“El mal que hacen los hombres surgió a partir del espacio”. Hablamos con Ramon Térmens, Daniel Faraldo y Sergio Peris-Mencheta

Hace un par de días tuvimos el placer de acudir a un pase de El mal que hacen los hombres, la nueva película de Ramon Térmens y Daniel Faraldo con Sergio Peris-Mencheta como parte del elenco protagonista. Allí pudimos hablar un poco con el actor y los dos creadores, así que aquí abajo os dejamos la entrevista sobre el papel de cada uno en este proyecto y cómo han vivido la experiencia.

Series On Day: Ramon, ¿cómo surge la idea de hacer una película sobre el narcotráfico y los secuestros? Porque no es la temática que sueles llevar en tus pasados trabajos.

Ramon Térmens: No, no, es la primera vez. Bueno, es que esta es mi cuarta película y cada una es un mundo totalmente distinto. El público que las quiere recuperar o ver, porque alguna se distribuyó muy mal, especialmente la segunda que hice en Argentina, están en Filmin.es. Ahí se pueden ver, están muy baratas, dos euros y tal, se pueden ver en buena calidad y bueno, surgió a partir del espacio. Tenemos una nave industrial que podemos utilizar, que podíamos grabar, entonces con Daniel fuimos a verla. Él tenía una historia de sicarios que se redimían en Los Ángeles y entonces lo que hicimos fue juntar esa historia con una que yo tenía en que secuestraban a niña, y ahí empezó. Nos documentamos mucho, a nivel de blogs sobre el narco. La verdad es que hay mucha información en internet, casi desgraciadamente, porque por muy dura que sea la peli, la realidad es muchísimo peor. Así surgió. Hice también lecturas como El poder de los perros, me gustó muchísimo la novela. Ya más adelante, porque esto lo escribimos en 2012, se ha puesto un poco de moda con la serie Narcos, la película Sicario. Hemos pillado esta hora, está bien que sirva para que la gente vaya a verla, pero no ha sido adrede porque el guion estaba escrito desde 2012.

El mal que hacen los hombres entrevista 2

S.O.D.: Si la mayoría del reparto es de habla hispana, ¿por qué habéis decidido rodarla con inglés como idioma principal?

R.T.: Es el sitio en el que viven los personajes, ya de entrada. La frontera es bilingüe, eso también lo hay que entender. Luego los mejicanos que van a estudiar a grandes universidades, cuando vuelven siguen hablando en inglés, en el sentido de cuando encuentran a alguien que también su educación anglosajona. En la frontera el idioma es castellano y el inglés, también hay castellano en la película. Es el idioma de los personajes.

D.F.: Bueno, primero porque hay un personaje que es americano que es el de Andrew. Yo soy de California, y conozco mucho las fronteras porque he viajado mucho a Méjico y una cosa muy curiosa de las fronteras de Méjico y Estados Unidos es que en las fronteras del lado de los mejicanos, la mayoría habla en inglés. Prefieren comunicarse en inglés. También es una cosa de estatus, si tú hablas en inglés eres educado, así que a no ser que seas muy campesino, muy analfabeto, si hablas bastante inglés la elección es hablar en inglés. Yo también me lo pregunté y me lo explicaron. Acababa de hacer una película con Andy García en Tijuana, se llama The exodus of Charlie Wright, y ahí pasamos por lo mismo, así que ya tenía la experiencia de haberme encontrado con ello.

S.O.D.: ¿Ha habido alguna dificultad de dirección añadida, ya sea por el espacio o por circunstancias especiales?

R.T.: Hombre, lo más difícil era rodarlo con el tiempo que teníamos. Eran 21 días, cuatro semanas y claro, con explosiones y tal. Todo pasa en el mismo espacio, aunque había diferentes decorados que se tenían que hacer, no es exactamente el mismo decorado, es el mismo espacio pero con distintos decorados. Yo disfruto filmando, me gusta mucho. Tengo mucha suerte de poder hacer cine porque disfruto mucho en set, dirigiendo actores, haciendo lenguaje… Disfruto menos en la parte financiera. Fue tres semanas y media de pasarlo bien y tres días de mucha angustia para terminar, eso fue lo más difícil.

