mucho más interesante lo otro que ella comenta, esos momentos de interacción de 5 personajes con 5 personajes, que se dan sobre todo en el almacén y en el primer acto de la película. Y ahí se disfruta mucho jugando con todo eso. El texto del plano depende de la intensidad del contra plano. Es como una peli de terror donde tu tienes un monstruo de goma patético, pero al otro lado tienes una superactriz gritando, el monstruo de goma empieza a dar miedo. El espectador tiende a colocarse en el afecto o necesidades del contra plano, del que mira. Y a través de eso atrapas al espectador. Es un truco muy sabido entre la gente que hace cine, pero que fundamenta la calidad de muchos diálogos que se dice que son muy buenos. Son buenos por la perspectiva del que lo está mirando, no del que lo dice. Y eso es un truco que suelo utilizar mucho y en que los actores caen siempre. Estas rodando y de repente decir “que bueno eso, rodar eso” y el actor “porque, porque a él, que cara ha puesto” . Generas una especie de química en que yo estoy rodando lo bueno y el actor quiere participar. El actor es un animal que quiere ser rodado, y se genera una química fantástica entre los actores.

Terele Pávez

P.: Blanca, ¿en algún momento, a la hora de preparar el personaje de Elena, Alex te planteo la idea, o tu la aportaste, de que podía funcionar como una parodía de ti misma, un guiño a reirte de ti misma como icono de moda, actriz joven y guapa, etc.?

A.d.l.I.: Igual lo podíamos haber hecho pero no se me ocurrió.

B.S.: A ninguno se nos ocurrió. No, no era consciente. Quizá deberíamos ahondar en esto.

A.d.l.I.: A mi me sorprendió Blanca en un plano, que me dijo Jorgequita eso porque no esta bien” y le dije “no, me encanta”. Cuando ella se sienta y dice “yo no vengo a estos bares”, y le dice Terele¿a qué bares te refieres?” , y ella lo hizo así y me encantó porque define al personaje. Tiene un punto extremo, Jorge no quería que el público se pusiera en contra de ella por niña pija. No la imaginamos como una niña pija, sino como una niña bien. Era por la suciedad, que era un tema importante en la película. Ella le da mucha fuerza con ese punto de decirlo como riéndose, es tan de verdad e hipócrita que me fascinó, y eso es suyo.

P.: Hemos visto en una entrevista de los premios fotogramas que Almodóvar te lanzaba la posibilidad de que le produjeses su próxima película. Los dos habéis sacado lo mejor de Blanca ¿va a haber posibilidad de trabajar con Pedro?

A.d.l.I.: No, por amor de dios, ¿te imaginas yo produciendo a Pedro? Es que Pedro y yo siempre jugamos a cosa parecidas. Una vez que me dice “He pensado en ti como actor, es una historia de un gran director protagonista, que le dan un premio increíble en Hollywood. Y luego pues hay un fan, que es también es director novel, que es gordo y con gafas. ¿Te gustaría hacerlo?” Y le digo “¿quién va a hacer de gran director de prestigio?” Y me dice “Pues un actor atractivo, un galán...” Y le contesté “pues habrá que buscar un gordo con gafas, porque yo no lo veo por ningún lado”. Me hizo mucha gracia y nos reímos con cosas así. Lo que hace es llenarme de orgullo y satisfacción viendo que se ríe conmigo.

Los actores, productores y director en la puerta de El bar

P.: ¿Has pensado en hacer un reboot de "Acción mutante", por ejemplo?

A.d.l.I.: Jo, me lo han planteado muchísimas veces. Igual que El día de la bestia 2, incluso lo hemos pensado seriamente, porque nos divierte muchísimo. Pero pienso que es un paso atrás, son películas que ya están hechas y eso es lo bueno. Están bien para recordarlas, para echarlas de menos, y esas cosas. Pero yo creo que porque son únicas las queremos, si hiciera ahora Regreso al futuro 4 y 5 las banalizaría y perdería fuerza. Como en la vida, los buenos momentos se viven y ya esta. Con el tiempo es cuando las cosas, porque se impregnan de tu vida, cobran un valor que no tienen en realidad. Igual ahora un chaval de 8 o 10 años ve esta película y se le convierte en emblemática. Pero en esas películas ya forman parte de tu vida. ¿”El imperio contra ataca” es tan buena como yo creo que es, o es que la vi a los 18 años 40 veces porque no tenía amigos, ni novias y todo eso me influye? Y no lo sabes nunca. Yo creo que las mejores películas son las que ves a los 18, y “El día de la bestia” que ahora forma parte del recuerdo de la gente que la vio con esa edad.

P.: ¿No has tenido la idea de hacer una película donde los actores se interpreten a ellos mismos? Una película sobre una película.

A.d.l.I.: Si no es un documental, en el momento en que estás haciendo una película todo es falso. Lo he pensado mucho, pero es como muy pretencioso. Y las que han hecho ya son tan buenas, “La noche americana” me parece increíble. Lo bueno sería que fuera angustiosa. No contaría la historia de Blanca Suárez, sino la de un figurante que nunca llega a nada. Yo conozco que gente que Inglaterra tiene ser figurante como una profesión, aquí es un sufrimiento. No tienen las condiciones, ni se les paga como debiera. Son gente que sabe mucho de cine, que tiene mucho talento, y mucha experiencia y siempre están atrás ninguneados. Y eso genera un personaje trágico interesante.

A continuación os dejamos una galería de fotos.

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Helena Sanchez

Amante de las series de época, del cine de aventura, de la literatura en general; cuando no tengo esto me conformo con un buen partido de rugby.

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