El Ministerio del Tiempo 3×10: Refugiados en el Tiempo

El Ministerio del Tiempo 3x10: Refugiados en el Tiempo

El Ministerio del Tiempo 3x10: Refugiados en el Tiempo

Series: El Ministerio del Tiempo

4 Stars

Summary

Las misiones para los funcionarios del tiempo se acumulan: mientras Alonso y Pacino intentan evitar que Simon Bolivar sea asesinado, en la España de 2017 reciben la visita de cientos de refugiados recién llegados del siglo XVII.

Coder Credit

Con el episodio de esta semana El Ministerio del Tiempo ha pasado a otro nivel. Sin perder las señas de identidad que lo caracterizaran como es viajar a otra época, aprender un poco de historia y al final lamentarse porque la Historia deba permanecer tal como está escrita y que es lo que hemos visto con Alonso y Pacino en Colombia; también hemos sido testigos de mucho más. Y esta vez ese “mucho más” no ha permanecido precisamente en el anonimato.

Y es que resulta muy difícil ocultar a cientos de moriscos salidos del siglo XVII y que han acabado, no se sabe muy bien cómo, en pleno centro de Madrid. Y por mucho que se intente vender esa historia como una huelga de figurantes, al final la cosa es demasiado llamativa como para que no acabe en los telediarios. Especialmente si la persona que está empeñada en descubrir la verdad es una vieja amiga de Alonso, Nieves, y que tal vez no está muy al día en cuanto a viajes en el tiempo, pero que sí comparte con Alonso el querer defender al inocente de las injusticias.

Y qué hay más inocente que un refugiado que huye de su país. O mejor dicho, un refugiado al que han echado de su país porque no sigue la Fe que hay que seguir. Así, de paso que nos meten un problemón que parece que va a superar al Ministerio, aprovechan para remover conciencias de manera brutal; recordándonos algo que es difícil olvidar, como es el hecho de que ahora mismo está ocurriendo lo mismo en el mundo real y con miles de refugiados que huyen de la guerra pero al que el mundo parece haberles dado la espalda. Y además también nos recuerdan otro tema tan candente como es el rechazo al refugiado por temor a los ataques terroristas, y que se ha visto reflejado a la perfección en el episodio.

Es así cómo se cumple a raja tabla otra de las señas de identidad de El Ministerio del Tiempo: ofrecernos una trama llena de acción y con escenas de humor (ahí está Velázquez para alegrarnos el día), pero intercalada con otra que no es tan divertida y donde además Velázquez también aporta su drama para dejar claro que el de los refugiados es un tema muy serio y una de la mayores vergüenzas que ha vivido la humanidad. Y además no deja de resultar curioso que la trama de los refugiados en el tiempo ya se haya tocado con anterioridad (la serie Refugiados, co-producción española y de la BBC, se centraba justo en eso) por lo que cabe pensar si ya estamos tan convencidos de que el mundo se va a ir a la mierda, que pensamos que viajar en el tiempo acabará siendo la única salida posible.

Pero los refugiados del tiempo no son lo único con lo que se han superado esta semana. No hay que olvidar el gran avance que se ha producido por parte del grupo del Ángel Exterminador, y que era el grupo secreto que menos presencia había tenido hasta ahora. Pero si la semana pasada volvimos a verles haciendo de las suyas tras un tiempo olvidados y con los Hijos de Padilla ocupando toda la atención del Ministerio, esta semana esa ausencia se ha visto bien compensada.

Y es que si hasta ahora creíamos que los Hijos de Padilla eran los más peligrosos por eso de que se nutrían de antiguos agentes de Ministerio del Tiempo, y que por el contrario el Ángel Exterminador era más como una secta muy chapada a la antigua y que se guiaba por ideales ancestrales, han sido estos últimos los que al final han dado la gran sorpresa.

De entrada, su jefe no sólo está infiltrado en el Ministerio, sino que directamente es el Delegado del Gobierno al que debe rendir cuentas el ¡Ministerio. Y es que ya podemos poner un nombre al que hasta ahora habíamos visto entre las sombras dirigiendo las misiones del Ángel Exterminador, Bosco, y además sabemos que es uno de los jefes de Salvador Martí.

Pero además el líder del Ángel Exterminador, el mismo que ha enviado a sus hombres a matar a Simon Bolivar porque no puede ser que el Imperio Español se resquebraje, cuenta con un arma secreta. Un arma secreta que no ha podido tener mejor introducción, con ese réquiem que sonaba mientras avanzaba por el palacio y que ya anunciaba que estábamos a punto de vivir un momento épico, pero que cuando por fin hemos visto ha sido como… “qué demonios está pasando aquí”.

Porque... ¿qué demonios es ese tío?

Resulta curioso cómo una serie que va de viajes en el tiempo puede sorprendernos con algo que parece sacado directamente de la última película de los X-Men, como bien señalaba Pacino. Pero hay que reconocer que si hasta ahora habíamos visto cómo los funcionarios hacían frente a las misiones por el tiempo de esa manera tan española (la improvisación es la clave); ver aparecer a ese… ¿mutante? Ya son palabras mayores.

Porque cuando Alonso y Pacino han vaciado un cargador en ese hombre y él ni se inmutaba, tengo que reconocer que he pensado lo más lógico: que llevaba un chaleco antibalas. Y cuando se ha visto que no era ese el caso, admito que he optado por una opción más inocente: que Pacino y Alonso no son tan fuertes como parecen… Pero cuando eso tampoco era, no ha habido más remedio que aceptar la gran verdad: que ese hombre, sea lo que sea, no parece humano. ¡Y además viaja en el tiempo! ¿Se puede pedir más?

Así que sí: hemos llegado a otro nivel dentro de El Ministerio del Tiempo.

Y la verdad es que da un poco de miedo pensar en lo que está por llegar. Ya habían pasado bastantes cosas serias en esta temporada con los dos grupos secretos, como para ahora meter a un superhombre y que, tal vez, ¿sea sólo el primero de muchos? Y es que por mucha fe que tengamos en el Ministerio del Tiempo, es normal que haya dudas sobre si serán capaces de solucionar el problemón que tienen entre manos.

Menos mal que al final nos han dejado un rayo de esperanza. Porque tal vez la situación sea muy superior a lo que han tenido que hacer frente hasta ahora, pero siguen contando con ese ingenio tan español. De entrada, acaban de engrosar su lista de aliados con Elena, que por fin ya sabe todo (o mejor dicho, ya sabe que lo que le contó Alonso era verdad y que el hombre está un poco “chapado a la antigua” con razón). Y aunque no sé hasta qué punto ha sido buena idea contarle a Elena que es exactamente igual a su mujer, pensemos que al final sí se pondrá del lado de Alonso y el Ministerio.

Y por otro lado, el jefe del Ángel Exterminador podrá tener a un superhombre a sus órdenes, pero no está para nada al día con eso de los viajes en el tiempo, por lo que el Ministerio le lleva ventaja.

Y es que, ¿cómo es posible que el jefe a cargo de unos hombres que no tienen problemas en viajar por la Historia para modificarla a su antojo, no se ha puesto al día en cultura general del siglo XX? ¿Así espera engañar a Salvador, que a listo no le gana nadie? ¿Y más cuando tiene preso a uno de sus hombres?

En resumen, con muchísimas ganas de saber cómo continúa la partida.

The following two tabs change content below.

Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.