El Ministerio del Tiempo 2×06: Tiempo de Magia

El Ministerio del Tiempo 2x06: Tiempo de Magia

El Ministerio del Tiempo 2x06: Tiempo de Magia

Series: El Ministerio del Tiempo

4 Stars

Summary

Amelia y el nuevo caso que tendrán que resolver los funcionarios del tiempo coinciden en un nombre, el de Harry Houdini. El prestigioso escapista, mago y showman en general jugará un papel vital en una misión que entronca directamente con los americanos, para lo que tendrán que viajar al Nueva York de los años 20.

Coder Credit

Por primera vez desde que comenzó la serie, los funcionarios del tiempo salen de las fronteras españolas para viajar, ni más ni menos, que al Nueva York de 1924. Allí descubrirán la tierra de las oportunidades en una época en que la Ley Seca no impide que los recién llegados sigan cumpliendo sus sueños, especialmente si tiene relación con un mundo tan onírico como es el de la magia y el espiritismo.

Gracias a este tema tan curioso y en un escenario tan grandioso, El Ministerio del Tiempo ofrece un capítulo más misterioso de lo normal, donde los encuentros secretos y los supuestos poderes de algunos personajes serán clave de la historia, y que efectivamente formaron parte de la historia de España.

img.rtve.es2

Entre esos personajes destacará el de Joaquín María Argamasilla. El famoso "hombre con visión de rayos X" fue también director general de Cinematografía y Teatro, aunque para los americanos sólo sería un fraude porque Houdini, que por aquel entonces estaba obsesionado por desenmascarar a los farsantes, nunca creyó en sus habilidades. Pero Argamasilla es también ejemplo de una época en la que, recién salidos de la Primera Guerra Mundial, los países que no habían formado parte del conflicto bélico (España) junto a los que sí que lo hicieron y a cambio se enriquecieron (Estados Unidos) vivieron una época dorada, en parte gracias a los países que sí que sufrieron las consecuencias del conflicto armado.

Con respecto al tema que nos interesa, el de la magia, tanto en Estados Unidos como en España se vivió un auténtico boom por lo paranormal, donde el interés por contactar con los muertos (fueron muchos los familiares que quisieron despedirse de sus hijos muertos en el frente) permitió enriquecer a un sinfín de farsantes, ya que eran muchos los que creían en eso de poder hablar con los espíritus.

img.rtve.es9

Entre esos muchos estaban, del lado español, el mismísimo Ramón y Cajal, Nóbel de medicina, o Unamuno, que aprovechará para recitar algunos de sus pasajes con una escena genial que es al mismo tiempo una obra de arte en sí. Ambos ilustres personajes hablarán en favor de Argamasilla, que aseguraba poder ver a través de las cosas como si tuviera rayos X… Y por todo lo que atestiguan los escritos de la época, efectivamente destacó como ilusionista y mago. Aunque lo de trabajar para el Ministerio del Tiempo ya es más una licencia del guión.

Semejante poder llamará rápidamente la atención de los americanos, que definitivamente se han convertido en el principal enemigo del Ministerio del Tiempo en esta temporada, aunque en este capítulo será por partida doble. Porque mientras la empresa Darrow sigue interesada en lucrarse con los viajes en el tiempo, ofreciendo viajes a un nada módico precio, un americano muy conocido lo que estará es interesado en Hermosilla y sus poderes, para mejor así su sistema de defensa nacional.

img.rtve.es10

De este modo el mismísimo J. Edgar Hoover, fundador del futuro FBI, jugará un papel destacado en este capítulo. Hoover, como uno más de la época, será un gran entusiasta de todo lo paranormal, especialmente si entre esas habilidades está el poder espiar a la gente sin necesidad de usar ninguna maquinaria especial.

¿Y qué pasa con Houdini, del que se suponía que iba el capítulo? Pese a no aparecer hasta mitad del mismo, cuando Amelia, Alonso y Pacino viajan a Nueva York, él tendrá un papel principal en tanto que el gran Houdini, reconocido mundialmente, será quien termine de avalar las habilidades de Argamasilla.

