Cuando ser seriéfilo entraña un riesgo

La forma de ver televisión ha cambiado drásticamente de unos años hasta ahora, la llegada de internet, las redes sociales y la fácil comunicación con cualquier parte del mundo, ha hecho que las series se conviertan en grandes fenómenos mediáticos. Quien más y quien menos se ha enganchado alguna vez a una serie, y cuando te obsesionas tanto con un programa y lo vives, no hay nada mejor que comentarlo y hablar del mismo con los demás. Aquí es cuando pueden empezar los problemas...

El primer enemigo de todo amante de las series son los SPOILERS, de los que ya os hablamos en la web hace tiempo, podéis refrescar la memoria sobre el tema aquí. Todos odiamos cuando un amigo, conocido o incluso un extraño nos destripa algo que aún no hemos podido ver y, seamos sinceros, a veces nos dan ganas de matar. El mejor consejo es evitar redes sociales y cualquier tema de conversación sobre la serie hasta que podamos ver el episodio, ya que muchos olvidan que no todo el mundo tiene la disponibilidad necesaria para ver las cosas nada más se emiten.

Tanto sorprendernos con el mítico "Chanquete ha muerto" cuando ya nos habían avisado

Una cosa que me causa mucha curiosidad sobre los spoilers es cómo ha cambiado nuestra opinión sobre ellos con el paso del tiempo. Recuerdo hace quince o veinte años, cuando las revistas especializadas en televisión soltaban grandes spoilers de episodios que ni siquiera habían sido emitidos, y los lectores leíamos los reportajes ávidos por saber más sobre lo que iba a pasar.

Nos destripábamos a conciencia la serie y nos parecía normal, no nos enfadábamos. Podíamos saber cuándo un personaje de una serie española iba a morir semanas antes de la emisión del episodio, y hasta teníamos fotos y detalles. ¡Y el propio actor o actriz hacía entrevistas sobre el tema cuando su personaje aún respiraba en el programa!

Pero no solo eso, también nos llegaban spoilers de series del otro lado del charco. La muerte de Billy en Ally McBeal, el primer beso de Mulder y Scully... teníamos fotos, noticias, opiniones al respecto cuando podían faltar meses para que dicho episodio llegara a nuestro país. Y nadie se enfadaba o criticaba a la revista por haber contado algo que no habíamos visto, al contrario, conseguían más ventas. Recuerdo estar hablando con mis compañeras de instituto y decir: “esta noche en X serie es cuando ya muere tal personaje”, seguido de gritos de: “¡No me lo puedo perder! ¡Mañana lo comentamos!”.

¿Alguien puede imaginarse esa situación en la actualidad? Es totalmente inconcebible, como mucho podría ser un: “esta noche sabremos finalmente quién muere a manos de Negan en The Walking Dead”. Cualquier medio que comentara ahora abiertamente un spoiler tan grande sin un aviso, y encima en portada, recibiría miles de críticas y quejas. Ya lo hemos visto cuando por algún tipo de error, la cuenta de twitter de la serie o su página web ha puesto algo que no debía horas antes de lo esperado, spoileando a sus seguidores y cabreando a los fans.

Reaccionaríamos como Negan si tras meses de espera un medio nos spoilea de algo tan gordo como una muerte

Pero los spoilers no son los únicos enemigos a los que hoy en día deben hacer frente los seriéfilos. Hemos llegado a un punto en el que ser fan de una serie en determinados entornos es peor que estar en un terreno lleno de minas. Ser un fan de Lost al que le gustó el final, rodeado de personas que lo odiaron, puede acabar convirtiéndose en una situación tensa si sale el tema a relucir. Al igual que puede pasar con casi cualquier serie, basta que a ti te guste un personaje, una trama, una pareja, y que otra persona lo odie para que pueda haber una discusión. ¿Por qué cuesta tanto aceptar que los demás también tiene su opinión y es igualmente válida aunque no la compartamos?

Nos quejamos de la violencia en el fútbol, pero lo que muchos desconocen es que la violencia y el acoso en el mundo de las series puede ser incluso peor. Sé que bastantes lectores se sorprenderán al leer la afirmación anterior, mientras que otros tantos me darán la razón porque lo han visto o lo han vivido en su propia piel. Así llegamos al tema de las “guerras de ships”, podéis saber más sobre lo que es el shipeo aquí. Pero básicamente consiste en que te gusta una pareja de forma romántica, pueden estar juntos realmente en la serie o no estarlo, lo importante es que a ti te gusta/gustarían que sean pareja.