S.O.D.: ¿Cuál es la mayor diferencia que hay de la primera versión del guion a la que vamos a ver en las pantallas?

D.F.: El primer guion lo escribí en tres semanas, vomité la historia y sabía exactamente a donde iba. Una vez terminé ese guion empezó el proceso de la reescritura, que quizás es la parte más importante de un guion, porque hay que armarlo como película. Eso tomó dos años. Cambiando, haciendo cosas, moviendo, juntándome con Ramon, hablando más, probando cosas… Ese fue el periodo más arduo y el más satisfactorio al mismo tiempo porque ahí es donde nació la idea de la película.

S.O.D.:  Daniel Faraldo no has sido solo compañero de reparto, sino que además ha hecho las veces de guionista en la película.¿Cómo has vivido el llevar a cabo dos facetas?

D.F.: Es mucho más fácil porque es parte de todo, la creatividad del proyecto. Y yo, la forma en que trabajo es muy clara, muy dividida. Empecé como guionista y cuando trabajaba como guionista no pensaba absolutamente en nada más que eso, en construir los personajes y construir la historia. Cuando terminé el guion se lo pasé al director y a no ser que él me llamara para una reescritura ya me dedicaba a trabajar en Santiago, todo el desarrollo de Santiago. Lo dividí, y una ayuda a la otra.

El mal que hacen los hombres entrevista 4

S.O.D.: Sergio, ¿has notado alguna diferencia en contrate con los otros actores? ¿Te ha dado alguna dirección?

Sergio Peris-Mencheta: No, realmente alguna vez hemos tenido alguna duda sobre el personaje y lo hemos resuelto entre los tres, pero realmente aquí el que ha dirigido ha sido Ramón y solamente en algunos momentos puntuales, él ha opinado. La verdad es que se ha comportado como un actor a las órdenes de su director y no estaba muy entrometido en las labores de dirección o punto de vista, para nada.

D.F.: Yo realmente escribo muy pocas direcciones para los actores en mis guiones. Creo que a veces se dice demasiado lo que tiene que hacer el actor, entonces lo dejo libre. En mi caso, como era yo, sabía lo que iba a hacer, así que lo dejé más libre todavía.

S.O.D.: La mayoría de los actores se han estrenado en este género, al igual que Ramon. ¿Cómo has visto la dirección en una temática tan novedosa para ellos? Y tú, Sergio, ¿cómo has afrontado estas dos barreras?

R.T.: La verdad es que como cualquier otro personaje. Los personajes están muy bien descritos en el guion, que hizo Daniel, con lo cual ya es todo mucho más fácil. En cuanto a dirigir actores siempre digo que depende de cada actor. Cada actor es un mundo y de alguna manera es la parte más fascinante de dirigir, porque eso sí que no lo puedes aprender en los libros. Puedes aprender en los libros encuadre, o espacio, luz o analizando películas de los grandes directores de la historia del cine, pero por ejemplo, tú no sabes cómo John Ford dirigía a los actores, no se sabe. Esta es la parte más fascinante porque es muy reto, y la experiencia que he tenido es que cada actor es distinto. Hay actores que aportan mucho y actores que esperan que tú les digas todo. A mí lo que me gusta es el actor que te compromete, porque el que te compromete te hace pensar. Muchas veces eso hace que puedas encontrar soluciones que a lo mejor no habrías pensado. En ese sentido tanto Sergio, como Andrew, como el propio Daniel, ellos aportaron mucho. En el caso de Priscilla pues claro, la pobre Priscilla estaba ahí aguantando el chaparrón, y yo intentaba que estuviese tranquila, por todo el show. La gran suerte es que ella escuchó mucho y entre toma y toma según le iba diciendo ella lo iba haciendo, y me quedé flipado. Tiene una capacidad de aprender sobre la marcha muy grande. Ahora le digo en broma que ya está capacitada para hacer la película de Almodóvar, Julieta, y para cualquier película.