Pero además de confirmar que Argamasilla tiene poderes paranormales, en seguida descubriremos que Houdini no era sólo un escapista, mago y showman en general. También era conocedor de los viajes en el tiempo, aunque en su caso no le permitían cumplir su gran sueño, que era viajar a la época en que su madre todavía vivía para así poder despedirse de ella. Y es que Houdini tan sólo es capaz de viajar unas horas al pasado… ¿Cómo lo hace? Pues me temo que ese truco, como ocurre con todo lo relacionado con la magia, sólo lo conoce su artífice.

img.rtve.es11

Pero aunque sean sólo unas horas, ese pequeño lapsus de tiempo ayudará a los funcionarios a resolver su misión y, por un lado, evitar que Argamasilla acabe desvelando la existencia de las puertas del Tiempo a Hoover, lo que habría sido una catástrofe; y por otro evitar que los viajeros del tiempo americanos maten a Argamasilla para que no se les acabe el chollo de los viajes en el tiempo, al perder la exclusividad del invento… Los americanos siempre pensando en el dinero,

Para esta segunda parte del plan Amelia y compañía también contarán con la inestimable ayuda de Lola Mendieta, que vuelve a aparecer par disfrute de todos, pues es uno de los personajes que más me gusta: con las ideas claras desde el principio, tratando de sacar partido de algo tan prodigioso como son las puertas del tiempo, pero también mostrando integridad al no querer que nadie muera en el camino... Una ética que no comparten sus compañeros americanos, con lo que la pobre sigue estando entre dos tierras y ayudando de vez en cuando a sus supuestos enemigos. Sin duda una trama interesantísima que no ha perdido gancho desde la primera temporada.

img.rtve.es3

Mientras los funcionarios cumplen con su misión, y de paso reclutan a Argamasilla como nuevo funcionario del Ministerio, dentro del propio Ministerio del Tiempo ha habido cambios importantes… Y es que a la que se le ha acabado el chollo definitivamente es a Susana Robles, antes incluso de haber tenido tiempo de asentarse en su nuevo despacho de Secretaria General.

Para llegar a esta situación ha tenido mucho que ver Irene Larra quien, llena de remordimientos por lo que Susana hizo la semana anterior (llevar la gripe española al Ministerio para intentar salvarla) empieza a dudar de las buenas intenciones de Susana. Se dará cuenta así que el objetivo de impedir que ningún funcionario se quedara atrás, y que se suponía era lo que iba a diferenciarla de Salvador Martí, ha cambiado por el objetivo de enriquecerse a toda costa, dando muestras de ganar bastante más que lo que ganaría un secretario general del ministerio… Los ladrones siempre acaban cayendo por pecar de soberbia.

img.rtve.es5

En el caso de Susana era la compañía de viajes en el tiempo americana la que le estaba regalando suculentos pellizcos a cambio de evitar que sus funcionarios se metieran en los asuntos de la lucrativa compañía… y que luego utilizaba para dar caprichitos a su novia, demostrando una vez más que el gran error de Susana fue enamorarse perdidamente de quien no debía.

Porque Irene Larra, la más recta de todas, no tendrá más remedio que pedir ayuda a Ernesto primero y Salvador después, entonando el mea culpa (Irene no dejó de ser la espía de Salvador para conseguir que Susana se hiciera con el Ministerio) pero a cambio consiguiendo que el equipo original termine de hacer las paces y se reúna de nuevo.

img.rtve.es8

Un final feliz, para no perder la costumbre, y en un capítulo donde me ha encantado ese toque misterioso, rallando el terror, que ha permitido que veamos el lado más oscuro de Amelia Folch… Eso sí, ella seguirá siendo nuestra querida Amelia, aunque mucho me temo que la semana próxima no lo pasará muy bien al tener que elegir entre “los dos hombres” que llenan su vida.

The following two tabs change content below.

Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.