Pongamos una situación como ejemplo, a A y a B les gusta la misma serie, son muy fans y podrían pasar horas hablando del programa sin cansarse. A y B podrían llegar a ser grandes amigos, pero acaban enzarzados en una batalla campal que cualquiera que lo vea desde fuera creería que alguno ha insultado a la familia del otro. ¿Cuál ha sido el problema? Que A quiere que el protagonista forme pareja con un personaje, y B lo prefiere con otro. Es una situación completamente absurda, pero algunos fanáticos lo viven tanto y tienen tal dependencia de la serie que se pelearán, insultarán y harán lo que haga falta por proclamar que su ship es el que tiene que acabar siendo realidad.

El final de "Cómo Conocí a Vuestra Madre" también trajo mucha controversia

Uno de los ejemplos más conocidos es el de la serie “Supernatural” las continuas riñas y peleas entre las Wincest shipers (pareja formada por Dean y Sam, da igual que sean hermanos, no vamos a meternos en eso, si Jaime y Cersei Lannister no tienen problema con el tema no vamos a ponernos nosotros quisquillosos) y las Destiel shipers (pareja formada por Dean y Castiel). Para aquellos que no vean la serie, basta con saber que los guionistas juegan con ambos ships continuamente, dando momentos que puedan hacer pensar que haya interés romántico/sexual entre alguno de los ships, aunque en ningún momento haya sucedido algo del estilo en las doce temporadas que llevan.

La cosa es así, tú puedes ver Supernatural y estar alucinando ahora mismo pensando que haya gente que piensa que Dean pueda ser gay o bisexual y liarse o con Sam o con Castiel, no lo juzgues, cada uno es libre de tener sus gustos y opiniones. También puedes ser súper fan de la serie, gustarte Wincest y aún así respetar a los que les gusta Destiel y hablar con ellos con normalidad: LO QUE DEMUESTRA QUE ERES UNA PERSONA CABAL. Y luego están los que shipean una cosa y atacarán a cualquiera que no comparta su opinión, y cuando digo “atacar” me refiero a acoso, amenazas y mensajes intimidatorios por redes sociales. ¿Por qué algo cuya intención es entretener se utiliza para provocar odio y violencia contra otros?

Muchos lectores pensarán que estas absurdas riñas no son más que cosas de adolescentes, pero no, este fanatismo descontrolado se encuentra en todas las edades y no solo en series dirigidas a un grupo más juvenil. Es preocupante ver como las personas enloquecen con una cosa así hasta el punto de desear la muerte de otro ser humano solo porque no opina como tú sobre una maldita serie. Los medios de comunicación se hacen mucho eco de todas las peleas y disturbios que hay en los partidos de fútbol más importantes, aquellos en los que se necesita mucha policía para controlar que no haya altercados, pero no son conscientes del daño que se hace de forma anónima a través de twitter contra otras personas por algo a priori tan inofensivo como una serie.

La vida sentimental de Dean Winchester se vive al más puro estilo "Sálvame"

Con los años he aprendido que ser seriéfilo tiene su peligro, y no solo por la tontería de encontrarte con un spoiler indeseado, sino que tu camino se cruce con alguien tan obsesionado con una serie que te gusta y que, en tu feliz inocencia al encontrar alguien que comparte tu afición, le comentes algo con lo que está en completo desacuerdo y se te eche encima. Porque sí, hay gente que no tiene otro entretenimiento que buscar por redes sociales a gente que le gusta lo opuesto que a ellos, lo que odian, solo para mandarte su odio y pedirte que te suicides porque no vales nada. Una persona estable les bloquearía, denunciaría y a otra cosa, pero cuando estos mensajes llegan a personas más vulnerables es cuando debemos preocuparnos.

Al final, viendo los comentarios y mensajes que se llegan a mandar algunas de estas personas, acabé llegando a la conclusión de que sí, soy seriéfila y hablaré con mis amigos y conocidos de aquellas cosas que me gustan pero, según los presentes, me callaré algunas de mis opiniones por miedo a una discusión que acabe en una estúpida pelea. Echo la vista atrás, pienso en todo esto y echo de menos cómo considerábamos antes las series de televisión. Eran un entretenimiento, una forma de divertirte y pasar el rato para luego comentar con tus amigos, no nos enfadábamos si se escapaba algún spoiler, miro las cosas ahora y me pregunto por qué las personas nos empeñamos en estropearlo todo.

The following two tabs change content below.

Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

Latest posts by Helena Rubio (see all)

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.