S.P.M.: Para mí ninguna de las dos cosas son barreras, todo lo contrario, son retos, alicientes…Muy contento. Muy contento de poder hacer cine, que para mí se estaba convirtiendo en castellano antiguo, muy feliz de poder trabajar con Ramon que además es un director al que admiro profundamente. Y muy feliz de poder hacer de una película pequeñita algo tan grande, una película que parece que realmente tiene lugar en la frontera mexicana. Estoy feliz y estoy con ganas de que se hagan más proyectos como este y poder estar en ellos a pesar de que no te salgan las cuentas. Un proyecto tan pequeño no te paga la hipoteca, pero sí que alimentas un poquito el alma.

S.O.D.: Daniel, tú has tenido más experiencia en estos temas, ¿has ayudado al resto del reparto en esta cuestión?

D.F.: Sí, pero no me quiero tomar todo el crédito, porque teníamos asesores. Había un chico que trabajaba con nosotros que era mejicano y que había estado en una pandilla de las que empuja la droga en California, que venía del narco y había estado en la cárcel pero ahora se había reivindicado, pero tenía una experiencia increíble. Entonces, lo contratamos a él como asistentes para que vaya hablando con todos los extras, los sicarios más que nada, cómo hablar, cómo llevar el arma, todos los manerismos para hacer la película mucho más real.

S.O.D.: El personaje de Sergio, Martin, es uno de los más misteriosos. ¿Cómo te has preparado para él?

S.P.M.: Yo en general trato de pensar bastante poco en mi personaje, porque lo que dice, ya lo dice. Suelo centrarme en los personajes que me rodean. Suelo pensar en cómo es el personaje de Faraldo para mí, qué representa él para mí, qué representa el personaje de Benny, qué representa la niña, qué representa Lucho, y en base a eso me voy ubicando yo. Esa es la manera en que yo trabajo, me parece la más sana de trabajar, menos obsesiva y sobretodo que te abre más a entender qué te está diciendo el otro. A partir de ahí es como trabajo, creando al otro. A mí me parece no solo la vía sana sino también la vía rápida. Creo que deberíamos empezar siempre por ahí, por “no quién soy yo sino quienes son ellos para mí”. Quiénes son ellos para el personaje que interpreto. Algunas líneas tienes que tener claras, adonde viene o adónde va. Pero tampoco…Sobre todo después de hacer tanta época y tanto personaje histórico que habita en el imaginario colectivo del público. Si yo me estuviera fijando solamente en su currículum vitae estaría haciendo un cliché detrás de otro y El Cid sería el mismo que El Gran Capitán, o el que habita en el imaginario colectivo de la gente, y me gustaría que ya que se ha escrito esta historia y se cuenta esta parte de su vida, que nos centremos en contar esta historia con esta gente en esta parte de su vida.

El mal que hacen los hombres entrevista 3

S.O.D.: Como personaje, Santiago es uno de los que más evoluciona del principio al final de la película. ¿Cómo te logras meter en ese personaje?

D.F.: Ahí me ayudó mucho mi experiencia como guionista, porque como guionista sé que un guion tiene un principio, un medio y un final, cada escena tiene un principio, un medio y un final. Entonces, como guionista sabía los objetivos del personaje en cada escena, sabía dónde estaba parado, sabía qué tenía que trabajar… En general el arco emocional de Santiago, que es lo más difícil, va de un sicario que es tosco que lo único que sabe es matar gente. Realmente es una persona simple, un campesino, pero tiene su alma su corazón, es un ser humano. Entonces, como nos enfocamos en el ser humano del sicario yo desarrollé una historia dentro mío de lo que a mí me pasa, las cosas que me han impresionado y han hecho que yo haya cambiado. Me concentré en cómo yo emocionalmente reaccioné a estas cosas y lo apliqué a la película, al personaje de Santiago.

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Maria Reinoso

Sobrenatural me arrastró a un infierno lleno de period dramas, comedias, acción y terror. Intenté evadirme de aquel agujero negro, pero que me di cuenta de que ese infierno era mi cielo y antes de su llegada me encontraba en el purgatorio.

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